De amores

La trampa mortal de las religiones es que lo único importante es ocuparte del otro. ¿Es realmente asi? Se usa como discurso algo que supuestamente es bueno para generar algo realmente malo que es: olvidarte de ti mismo.
Calvino califica de «peste» el amor a sí mismo. (Calvino, Institutes of the Christian Religion (versión inglesa de J. AIbau), Filadelfia, Presbyterian Board of Christian Education, 1928, cap. 7, parte 4, pág. 622.
Tenemos el ejemplo del sacrificio, El sacrificio siempre es extremo, no hay vuelta atrás del mismo, el sacrificio es completo; abandonando todo hasta la vida misma ( no hace falta que nombre al nefasto), todos se ocupan del “otro”. Que genera, la “tranquilidad” de haber dejado todo, de haber cumplido.
Esta seudotranquilidad, en realidad se manifiesta en exigencia continua para con los demás, evidentemente el que conoce el juego (lider) es el que termina beneficiado por los sacrificios del otro, y el que no lo conoce (el juego) es victima perdiendo por goleada emocional y yendo al descenso en todos los ámbitos de su vida. Tiene una lógica comercial, con estafa incluida, de transacciones emocionales, en donde la mayoría embutida en la ilusión del sacrificio por el otro se olvidan de cada uno de ellos mismos, con lo cual nadie recibe , excepto el líder. Con la ilusión de emular a su ídolo, piensan que reciben y solo dan todo, con el resultado de lideres poderosos y seguidores dominados.
¿Hay una contradicción básica entre el amor así mismo y el amor a los demás? ¿Es el amor a sí mismo un fenómeno similar al egoísmo,o son opuestos?
En principio definimos amor, gracias a Yehuda, en http://serjudio.com/dnoam/rap39.htm
Amor es: hacer por otro.

Hacer es: HACER.
Una práctica (cotidiana) sobre la realidad.
La transformación de lo inoperante o negativo o latente en positivo, actual, floreciente.
Una ingerencia en la materialidad de la vida.
Hacer es proceder de acuerdo a lo que se debe y está permitido.

Por es: POR.
Sin intereses superfluos.
Sin doble discurso.
Sin esperar retribución.
Sin nada que no sea “hacer por”…otro.

Otro es: OTRO.
No por mí.
Ni para nosotros.
Ni para mí.
Ni por nosotros.
POR (y para) OTRO.

En el supuesto amor de la religión del sacrificio completo, lo que se oculta son los deseos de ser grande, de poder, del que lo ejecuta, porque donde no hay medida del dar, no puede haber un genuino amor, en esta acción el único deseo real, es recibir. Si el amor a otro minimiza el amor a uno mismo no hay amor, hay dominio. Los sentimientos y pensamientos derivadas de estas acciones destinadas a este ídolo evidentemente dejan secuelas y confusion para quien no entiende su juego. Para el entendido solo queda la perversidad, sabiendo cuanto destruye en pos de su beneficio. Eso es el completo ego, no hay amor a uno mismo, ni a los demás. No se actua según lo reglamentado, hay intereses, y el “otro” en si deja de existir ya que todos los “otros” interactúan igual, sacrificándose ciegamente.

Para ver el contraste con el noajismo leamos en http://serjudio.com/exclusivo/cterapia/ama-a-tu-projimo-como-a-ti-mismo este fragmento de nuestro moré:

“amar a tu prójimo como a ti mismo” (Vaikrá / Levítico 19:18).
Por supuesto que si el amar fuera un elemento netamente emocional, sería imposible que se nos ordenará tal cosa, puesto que no tenemos el control directo sobre nuestra emotividad.
Por tanto, deducimos fácilmente que el amar es algo distinto, algo que quizás incluye en cierto aspecto el sentimiento, pero que no se reduce solamente a él.
El amar, como ya hemos enseñado en otra oportunidad es:
hacer algo positivo por otra persona,
de manera voluntaria, desinteresada y que no nos ocasione ningún daño,

Remarco estos elementos

Orden de amar —— Acción——-Mandamientos Noajicos
Projimo
Uno mismo
Ausencia de daño para las partes——-beneficio mutuo

Para el noajismo, en el cumplimiento de sus leyes no existe la exclusión de alguna de las partes, amando a nuestro prójimo mediante el cumplimiento de las leyes, estamos amándonos a nosotros mismos. Amarme a mi mismo y amar al prójimo van de la mano. Es importante ver al otro como a mi mismo. Y algo muy importante, es verme a mi mismo como al otro, ayuda a dominar el ego, el deseo de dominio se va anulando continuamente con la practica, y el veneno de la idolatría disminuye.
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Experimentando continuamente, el falso amor, hoy en la libertad y la luz, es normal que se sientan frustrados muchos de los que salen de la idolatría, sienten que se quedan sin emoción, sin “amor “, sin “comprensión” , porque el contraste es notorio entre lo que han vivido y a lo que pueden vivir ahora.
Este es uno de los grandes desafíos, con el que se encuentra una persona que está dejando la idolatría y se suma a las filas de la Luz, ya que sus emociones son la “guía” ya que su pasado en la idolatría esta signado allí en este plano,un extasis vacio de contenido real.
En realidad sucede que se va instalando con el transcurso de la practica en los mandamientos noajicos, en el verdadero amor, los sentimientos adecuados. Pasamos de sentimientos adultos y dejamos los infantiles. En este proceso de cambio, al principio, podemos llegar a concebir al cumplimiento de los preceptos en una lógica religiosa de sacrificio porque pensamos nuestras acciones deben estar abocadas al prójimo pura y exclusivamente , con excepción de las que tiene que ver con D-os.
Esta actitud sigue dominada por el ego, entonces nuestro servicio se transforma en servilismo, mendigando compasión, temiendo perder “buena reputación” y “entendimiento” entre pares, etc. Y mientras tanto seguimos hambreándonos en todos los planos a nosotros mismos.
Pero a no desesperar, porque esto es un proceso dinamico, quizás un tiempo de maduración, donde nadie tiene comprado nada, pero con esmero en lo que nos toca cumplir tenemos el éxito asegurado. Solo continúemos trabajando en lo que nos toca hacer. Si hoy estas en la Luz, aquí en Fulvida, no te marches, no vuelvas al falso amor.

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