El verdadero servicio

Rezando, encuentro en el libro de rezos para noajidas del Moré Yehuda Ribco:

“No debo adorar o servir espiritualmente a nada ni nadie fuera de Ti.
Solamente Tú eres digno de adoración y servicio”.

“Servir espiritualmente” consiste en cumplir los mandamientos que el Eterno nos ha ordenado

“A nada ni nadie fuera de Ti”, todos los mandamientos, a los exclusivos para con Él y para con el projimo, TODOS igualmente se refieren a Él.

El mandamiento de no idolatria, no es un mandamiento aislado ni disociado de los demas, en realidad, es de radical importancia y razon de los demás. Y los 6 mandamientos restantes estan unidos al primero, ya que no se puede servir materialmente sin servir espiritualmente (recuerdo al Profesor J. Ortiz en su texto “¿que haces cuando no eres noajida?”)

Si lo haces por otro, no estas cumpliendo el primer mandamiento, no estas “sirviendo espiritualmente” y por consiguiente el mandamiento que estas cumpliendo queda incumplido tambien.
Si crees en otra deidad que no sea el Eterno, y “cumples” los restantes mandamientos, eso es invalido.
Puedes ser caritativo y bondadoso, pero no estas sirviendo espiritualmente. Además es evidente (y lo más triste) que estas promocionando a las fuerzas del mal, con herramientas que corresponden al verdadero servicio.
Con esto creo que queda invalidado eso de que, no importa la religión que se tenga para realizar “buenas acciones”.
El servicio “espiritual”, para el noajida son estas siete leyes, integralmente las siete.

Reconozcamos a nuestro Elokim; reconozcamos a nuestro Amo;
reconozcamos a nuestro Rey, reconozcamos a nuestro Salvador.

6 pensamientos en “El verdadero servicio”

  1. Buena refleción.  Gracias Dav
    Pienso que el servicio es algo asi como mostrar lo que somos y de quien provenimos, es una hermosa oportunidad para recibir, pues recibe quien sirve y quien es servido.
     
    Como dice la propaganda “hay cosas que el dinero no puede comprar” una de ellas es el  profundo sentimiento de satisfacción por haber  haber servido, y sobre todo el haberlo hecho bien.  Es como  saber que  una acción, un acto que aveces  no ha costado tanto ó nada para nosotros representa algo grande para aquel que ha recibido esa mano amiga en un servicio.
     
    ¡Imaginense!   si hay satisfacción tan grande en ver la sonrisa de aquel a quien serviste, como será recibir  UNA GRAN SONRISA del REY DE REYES,  cuando lo que hacemos es grato, bueno y agradable a sus ojos.  Personalmente he anhelado servir a mi Hacedor, y que le agrade tanto, tanto que pueda  sonreir al verme,  es como cuando un pequeño se esfuerza en el colegio  para sacar notas muy, muy buenas con el objeto de que su papá se sienta feliz.
     
    Ser noajida, un verdadero noajida  es esa oportunidad de servir a a nuestro Padre, no desaprovechemos esta oportunidad.

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