¿Para qué ser libres?

A propósito de los dias de la fiesta judia de Pesaj, en la cual el pueblo judío celebra su fiesta por mandato Divino, y tiempo durante el cual los gentiles podemos sin ser obligatorio, en palabras de nuestro Moré Yehuda “vivirlos de una manera diferente al resto de las semanas normales.” , es de gran utilidad meditar en el término “Libertad”.

Hoy dia en todo el mundo se habla de libertad. Libertad para sentir, pensar y hacer lo que se quiera. En mi pais los diarios titulan “Libertad de Expresión”. En fin, vale preguntarnos si todo el mundo tiene las mismas ideas respecto al término libertad. Seguramente no, puesto que cada quien la asocia a alguna causa por la cual lucharian.

La libertad comunmente la usamos como un medio para alcanzar un determinado fin. Somos libres para elegir nuestras creencias, la manera de llevar la vida, aquello que preferimos creer acerca de Dios. El reto real es elegir las creencias correctas, las pautas correctas de vida, lo que en realidad está acorde a la voluntad Divina. Aquí radica el hecho de que cada quien tenga su propio concepto de libertad. Cada quien la define según sus intereses, pero no según Sus intereses. (Nótese la mayúscula).

Pensemos en aquellos que estuvieron esclavizados en las masmorras pútridas de la idolatria. Arrastraron las cadenas de la opresión durante años, tal vez décadas. Su espíritu vivió desnutrido,  privado de real y efectiva comunicación con sus semejantes so pena de ser azotados con palabras y maldiciones mucho más duras que cualquier castigo físico. Gracias a Dios un dia conocieron la libertad, sus manos y pies fueron libertados para hacer lo que quisieran, ir a lugares desconocidos. Pero, cuando comenzaron a caminar, cuando se supieron libres, sin saber por qué añoraron la prisión en la cual pasaron sus vidas. Notaron que allí, en la cárcel de la idolatria todo era más “fácil”, sin mayores responsabilidades, con un guardian que les daba en la boca alimento pútrido, pero en fin era comida sin esfuerzo. Así que decidieron regresarse a su celda para seguir llevando la vida que en otrora los hacia supuestamente felices.

Querido lector, se ha preguntado usted alguna vez en su vida, ¿por qué alguien que salió de la esclavitud de la idolatria DECIDE regresarse a su prisión?

Sin que sea sorpresa ni secreto sumarial, todos pasamos por la misma situación, todos en algún momento nos sentimos libre, pero no supimos qué hacer con esa libertad. ¿Cuál estilo de vida llevar, qué clase de persona llegar a ser? ¿Para qué ser libres?

Esta es una gran pregunta que cada noájida comprometido con su identidad deberia hacerse en los próximos dias que el pueblo judío celebra su Pesaj.  Para un noájida consciente y activo la libertad no justifica su existencia, sino es el medio que se le ha dado para llevar una vida con significado y trascendencia.

Para nosotros, ser libres de servir a lo que no es Dios, es una herramienta que nos da la capacidad de alcanzar algo mucho más grande y valioso en la vida: Ser verdaderos constructores de Shalom.


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