Dios

 

Dios

Cuando escuchas la palabra Dios, que es lo primero que se te viene a la mente?, ¿Cuando tu hijo te pregunta acerca de Dios, que respondes?, ¿Que es Dios?…

¿Que es Dios?

Para cualquier chico Dios es alguien grande, barbudo, sentado en su trono, castigando a los que se portan mal, etc. Ellos suelen hacer preguntas curiosas tal como por ej: ¿Quién creó a Dios? Pero para un adulto esa percepción no es aceptable, más bien nosotros somos consientes de que no es así. ¿Que es Dios?, es una pregunta que nuestro entendimiento es incapaz de explicar. No podemos explicar que es Dios, porque no tenemos las herramientas para ello, pues Dios mismo creó las leyes de la lógica y la razón. Y si encontramos alguna definición de Él, no es a Él a quien definimos sino a algo que nuestra mente captó o a alguna percepción errónea que hemos adquirido con el tiempo, en la vida. Pues hemos sido influenciados por religiones, padres, amigos, libros, música.

Él es una realidad, y nosotros somos una extensión de esa energía divina. Por lo tanto no podemos explicar ni entender que es Él.  Asimismo en el mundo no hay dos realidades diferentes. Él es la Raíz. Es el todo del círculo y nosotros somos la parte, por lo tanto buscar definiciones de Dios o tratar de comprenderlo sería como que la parte quiere explicar el Todo y la parte no explica el Todo el Todo explica la parte.

¿La causa de Dios?

Dios no tiene causa, porque es Dios. Es una naturaleza diferente a la nuestra, por así decirlo, solo Él puede entender que es Él. Estamos acostumbrados a la naturaleza de causa y efecto, pero Dios es la Causa de las causas y Él no tiene causa, porqué el término causa no se le aplica. Por el solo hecho de que Él es Dios y no un ser material o algo que se relacione con la materia. Tratar de comprenderlo, de imaginárselo, es algo que esta más allá de la razón. Pero tenemos un atisbo de lo que es Dios, no tiene forma, no tiene cuerpo, no tiene materia y sabemos a la vez lo que No es Dios.

Una vida sin Dios.

Ahora, ¿si no podemos entender su naturaleza, como podemos acercarnos o relacionarnos con Él? Pero antes de responder lo último hay que tener en cuenta la siguiente pregunta: «¿Para que necesito a Dios en mi vida?»……..

Existen personas conocidas como ateas, término que se utiliza hacia las personas que no creen en Dios por diferentes razones. ¿Que sentido tiene para ellos la vida?¿Para que sirve el bien?¿Para que sirve el mal?¿De que sirve haber nacido en una familia con valores? Para ellos los términos recompensa o castigo no existen o no se relacionan con sus vidas. Pues la vida solo existe y nada más, le toca vivir y entonces solo buscan placeres, diversión, entretenimiento y variadas cosas que el ego les reclama. ¡Que vida con tan poco sentido, pues con ese pensamiento la vida no se vive tal cual es, se pierde todo lo que la vida esta dispuesta a entregar y la belleza de la misma!

Imagínate entonces a un ateo y su pensamiento inútil de la vida y comprenderás cuanto necesitas a Dios para que tu vida tenga sentido. Pues una vida sin sentido, no es vida y un ser humano sin Dios no es nada.

La búsqueda de Dios y la relación.

«Abuelo- le dijo llorando el nieto- estábamos jugando a las escondidas, y resulta que hallé un excelente lugar para ocultarme. Estaba deleitándome pensando cuanto tardarían mis compañeros en descubrirme. Pero el tiempo pasó y yo ya no escuchaba sus voces. Salí a ver que pasaba y los descubrí jugando a otra cosa. ¡Me abandonaron y me defraudaron, cambiaron un juego interesante por otro de tonterías!

-No llores hijo- respondió el sabio abuelo- también Hashem se oculta para otorgarnos el privilegio de buscarlo y la suprema dicha de encontrarlo. ¿Pero que hacemos nosotros? Lo abandonamos allí para ocuparnos de otras cosas que, en nuestra necedad, pensamos que son más importantes.»

Ciertamente a Dios no puedes invitarlo a tomar un café, a jugar un futbol y conversar sobre distintos temas, esa no es una manera de relacionarse con Él. Sin embargo ahí esta Él, esperando que lo busques, que converses atráves de una plegaria, que lo encuentres en el mundo, en el escenario que Él creó para ti. Esperando que te eleves atraves de un acto de bien, que disfrutes de la dicha y Atento a que no desperdicies la oportunidad de Conocerlo.

Hoy sales a la calle, transitas por distintos lugares, disfrutas la belleza del mundo. Contemplas árboles, casas, tierra, cielo, sientes el viento en tu rostro o en tu cuerpo. Nubes, sol, plantas, agua, te encuentras con millones de cosas que hay en el mundo.

La tierra siempre es la misma, el agua siempre es la misma, el sol siempre es el mismo, el mundo siempre es el mismo. Y ahí están, cumpliendo con sus requisitos, pero a la vez te muestran la Mano Conductora de Dios.

Dios es el factor determinante para tu vida. La manera en que te comportas o como piensas todo depende de la relación que tengas con Dios. El misionero que cree en Dios como humano no actuará ni se comportará como un Noajida que conoce y entiende a Dios como lo que es, por así decirlo.

Que tipo de ojo utilizamos cuando salimos de nuestras casas? veamos un ejemplo:

«Cierto individuo esta en el cajero automático, una fila larga se encuentra detrás de él. Desesperado le pide a Dios que su tarjeta entre en el cajero, pues no sabe lo que sucede que la misma no entra. Y ante el temor al que dirán los demás le ruega a Dios que lo ayude: «Dios, por favor, haz que entre mi tarjeta, te lo ruego…», en ese instante su tarjeta entra completa y él dice: «¡ay menos mal!; ya no te preocupes Dios, la tarjeta ya entró».

Esta es una clase de persona que no observa la Mano divina en los asuntos mundanos, siendo que los mismos suceden por Su voluntad. No olvides que Dios trasciende los límites de la creación física y espiritual.

No es raro escuchar el famoso dicho de aquellos empesinados en no ver a Dios en el mundo: «Ver para creer», la realidad de esto es: «Creer para ver». No necesitamos de un milagro para creer y llevar a la práctica lo que nuestro Amo desea, más bien el mundo entero con sus muestras es un milagro natural.

El sol siempre sale y entra por el mismo lugar, el mar no inunda la tierra, el mundo sigue un curso natural, tal como esta escrito: «Y los estableció para siempre, imponiéndoles un orden que jamás se modificará…Salm. 148:6». Nada en el mundo es casual, todo responde a la Sabiduría Divina. La casualidad no existe y el único milagro de todos los días es la rutina de la naturaleza. Solo el ojo de un siervo puede captar la Mano Divina y ver a Dios. Ese es tu desafío, ver a Dios en la naturaleza. No necesitas de un milagro sobrenatural, pues para un siervo de Dios el milagro es el orden natural.

El ser humano y la Naturaleza.

La naturaleza es un medio para alcanzar alturas espirituales. Debes contemplar, debes observar con delicadeza el sitio donde te encuentras, debes tener en tu mente la idea fija de que Dios es la Raíz del mundo y de tu vida y que a la vez todo se recrea, cada microsegundo que pasa es una nueva recreación del mundo, constantemente el mundo esta siendo creado por Dios. Y al estar en armonía con Dios entras en armonía con el universo entero, tal como esta escrito: «El sol no te molestará de día ni la luna de noche…Salm. 121:6».

Pero, ¿Dios esta jugando a las escondidas con nosotros? No. Entonces, ¿Por qué no se muestra?

Quizás sea porque la naturaleza es Su máscara y Él la utiliza para esconderse, tal como un amigo lo haría detrás de una máscara y espera a que descubramos quien  es Él. Esta respuesta no puede ser posible, porque Dios no se esta escondiendo de nosotros detrás de una máscara. Somos nosotros los que usamos caretas y ponemos excusas para no ver a la Providencia Divina y llevar a cabo Su voluntad.

Quizás la naturaleza sea la herramienta de Dios para que nos acerquemos a Él y lo descubramos. Esta respuesta tampoco es posible, porque Dios no necesita de herramientas o instrumentos, pareciera como que Él necesita o depende de ese determinado instrumento (del mundo) y Dios no necesita ni depende de nada.

Dios se muestra, en este mismo instante te mantienes por Su voluntad. Cada hoja que se mueve, cada objeto o proceso que veas es una «muestra» de Dios, de Su realidad. Decir que Dios no se muestra en el mundo es como decir que un ser humano vive sin aire.

La relación con Dios.

Para ver la realidad tal como es uno debe estudiar y mejorarse para crecer y adquirir la verdadera percepción de la realidad. Aprender a mirar lo de adentro antes de mirar lo de afuera. Para lograr esto  la única y única manera de relacionarse con Dios adecuadamente, viviendo y entendiendo la vida como Él quiere, es atraves de los siete preceptos, atraves de la identidad que Él escogió para ti. La naturaleza es el mundo que Él eligió para que tú perfecciones, para que trabajes y hagas de este mundo una morada para Él. Debes utilizar lo material para un objetivo espiritual.

Para descubrir a Dios hace falta voluntad, para querer verlo hace falta querer mirar, para relacionarse con Él hace falta estudiar tu identidad, para mejorar y perfeccionar el mundo en aras de Dios hace falta que te conduzcas adecuadamente por la vida. Hay mucho por hacer, mucho por perfeccionar, mucho por mejorar, mucho por estudiar, mucho por disfrutar. Muchas cosas están a tu alcance, abre los ojos y vive la vida, vive el Noajismo, vive tu identidad. Hay un mundo fuera de ti que te esta esperando para que lo eleves y lo transformes en un recipiente adecuado para la Divinidad.

El mundo se compara con una planta, así como  esta última se mantiene y crece solamente si le das el debido cuidado y la riegas con el único elemento que logrará ello, es decir, el agua. Del mismo modo el mundo para crecer necesita de tu aporte, de tu cuidado y de aquellos elementos indispensaables que lo harán crecer y mejorar, es decir,  buenas acciones, una conducta dentro de lo moral y la sumidad a la voluntad de Dios.

Tienes todas las herramientas que necesitas para crecer, para mejorar y ver a Dios. ¿Seguiras con los ojos abiertos pero cerrados o te quitaras la venda y empezarás de una vez por todas a ver al Mundo tal como lo que es?.

Saludos!

 

 

 



6 pensamientos en “Dios”

  1. El Dios de Jacob, mi Dios, es el Dios Eter y Universal y Único. El cual nos lo da todo para nuestro bien y es Misericordioso y justo.

    El Dios de Jacob, mi Dios es irrepresentable e inimaginable, habiendo prohibido expresamente hacer representaciones de Él.

    El Dios de Jacob, mi Dios es mi Padre Celestial, creador y sustentador de mi ser y de la entera creación. Y mantengo con el una relación directa, sin intermediarios.

  2. Bonito artículo, aunque no estoy del todo de acuerdo. Del punto “Una vida sin dios”, se responde a la pregunta ¿para que necesito a dios en mi vida?, se responde muy simplista indicando que el pensamiento acerca la vida, así como la propia vida de los no creyentes hace comprender al creyente lo mucho que necesita a dios.
    ¿Acaso el que es creyente está libre de buscar “placeres, diversión, entretenimiento y variadas cosas que el ego les reclama”? ¿Su creencia lo hizo inmune a sus impulsos e incluso a su ego?
    El primer mandamiento del no judío es: Prohibida la Idolatría. Así, en sentido negativo. Es decir, no se meta en adoraciones de ninguna clase y de ningún tipo para nada ni nadie. Proscribe una acción corporal y de hecho, no una creencia. De ese modo el no creyente, cumple con sus acciones con ese precepto. Porque de hecho, si el mandato fuera: “Adorar solo a Dios”, ahí estaría jodido el creyente, porque entonces ¿Cómo adoraría a dios el creyente si no hay reglas claras de adoración?
    ¿Qué el no creyente vive una vida sin sentido y con pensamiento inutil? Bueno, los que se han atrevido a pensar y no solamente a obedecer los dictados de la “fe religiosa” son los que más aportes a la humanidad han hecho. ¿O acaso el creyente vive la vida con más sentido y con un pensamiento útil?

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