De la semilla hasta el árbol…

Imagina embriónque caminas en medio de la noche por un lugar que sueles frecuentar. De pronto, llegan a ti cuatro matones que tratan de asaltarte y atacar. Emprendes el escape lo más rápido posible, con la esperanza de de deshacerte de ellos. Pero mientras corres, te das cuenta que has entrado en una calle solitaria y sin salida y que tus agresores te rodean y sin piedad se acercan hacia ti, esperando despojarte de tus posesiones y del bien más preciado que te ha sido entregado: la vida.

¿Fuerte, no? ¡Qué terrible es verse acorralado y sin tener posibilidades de ser escuchado o defenderse! ¡Qué impotencia ver cómo te arrebatan la existencia de una manera tan abrupta y sin sentido! ¿ y qué pasaría si no pudieras expresarte, porque eres mudo o si estuvieras en el lugar de… un feto ?

El relato describe de algún modo lo que pasa durante un aborto( en este caso, me refiero al aborto inducido, distinto del que es espontáneo) donde un ser humano es tratado cual si fuera un objeto, pasando a llevar su derecho a la vida, por personas como él, creadas a imagen y semejanza del Creador.

El tema es controversial y en muchos países se ha legalizado justificando el libre albedrío o el bienestar psicológico de la madre en caso de violación. Es así, como mientras se defiende el desarrollo sustentable(lo cual comparto), los derechos del matrimonio homosexual y una mayor justicia social, se financia este acto cobarde que más que beneficiar, desprecia a la piedra angular que sustenta la sociedad, que es la familia(1).

Sin embargo, muchas son las causas por las que se practica un aborto y al ir analizándolas, podemos darnos cuenta que junto con las adolescentes y mujeres que lo realizan son muchos los responsables.

Hoy en día, la sexualidad se ha visto distorsionada por la imagen que se ha propagado a través de los medios de comunicación y que ha resultado nefasta, sobre todo para aquellos que están en crecimiento. Las relaciones sexuales, para algunos, se han convertido en relaciones vacías que sólo buscan satisfacer el lado animal del ser humano y no tienen la conexión que une a un hombre y una mujer que se aman y tienen presente los sentimientos de la otra persona. En otros casos, una de las dos personas tiene el anhelo de formar una familia con el otro sin que esto sea compartido por su contraparte, sea por diferencias de opinión o porque simplemente busca atender a sus deseos egoístas y luego desvincularse de ella. Sumemos a esto la falta de madurez, con la cual, sin dimensionar la importancia de tener hijos o por el temor que sienten de rechazo por parte de sus padres o pareja, optan por abortar la criatura que se forma en el vientre materno.

Lo más complejo ocurre cuando producto de una violación queda embarazada. Producto de esto, se producen sentimientos de confusión, depresión, soledad y en algunos casos incomprensión por parte de sus cercanos, quienes las responsabilizan por el acto del que fueron víctimas. Uno de los caminos que barajan elegir para no recordar el momento que les genera sufrimiento, es interrumpir la vida del feto. No con mala intención, sino deseando borrar el resultado de la vileza demostrada por el hombre.


Aborto y los mandamientos universales


Una vez analizadas las posibles razones por las que se comete un aborto, quisiera enlazarlas con los mandamientos que el Eterno nos dio como noájidas. Dice la Torá:


  • «Dios bendijo a Noaj (Noé) y a sus hijos, y les dijo: «Fructificad y multiplicaos, y colmad la tierra2Os temerán todas las bestias de la tierra y todas las aves del cielo, todos los seres que reptan sobre la tierra y todos los peces del mar; en vuestras manos son entregados. ´»
  • «…De la mano del hombre inclusive de la mano del propio hermano del hombre demandaré cuenta de cada vida humana. Todo aquel que derrame sangre del hombre, por el hombre se derramará su sangre; pues en la imagen de Dios Él hizo al hombre. Y vosotros, fructificad y multiplicaos; colmad la tierra y multiplicaos sobre ella». Y Dios le dijo a Noaj (Noé) y a sus hijos, diciendo:«En cuanto a Mí, he aquí que establezco Mi pacto contigo y con tu descendencia futura«.(Génesis 9:5-9 )( 2) —–( Las cursivas y negritas las puse yo)—–
  • «Fructificad y multiplicaos, y colmad la tierra. » Génesis 9:2


Dios nos ha dado una «fuerza de vida», de manera generosa, para permitirnos contemplar Su maravillosa creación, relacionarnos con ella y desarrollar nuestros potenciales, pero también nos invita a poblar este mundo, construyendo un hogar donde se respete el valor del ser humano como hijo de Dios, desde que es concebido hasta su muerte y dándole la posibilidad de desarrollarse de manera íntegra.


  • Todo aquel que derramare sangre de hombre, por hombre será su sangre derramada, porque Dios hizo al hombre a Su imagen (Génesis 9:6)»

De manera explícita, el Creador nos dice que quien le arrebate la vida a otra persona, asesinándolo, morirá de manera semejante, porque para Él la vida de cada criatura es más valiosa que cualquier cosa que podamos imaginar, más aún si nos ha hecho para ser su imagen y semejanza. Por lo tanto, la vida de un feto o embrión es tan importante como la de un adulto, niño o neonato y el aborto transgrede el mandamiento de no matar, ya que destruye de manera intencionada la «fuerza de vida» que el Creador ha transmitido en el útero materno, mientras se desarrolla el ser humano. Un bello salmo nos recuerda esto:



«Pues Tú creaste mi mente; me cubriste en la matriz de mi madre. Te agradeceré, pues fui formado de manera maravillosa e imponente; insondables son Sus obras, aunque mi alma percibe mucho. Mi esencia no estaba oculta a Ti incluso mientras nací en ocultamiento (según Rashi, alude al momento de la relación sexual), formado en las profundidades de la tierra. Tus ojos contemplaron mi forma cruda (embrión); todas [las ocurrencias] están inscriptas en Tu libro; aun ésas a formarse en días futuros, a Él le son lo mismo. «. (139: 13-16)(3)

La vida nos es dada desde que Dios insufla su espíritu en nosotros y es un obsequio manifestado en el plano de la materia. (4)


Aborto y justicia

Debido a la legalización del aborto inducido en algunos países, se ha transgredido el mandamiento de establecer cortes de justicia que velen por el cumplimiento de las leyes noájidas y de este modo se asegure el respeto a la vida del ser humano. Pero aún son muchos los lugares donde es considerado un acto ilegal. Al ser así, los médicos, a quienes Dios les ha dado la facultad de preservar vidas, prevenir enfermedades y recuperar de la salud de las personas, que llenan sus bolsillos a costo de la muerte de criaturas inocentes, van contra los principios éticos de su profesión; se vuelven inconsecuentes y destruyen en vez de construir un mundo mejor.

De acuerdo a «El camino del gentil justo»

«Un Noájida que mata a un ser humano, aun a un bebe en el útero de su madre, recibe la pena capital. Esto quiere decir que a aquel que golpea a una mujer embarazada, dando como consecuencia el deceso del feto, le corresponde la pena capital. «

Nota.- La acción debe haber sido llevada a efecto al menos cuarenta días después de la concepción. Antes de los cuarenta días, el acto entra en la categoría de destrucción del semen del hombre, y al
trasgresor le corresponde castigo desde los cielos, no por parte de una corte de justicia.»(5)

El único de los casos que podría justificar un aborto es cuando la vida de la madre está en riesgo. (6)

«Que germinen las semillas»: la trascendencia del matrimonio y la vida

En la etapa adolescente comienza a despertar nuestro interés  por el sexo opuesto y empezamos a buscar establecer relaciones que nos sean placenteras en sus distintas facetas. En este contexto, se comienzan a vivir experiencias distintas a las de la niñez y en algunos casos la sexualidad se vuelve activa.

Por medio de este escrito, quisiera señalar lo importante que es decidir de manera responsable la dirección en la que canalizamos nuestras relaciones sexuales. No son sólo para saciar nuestro apetito animal, ni tampoco deben tenerse con cualquier persona, ni sólo para procrear o desvincularlas de los sentimientos. Son un regalo del cual el Creador nos ha provisto para relacionarnos con la persona a la que amemos y con la que hemos decidido crear un proyecto de vida, a la que reconocemos como nuestro complemento y reciprocidad. Representan una sublime expresión  de amor entre un hombre y una mujer. Por tanto, deben conectarse con el amor y siempre tenerse presente que la otra persona, al igual que uno, más que un cuerpo, también tiene sentimientos que no podemos pasar a llevar.

Los hijos que puedan surgir por una relación sexual irresponsable o donde hubo una ruptura no son responsables por los actos realizados por los padres. El querer deshacerse de ellos, sólo empeora la situación y puede generar consecuencias psicológicas en la madre o en su entorno, aunque esto no siempre así inmediatamente.

Otro detalle a considerar es que para formar una familia bien constituida, pienso que  ésta debe cimentarse en las bases del afecto, la comunicación, disciplina y respeto desde un principio. Junto con esto, para establecerla es necesario tener conciencia que junto con las necesidades afectivas, también están las monetarias. Sin embargo, éstas no deben convertirse en un medio imprescindible para tener una familia feliz, menoscabando nuestras relaciones con Hashem, nuestra familia y prójimo y que terminan siendo el fin que perseguíamos. Debemos tener en cuenta que Dios está junto a nosotros y que si nos hemos esforzado haciendo nuestro trabajo, Él recompensará nuestra labor.  (Con lo dicho aquí, no trato de imponer mi opinión. Sólo expreso lo que creo debería hacerse antes de decidirse a iniciar un matrimonio por ejemplo. A nuestros padres y nosotros, nadie enseñó o nos enseñará totalmente a ser padres. Eso se pulirá con la experiencia).

Hay mujeres que han sido brutalmente violadas y que optan por cortar la vida del ser humano en desarrollo, porque se sienten sucias, solas, incomprendidas y rechazadas. También están aquellas que eligen la vida del (la) bebé y lo crían recordando que los hijos concebidos producto del ultraje, no son culpables del dolor causado hacia ellas. En el tercer grupo, están aquellas que por obligación dan a luz a su hijo (a), pero lo crían  con resentimiento y amargura, como si fueran la causa de su sufrimiento. En estos casos el (la) niño(a) se siente rechazado y sufre por la indiferencia de su madre, que ve en él al fantasma del pasado. No  es bueno que esto sea así, porque la relación puede volverse destructiva para ambos (así como también puede cambiar, en algunos casos). Ante esto, lo mejor sería que al momento de nacer, si el ambiente es negativo para el (la) bebé, la madre debería entregar ese (a) hijo (a) en adopción para que sea criado en un hogar donde reciba el amor que necesita, pues hay quienes por distintas razones no pueden tener hijos de manera natural y ven en la adopción la posibilidad de tener descendencia. El aborto no es la solución a la desazón y por eso existen otros medios que aseguran la integridad del ser humano.

Ante nosotros Dios ha puesto la posibilidad de canalizar nuestra energía en pos de la creación o si decidimos lo contrario. A veces es difícil controlar nuestros impulsos y sentimos que vamos a explotar. Sin embargo, podemos vencer nuestra tendencia a lo negativo, estudiando los mandamientos que nos han sido entregados, orando e invirtiendo nuestro tiempo en acciones constructivas

La familia es la base a partir de la cual se construye la sociedad y es necesario que en ella se mantenga el espíritu de las 7 leyes universales que Hashem nos ha dado. Él los bendiga. Shalom.

Caballero de la paz

F.P.S.M.


Notas

(1)http://serjudio.com/rap1351_1400/rap1361.htm

(2) tora.org.ar

(3)http://www.es.chabad.org/library/article_cdo/aid/701179/jewish/Captulo-139.htm

(4) http://serjudio.com/rap651_700/rap664.htm

(5) http://fulvida.com/elcamino/ESin-depth.php.html


Un pensamiento en “De la semilla hasta el árbol…”

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