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Plegaria

Señor te pido, no por los muertos
te pido por los que caminan y están
por ellos te pido, para que resuciten
para que vuelvan a la vida
para que regresen de donde esten
en mi pais, hay muchos muertos caminando
esperan horas y horas en un hospital
en donde sus derechos humanos
terminan en donde se lee: Emergencia
y en donde se convierten en un número de suerte
te pido por aquellos que han sido robados
por la humillación enorme de ir a una comisaria
en donde el derecho a ser protegido
Se pierde en el letrero de: Bienvenido
en donde tienes que buscar en tus recuerdos
que existes mal, para provocar al otro
que existe de mal gusto, para ser atacado
que señal permitiste que al otro le dio permiso
en donde distinguidos comisarios
se dan el placer de gritar a mujeres
que vienen en solicitud de ayuda
en donde debes ir medicatura forense
para que te den el sello y sellado
de que si, fuiste herido
y aún asi: culpable
Ah, mi Venezuela, donde la cuarta
es mucho mejor que la quinta
en donde esta quinta
es mucho rancho y mentira
en donde ahora los pobres somos todos
Señor: Resucita los muertos de esta tierra.

El Rey escoge que vivas… ¿y tú qué haces con tu tiempo de vida?

Hoy temprano enseñaba a unos jóvenes la primer plegaria que se debe decir al despertar, el “modé aní”, que dice:

“Agradezco ante ti, Rey vivo y eterno, que me devolviste mi espíritu, con compasión amable lo hiciste, pues mucha es tu confianza (en mí).”

Tal el sencillo y profundo rezo con el cual todos (judíos y gentiles) debíeramos comenzar nuestra jornada.
Muchas son las enseñanzas que íbamos compartiendo con los casi cien jovencitos. Palabra tras palabra, profundizando y elevándonos, dando ejemplos y analizando, hallando caminos para conocer, comprender y cumplir.

Entonces, surgió una pregunta: ¿por qué se denomina aquí a Dios como “Rey”, y no con cualquiera de Sus nombres o roles con respecto a Su creación?
Entre las varias respuestas que íbamos elaborando con los muchachitos, se mencionó el poder absoluto que disponía el rey (el de carne y hueso) en la época que el rezo fue fijado en sus palabras.

Entonces, nos dimos cuenta de que el Rey de reyes, Dios, nos estaba dejando despertar nuevamente con graciosa y compasiva majestad.
En Sus manos está el poder de cancelarnos la vida en este mundo, cuando Él disponga, sin tener nosotros el mínimo derecho a protestar o negociar Su autoridad y elección.
Por eso, cuando nos despertamos a diario, es de gran persona reconocer Su bondad, Su confianza en mí, pues pudiendo matarme Él escogió dejarme con vida.
Y si Él me deja vivir, por algo es; ya que Dios no hace cosas porque sí o por un antojo del momento. Dios no es hombre para dejarse llevar por pasiones o gustos.
Si despierto y vivo es por elección de Dios, que con Su real autoridad decreta que tenga un tiempo más de vida, para hacer algo positivo con la misma.

Ya con esto, nuevamente tenemos una profunda e intensa enseñanza. Podríamos darnos por más que satisfechos con esto.
Pero, del grupo de despiertos alumnos se alzó una voz: ¿si es Dios quien decide cuando dejamos de vivir, cómo se explican los asesinatos?
Realmente, una pregunta brillante para un niño-joven pre-Bar Mitzvá.

La respuesta que brindamos fue simple.
Dios no quiere que el asesino asesine, y eso lo sabemos todo.
No se puede argumentar que el asesino es un instrumento de Dios, un títere que cumple con la voluntad de quitar la vida a aquel que le llegó su hora.
Pero, ¿cómo es que lo sabemos todos?
Pues, porque tanto para judíos como gentiles existe el mandamiento sagrado de no asesinar al inocente.
Algunos no lo reconocen como mandamiento sagrado, sino como ley de la sociedad, o mandato ético, o pauta de vida, o el motivo que fuera.
Pero, para los que anhelamos a Dios y serLe leales, es sabido y comprendido que es un imperativo ético pero al mismo tiempo legislado como mandamiento de origen divino.
Por tanto, Dios ha decretado que la persona viva, por eso le ha dado vida; Dios ha decretado que la persona no muera a manos de un asesino; por tanto, cuando alguien comete un crimen, no es Dios el que determinó el final de una vida inocente, sino que una perrsona rompió el equilibrio cósmico, interrumpió una vida que debía proseguir.
Así pues, quien asesina no solamente está actuando de manera abominable en contra del prójimo, por lo cual es merecedor de los peores castigos de parte del Juez, sino que además deberá ser ajusticiado por quebrar doblemente y voluntariamente la decisión de Dios de que la víctima viva.

Con el mandamiento de no asesinar como ejemplo, se puede extrapolar para el resto de todos los otros mandamientos.

¿Lo entiendes?
Dios dio la ley, marcó el camino, determinó los límites, para que el mundo anduviera de acuerdo al Plan de Dios.
Si las personas acatan los mandamientos (los Siete Universales para los gentiles, los 613 de la Torá para los judíos), entonces el Plan de Dios se cumple a la perfección y podríamos vivir en un verdadero paraíso terrenal.
Pero, cuando la persona quiebra alguno de los mandamientos, está rompiendo el equilibrio del cosmos, está corrompiendo la armonía universal, está sometiendo al Plan a una alternativa que no estaba determinada por Dios.
Esto genera conflictos, dolores, angustias, malestares, alteraciones, y muchos etcéteras más que son pesados y terribles.
Es por ello que existen las justas retribuciones divinas (castigos, como se les suele llamar), que son modos de compensar el desequilibrio.
Existe también la “teshuvá”, el arrepentimiento sincero, que procura reencaminar por la senda adecuada los asuntos.

Así pues, para conseguir un mundo de Shalom, cada cual debe conocer sus mandamientos que le corresponde y cumplirlos cabalmente. Sin excusas, sin dejarse llevar por el EGO, sin aditamentos fatales.

Unas últimas aclaraciones.
Por supuesto que Dios es todopoderoso, pero Él limitó Su poder para darnos oportunidad de vivir realmente con libre albedrío. Por tanto, quien quiebra un mandamiento no lo hace llevado por el destino, ni es por obra de Dios, sino que es su propia responsabilidad.

Por supuesto que los “pecados” de las personas y sociedades a simple vista parecen entorpecer el Plan de Dios, llevarlo por otros carriles, en apariencia someter al mundo a un estancamiento o alejamiento de “la” meta a la cual Dios quiere que lleguemos. Es así, pero el Plan de Dios se cumplirá finalmente.

Por supuesto que nada de lo que hagamos o dejemos de hacer afecta a Dios o Lo cambia o Lo anula o Lo imposibilita, Él está absolutamente más allá de toda interferencia o accidente. No vive en nuestra realidad, no es afectado por tiempo, espacio o accidentes. Lo que hacemos de acuerdo a nuestro libre albedrío es nuestra obra, pero nada sorprende a Dios, nada lo hace cambiar, nada lo mueve a nada… aunque a veces lo digamos así o lo pensemos.

Finalizando, cuántas cosas tan profundas y elevadas es posible estudiar cuando la persona es humilde, receptiva, sincera, respetuosa, anhelante del saber.

695 – Resp. ¿Puedo orar por idolatra agonizante?

giuseppina lopardo nos consulta:

Samuel Elias Sifonte L. 27, Computación, Carúpano, Venezuela

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¿El rezo como bálsamo mágico?

Hay gente que tiene la idea que con rezos, solamente con ellos o quizás también con un poco de buena voluntad, se encuentra la solución a las situaciones de la vida.
Entonces, se reza para pedir por salud, oraciones para prosperar, más plegarias para tener hijos y encaminarlos, liturgia para encontrar salvación espiritual y muchos etcéteras más.
Ahora, ¿qué enseñanza nos puede brindar la Torá (en porción admisible para noájidas) al respecto?

Veamos el ejemplo del tercero de los patriarcas de los judíos, quien era un notable noájida.
Nos referimos a Iaacov, patriarca de los judíos.
Prestemos atención a estos párrafos:

“Allí levantó un altar y llamó su nombre kEl-Elohei-Israel.
Entonces Dina, la hija que Lea había dado a luz a Iaacov [Jacob], salió para ver a las jóvenes del lugar.
Y la vio Siquem, el hijo de Hamor el heveo, príncipe de aquella tierra. Él la tomó, se acostó con ella y la violó.”
(Bereshit / Génesis 33:20-2)

A estos también:

“Iaacov [Jacob] y toda la gente que le acompañaba llegaron a Luz, es decir, a Betel, en la tierra de Canaán, y allí edificó un altar. Llamó al lugar kEl-betel, porque allí se le había revelado Elokim cuando huía de su hermano.
Entonces murió Débora, nodriza de Rebeca, y fue sepultada al pie de Betel, debajo de una encina, la cual fue llamada Alón-bacut.”
(Bereshit / Génesis 35:6-8)

Y a estos:

“Entonces Iaacov [Jacob] erigió una piedra en el lugar donde Elokim había hablado con él, una piedra memorial. Sobre ella derramó una libación, y echó sobre ella aceite.
Iaacov [Jacob] llamó Betel al lugar donde Elokim había hablado con él.
Partieron de Betel, y faltando aún cierta distancia para llegar a Efrata, Raquel [Rajel] dio a luz tras un parto muy difícil.
Y aconteció que como había dificultad en su parto, le dijo la partera: -No temas, porque también tendrás este hijo.
Y sucedió que al salírsele el alma, porque murió…”
(Bereshit / Génesis 35:14-18)

¿Has encontrado algo en común en estos tres breves relatos de momentos en la vida del patriarca?

El sabio hombre, el noájida que luchaba contra sus tendencias naturales y contra el medio que lo rodeaba para ser constructor de shalom, erigía monumentos en honor al Eterno, hacía rituales de consagración, que eran algunas de las maneras primitivas de la oración, ¿y qué sucedía a continuación?
Violaron a su hija, murió una mujer sumamente valiosa para su familia, falleció su amada esposa al dar a la luz…
Tragedias, dolores, terribles sucesos que afectaban al patriarca y a los suyos, a pesar de haber orado con intensidad y devoción ratos antes.

¿Qué podemos aprender de esto?

Pues, que el rezo no es la llave exclusiva para una vida de felicidad, o dicho en otras palabras, que Dios no quitará el trago amargo solamente porque devotamente elevemos nuestras voces y ruegos a Él.
Por supuesto que el rezo es poderoso, que es una vía dorada para comunicarnos con Él, que nos permite reencontrarnos con nuestra esencia, que en ocasiones tiene resultados estupendos.
Pero, aquel que deposita su fe en el exclusivo poder de la oración, está poniendo su vida en un estado que no es el recomendado por los sabios, pues ellos han afirmado con claridad: “No debes vivir dependiendo de milagros” (TB Pesajim 64b; Nidá 31a).
Esto es, cada uno tiene su parte que hacer como socio de Dios en la creación, en la construcción de shalom, en perfeccionar al mundo bajo la égida del Padre Celestial. Por supuesto que habremos de confiar al 100% en Él, pero eso no nos quita nuestra parte de deber, de responsabilidad, de labor.
Aquel que se cree que por orar, y solamente esto, ya tiene realizada su tarea, está en un gran error.
Ejemplo, si alguno está enfermo, que oré, claro está, pero que vaya al médico y siga la prescripción.
Si alguien está sin trabajo, que pida ayuda desde lo Alto, pero que no deje de procurar conseguir su digno ingreso.
Si uno está afanado en alguna tarea, que alce su pedido a los Cielos, pero que no deje caer en desánimo su actividad.
Si alguno está solo, que ruegue por su media naranja en tanto hace lo que le toca para hallarla y reconocerla.
Y así con cada aspecto de la vida.

Así pues, el rezo acompañado por la actividad necesaria es lo correcto.
Sin olvidar una poderosa herramienta, sumamente poderosa, que es la bondad y misericordia hacia el prójimo.
Esto es, dar caridad al necesitado, confortar al sufrido, ser solidario con quien lo precisa, asociarse a causas sagradas como FULVIDA, y así por el estilo.
Pues, cuando se domina al EGO, se aprende el verdadero valor de las cosas y de las personas, lo que posibilita una manera trascendente y mejorada de vivir.

Todo esto no lo suponemos nosotros, sino que el propio texto sagrado, versos adelante o atrás de los párrafos ya citados, lo enseña con meridiana claridad.
Atiende:

“Luego dijo Iaacov [Jacob]: -Elokim de mi padre Avraham [Abraham], Elokim de mi padre Itzjac [Isaac], oh Eterno, que me dijiste: ‘Vuelve a tu tierra y a tu parentela, y Yo te prosperaré’, yo no soy digno de todas las misericordias y de toda la fidelidad con que has actuado para con Tu siervo… Rescátame, Te lo ruego, de la mano de mi hermano, de la mano de Esav [Esaú], porque le temo
… Iaacov [Jacob] pasó allí aquella noche, y tomó de lo que tenía a mano un presente para su hermano Esav [Esaú]:
200 cabras y 20 machos cabríos, 200 ovejas y 20 carneros, 30 camellas que estaban dando de mamar y sus crías, 40 vacas y 10 toros, 20 asnas y 10 borriquillos.
Entregó cada rebaño a sus siervos por separado, y les dijo: -Id delante de mí guardando cierta distancia entre rebaño y rebaño.
Mandó al primero diciendo: -Cuando Esav [Esaú] mi hermano te encuentre y te pregunte diciendo: ‘¿De quién eres tú? ¿Y adónde vas? ¿De quién es eso que llevas delante de ti?’, le dirás: ‘De tu siervo Iaacov [Jacob]; es un presente que envía a mi señor Esav [Esaú]. Y he aquí que él también viene detrás de nosotros.’
Mandó también al segundo, al tercero, y a todos los que iban detrás de los rebaños, diciendo: -Así hablaréis a Esav [Esaú] cuando lo encontréis.
También le diréis: ‘He aquí que tu siervo Iaacov [Jacob] viene detrás de nosotros.’ Pues pensó: ‘Apaciguaré su ira con el presente que va delante de mí, para que después pueda yo verle; quizás él me acepte.'”
(Bereshit / Génesis 32:10-21)

En este ejemplo, a diferencia de los anteriores, vemos un rezo profundo y sincero, que proviene de las mismas entrañas del hombre y se eleva directamente a “oídos” de Dios, ni nada más fórmulas rituales.
En este caso, además, el rezo va asociado a una tarea metódica en el plano de la diplomacia.
Esto es, Iaacov no se conformó con solamente rezar, sino que además envió presentes y elogios a su hermano.
El resultado de ambas acciones (y algunas más que no detallamos para no irnos de tema), fue que ambos hermanos se reencontraron, luego de décadas de rencor y deseos de muerte, y se fundieron en un abrazo de reconciliación.
El rezo surtió efecto positivo… ¿pero solamente el rezo?

Así como este caso, hay muchisimos más, en los cuales reconocemos que el rezo es de valor inmenso, pero que pierde su sentido cuando se transforma en un aliciente para la pereza, o peor aún, para creerse el amo de Dios, en donde uno ordena o mandata y Dios cumple como si fuera esclavo y no el Rey de reyes.

Es habitual entre los idólatras tener a los rezos, o plegarias, en un sitial supremo, más allá de cualquier otra acción.
Es común que demanden de Dios y le ordenen tal o cual cosa y esperan el milagro (y a veces efectivamente pasan cosas que pudieran parecer maravillosas, algunas pocas veces).

Pero, el noájida debe apartarse de tales modos de existencia.
El noájida tiene un rol definido como constructor de Shalom, y como tal no se siente a esperar, no haraganea esperando que le llueva la misericordia divina o la caridad humana. No vive de los diezmos o de las estafas espirituales o de la carroña, tal como acostumbran hacer los clérigos de la mentira (por supuesto que falsos rabinos mesiánicos a la cabeza de tales).
El noájida trabaja, se ocupa más que se preocupa de las cosas, comparte, es solidario, se esfuerza, es responsable, reconoce sus faltas pero no por ello se angustia, y sí… también reza… porque es importante rezar, es vital estar conectado a la Fuente de vidas y obtener dones celestiales (merecidos o no).

En resumen, lo que aprendimos hoy es…

Resp. 680 – Curiosidad en la plegaria y Respeto.

Nahuel nos consulta:

Maestro Saludos!
1 – ¿Tiene algún significado el que te pique la nariz sin parar en el momento de la plegaria?
2 – Despues de terminada la plegaria, por respeto, estoy acostumbrado a dar tres pasos hacia atrás e inclinarme. Señal de saludo hacia HaShem. ¿Hay algún problema en que haga tal acto, que según tengo entendido es parte del saludo de un judío hacia El Sagrado, Bendito sea?.
Muchas gracias Maestro. Un abrazo!
Nahuel Orué 20 Mozo Bs As Argentina

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La enseñanza de Moshé Rabenu

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La Enseñanza de Moshé Rabenu.

El Líder de Israel, el hombre Moshé Rabenu, el carismático y humilde sabio, escribió: “Sirvan a Dios con alegría, vengan ante Su presencia con regocijo…Salm. 100:2”.

Hay momentos de tristeza, hay momentos en que no están canalizados y armonizados nuestros cinco planos de existencia. Hay momentos de baja autoestima, de depresión, hay momentos y momentos.

Pero, ¿Que nos transmite Moshé, que te esta comunicando el líder a ti lector?, ¿Que te enseña?

El Estudio y la Acción.

Estoy seguro que muchos de los visitantes de la página esperan encontrar cosas nuevas, artículos o post nuevos. Nutrirse con el estudio, con experiencias de vida, con artículos que contengan historias, relatos, enseñanzas, versículos o historias jasidicas. Y eso es bueno, pues el alma desea llenarse con conocimiento pero también depende del cuerpo el llevar a la práctica el estudio del alma.

Llegas aquí, abres un post, te llenas, te nutres de buen pan espiritual. El cuerpo debe y tiene la obligación de llevar a la acción lo que el alma aprendió. Se aprende con el estudio, pero cuanto más se aprende con la acción. No necesitas de versículos, de enseñanzas, de relatos, NO  es malo que aprendas de ellos, pues para tal fin están. Pero cuanto más y mucho más aprendes con la acción, con las buenas intenciones, con la humildad, con la alegría.

La Alegría.

El líder de antaño nos enseña a presentarnos delante de Dios con alegría, ¿qué tipo de alegría?, ¿Qué es la alegría?:

La alegría es un estado emocional que surge a partir de una experiencia o sensación de bienestar. Al momento de presentarnos en plegaria o rezos diarios delante de Dios debe ser un momento propicio para sentir la verdadera alegría pues, ¿no estamos delante de la Providencia Divina?.

Servir a Dios es alegría, conectarse con Él es alegría, tener lágrimas en los ojos por no comprender sus Planes pero entender que lo que  Él hace es para bien, eso es alegría. Servirlo sin segundas intenciones sino solo por el hecho de que El así espera de nosotros, eso es alegría.

Te alegras cuando escuchas la música que te agrada, te alegras cuando la persona que te agrada te dice que te quiere, te alegras cuando te sientes bien, cuanto más debes alegrarte por que conoces los Siete Preceptos y sirves al Amo de la Vida correctamente y de la manera que Él espera de ti.

Una alegría mayor y mucho más mejor te esta esperando, al realizar una plegaria, al hacer caridad, al ser bondadoso y generoso, al actuar correctamente, ¿Que esperas para sentirla y sentir el placer de disfrutarla?

Moshé Rabenu la experimentó años atrás, HOY es el día de que tú la experimentes y la transmitas tal como él. Hoy, mañana y todos los días de tu vida es la oportunidad de ser alegre, de ser feliz, de ser un constructor de Shalom, de vivir a pleno y con dicha el regocijo de ser un siervo de Dios, alguien de bien, un Noajida.

Saludos!

Resp. 670 – que ritual o que acto realizar cuando alguien muere?

kajol nos consulta:

me gustaria saber si me puede decir que hacer cuando agun noajida fallece que ritual o que actos se deben hacer que rezos o que otras acciones hacer.
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Dios

 

Dios

Cuando escuchas la palabra Dios, que es lo primero que se te viene a la mente?, ¿Cuando tu hijo te pregunta acerca de Dios, que respondes?, ¿Que es Dios?…

¿Que es Dios?

Para cualquier chico Dios es alguien grande, barbudo, sentado en su trono, castigando a los que se portan mal, etc. Ellos suelen hacer preguntas curiosas tal como por ej: ¿Quién creó a Dios? Pero para un adulto esa percepción no es aceptable, más bien nosotros somos consientes de que no es así. ¿Que es Dios?, es una pregunta que nuestro entendimiento es incapaz de explicar. No podemos explicar que es Dios, porque no tenemos las herramientas para ello, pues Dios mismo creó las leyes de la lógica y la razón. Y si encontramos alguna definición de Él, no es a Él a quien definimos sino a algo que nuestra mente captó o a alguna percepción errónea que hemos adquirido con el tiempo, en la vida. Pues hemos sido influenciados por religiones, padres, amigos, libros, música.

Él es una realidad, y nosotros somos una extensión de esa energía divina. Por lo tanto no podemos explicar ni entender que es Él.  Asimismo en el mundo no hay dos realidades diferentes. Él es la Raíz. Es el todo del círculo y nosotros somos la parte, por lo tanto buscar definiciones de Dios o tratar de comprenderlo sería como que la parte quiere explicar el Todo y la parte no explica el Todo el Todo explica la parte.

¿La causa de Dios?

Dios no tiene causa, porque es Dios. Es una naturaleza diferente a la nuestra, por así decirlo, solo Él puede entender que es Él. Estamos acostumbrados a la naturaleza de causa y efecto, pero Dios es la Causa de las causas y Él no tiene causa, porqué el término causa no se le aplica. Por el solo hecho de que Él es Dios y no un ser material o algo que se relacione con la materia. Tratar de comprenderlo, de imaginárselo, es algo que esta más allá de la razón. Pero tenemos un atisbo de lo que es Dios, no tiene forma, no tiene cuerpo, no tiene materia y sabemos a la vez lo que No es Dios.

Una vida sin Dios.

Ahora, ¿si no podemos entender su naturaleza, como podemos acercarnos o relacionarnos con Él? Pero antes de responder lo último hay que tener en cuenta la siguiente pregunta: “¿Para que necesito a Dios en mi vida?”……..

Existen personas conocidas como ateas, término que se utiliza hacia las personas que no creen en Dios por diferentes razones. ¿Que sentido tiene para ellos la vida?¿Para que sirve el bien?¿Para que sirve el mal?¿De que sirve haber nacido en una familia con valores? Para ellos los términos recompensa o castigo no existen o no se relacionan con sus vidas. Pues la vida solo existe y nada más, le toca vivir y entonces solo buscan placeres, diversión, entretenimiento y variadas cosas que el ego les reclama. ¡Que vida con tan poco sentido, pues con ese pensamiento la vida no se vive tal cual es, se pierde todo lo que la vida esta dispuesta a entregar y la belleza de la misma!

Imagínate entonces a un ateo y su pensamiento inútil de la vida y comprenderás cuanto necesitas a Dios para que tu vida tenga sentido. Pues una vida sin sentido, no es vida y un ser humano sin Dios no es nada.

La búsqueda de Dios y la relación.

“Abuelo- le dijo llorando el nieto- estábamos jugando a las escondidas, y resulta que hallé un excelente lugar para ocultarme. Estaba deleitándome pensando cuanto tardarían mis compañeros en descubrirme. Pero el tiempo pasó y yo ya no escuchaba sus voces. Salí a ver que pasaba y los descubrí jugando a otra cosa. ¡Me abandonaron y me defraudaron, cambiaron un juego interesante por otro de tonterías!

-No llores hijo- respondió el sabio abuelo- también Hashem se oculta para otorgarnos el privilegio de buscarlo y la suprema dicha de encontrarlo. ¿Pero que hacemos nosotros? Lo abandonamos allí para ocuparnos de otras cosas que, en nuestra necedad, pensamos que son más importantes.”

Ciertamente a Dios no puedes invitarlo a tomar un café, a jugar un futbol y conversar sobre distintos temas, esa no es una manera de relacionarse con Él. Sin embargo ahí esta Él, esperando que lo busques, que converses atráves de una plegaria, que lo encuentres en el mundo, en el escenario que Él creó para ti. Esperando que te eleves atraves de un acto de bien, que disfrutes de la dicha y Atento a que no desperdicies la oportunidad de Conocerlo.

Hoy sales a la calle, transitas por distintos lugares, disfrutas la belleza del mundo. Contemplas árboles, casas, tierra, cielo, sientes el viento en tu rostro o en tu cuerpo. Nubes, sol, plantas, agua, te encuentras con millones de cosas que hay en el mundo.

La tierra siempre es la misma, el agua siempre es la misma, el sol siempre es el mismo, el mundo siempre es el mismo. Y ahí están, cumpliendo con sus requisitos, pero a la vez te muestran la Mano Conductora de Dios.

Dios es el factor determinante para tu vida. La manera en que te comportas o como piensas todo depende de la relación que tengas con Dios. El misionero que cree en Dios como humano no actuará ni se comportará como un Noajida que conoce y entiende a Dios como lo que es, por así decirlo.

Que tipo de ojo utilizamos cuando salimos de nuestras casas? veamos un ejemplo:

“Cierto individuo esta en el cajero automático, una fila larga se encuentra detrás de él. Desesperado le pide a Dios que su tarjeta entre en el cajero, pues no sabe lo que sucede que la misma no entra. Y ante el temor al que dirán los demás le ruega a Dios que lo ayude: “Dios, por favor, haz que entre mi tarjeta, te lo ruego…”, en ese instante su tarjeta entra completa y él dice: “¡ay menos mal!; ya no te preocupes Dios, la tarjeta ya entró”.

Esta es una clase de persona que no observa la Mano divina en los asuntos mundanos, siendo que los mismos suceden por Su voluntad. No olvides que Dios trasciende los límites de la creación física y espiritual.

No es raro escuchar el famoso dicho de aquellos empesinados en no ver a Dios en el mundo: “Ver para creer”, la realidad de esto es: “Creer para ver”. No necesitamos de un milagro para creer y llevar a la práctica lo que nuestro Amo desea, más bien el mundo entero con sus muestras es un milagro natural.

El sol siempre sale y entra por el mismo lugar, el mar no inunda la tierra, el mundo sigue un curso natural, tal como esta escrito: “Y los estableció para siempre, imponiéndoles un orden que jamás se modificará…Salm. 148:6”. Nada en el mundo es casual, todo responde a la Sabiduría Divina. La casualidad no existe y el único milagro de todos los días es la rutina de la naturaleza. Solo el ojo de un siervo puede captar la Mano Divina y ver a Dios. Ese es tu desafío, ver a Dios en la naturaleza. No necesitas de un milagro sobrenatural, pues para un siervo de Dios el milagro es el orden natural.

El ser humano y la Naturaleza.

La naturaleza es un medio para alcanzar alturas espirituales. Debes contemplar, debes observar con delicadeza el sitio donde te encuentras, debes tener en tu mente la idea fija de que Dios es la Raíz del mundo y de tu vida y que a la vez todo se recrea, cada microsegundo que pasa es una nueva recreación del mundo, constantemente el mundo esta siendo creado por Dios. Y al estar en armonía con Dios entras en armonía con el universo entero, tal como esta escrito: “El sol no te molestará de día ni la luna de noche…Salm. 121:6”.

Pero, ¿Dios esta jugando a las escondidas con nosotros? No. Entonces, ¿Por qué no se muestra?

Quizás sea porque la naturaleza es Su máscara y Él la utiliza para esconderse, tal como un amigo lo haría detrás de una máscara y espera a que descubramos quien  es Él. Esta respuesta no puede ser posible, porque Dios no se esta escondiendo de nosotros detrás de una máscara. Somos nosotros los que usamos caretas y ponemos excusas para no ver a la Providencia Divina y llevar a cabo Su voluntad.

Quizás la naturaleza sea la herramienta de Dios para que nos acerquemos a Él y lo descubramos. Esta respuesta tampoco es posible, porque Dios no necesita de herramientas o instrumentos, pareciera como que Él necesita o depende de ese determinado instrumento (del mundo) y Dios no necesita ni depende de nada.

Dios se muestra, en este mismo instante te mantienes por Su voluntad. Cada hoja que se mueve, cada objeto o proceso que veas es una “muestra” de Dios, de Su realidad. Decir que Dios no se muestra en el mundo es como decir que un ser humano vive sin aire.

La relación con Dios.

Para ver la realidad tal como es uno debe estudiar y mejorarse para crecer y adquirir la verdadera percepción de la realidad. Aprender a mirar lo de adentro antes de mirar lo de afuera. Para lograr esto  la única y única manera de relacionarse con Dios adecuadamente, viviendo y entendiendo la vida como Él quiere, es atraves de los siete preceptos, atraves de la identidad que Él escogió para ti. La naturaleza es el mundo que Él eligió para que tú perfecciones, para que trabajes y hagas de este mundo una morada para Él. Debes utilizar lo material para un objetivo espiritual.

Para descubrir a Dios hace falta voluntad, para querer verlo hace falta querer mirar, para relacionarse con Él hace falta estudiar tu identidad, para mejorar y perfeccionar el mundo en aras de Dios hace falta que te conduzcas adecuadamente por la vida. Hay mucho por hacer, mucho por perfeccionar, mucho por mejorar, mucho por estudiar, mucho por disfrutar. Muchas cosas están a tu alcance, abre los ojos y vive la vida, vive el Noajismo, vive tu identidad. Hay un mundo fuera de ti que te esta esperando para que lo eleves y lo transformes en un recipiente adecuado para la Divinidad.

El mundo se compara con una planta, así como  esta última se mantiene y crece solamente si le das el debido cuidado y la riegas con el único elemento que logrará ello, es decir, el agua. Del mismo modo el mundo para crecer necesita de tu aporte, de tu cuidado y de aquellos elementos indispensaables que lo harán crecer y mejorar, es decir,  buenas acciones, una conducta dentro de lo moral y la sumidad a la voluntad de Dios.

Tienes todas las herramientas que necesitas para crecer, para mejorar y ver a Dios. ¿Seguiras con los ojos abiertos pero cerrados o te quitaras la venda y empezarás de una vez por todas a ver al Mundo tal como lo que es?.

Saludos!

 

 

 



Una noche de santidad…

El viernes pasado, al caer el sol, hice mi tarea habitual: oficié como “jazán” (cantor, oficiante litúrgico) de la Comunidad Israelita del Uruguay, bajo el liderazgo espiritual del Gran Rabino del Uruguay, Rabino Shai Froindlij.
Pero, esta ocasión era especial.
Estaba de visita en nuestra comunidad el Rabino Principal Ashkenazí de Israel,  Rabino Yona Metzger, del cual aprendimos importantes conceptos de Torá en esa ocasión memorable.
Se encontraba también el gran rabino Eliahu Birenbaum, líder de organizaciones sumamente activas para la difusión del judaísmo y valores espirituales a lo largo y ancho del mundo.
Participaba así mismo el rabino Mordejai Cortéz, líder espiritual de la Comunidad Israelita Sefaradí del Uruguay.

A estas destacadas personalidades espirituales se sumaba más de mil personas congregadas para recibir el Shabbat, participar del rezo, compartir un momento sagrado en compañía de familiares y amigos, acompañar a los jóvenes bachilleres del mayor colegio hebreo del país en su Kabalat Shabat de graduación.

Y allí estaba yo, al frente de la comunidad, con la enorme tarea de ser la voz que dirigía las plegarias de tan magna asamblea, quien conducía la conversación comunitaria con el Eterno.
Debía cantar y emocionar, hacer llegar mi voz a más de mil personas, en un salón inmenso, abarrotado, vibrante, expectante.
No fue tarea sencilla, pero sin dudas de altísimo honor, placer y responsabilidad.

Luego de la intensa ocasión, solitario volví caminando  por la bella rambla costanera de mi ciudad, rumbo a casa, fueron más de treinta cuadras de caminata.
Allí me aguardaban mi esposa y mis hijitos. Ellos ya habían comido, pues a diferencia de otros viernes en los que que regreso más temprano, ya era bastante tarde, mucho más que la hora habitual para que los pequeños se retiren a la cama a descansar.
Pero, igualmente me esperaron, para recibirme con su cariño y alegría, para cantar juntos el Shalom Aleijem, para recibir la bendición que los padres brindan a sus hijos, para corear juntos el rezo de santificación por el Shabat antes de comer la cena festiva.
No hubo tiempo de más cantos, de compartir el pan, pues el sueño se imponía; así que acompañé a los pequeños a sus respectivas habitaciones y junto a su mamá realizamos los procedimientos diarios para culminar la jornada de manera sencilla pero plena de sentido de vida y eternidad.
Al finalizar, el besito de las buenas noches con los cariñosos saludos, entornar las puertas para dirigirme al comedor a disfrutar del momento sagrado.

Ya las velas de sobre la mesa de Shabat estaban apagadas hacía tiempo, pero el calor y la luz de esa jornada irradiaba su energía de vida.

Ahora, tienes el derecho y el deber de saber y entender cómo se vincula este relato personal, sencillo, pueblerino, con tu identidad noájica.
Espero oír tus respuestas a modo de comentario aquí debajo, en la sección destinada a los mismos.

Hasta luego.

Los siete mandamientos para las naciones

Cuando Di-s salvó a Nóaj (Noé) y a su familia del Diluvio, Él les dio siete Mitzvot, Preceptos. Estas Mitzvot se mencionan como Las “Sheva (Siete) Mitzvot Bnei Nóaj”, o los Siete Mandamientos Noájicos.

Los Siete Mandamientos son:

1. No adorar a dioses falsos.
2. No blasfemar o maldecir a Di-s.
3. No asesinar.
4. No ser sexualmente inmorales.
5. No robar.
6. No comer un miembro extraído de un animal vivo.
7. Establecer tribunales de justicia y enjuiciar a los infractores.

Estos Mandamientos son bastante simples y claros, y la mayor parte de ellos son reconocidos como principios morales sanos. Cualquier no judío que sigue estas leyes porque el Todopoderoso las ordenó, tiene un lugar en el Mundo Venidero y es llamado un “Jasíd de las Naciones del Mundo” o un “Ben Nóaj” (Hijo de Noé).

Estas Mitzvot conciernen a todos los seres humanos, tanto judíos como no judíos, porque todos somos descendientes de Nóaj y su familia. Las 613 Mitzvot de la Torá, por otra parte, conciernen solamente a los descendientes de aquellos que aceptaron los Mandamientos en el Monte Sinaí y aquellos que han aceptado los Mandamientos voluntariamente (por la conversión).

Las Siete Leyes de Nóaj demuestran que las leyes y las reglas del Todopoderoso se aplican a todos los seres humanos y que Él nos ama a todos, judíos y no judíos. Estas leyes proporcionan la dirección que la humanidad ha que seguir, tanto los judíos como no judíos.

Según el Rambam (Maimónides, el Rabino Moisés Ben Maimón, el gran erudito judío del siglo XIII): “Toda persona entre las naciones que sigue los Siete Mandamientoos para servir a Di-s, pertenece a los Justos entre las naciones y tendrá su parte en el Mundo por Venir.”

¡Házlo como se debe!

El Talmud se refiere a un no judío como un Ben Nóaj, “un hijo de Nóaj” ya que todos los seres humanos son descendientes del Patriarca Bíblico Nóaj. Antes de que el pueblo judío naciera, la humanidad fue ordenada a cumplir ciertos Mandamientos – seis de la época de Adán y siete a partir de la época de Nóaj. Para los judíos, las 613 Mitzvot de la Torá reemplazaron a las Siete Mitzvot dadas a Nóaj. Para no judíos, sin embargo, estas Siete Mitzvot permanecen obligatorias. Es importante saber que Di-s juzgará a todos los no judíos sólo según cómo cumplieron aquellas leyes.

¿Ya que las Siete Mitzvot de Bnei Nóaj parecen ser la base de los valores éticos básicos, respetarlos no es suficiente para desear ser seres humanos buenos, éticos?

La intención subyacente es extremadamente importante porque si una persona se comporta según estos principios porque ellos apelan a su sentido de hacer el bien o el mal, o a su intelecto, o su sentido de la justicia, en lugar de que el Todopoderoso lo ordenó, entonces el no cumple los Preceptos correctamente y no es considerado un “Ben Nóaj”. El Rambam declara que un gentil debe aceptar estos Mitzvot expresamente porque ellos fueron revelados por Di-s mediante Moshé (Moisés) a los hijos de Israel en el Monte Sinaí.

En otras palabras, las Siete MitzvotBnei Nóaj no son sólo agradables y éticas “cosas para hacer”. Ellas son Leyes Divinas, Halajót. Y, como declara el Talmud: “Desde que el Sagrado Templo fue destruido, Di-s se complace solo con las leyes de la Halajá”. Para que estas Mitzvot sean contenedor Divino, deben ser observadas adecuadamente, lo que significa que deben ser observadas según la Halajá.

Tal como los judíos deben observar la Halajá cumpliendo sus 613 Preceptos, hay Halajót en la observación de las Siete MitzvotBnei Nóaj. Obviamente, los detalles de la Halajá están más allá del alcance de este artículo. Hay, sin embargo, muchos recursos para la exploración adicional en Internet.

El descubrimiento de Di-s en nuestro mundo

De las palabras de nuestros Sabios …

La Torá declara: “Y ellos acamparon en el desierto” (Éxodo 19:2).

Y comenta el Midrash: “La Torá fue dada en un lugar sin dueño, ya que si hubiera sida dada en la Tierra de Israel, las naciones del mundo dirían que ellos no tuvieron parte en ella. Por lo tanto, fue dada en el desierto y alguien que desea recibirla debería venir y recibirla” (Midrash Mejílta, 20).

Dice el Talmud: “Cada palabra que salio de la boca de Di-s fue dividida en setenta lenguas” (Tratado Shabát, 88b).

Explica el Midrash: “El Rabino Yojanan dijo, la voz del Señor fue divida en setenta voces para las setenta lenguas básicas, de modo que cada nación pudiera oír la voz en su propia lengua” (Midrash Raba sobre Éxodo 85:19).

El gran Sabio, el Meiri, agrega: “Si él [un no judío] aprende las Siete Mitzvot Bnei Nóaj con sus detalles y todo lo que puede ser extraído de ellas, entonces … es adecuado honrarlo como se debe honar a un Sumo Sacerdote (Kohén HaGadól).”

La contemplación conduce a la creencia

Toda la gente, tanto los judíos como los no judíos tiene sed de espiritualidad, de verdad. “Desde donde el sol sale hasta donde se pone, alabado es el Nombre del Señor” (Salmos, 113:3).

El Rabino Eliyahu Lupian plantea una pregunta: Cuando el Rey David escribió el libro de Tehilím (los Salmos), el mundo estaba lleno de ídolos y sólo la gente judía adoró al Todopoderoso. ¿Si el mundo estaba repleto de ídolos, entonces cómo fue el nombre de Di-s alabado “de la salida del sol hasta su puesta”?

El Rabino Lupian explica que el alma naturalmente anhela al Creador, como esta declarado “Mi alma está sedienta de Ti” (Salmos, 63:2). Aunque una persona pudiera intentar apagar la sed por medio de la adoración de ídolos, él seguirá ansiando la verdad. Si el persigue aquel deseo, encontrará finalmente al Creador, del mismo modo que nuestro Patriarca, Avraham (Abraham) encontró al verdadero Di-s.

¿Cómo descubrió Avraham al verdadero Di-s? “Comenzó a pensar día y noche, estaba asombrado como era posible para una constelación en el cielo moverse sin nadie conduciéndola. ¿Quién podría moverla, porque le es imposible moverse sola? Avraham no tenía ningún maestro, o alguien que pudiera informarle, vivía en Ur Kasdím, una ciudad de idólatras. Sus padres y toda la gente a su alrededor adoraban ídolos, y el también los adoró junto a ellos. Pero se sentía tan inquieto, que su poder de razonar lo condujo al verdadero entendimiento de que existe un solo Di-s que mueve las constelaciones, Quién creó todo, y que no hay ningún otro Di-s fuera de Él” (Rambam, Leyes de la idolatría).

El Rabino Yeshaaya Karelitz, conocido como el Jazon Ish, explica porque la contemplación de la creación conduce a la creencia en Di-s:

“El atributo de fe es una fina y delicada calidad del alma. Si una persona tiene el sentimiento de poseer un alma y tiene un ambiente tranquilo, cuando contempla las alturas de los cielos y las profundidades de la tierra, no puede dejar de estar asombrado, ya que el mundo le parecerá como un enigma insoluble. Este misterio le enreda la mente y el corazón, hasta tal punto que no puede pensar en nada más, se siente débil y sin aliento en su apasionamiento para encontrar una solución. El pasaría voluntariamente por fuego y agua para alcanzar la respuesta, porque ¿qué es la vida para él sin saber cual es su finalidad?” (Creencia y Confianza, ensayo I).

El Rabino Eljanán Wasserman explica: “Las maravillas de la Creación demandan del ser inteligente llegar a la conclusión que ellos fueron creados por una Divinidad. Por consiguiente, cada hombre será juzgado si no hace lo que es esperado de él por causa de esta inteligencia innata” (Kovetz Maamarim).

Para un judío, esta conclusión “cada hombre será juzgado si no hace lo que es esperado de él por causa de esta inteligencia innata” obliga a la observancia de la Torá; para un no judío, esta conclusión obliga a la observancia de las Siete Mitzvot Bnei Nóaj.

¿Cómo puedo observar las Siete Mitzvot?

Vamos a estudiar las Siete Mitzvot y lo que ellas implican.

1. No adorar a dioses falsos

La esencia de las Siete Leyes de Nóaj es la prohibición de la adoración de ídolos o idolatría. tenemos prohibidos servir o adorar toda cosa creada – ningún ser humano, ningún ángel, ninguna planta, ninguna estrella, ni los cuatro elementos fundamentales (tierra, agua, fuego y aire), ni algo derivado de ellos. Para observar correctamente la prohibición de la adoración de ídolos, debemos ser conscientes de la unidad de Di-s.

¿Qué implica esto?

1. Está prohibido pensar que hay otra deidad además de Di-s.
2. Está prohibido poseer un ídolo, hacer un ídolo, o hacer que alguien nos haga uno.
3. Está prohibido adorar un ídolo.
4. Está prohibido doblegarnos ante un ídolo, hacer un sacrificio ante él, aún cuando esta no sea la manera acostumbrada de la adoración de un ídolo.
5. Está prohibido dirigirnos a la idolatría, no en palabra, pensamiento, hecho o por medio de cualquier observancia que podría atraernos a su adoración.

2. No blasfemar o maldecir a Di-s

Maldecir al Creador – o utilizar Su Nombre para maldecir una de Sus creaciones – es una expresión de fe incompleta en Di-s (o una creencia incompleta en Su Unidad Absoluta). Es la única prohibición que implica al habla más que a la acción y que prueba la importancia de este atributo humano único.

3. No asesinar
Está prohibido cometer un homicidio. Di-s nos encargó proteger y salvaguardar la vida humana, la nuestra como la de otras personas. A excepción de casos de legítima autodefensa y acciones que son cometidas durante las guerras, la pena para el homicidio es la pena capital, y como está escrito: “Todo aquel que derrame sangre del hombre, por el hombre se derramará su sangre; pues en la imagen de Di-s Él creó al hombre” (Génesis 9:6).

Está también prohibido hacer daño a otra persona, incluso a un feto. Es por esto que el aborto está prohibido. A propósito del versículo que acabamos de citar, el Talmud nos enseña que esto concierne también “a aquel que derrame sangre del hombre dentro un hombre. ” (Tratado Sanhedrín, 57b).

Está prohibido acortar la vida de una persona enferma o herida. “Y de la mano del hombre que golpea a su hermano, demandaré cuenta de cada vida humana” (Génesis 9:5). Esto quiere decir que aunque sentimos muchísima compasión para una persona que sufre, como si fuera nuestro propio hermano, está prohibido acortarle su vida. En otras palabras, la eutanasia y el “homicidio por misericordia” están prohibidos.

Di-s nos encargo proteger la vida humana, incluso la nuestra y como está escrito: “Ciertamente la sangre de vuestras vidas demandaré” (Génesis 9:5). Por consiguiente, el suicidio está prohibido.

La masturbación masculina (difundir su semilla en vano) también está prohibida porque es considerada como un acto de asesinato, como se lo ve en la historia de Er y Onan que debían cumplir las Siete Mitzvot de Bnei Nóaj. La masturbación está castigada por la Mano Divina.

4. No ser sexualmente inmorales

Una conducta sexual inmoral está prohibida; Di-s ha dado órdenes a la humanidad acerca del apropiado comportamiento sexual y relaciones. En toda la Creación, no existe ninguna ley que permita a cualquier individuo de infringir las leyes sexuales debido a su “propia verdadera naturaleza”. El Rabino Yirmiyahu Bindman, el autor de la obra (en inglés) “Los Siete Colores del Arco” explica, que no existe tal cosa como “un adúltero” o “un homosexual”, como que no puede existir tal cosa como “un ladrón”. Si un hombre realmente desea respetar las leyes de Di-s, sería capaz de resistir la tentación de hacer una acción que es mala según el Creador.

¿Qué significa esto?

1. Un hombre no debe tener una relación con su madre.
2. Un hombre no debe tener una relación con su hermana.
3. Un hombre no debe tener una relación con la mujer de su padre (aunque no es su madre biológica).
4. Un hombre no debe tener una relación con la esposa de otro hombre.
5. Un hombre no debe copular con un animal.
6. Un hombre no debe tener una relación carnal con otro hombre.
7. Debemos abstenernos de un acto que nos conduciría a tener una relación prohibida.

El lesbianismo, la homosexualidad femenina, es también considerado como una “abominación”.

Aunque los no judíos no están ordenados a no tener relaciones sexuales antes del matrimonio, son alentados a evitarlas. Mediante al matrimonio, cultivamos los elementos más finos en nuestro comportamiento sexual, y el desarrollo de un matrimonio fuerte y cariñoso. No sólo realzamos nuestras propias vidas, sino que proveemos a nuestras futuras generaciones de los fundamentos necesarios para tener vida con una base espiritual, es decir, con una conexión a Di-s.

5. No robar

Está prohibido robar dinero así como cualquier otra cosa (si es animado, violar o seducir a una mujer, u objetos inanimados, hasta robar el tiempo de un empleador, o causar una pérdida física o psicológica), o secuestrar a una persona. La prohibición de robo puede ser, de hecho, la más difícil de obedecer de todas las Siete Mitzvot Bnei Noaj ya que la oportunidad de robar se nos presenta casi constantemente.

¿Qué significa esto?

1. No se nos permite robar.
2. No se nos permite engañar.
3. No se nos permite negar deuda de dinero que debemos.
4. No se nos permite sobrecargar
5. No se nos permite secuestrar.
6. No se nos permite usar o hasta poseer instrumentos falsos de medidas.
7. Si hemos robado, debemos devolver o pagar el objeto robado.

6. No comer un miembro extraído de un animal vivo

Esta prohibición no tiene nada que ver con la salud física o la higiene. Esto tiene que ver con la constitución espiritual, porque la comida de carne viva es la raíz de la crueldad y egoísmo. Comer hasta una cantidad diminuta de carne viva (carne tomada de un animal vivo), cocinada o cruda, viola la prohibición. La intención de esta prohibición no es promover prácticas vegetarianas. Antes del Diluvio, la carne de cualquier clase estuvo prohibida como alimento. Después del Diluvio, Di-s le dijo a Nóaj que la carne sería autorizada solamente manteniendo esta condición en la preparación. Las interdicciones alimenticias que se encuentran en la Torá poseen un profundo y místico significado y la prohibición de comer carne viva es explícita, como esta escrita en el libro de Génesis (9:3-4): “Todo ser que se mueve, que vive, será alimento para vosotros; como las verdes hierbas, os he entregado todo. Pero de la carne, con su alma, su sangre, no comeréis..”

¿Qué está implicado en esta prohibición?

1. No se nos permite comer un miembro que fue cortado de un animal vivo, bestia, pescado o ave.
2. No se nos permite comer la carne de cualquier animal que fue dañado por una bestia salvaje, el cual adoptó parte a la prohibición de comer un animal que ha sido despedazado mientras vivía.

7. Establecer tribunales de justicia y enjuiciar a los infractores.

Cuando Di-s creó al hombre, le confió el establecimiento de Tribunales de Justicia, con el fin de preservar las siete leyes de Nóaj. El mundo no puede ser abandonado a la anarquía. Un sistema organizado de leyes y de tribunales es indispensable para que todo el mundo pueda ser juzgado de modo equitativo y que nadie pueda tomar la ley con sus propias manos.

Nuestros Sabios declararon: “Alguien que juzga sinceramente es como si se hubiera hecho compañero con Di-s en la Creación del mundo.”

Aspiraciones

Aunque honrar a nuestros padres no forma parte de las Siete Mitzvot Bnei Nóaj, cuando un no judío honra a sus padres, es recompensado por hacer del mundo un mejor lugar. Jam – uno de tres hijos de Nóaj – fue castigado duramente para degradar a su padre (Génesis 9:22). A la inversa, cuando un Ben Nóaj honra a sus padres, es recompensado por el Cielo.

De la misma manera, Lot fue elogiado por haber arriesgado su vida recibiendo visitas en la ciudad de Sodom, la ciudad que había proscrito toda hospitalidad (Génesis 19:1-10). Por otra parte, el Midrash cuenta que Abraham visitó a su hijo, Ishmaél, para comprobar si era hospitalario con sus invitados. Cuando la esposa de Ishmaél no lo acogió con toda el alma, Avraham le aconsejó a Ishmael divorciarse de ella.

La responsabilidad de Bnei Nóaj consiste en poseer buenos rasgos de carácter y en esforzarse por acercarse al Todopoderoso mediante la plegaria y aportando ofrecimientos al Beit HaMikdash (el antiguo Santo Templo de Jerusalén); que sea reconstruido rápidamente y en nuestros días, como está declarado:

“También a ellos los traeré a Mi montaña sagrada, y los haré alegres en Mi Casa de oraciones. Sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptados sobre Mi altar, porque Mi Casa será llamada la Casa de oraciones para todos los pueblos” (Isaías 56:7).

Fuente: www.breslev.co.il