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Jaque Mate

En la enseñanza del artículo Triunfando en la tormenta (1) se cuenta una anécdota interesante que aconteció entre la gente judía y uno de sus sabios.

De previo a la instrucción del artículo, se cuenta que los políticos judíos reclaman del sabio la imposición de un rey al pueblo para que los juzgue, tal y como era la costumbre y orden político de las naciones vecinas.

A la luz de mi entender por una lectura rápida, no encuentro nada de malo en la pretensión que hicieron los políticos judíos a su sabio.

Nombrar a quién que represente los intereses de la totalidad de la comunidad en las relaciones internacionales bilaterales, o quien se encargue de la administración política interna de la nación, es parte de la soberanía de cada país, de su misma libertad de autodeterminación y rumbo político; que no depende de mi opinión favorable o desfavorable. Personalmente, el régimen socialista o capitalista me pueden parecer ingratos para las sociedades, que no por ello deban de cambiar.

Así que, dejando un lado lo que subjetivamente pareciera correcto o no para la administración pública de los judíos, lo cierto es si el país reclamaba un líder político plenipotenciario ¿dónde estaba la equivocación de los políticos judíos para que al sabio lo ofendiera excesivamente tal petición?

Pareciera entonces que el tema no era de Administración Pública o Jurídica; mucho menos religiosa. La solicitud de rey era un tema de Derecho Natural de Libertad.  Pareciera que con la solicitud de rey, los líderes políticos judíos estaban negando el derecho natural del hombre para actuar, pensar, creer o decidir tal y como mejor le parezca, para que el rey impusiera como se debiera actuar, que se debiera pensar, en que se debiera creer o que se debiera decidir.

Antes de seguir, quiero hacer un paréntesis. Tal y como se nos ha exhortado a través de los años, los no-judíos no debemos estudiar Tora. Ni nos pertenece, ni tenemos las herramientas hermenéuticas para su entendimiento. Basta con ver la pululación de religiones que tenemos que soportar en nuestras sociedades y los trillonésimos atropellos a los derechos humanos que a través de la historia han hecho para tomar en serio tal exhortación. Pero tampoco es mi hobby rebuscar sentencias morales en pasajes bíblicos, pues desde mi óptica no teísta, los usos y costumbres sociales dictaran los compases de la moralidad social. Fin del paréntesis.

Volviendo al tema, la petición de rey, y como consecuencia el establecimiento de una monarquía, que hacían los políticos judíos pareciera que era la creación un ídolo a quien venerar obedientemente, a costa de la libertad de autodeterminación individual o colectiva.

Desconozco el concepto de “rey” que manejan los judíos de la época (o en la actualidad); pero en la historia de la humanidad es imposible disociar el apelativo “rey” con la divinidad. Rey era el representante del dios de turno ante la sociedad (2) ; tal y como lo es actualmente el jefe del Vaticano, el cura de pueblo, el pastor de la iglesia, el rabino de la sinagoga mesiánica, el guru, la reencarnación de buda en la tierra, o cualquier fantoche de tres pesos que las gentes religiosas admiran.

También “rey” es el epíteto que se pone al ídolo nacido de una mujer “virgen”, al que en pocos días las sociedades le celebraran su supuesto cumpleaños, con una cena, con arbolitos de pino bien ridículos, llenos de lucecitas y regalitos aun más patéticos, y al que le dedican portalitos llenos de cuanto animalejo creen que rodearon su disque nacimiento.

Por otro lado, “rey” se le denomina al hombre que los judíos esperan, y que muchos de los no-judíos creen que arreglara las irresponsabilidades humanas por la pésima y patética administración del mundo y la sociedad por parte del hombre; para poder ponerle un fin al narcotráfico, crimen organizado, terrorismo, daño ambiental, etc, y al fin pensar como el “rey” piensa, y que todas las sociedades que inundan el planeta tierra lleguen a creer lo que el rey cree.

Por mi parte, “Rey” es sinónimo de idolatría, irresponsabilidad, egoísmo, esclavitud. Solicitar un rey es un deseo profundo de tener un ídolo a quien obedecer con pasión, concordantemente con una declaración de renuncia a la Libertad de Autodeterminación; derecho que como personas nos protege la Ley Fundamental a la Prohibición de la Idolatría.

En el Derecho Civil existe un principio básico al que se le denomina “Autonomía de la Voluntad”, que postula que todo acto está permitido mientras la ley no lo prohíba. Resguarda la libertad de los ciudadanos en sus actos civiles y su determinación volitiva, siempre y cuando su acto no esté expresamente prohibido por la ley. Misma situación sucede en la Prohibición de la Idolatría, el cual guarda en sí mismo el principio fundamental a la libertad volitiva, de conciencia, de acción o determinación, siendo la ley misma el propio limite a la actividad humana.

El solicitar rey, es renunciar a la propia autonomía de la voluntad para querer ser un robot que sigue las órdenes de otro. Es buscar la inconstitucionalidad de una Ley Fundamental ante una autoridad inexistente. Es odiar la libertad garantizada por norma superior para querer ser una especie de ser sin alma y sin espíritu.

El solicitar rey, es querer unir los lazos primarios que unieron al hombre al reino animal, o querer renunciar a su capacidad intelectual para hacerse nuevamente un animal que sigue órdenes instintivas, o las de su entrenador; o querer reunir nuevamente su ombligo al cordón umbilical y hacerse uno con su madre en la vida intrauterina.

Si bien es cierto que al hombre ya no lo comanda el Instinto quien ordenaba lo que hay que hacer; y que tampoco nos comanda la tradición que ordenaba lo que se debe hacer, resulta imposible, también, que surja otro mortal igual que nosotros que nos diga lo que hay o lo que debemos hacer.

La libertad que nos otorga el Principio de la Prohibición a la Idolatría es irrenunciable, aunque se desee renunciar con todo el corazón. Es inapelable por la inexistencia de autoridad que modifique un derecho natural que posee el hombre.

Los no-judíos, por solo el hecho de nacer de madre no-judía, la Prohibición a la Idolatría nos garantiza desde el momento justo del nacimiento, la libertad ante imposiciones rituales, de religión, de dogma, de creencia o de fe. Nos emancipa de cualquier concepto de dios, y nos garantiza una evolución del ser a un nivel que ningún no-judío ha llegado aun por su desconocimiento.

En resumen, las exigencias de monarquía de aquellos judíos parecieran más un asunto de renuncia a la Libertad del Hombre que cobija el Derechos Universal, que un asunto meramente político.

Si fuere así, la molestia del sabio es, fácilmente, comprensible. El querer tener rey es deseo de querer un ídolo. Pero más que algo o alquién a quien adorar o ha quien servir; es alguien con quien hacerse uno en un solo ser. Pero ese deseo de hacerse en una sola unidad con ese ídolo, es un anhelo por anularse uno mismo para que prevalezca la voluntad del ídolo.

Pero más que prevalezca la voluntad del ídolo en esa nueva unidad, es aborrecimiento y miedo a la libertad. Pero más que aborrecimiento y miedo a la Libertad, es necrofilia, pues se odia a la vida y a la responsabilidad, para amar la inconsciencia de la muerte.

Por lo tanto, y a la luz de nuestra propia Torá, no exijamos tener rey; reclamemos a las autoridades existentes la vindicación de nuestros derechos y libertades. Porque lo único que regula nuestra existencia es La Ley; ni dios ni rey.

“…VIII. Ten fe. Ten fe en el Derecho, como el mejor instrumento para la convivencia humana; en la Justicia, como destino normal del Derecho, en la Paz como substitutivo bondadoso de la Justicia; y sobre todo, ten fe en la Libertad, sin la cual no hay Derecho, ni Justicia, ni Paz….” Mandamientos del Abogado. Prof. Eduardo Couture. (el subrayado es propio)

 

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(En merito de la señora Luz Montiel, de bendita memoria, a un año de su fallecimiento)

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(1)  http://serjudio.com/mitzvot-y-costumbres/rezos/triunfando-en-la-tormenta
(2) https://es.wikipedia.org/wiki/Monarca

Un posible trocito de Verdad

Antes, quisiera tomar como guía el Consejo Diario 614 publicado en serjudio.com (1 ) , e intentar acercarme un poco La Verdad; con el objetivo de argumentar para conocerla y no simplemente para, egolátricamente, tener la razón.

Tener la razón la tiene quien desee tenerla y logre imponerse; pero para obtener La Verdad se requiere un poco más de esfuerzo, de prueba y error, de objetividad, y no de simple deseo.

Por otro lado, para la mayoría de nosotros, resulta de urgencia que cada día deseemos conocer un trocito más de La Verdad, más que de otras cosas. El adoctrinamiento religioso ha hecho retrasos serios en nuestra propia evolución como personas, para dejarnos en un estanque mental que imposibilita abrir los ojos a la luz del entendimiento y llegar a ser lo que potencialmente somos: seres emancipados de cualquier reinado divino.

Mis palabras no deberían sentirse amenazantes ni blasfemas; todo lo contrario, deberían ser motivadoras, o esa es la intención. Porque cada vez me convence más la urgencia que tenemos todos de borrar de nuestro ser los preconceptos religiosos que nos impiden crecer, y que nos distancian de La Verdad.

Y un trocito de La Verdad que he venido buceando es que ya no estamos sometidos a la voluntad de dios, ni dios está obligado a cumplir nuestros deseos. Por encima del mismo dios y por encima nuestro esta el Imperio de la Ley.

Cuando dios y Noe pactaron (2 ) , se dio una abolición del Poder Monárquico y, a su vez, el nacimiento Poder Constitucional; en donde por encima de cualquiera estaría La Ley, o para mejor comprensión, el pacto noajida.

Ya el hombre no estaría sujeto a la voluntad divina, a premios o castigos, a vivir complaciendo a dios; ahora ha obtenido su libertad e independencia, siendo dueño de su vida y destino; ahora emancipado de su creador, es quien debe procurar su propio desarrollo histórico y social. Ya dios dejo de ser su dios para llegar a ser su socio.

Ahora, la relación dios-hombre, no estará regida por la voluntad de cualquiera de los dos, sino por la Norma Jurídica, la que estará por encima de ambos.

Es la Ley la que garantiza el derecho natural del hombre a ser libre e independiente, a ser socio de dios y no su esclavo (3 ) o un objeto más de la creación.

Así que, la ley garantiza al hombre su derecho natural de ser y existir de forma libre e independiente; y el cumplir con la Ley garantiza al hombre un desarrollo evolutivo insospechado para casi todos.

Lo más revelador de esta posición, es que efectivamente existe un antecedente jurisprudencial.

En el Texto Fundamental, se garantiza que la vida en la tierra no será destruida nunca más por voluntad divina (4 ) . Sin embargo, un gentil justo tuvo que apelar a la garantía legal de la inviolabilidad de la vida por parte de la voluntad divina, para limitar las acciones divinas (5 ) .

Siendo así, ¿Qué nos exige La Ley a los mortales respecto a nuestro socio?

La respuesta debería ser simple: No idolatría, No blasfemia. La ley nos compele a evitar acciones positivas, aunque sean bien intencionadas.

La Ley no demanda a adorar, buscar, amar, obedecer, u otro verbo romántico, a dios; ni siquiera que rebusquemos algún concepto antropomórfico de él. No hacer ídolos mediante acciones positivas es evitar retroceder a niveles trogloditas, aunque se desee o se quiera “congraciar” con dios.

No blasfemar, no es asumir acciones positivas de bendecir, agradecer, pensar románticamente en dios, u otra acción positiva que, aunque intencionadamente, se crea correcta. La Ley claramente indica vivir una vida callada de cualquier maledicencia contra la vida misma; porque la vida es bella y solo esta oportunidad de vivir tenemos.

Esta debería ser una respuesta simple y franca; pues existen personas que de la torcedura interpretativa de la Ley hacia acciones positivas han matado, decapitado, bombardeado, baleado, violado, lapidado a cuanto ser humano opine distinto a su interpretación positiva sobre la prohibición de la idolatría y la blasfemia, y a su imagen conceputal de dios.

Por otro lado, existen personas que en su búsqueda de La Verdad, hacen una mezcla extraña. Contaminados con ideas religiosas sin estar consciente de ello, se la pasan en la búsqueda de fantasmas, ovnis, duendes, eras mesiánicas utópicas, mesías judíos, vida después de esta vida, ángeles, demonios, cristos, navidades, arbolitos, santa closes, cábalas, letras hebreas, candelabros judaicos, estrellas de David, y varios etcéteras; todo mezclado con La Ley Fundamental.

Si bien no soy el llamado a erradicar tales acciones, me parecen una pérdida de tiempo. La Norma Jurídica Prohibitiva es clara; y no habilita a la persona a buscar sentido en misticismos, ni acepta interpretaciones “a contrario sensu”. Su literalidad bastaría para que la persona desista de tales acciones y se embarque en la búsqueda de sentido de tanta libertad e independencia garantizada.

En resumen:
-La Ley Fundamental garantiza nuestra existencia, nuestro derecho fundamental a existir. Su observancia garantiza una evolución superior.
-La idea religiosa a retrasado tales beneficios en el hombre; e incluso éste ha involucionado a un ser casi inferior a un animal.
-El hombre no es súbdito de ningún dios. Dios y el hombre son socios, ambos están sometidos a la Ley, la que prevalece entre ambas partes.
-Ese hecho es una garantía de independencia y libertad del ser humano. Aprovéchemela.

(En memoria de mi madre Luz Montiel, de bendita memoria, a un año de su partida)

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[1] http://serjudio.com/sitra-ajra/idolatria/el-consejo-diario-614

[2] http://fulvida.com/2008/03/27/un-texto-fundamental/

[3] http://fulvida.com/category/despertando-al-projimo/page/106/

[4] “..Yo establezco mi pacto con vosotros: Ninguna carne volverá a ser exterminada jamás por las aguas del diluvio, ni habrá otra vez diluvio para destruir la tierra..”

[5] “.. ¿Destruirás también al justo con el culpable? Quizás haya cincuenta justos dentro de la ciudad; ¿la destruirás con todo y no perdonarás el lugar por causa de los cincuenta justos que estén dentro de ella ?..” tomado de http://serjudio.com/personas/etica/constructor-de-shalom-en-el-mundo

Encontrándole tu sentido a la vida

Quizás muchos de los lectores en esta página estén familiarizados con Victor Frankl y la logoterapia, a como haya muchos que no. Hasta hace unos días atrás yo pertenecía al segundo grupo, sin embargo, y por recomendación de un amigo, leí el libro “El Hombre en Busca de Sentido” del Dr. Frankl, el cual ha sido uno de los libros más enriquecedores de los que he leído hasta el momento, su impacto ha sido tal, que he deseado compartir contigo, querido amigo, varias de las enseñanzas que extraje de esa excelente obra literaria.

Antes de que comencemos a aprender un poco acerca de logoterapia, y cómo una persona que vive libre de las ataduras de las religiones debe de actuar, te haré una pregunta muy directa, una vez que la hayas contestado con toda honestidad, sigue leyendo lo que he escrito. ¿Cuál es tu razón de vivir? ¿Tienes una razón para vivir, o no sabes por qué estás aquí?
Si no pudiste contestar a las preguntas anteriores, no te sientas mal, pues de lo que este ejercicio se trata es de que aprendamos juntos y que compartamos la experiencia de dotar de sentido nuestra existencia. Mucha gente anda por la vida sin saber qué quieren hacer, te compartiré mi experiencia personal.

Por muchos años de mi vida cambié de carreras en la universidad porque no me hallaba en ninguna de las que escogía, hasta que me incliné por la abogacía y me hice abogado. Habrá quien se incline por la medicina, por la pintura, por la talabartería, en fin, hay tantas cosas que pueden darle un significado a nuestra vida, y no necesariamente tienen que ser de índole laboral, puede ser la familia, tu pareja, tus hijos, un libro que quieras escribir, etc.

Para el Dr. Frankl, cada quien debe ser el que dote de significado su vida, no existe una receta general o una fórmula para decir qué es lo que hace que tu vida tenga sentido, y solo tú puedes dotar de existencia tu vida porque solo tú sabes lo que quieres, el que no hayas descubierto aún lo que quieres, no significa que no esté ahí para que lo descubras, como un regalo que el universo te da, pero que no has encontrado aun.

Mucha gente huye de su existencia vacía porque no saben por qué viven, muchos de los delitos y crímenes que se cometen se dan por ese vacío existencial de las personas y en tanto que no reconozcamos ese vacío existencial, no podremos resolver los problemas sociales. Paradójicamente la postura del liberalismo que se enfoca en el individualismo es uno de los vehículos para la resolución de los problemas sociales, porque si dotamos a las personas de las herramientas para que encuentren la razón de vivir, muchas de ellas buscarán seguir el camino para alcanzar esa razón y no se distraerán en cosas que los aparten de esa meta.

Un tema importante es la frustración existencial que se puede ver de tres maneras distintas:

1- Como existencia propiamente dicha, es decir, un ser humano que ocupa un lugar en el tiempo y en el espacio.
2- El sentido de la existencia.
3- Afán de encontrar un sentido concreto a la existencia personal, que el Dr. Frankl denomina como la voluntad del sentido.

Curiosamente, sin importar las circunstancias, la bondad humana se encuentra en todos los grupos; si nos adscribimos a la tesis del Dr. Frankl, inclusive en grupos como en el Estado Islámico hay gente buena, que serán muy pocos y una minoría, pero las hay. Por ende, hay dos razas de hombres en el mundo, y nada más que dos: Los hombres decentes y los indecentes. Ambas razas se encuentran en todas las esferas sociales, desde los políticos megalómanos que roban al pueblo, a sabiendas de que empobrecen a las personas, hasta los maleantes en prisión. Pero también en la clase alta hay gente muy decente, a como la hay en los arrabales de las ciudades.

Entonces, el término “vida” no es una definición abstracta o desapegada a las personas, sino que, más bien es algo muy real y concreto, y configura el destino de cada persona, pues cada persona es distinta y única en cada caso. Ninguna persona ni ningún destino pueden compararse con el de otra persona o destino.

Aquí aplica aquello que dice el Talmud de que cada persona es un mundo y que si se salva a una persona, es el equivalente a como si se hubiere salvado al mundo entero. Con base a esto, debes de recordar que eres único e irrepetible, pero que el ser único e irrepetible, no obstante que te hace especial, no te hace mejor que los demás, sino especializado, en el sentido de que tienes algo por qué vivir, algo que es solamente tuyo y que nadie más puede hacer, solo tú.

La única persona que puede dotar de sentido a tu existencia eres tú, por ende, es tu responsabilidad el responsabilizarte por ti mismo y dar lo mejor de ti para que puedas realizar tu potencial, no se trata de la autorrealización por sí misma, sino de la autorrealización como un producto secundario de tu búsqueda por dotar de sentido tu existencia.

8fd0121b-3ec9-4423-a930-8acca444c858 Que tengas una bella semana, de lo que resta, y espero que este documento te sirva para avanzar en tu búsqueda de encontrarte a ti mismo y de dar sentido a la razón por la cual estás en este mundo.

¿Donde está dios?

Más que una pregunta, parece ser un grito de auxilio.

La respuesta que se nos ha ofrecido, desde un punto de vista sicológico y ético, es que no existe tal desconexión con dios, sino que lo que existe es una barrera natural a la alta dimensión espiritual (1) ; barrera que se le denomina EGO, que funcionó como salvavidas debido a la inutilidad del hombre de enfrentarse a su propia existencia en su nacimiento. Pero esa función con los años no decreció permitiendo el fortalecimiento de otras facultades humanas, sino que el hombre se acostumbró a ejercer actos ególatras, y desde ahí, hizo su personalidad, un Yo Vivido.

Esa personalidad, ese Yo Vivido, es tan falsa como limitada. Pero agradecería que en comentarios postearan los muchos artículos que se han dedicado a ese tema, para una mejor comprensión.

Desde esa perspectiva, la pregunta, o el grito de auxilio, podríamos descalificarla con válida o sana, pues desde la falsa personalidad lo que estaríamos preguntando, en realidad, es sobre el porqué las cosas no marchan tal y como uno la espera, o dicho de otro modo, por qué no se cumple lo que se considera subjetivamente bueno para uno mismo.

Por otro lado, se nos educó para saber que existe un ser que todo lo puede y todo lo sabe. Que hay que adorarlo y tenerlo contento, so pena de que las cosas no salgan bien, o cosas peores.

Ese concepto divino, reforzado con la distorsión de la personalidad, es la ecuación mental perfecta para fomentar una crisis existencial que razonamos más o menos así: si ese ser que todo lo puede y todo lo sabe, ¿Por qué no nos auxilia en el cumplimiento de la propia voluntad de lo que consideramos bueno para nosotros mismos?

Si aceptáramos que tenemos personalidad seriamente damnificada por el instinto reptiliano acompañado por una distorsión de la realidad que nos hace creer en dioses super poderosos y complacientes de los hombres que los adoran y temen, podríamos superar un poco la crisis que produce los malos ratos o las malas experiencias, para empezar a empoderarnos de nuestra voluntad y empezar a actuar responsabilidad.

Pero el interés por tales temas se ve opacado por el interés sobre temas religiosos que refuerzan las crisis existenciales haciendo más fuerte la prisión mental; y mientras más fuerte es la prisión mental, a menos persona se degrada el humano. Este año civil me ha tocado ver como personas con grandes convicciones religiosas, por las circunstancias vividas, han renunciado a ellas y a cualquier concepto de dios.

Pero lo insano que les he notado no ha sido tal renuncia, sino el desapego a lo que profesaban como moralmente bueno. Es decir, con su conducta se han divorciado de las leyes civiles y universales, para transformarse en acreedores de persecuciones judiciales.

El derrumbamiento de su vida con su conducta ha sido un cataclismo no solo para ellos, sino para sus observadores, pues resulta impensable tal metamorfosis. ¿Y donde esta dios?, se preguntan y nos preguntamos, pues sus convicciones que parecían estar fundamentadas en ese ser mandarín de los cielos, resultaron ser vapor de humo.

En definitiva, cualquier percepción sobre dios que particularmente se posea, es en realidad, una falacia, una fantasía, una idea equivocada de la realidad debido a la falsa construcción de la personalidad, del Yo Vivido, que degenero nuestro primitivo EGO.

Si atendiéramos especial atención a La prohibición a la idolatría y La prohibición a la blasfemia, notaríamos que ambos principios literalmente no demandan al humano un acto de veneración o de bendición respectivamente. Ni demandan creer, ni garantizan dones humanos para lubricar las impotencias de la existencia. Si la cultura, civilización, evolución y tradición contribuyó a la canalización de nuestro instinto sexual, las prohibiciones mencionadas deberían contribuir a la formación de hábitos sanos a nuestros impulsos idolátricos.

Apartarse, alejarse, desunirse, independizarse de cualquier concepto sobre dios que se tenga, para empoderarse de la propia existencia sin darle existencia a otros seres pareciera ser el objetivo de los dos primeros, y nobles, principios. Refuerzan la libertad humana como fundamento esencial de su propia espiritualidad (2) , ya que la libertad de acción en los actos humanos se limita a no idolatrar ni blasfemar para no caer en la superstición si se adora o bendice aunque sea con buenas intenciones. Estas prohibiciones son para el propio beneficio del hombre, no para el beneficio o beneplácito de nadie más.

Con ambos principios fundamentales atendidos literalmente, notará el lector que la pregunta cambia de rumbo. Ya no sería ¿Dónde está dios?, sino ¿Dónde estoy yo?, pues se reconocería que se tiene una responsabilidad con la propia existencia, y no al revés, que la vida o dios tiene responsabilidad con el individuo.

Se destinaría más tiempo a la búsqueda de sentido, a la respuesta responsable de soluciones de lo que la vida presenta, a la creación de oportunidades de desarrollo, a la aceptación de destinos fatales, a las conductas que dignifican al hombre; y no a la búsquedas de divinidades a quienes someterse para palear las impotencias y así rogar la ejecución de la voluntad privada.

Gozamos de libertad de ser y de actuar (3), no la desaprovechemos.

Gracias por sus comentarios.

 

Vale la pena

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1 y 2. Quisiera tomar el concepto de la logoterapia para indicar que el concepto de dimensión espiritual que utilizo es sinónimo de actos puramente humanos en contraste con actos puramente animales o instintivos (Viktor Frankl. El Hombre en Busca de Sentido Ultimo, pag 41). La espiritualidad, según mi convicción, es lo que reviste de dignidad o trascendencia los actos humanos.

3. Sus siervos (ángeles) se preguntan entre sí: ‘¿Dónde está el lugar de Su Gloria (para reverenciarle)?’.
Los que están enfrente responden bendiciendo: ‘Bendito es el Eterno, desde el lugar de Su Gloria.’
(Iejezkel / Ezequiel 3:12)”.

…Y como es evidente, ellos (los jaiot) no emiten respuesta concreta a la pregunta que se hacen: “¿Dónde está la Gloria de Dios?”
…Al estar conscientes de la inmensa majestad del Eterno, al percibir que es inalcanzable su comprensión incluso para las mentes angelicales, la única verdadera respuesta que atinan a darse perpetuamente es: “Bendigamos al Eterno, así reconocemos fielmente que nosotros solamente somos siervos, y Él es Rey eterno, sin nada ni nadie que se Le compare o contraponga”.
Reconocimiento que deberíamos hacer constantemente los seres humanos.

(Tomado de http://serjudio.com/rap2401a2450/rap2402.htm )

Un sentido a la Crisis Existencial

En tanto observo a las personas, a algunos conocidos, a lo que publican mis contactos del Facebook o en este hogar, a mí mismo, más me convence que de la sensación de falta de ubicación, de sentido, o de crisis existencial nadie se escapa.

También me convence que a la mayoría esa sensación nos aterroriza.

A nadie le agrada y la detestamos completamente de manera no consciente; la sublimamos hacia religiosidad, la reprimimos negándola, o bien sea, la evadimos temporalmente.

Sea cual sea la actitud que se asume frente a la crisis de existencia y a la duda, lo cierto es que está presente y más activa que nunca. Porque es parte de la esencia humana; de mi esencia y de la tuya, es lo que nos conecta a ti y a mí. Podemos discrepar en todo, ser físicamente diferentes, hablar distintos idiomas, estar en desacuerdo con confesiones de fe o divinidades, pero del vacío existencial, de la falta de sentido de las experiencias de vida, de la sensación de falta de soporte en algo más a lo terrenal nos hace idénticos.

El vacío existencial nos hermana. El dolor que produce esa desubicación nos hace uno; equivalentes a ti y a mí. No hace falta que lo digas, ni que lo confieses, ni que lo niegues. Con solo leer lo que publicas, mirarte unos minutos, o simplemente conversar pocos minutos contigo a la luz de una taza de café y un cigarrillo, podré conéctame contigo por medio del vacío.

Yo no tengo la respuesta a la crisis existencial. Desconozco si alguien la tiene o si existe algo o alguien que de seguridad en esta existencia.

Pero, personalmente, me canse de sublimarla, reprimirla, negarla o temerle. Cuando me empoderé de mi libertad y reconocí la crisis existencial descubrí mi humanidad. Cuando trato con personas y les descubro que entre sus propios velos esconden la misma crisis, les encuentro su humanidad y me identifico; me conecto.

Y en función de llenar tanto vacío me he puesto en marcha; para, de mi parte, intentar no dejar sin una chispa de luz tanta densa oscuridad que nos hermana.

Hice memoria para intentar identificar, en mi caso, el momento justo en que por primera vez note la presencia del vacío negro de la existencia, y no lo pude datar.

Pero concluí que un niño no lo puede experimentar, racionalizar, pensar, imaginar, ni siquiera creer en el vacío existencial. La duda existencial se presenta luego en la persona, es la bienvenida que da la Vida a la persona que crece y se responsabiliza. Que intenta apropiarse de su vida y de su futuro, es decir, para el que vive buscando una vida y no solo sobrevivir.

Una primera razón que le he dado a la crisis existencial es que marca la madurez. Ya las fantasías de niño y su visión del mundo quedaron atrás; ahora su propio vacío le demostrará que su etapa infantil quedó atrás, ahora es maduro, y parte de su nueva etapa es la responsabilidad de responderle al vacío que está experimentando. Cualquier respuesta que le de la persona madura le conectará con sus semejantes. Ya sea con sus semejantes de la iglesia, la congregación, la familia o el clan; o con toda la humanidad.

Algunos siendo personas maduras se inclinan por no responderles al vacío existencial que experimentan y lo reprimen negándolo siguiendo los patrones familiares heredados (la religión de la familia); otros lo subliman hacia otras confesiones de fe en dios o en dioses (gracias a la gama religiosa que ofrece la sociedad); por otro lado, otro tanto la evaden por algún tiempo, porque da miedo observar la crisis. El hecho dudar de dios, de la vida después de esta vida, de la seguridad de las tradiciones de la familia, del líder espiritual de confianza, del more, o de cualquiera que ha significado cierto anclaje seguro, es pavoroso. Sencillamente es una duda infartante.

Sea cual sea el mecanismo que se escoja para acogerse en seguridad contra la crisis existencial en una persona madura, sigue siendo una actitud pueril.

Si la crisis de existencia, entonces, marca la etapa de adultez, lo mejor sería asumirla, observarla y reconocerla como un adulto, explorando los otros mecanismos que como humanos tenemos para responder, y no con los que un niño dejó atrás.

Porque si como niños respondemos a la crisis de la existencia, como niños nos consumirá su negra presencia. Si como adultos respondemos a la crisis existencial, al menos tenemos la posibilidad de darle un sentido a su extraña negritud.

De mi parte, hasta aquí. Si quieres acompañarme en este viaje hacia el agujero negro, bienvenido, y gracias por no dejarme solo. Pero si no quieres, no te voy a juzgar y te entiendo. Prometo que si salgo vivo y cuerdo de mi viaje hacia el agujero negro, te contaré lo que vi.

 

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(Que siga siendo en mérito por la vida del joven valiente Gerardo Cruz hijo de Patricia Barquero. Quiera La Autoridad Divina restituirle la salud, la vida y su familia.)

Crisis existencial y la auto-finalización

Las personas sentimos soledad, falta de sentido, y dudamos de dios. Para no sentir eso, y auto engañarnos con una falsa seguridad, nos afiliamos a la creencia de turno de la sociedad.

Tener el vocablo “dios” en el pensamiento, en las ideas y en las palabras, aliviana mucho el sinsentido tan profundo que padecemos. Creemos que estaremos salvos de las circunstancias; o cuando las experimentamos, creemos que con el vocablo “dios” nos salvaremos de la mala racha.

No es fácil observarse y concluir, objetivamente, que en realidad no sabemos nada de nuestra propia existencia; siempre la hemos evadido, concentrándonos en otras cosas que nos distraen de nosotros mismos. Porque observarse da miedo. Y da terror ver que no tenemos filiación con nada en el mundo.

Nadie comprende más de lo humano que los propios humanos. A nadie más que en otro humano podemos recurrir para que nos auxilie y nos explique nuestra filiación, nuestro origen, nuestro propósito de existencia, y nos de esperanza.

Porque si me tocara juzgar un lado positivo de la religión es precisamente ese, dio esperanza al hombre aterrorizado; pero el costo fue la libertad natural para esclavizarlo a ideas antinaturales, pero sin poder desarraigar la crisis existencial que pareciera estar en un lugar casi santo en el hombre.

Esa crisis existencial es la prueba mas inequívoca de dos hechos: 1. Que no nos gusta ser sinceros con nosotros mismos y prestarnos atención; 2. Que encontramos en la confesión de fe la desconcentración necesaria de nosotros mismos y la protección a la propia duda existencial.

Si en el trascurso de nuestra vida encontramos otra confesión de fe con mejores argumentos, pues sencillamente se cambia de confesión, repitiéndose el ciclo si se llegara a encontrar otra. Esto demuestra la seria crisis personal y no la veracidad de las confesiones religiosas.

Por eso se ven personas antes católicas y ahora evangélicas, luego judíos mesiánicas o netzaritas, luego noajidas, luego buscando conversiones judaicas, para luego, seguramente, querer ser extraterrestres o marcianas.

Pero, insisto: esto demuestra la seria y severa crisis de soledad e impotencia por no tener seguridad, y la falta de sincera auto observación.

Lo que nos pasa no es desprecio por la vida, ni odio por la existencia. Es el vacío, soledad, abandono y la falta de sentido lo que sufrimos y evadimos.

En una antigua enseñanza del sitio hermano serjudio.com (1) , se nos cuenta como dos escuelas de sabios judíos discutieron dos años y medio la finalidad de la creación del hombre, para concluir que si bien ya existe, lo mejor es éste haga todo lo posible para ser lo que puede llegar a ser, descubra sus potencialidades para construirse, superarse y trascender.

De su lectura integral puede deducirse que el hombre tuvo, necesariamente, un punto de inicio (aunque un poco confuso), pero el hombre mismo no está finalizado. Su falta de acabado provoca la crisis necesaria para ser empujado a construirse, finalizarse, darse “el toque final”.

Si bien esta es una conclusión prematura a la que se puede perfectamente llegar, personalmente quisiera concentrarme en la crisis, para darle algún sentido, antes de proseguir a la meta, que es la responsabilidad del auto acabado.

Esa tesis judía no esta tan lejos de las tesis seculares; ni tampoco es ilógica o irracional. El Dr. Erich Fromm (2) argumenta, convincentemente, que el ser humano rompió los lazos primarios que lo unían al reino animal y lo puso de cara a otra realidad. En dicho rompimiento, los instintos básicos ya no ordenaban lo que tenía que hacer. El sentimiento de soledad e impotencia le hizo, con sus pares, crear modelos sociales cuyas tradiciones le daban seguridad al hacerlo autómata. Sin embargo, la evolución social también le hizo romper con esas tradiciones dejándolo nuevamente solo e impotente. Ya el hombre no lo comanda el Instinto quien ordenaba LO QUE HAY que hacer; tampoco no lo comanda la tradición que le ordenaba LO QUE SE DEBE hacer. Solo le resta un camino, y ese es hacia adelante, reconstruirse por medio de la espontaneidad de ese “yo” del hombre creativo que la humanidad no hemos alcanzado, pero que lo evidencia la inspiración de un artista; evolucionar a un ser que, sin perder su identidad, lo vuelva a unir a la naturaleza y a los hombres.

Por otra parte, el Dr. Viktor Frankl (3) sostiene una posición parecida; e insiste que el humano es un ser libre. Es libre de ser impulsivo, autómata, robot o programado biológicamente, para llegar a convertirse en un ser responsable, con conciencia; con la facultad de autodeterminación porque está dotado de un inconsciente que no solamente es impulsivo biológico, sino que también de sentido. El ser humano posee un órgano de sentido que denomina conciencia, que lo impulsa y lo trasciende a algo más que un ser programado, pero que su origen es irracionalizable e inobservable. Tal como lo es el ojo humano quien no puede observarse a sí mismo, es la conciencia. Tal como lo es el ombligo, que a simple vista no tiene función, pero su existencia evidencia un origen trascendente al hombre. La crisis de libertad le produce una neurosis noogena, que no es solamente disfuncionalidad entre impulsos instintivos; sino que se traduce como falta de sentido.

Ambos, apuntan a una primera crisis, la de la libertad de ser una cosa animada, a la libertad para llegar a un ente que se trasforma. Ambos apuntan a potenciar las capacidades del hombre para su reconstrucción, o mejor dicho, para su evolución o re-creación. No como objeto de voluntades divinas sino desde la propia voluntad del hombre, y desde su propia identidad desconocida por él. No desde el “seudo yo” que creemos que somos, sino desde el Yo Trascendental que desenmascara la conciencia.

Albricias En esa medida el existencialismo vacío se difumina, y las razones de ser, aparecen ¡¡.

Por su parte, el Lic. Yehuda Ribco (4) propone que el ser humano tiene un componente irracionalizable e inobservable, que lo vincula a un estado de existencia superior e inentendible para todos (NESHAMÁ); ya que vivimos en este mundo cuatridimensional. A pesar de contar con ejemplos tecnológicos con los que podemos comprender un poco mejor dicho fenómeno (5) , resulta cierta crisis introducir lo eterno en el marco estrecho de este mundo de cuatro dimensiones, lo que da como resultado necesariamente un sentimientos de desubicación que impulsa a la búsqueda de un sentido por medio de ejecución de actos, conociendo el bien, actuando con ética universal; es decir, evolucionando hacia un estado de ser que no es símil al modelo humano propuesto por las religiones, sino que a un estado de ser que no tiene final pues pasa en continua trasformación.

De las tres teorías que modernizan la enseñanza judía antigua mensionada, se le puede dar un sentido a la crisis existencial de la siguiente forma:
1. Tuvimos un punto de inicio.
2. No fuimos acabados en ese primer inicio
3. Esa falta de finalización está acompañada por una libertad enorme e incomprensible
4. Esa libertad da terror porque nos responsabiliza en nuestro propio acabado.
5. La responsabilidad propia es estar en continuo auto definimiento y auto acabado
6. Esa responsabilidad es ineludible.

De mis crisis existenciales, y las respuestas que he intentado darles, puedo concluir que somos seres no finalizados o acabados, como semicírculos o algo sin cerrar; pareciera que nos delegaron la autorización para nuestra propia “finalización”; para acabarnos de crear nosotros mismos, sin otras autorizaciones o intervenciones adicionales. En otras palabras, somos responsables de nuestra propia post-creación, o sea, evolución.

Si somos seres no acabados, paralizar el proceso de la propia finalización no sería una opción válida; tampoco lo sería evadir el proceso del auto finalización desconcentrándonos con creencias religiosas o confesiones de fe que den la seguridad engañosa esperanzadora.

Lo más viable es enfrentar el propio miedo a preguntarse, a dudar y a observarse, para determinar los rastros religiosos que hemos comido, para vomitarlos de nuestra existencia ya que fuimos engañados con su falsa seguridad y esperanza. Tal vez ese sea el primer paso hacia una libertad mas evolucionada, más consciente, más saludable para continuar nuestra propia evolución personal.

 

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(Que sea en mérito por la vida del joven valiente Gerardo Cruz hijo de Patricia Barquero. Quiera La Autoridad Divina salvarlo de la muerte prematura a la que los matones lo pusieron.)

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1.http://serjudio.com/dnoam/rap83.htm

2.El miedo a la libertad.
3. La presencia ignorada de dios.
4.http://serjudio.com/exclusivo/cterapia/insignificantes-eso-dijo-el-kohelet

5. http://serjudio.com/personas/etica/memoria-y-conciencia-tras-la-muerte

De luz y máscaras

NebulosaNuestro Yo esencial, “inmaterial”, “nuestro espíritu”, es decir nuestro yo esencial en su estado más puro suele opacarse por diversas circunstancias que se nos van presentando en la vida.

En principio nuestro cuerpo es el primer ingrediente o componente que envuelve nuestro yo esencial. Junto con el cuerpo se le agrega otro componente, el ego.

El ego que es algo tan propio nuestro y de los animales es necesario en ciertas oportunidades, pero puede ser nocivo si nos lleva a la inacción o a la impotencia, o al lado opuesto a la destrucción, este mismo ego tan necesario para subsistencia, para la protección puede ser también motivo de desconexión con Dios y en su defecto nuestro yo esencial.

Entonces tenemos al ego como un componente esencial en el hombre o ser humano que si es bien administrado y utilizado cuando corresponde, puede ser de utilidad, pero si este mismo ego se combina con otros factores que vamos adquiriendo en la vida puede ser nocivo y así opacar la luz y por lo tanto el real propósito de nuestras vidas, ser seres auténticos constructores de Shalom.

Es el mismo ego que combinado con la compasión, el dolor, traumas en nuestra niñez, conceptos  de autoridad, conceptos de lo social, que nos lleva a crearnos mandatos internos que muchas veces se contraponen  con los mandatos divinos para la humanidad . Son como fuerzas que muchas veces nos mueven inconscientemente. Esto mismo puede jugar en contra al momento de descubrir quienes somos en autenticidad.

Muchas de nuestras máscaras son fragmentos o hilos de pensamientos ajenos a nuestro ser esencial, aunque a veces se aprehenden tanto que nos opacan. Los aprendemos de nuestros padres, de nuestros amigos o amigas o de la excesiva publicidad o de los multiples factores que gobiernan en nuestra sociedad.

Es decir, los mandatos de Dios se tiñen por conceptos que nos fueron introducidos en las instituciones familiares, de educación religiosas, países, corporaciones, nacionalidades, partidos políticos, tendencias grupales de aceptación o pertenencia,  puede también ser un club de futbol, hasta me atrevería a decir del sexo. Son máscaras que si están combinadas con las tendencias del ego, pueden  sacar de nosotros una faceta enajenada de nuestro yo esencial, de nuestra conexión con Dios o con el prójimo y nos pueden llevar a un fanatismo irrisorio o a establecer relaciones bien alejadas de lo auténtico.

Lo bueno y lo malo, lo correcto o lo incorrecto muchas veces son principios que son transmitidos en nuestras familias. Y no siempre son conceptos sanos para nuestro desarrollo. Muchas veces alejarnos de nuestras familias ayuda mucho descubrimiento de nuestra esencia. Ya que si mantenemos el vínculo con nuestros padres puede que también estemos copiando modelos de conducta o de ser o patrones negativos. También puede haber sanas costumbres pero muchas veces los hijos adquirimos las tendencias de nuestros padres tanto negativas como positivas. Es bueno saber administrar bien todas esas partes que forman nuestro ser para encontrar el sano equilibrio.

Respecto de las técnicas para sacar máscaras seguro hay muchas formas y perspectivas de cómo encarar un proceso de descubrimiento pero voy a citar algunas que en el último tiempo estuve realizando y fui descubriendo ya que en muchas de las actividades diarias hay secretos que pueden ser de ayuda, en teatro o en expresión corporal y también en la vida misma.

Reconocer los errores,  aprender a pedir perdón, aceptar, contemplar, aprender y entender que todo tiene un por qué mayor y por sobre todo saber escuchar, analizar, meditar. Todos los días estamos continuamente expuestos a responder desde el ego o desde el amor.

En principio la relajación, la conexión con la respiración, llenarnos de aire, pensemos que respirar es lo primero que hacemos cuando nacemos, uno puede estar sin comer sin tomar agua, pero no puede  vivir sin respirar. La respiración es en principio un punto fundamental, oxigenar nuestro cuerpo, sentir el masaje del latir de nuestro corazón en los pulmones.  Desde lo corporal es un punto fundamental para trabajar. Tratar de poner la mente en blanco o evitar intentar controlar lo que pensamos, solo dejar fluir sin tratar de procesar intelectualmente lo que sentimos o visualizamos, es una técnica bastante interesante para poder reconocernos, sentir el pulso, la respiración, como esta nuestra mente, tratar de no intelectualizar todo solo dejar fluir a través de imágenes, o formas que se nos vienen a la mente.

Recordemos que en cada sistema local físico hay un sistema local lógico y un sistema mayor que lo gobierna. Un ejemplo, mucha tensión en los omóplatos, indica que existen fuerzas mayores de pensamiento que pueden estar causando esa tensión. Esto puede indicar que es uno el que se ejerce mucha presión o puede ser que haya un exteriotipo de patrón o faraón que esté actuando como agente de tensión.

Hay muchas técnicas hoy en día de terapia corporal que si son trabajadas seriamente pueden ayudar mucho a la persona al conocimiento del cuerpo, recordemos que si fuimos creados a imagen y semejanza de Dios nuestro cuerpo es parte fundamental de esa integración con Dios por lo tanto un sano cuidado del mismo y una concientización del mismo, puede ayudarnos a identificar zonas de conflictos o ciertas tendencias personales. Si nos cruzamos de piernas o cruzamos los brazos puede que estemos indicando un patrón de conducta de cerrarnos en nuestros pensamientos o de no estar permeables a recibir lo que el ambiente nos propone.

Hacer terapia, analizar conductas o procesos internos, observar, contemplar, conversar con gente capacitada y adulta, saber elegir buenas guías o líderes o matriarcas o patriarcas también es otra buena forma de ser guiado. No idolatrarlos simplemente tomar las cosas buenas y “copiarlos” a nuestro modo.

Si la compasión, el dolor, el orgullo, la vanidad, la pereza, se tiñen de ego  las consecuencias pueden ser nocivas, compasión y miedo, vanidad y orgullo mas ego, tendencia a la pasividad mas ego, ambición mas ego, todas son máscaras que pueden después gobernar nuestra existencia y así alejarnos del real propósito de nuestra existencia. Si las sabemos identificar podemos aceptarlas, controlarlas o someterlas para no dejar que se apoderen de nosotros.

Y otro factor fundamental para poder deshacernos de las máscaras es el don de la escucha, la escucha interna o externa, muchas veces en esta vida se nos presentan seres que nos graban mensajes que si sabemos escuchar con la sabiduría del corazón podremos develar o encontrar respuestas a lo que nos estamos formulando. O mismo también muchas de las respuestas pueden venir de lo más profundo de nuestro ser y sin querer muchas veces salen de nuestra boca las mismas respuestas a las preguntas que nos estamos formulando.

Una vez en este sitio se pregunto el significado del presente, y la etimología de esa palabra es pre (prefijo de antes) y sente, de esencia y la vida misma es un camino de preparación para nutrir nuestro ser esencial, o para lograr ser seres de iluminación con el toque original de nuestra persona.

Espero que este post les sea de ayuda o de punto disparador para sintonizar lo mejor de nosotros!

Aprendamos de la naturaleza

Las enseñanzas que nos puede dar la naturaleza son múltiples y hacer buenas interpretaciones de lo que contemplamos en ella nos puede ayudar mucho en nuestro crecimiento.

Existen muchas personas en este mundo que tratan de encontrar crecimiento en religiones. Se aislan y congregan como modo de encontrar un grupo de pertenencia y así se crean una falsa identidad. ¿Por qué falsa? Porque la identidad es lo que nos hace únicos y la religión no hace más que desrraigar costumbres para crear rebaños de ovejitas fieles a un pastor de turno.

Intentan encontrar a Dios en la lectura de la Biblia. Y hacen lecturas erradas, llenas de emociones que opacan la razón. Y hasta se remiten a falsos textos cuyos mensajes son contraprudentes para el bienestar de las personas.

Buscan a Dios en “templos”, iglesias, siguiendo a los esos líderes que generan dependencia y se abusan de la necesidad y hasta de inocencia de las personas.

Ultimamente me he encontrado haciendo lecturas de los animales y de lo que ellos representan. Y me encontré con la Jirafa.

¿Qué reprenseta la jirafa?

No podemos negar que la jirafa es alta y la usamos como forma de representar crecimiento.
Pero, ¿qué hay en la jirafa más allá de la altura? ¿Una posible representación de un jugador de la NBA? no… =)

Leyendo me encontré con esta característica que no me fue fácil de distinguir si no leía un poco más. La jirafa es el animal en donde el corazón y la cabeza se encuentran a mayor distancia que en cualquier otro animal. También posee un órgano regulador que propulsa la sangre del corazón a la cabeza.

Si el corazón representa amor, emoción, pasión y nuestra cabeza razocinio, control.

¿Qué lectura podemos darle a este diseño anatómico de la jirafa?
¿No es acaso que encontramos un balance y equilibrio adecuado en nuestras vidas cuando logramos alejar nuestras emociones más desbordantes de nuestras decisiones y consecuentemente acciones?

Cuando encontramos ese sano equilibrio entre emociones y razón y aprendemos alimentar nuestras ideas de emociones y sentimientos sanos, quizas estemos en una buena senda para encontrar tranquilidad y paz y bienestar.

Si aprendemos a regular nuestras pasiones con mesura estamos en camino de encontrar una beneficiosa templanza que nos ayuda a crecer.

Considero que hay más de Dios a nuestro alrededor que en una religión.

Quizás los judíos hayan tenido los textos sagrados, pero hay tantas maravillas para observar y contemplar y estudiar a nuestro alrededor que nos cegamos y vemos en unos lindos textos la respuesta a todo, cuando en verdad hay muchas maravillas para razonar a nuestro alcance, que en algun modo nos dejan enseñanzas y nos acercan a Dios.

Hay otras lindas características en las jirafas…

  • Tienen unos cuernitos, que a mi criterio parecen más antenitas.
  • Viven en manadas.
  • De grandes no suelen emitir muchos sonidos.

 

Hace 5776 años

índice

En poco más de 24 horas se cumplirá otro ciclo anual. Parte de la humanidad celebrara el nuevo año universal 5776; otra parte ni se enterará, y otra parte le llegará a oídos pero, con sorprendida rareza, restarán importancia a tal número y fecha para continuar sus vidas y actividades según el calendario civil del año en curso.

Pero para todos y por igual, de mi parte quiero compartirles esta breve reflexión. Obra personal que no es historica, ni pretende serlo. Estará condicionada a los que sí saben del tema, y a los comentarios u observaciones de todos los lectores.

Hace 5776 años (ya casi) apareció en el mundo el primer ser (y único para ese momento) con conciencia de ser y de existir. El primer ser que actuaba no solamente según su arsenal de instintos o sus demandas razonables, sino que ahora estaba equipado de otro patrimonio natural: La Ética y La Consciencia.

Ya no era solo los impulsos instintivos los que ordenaban lo que TENÍA que hacer; tampoco era ya las tradiciones de los clanes o grupos sociales lo que le dictaban lo que DEBÍA de hacer. Ahora tenía una ética y una conciencia que lo liberaba de esos lazos primeros de la naturaleza y de la sociedad (instintos y tradiciones) y lo trascendía a alguien único y solitario de su especie.

Era parte de la naturaleza y del mundo, y no lo era al mismo tiempo. Ahora sabía que tenía que vivir dotando de sentido la existencia, la suya, y la del mundo; ahora sabía que era y que existía, que en algún momento tenía morir, que el tiempo es corto, que la justicia tenía que imperar, que la bondad tenía que ser…. ¿Cómo no sentirse solo e impotente ante tal nacimiento?

Ese primer ser trascendió de simplemente humano, a ser persona; a tener responsabilidad de su vida y su destino. A construirse y transformarse en lo que quisiera, soñara o deseara. A realizar esas mismas acciones de trasformación, con propósito, al mundo y a todo lo creado. El cielo era el límite. El mundo era suyo, y suyo la responsabilidad de su cuido. Ahora era libre de todo, incluso de dios mismo.

!¡ Qué gran acontecimiento¡!
¡! Qué gran regalo!¡

Todo eso hace 5776 años atrás. En ese ser estábamos contenidos tú y yo. Y su gran regalo, La Ética y La Consciencia, el ser creadores, creativos, artistas, responsables o conscientes, dadores de sentido nuestro patrimonio por derecho hereditario. Y recordamos la envergadura de tal acontecimiento gracias al único grupo humano que no ha permitido que ni el tiempo ni los acontecimientos borren el recuerdo. Si, gracias a los judíos.

En pocas horas recordaremos ese primer ser y ese galardón;  reflexionaremos que hemos hecho con tan enorme regalo, con tan amplia libertad, con lo mucho que se puso a nuestra disposición y cuido; y nos comprometeremos a actuar según La Etica y la Consciencia para este nuevo ciclo anual.

Gracias a todos por acompañarme en esta brevísima reflexión,  que tengan un buen año 5776, y que este nuevo año sea el que al fin iniciemos la construccón del Paraíso en el Mundo.

Yo tambien soy responsable.

Yo no soy predicador.

Ni tampoco es mi hobby rebuscar sentencias morales en citas bíblicas para afirmar puntos de vista en otros.

Mucho menos lector de la biblia o de libros sacros.

He traspasado los límites sociales de respeto ante esas acciones, al punto de convertirme en irreverente al juicio de muchos, en círculo social que me ha tocado vivir.

He de confesar, sin pena alguna, que me deleitaba escuchando un programa dominguero en una emisora secular de radio ( ya extinto para mi infortunio), donde los temas eran prácticamente confrontaciones entre católicos y protestantes, incluso entre los mismos protestantes. Los argumentos eran rabietas, amenazas, cóleras, malos deseos… entre unos y otros.

Todo este circo me entretenía para mi insana y ególatra diversión; bajo la protesta de mi novia, una Noájida consciente de su identidad y mejor observante que yo, en definitiva.

Quisiera dejar aclarado ese punto de previo, antes de citar una porción de la Ley Universal que se encuentra en el artículo “Un Texto Fundamental” (1) , debido a un comentario que acabo de leer en el Facebook.

Un usuario de esa red social, al compartir en uno de mis contactos, un video que muestra al cuerpo del niño sirio Alan Kurdi yacido en la playa turca, escribió:

“¡Dios, envía al Mesías de Israel verdadero para que cambie este mundo de una vez por todas!”

A mi juicio, dichas palabras son una declaración irresponsable; un endoso de culpa a dios por la muerte de esa criaturita, por no enviar al mesías a que cambie el mundo.

YO soy el responsable por la muerte de ese niño. TU eres el responsable por la muerte de esa criatura. YO represento la humanidad y sus vicios, así como TU la representas también. HEMOS todos fallado en nuestra misión de hacer de este mundo un paraíso, un edén, un lugar de reposo para la Divina Presencia (2) .

Vivimos nuestra identidad no-judía como algo egolátricamente personalísimo, sin reflexionar que el mínimo desentendimiento a nuestra Torá produce caos social, muertes, desconexión con lo sagrado, con los hombres y la naturaleza; es decir, el infierno en lugar del cielo.

Esa actitud de desentendimiento hacia la Ley Universal sumando a una vivencia egoísta y personalísima de la identidad no-judía, ha sido nuestra actitud desde que, por gracia divina, nos liberamos incluso del propio dios (3) .

Sin embargo, tanta libertad ganada no es visado para el desentendimiento de los deberes para con el resto de la humanidad en atención narcisista del propio crecimiento, sino que conllevó a otra conquista (no muy apreciada por cierto) que es el propio grado de responsabilidad que TENEMOS TODOS individualmente para con Todo y Todos, incluyendo al mundo, sea el sentido que se le quiera dar.

Al reafirmar la Ley Universal, se nos dijo a TODA la humanidad:

“…Yo pediré cuentas a cada uno por la vida del hombre…” (4)

Somos responsables (o culpables) de egoísmo, de no hacer de este mundo un lugar de trascendencia; de crecimiento y mejoramiento, de paz y armonía, de crecimiento y conexión de todo y todos; de no haberle construido al pequeño Alan Kurdi un paraíso terrenal del que tenía derecho a experimentar. TU y YO somos responsables de ello, y no dios ni el mesías.

Siglos después de la sentencia divina (5) que nos reafirmo la responsabilidad que lleva la libertad, el Dr. Viktor Frankl puntualizó:

“Toda Libertad tiene un “de qué” y un “para que”. Si preguntamos “de qué” es libre el hombre, la respuesta es: de ser impulsado, es decir que su yo tiene libertad frente a su ello; en cuanto a “para qué” el hombre es libre, constataremos: para ser responsable. La libertad de la voluntad humana consiste, pues, en una libertad de ser impulsado para ser responsable, para tener conciencia.” (6)

¡! …Perdónanos pequeño Alan Kurdi, donde quiera que te encuentres, por haberte fallado en no haberte construido un paraíso en este mundo.. ¡!

 

Ha vísperas del nuevo año universal 5776, en el que recordamos al primer ser humano-persona consciente, libre y responsable, que sea nuestro compromiso con nuestra propia identidad y con toda la humanidad.

Gracias por su lectura y comentarios.

(Que lo anterior sea en mérito del pequeñito Alan Kurdi. Que descanse en paz, y que el cielo nos perdone por su sangre.)

 

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1. http://fulvida.com/2008/03/27/un-texto-fundamental/

2. http://serjudio.com/exclusivo/cterapia/receta-para-la-alegra-mesinica

3. “Si cada paso hacia la separación y la individuación fuera acompañado por un correspondiente crecimiento del yo, el desarrollo del niño sería armonioso. Pero esto no ocurre…La falta de sincronización entre estos dos desarrollos origina un sentimiento insoportable de aislamiento e impotencia, y esto a su vez conduce a ciertos mecanismos psíquicos que… describiéremos como mecanismos de evasión. Una imagen particularmente significativa de la relación fundamental entre el hombre y la libertad la ofrece el mito bíblico de la expulsión del hombre del paraíso. ..Obrar contra las órdenes de dios significa liberarse de la coerción, emerger de le existencia inconsciente de la vida prehumana para elevarse hacia el nivel humano. Obrar contra el mandamiento de la autoridad…es en su aspecto positivo humano, el primer acto de libertad, es decir, el primer acto humano…Éste se ha separado de la naturaleza, ha dado el primer paso hacia su humanización al transformarse en individuo. Ha realizado el primer acto de libertad..” (Erick Fromm. Miedo a la Libertad, pag 55-56)

4. http://fulvida.com/2008/03/27/un-texto-fundamental/

5. http://fulvida.com/2014/08/09/regresando-a-las-tiendas-de-shem/

6. Viktor Frankl. La Presencia Ignorada de Dios. Pag 55