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Resp. 6049 ¿habla el talmud de Jesús?

Escuche un articulo llamado: porque Jesús no se caso .https://m.youtube.com/watch?feature=share&v=AGke5DJmHJQ Y me quede intrigada que dice el rabino que se le menciona a Jesus en el Talmud antiguo (anterior al año 1505)en el tratado de Guting folio 57,como discípulo de un rabino muy famoso de aquella época. Mi pregunta seria si esta…es verdad toda esta […]

Resp. 774 – Cuales libros del Tanaj, se pueden leer como Noajida?

edgar07 nos consulta:

Me obsequiaron un libro su nombre es Humash Ha-Mercaz. Contiene a la Tora, algunos capitulos de los profetas y comentarios. Como Noajida, se que no debo hacer mas de lo que el Eterno ha designado para nosotros. De ninguna manera leere acerca de los 613 preceptos o el libro de Isaias segun lo aprendido. Tengo tambien un libro “guia para la plegaria noajica” en donde se anade el libro de Salmos. Muchas gracias por su atencion. En si quiero saber que puedo leer, que es adecuado para mi.
Edgar Villagran, 22 anos, estudiante ing. quimica, Guatemala, GUA

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Los Sabios, la Cabala y Fulvida


Los Sabios de la Luz, los que celosamente han resguardado la Verdad, incluso con sus vidas, enseñan que está prohibido que un no judío aprenda Cabala en general, así mismo han enseñado que está prohibido que un no judío aprenda Talmud en general.

Pero en ambas áreas, existen algunas muy especificas partes relativas a los mandamientos noájicos, a la “fe” noájica, y por tanto un gentil podria aprender dichas partes, incluso de manera detallada.

Del Zohar por ejemplo, lo relativo a Dios y Su Unicidad.

Pero dejando eso de lado, existe una prohibición que recae sobre el judío de no enseñar trabajos originales de Cabala (por ejemplo Zohar), además el judío que se involucra en los secretos de la Torá sin un maestro calificado es visto como actando incorrectamente. Así tenemos que no tiene fundamentos el gentil que “estudia” tales temas por su cuenta, ni de una fuente original, puesto que ni lo hace con un maestro adecuado, ni son contenidos que deban ser enseñados por un maestro judío a un gentil.

Para aquellos que puedan sentir interés por aprender desde una óptica seria, lo que de la Cábala (sin que sea tomado como un estudio de Cábala) puede ser enseñado al gentil, y que ha sido explicado en términos lógicos, por un Maestro capacitado y autorizado, Fulvida tiene disponible el libro CABALATerapia – Autor: Yehuda Ribco “La antigua Tradición que se originó en la Revelación del Sinaí actualizada a nuestros días. Una obra para conocerte y conocer a tu prójimo. Estudiar este tratado es aprender a reconocerse y amarse.” Pueden adquirirla haciendo clic AQUI

Sin mal entendidos

Muchos se explayan citando a rabinos que afirman que un gentil sí puede estudiar Torá, que la prohibición fue levantada hace siglos, etc. Eso es una muestra que, de nuevo, el noájida está mal entendiendo lo que está leyendo.

En las pocas páginas serias que existen en internet acerca del tema, dice que SOLAMENTE está permitido que un judío enseñe a los noájidas acerca de cómo cultivar rectitud y verdadera espiritualidad, y que esto incluye permiso para que sean enseñados ciertos PRINCIPIOS contenidos en la Cabala que son aplicables a los gentiles (es decir, no se le enseña nada de la Cabala que no se relacione con los Siete Principios Universales).

Si entendemos con claridad, tales instrucciones son una clara limitación acerca de qué tipo de gentiles tienen permitido recibir tales enseñanzas, además, eso NO significa y NO implica que está bien que cualquier gentil lea fuentes originales de Cabala a su antojo, sin un maestro calificado y competente (y preferiblemente de corte Ortodoxo).

Como un comentario personal

He leído muchas veces que los verdaderos Maestros de la Cábala dicen que para que alguien sea aceptado como estudiante de Cabala en general, ellos requieren que la persona sea ERUDITO en todaTODA la Torá Escrita con sus comentarios, y COMPLETAMENTE versado en la Ley Oral con TODOS sus comentarios, y ser mayor de 40 años, casado y con hijos. Ni qué decir de la manera en que son rechazados aquellos que no cumplen con tales requisitos.

Un llamado

A quienes se están haciendo seguidores de grupos de cabala (con minúscula) a través del facebook, bien harian en darse de baja. ¿Para qué ser seguidores de una mentira?

O Dios o Baal.

Parashat Sheminí 5770: ni para aquí ni para allá

equilibrioLuego de un lamentable suceso en el cual fallecieron dos de los cuatro hijos de Aarón haCohén, la Torá anuncia:

Entonces el Eterno habló a Aarón diciendo:
-Ni tú ni tus hijos contigo beberéis vino ni licor, cuando hayáis de entrar en el tabernáculo de reunión, para que no muráis. Esto será un estatuto perpetuo a través de vuestras generaciones, para hacer diferencia entre lo santo y lo profano, entre lo impuro y lo puro, y para enseñar a los Hijos de Israel todas las leyes que el Eterno os ha dicho por medio de Moshé [Moisés].”

(Vaikrá / Levítico 10:8-11)

Si bien podríamos dedicar bibliotecas enteras a este párrafo, con tu permiso, quisiera detenerme en un pequeño punto del sagrado texto, para comentarlo humildemente y hallar una enseñanza ética para nuestras vidas.

Allí en donde dice: “vino y licor”, el excelentísimo comentarista tradicional, RASHI, brevemente cita del Talmud (TB Kritut 13b):

Vino como para emborracharse

En otra de nuestras fuentes se afirma:

el vino que alegra el corazón del hombre
(Tehilim / Salmos 104:15)

Aquí apreciamos dos fuentes que se complementan sabiamente.
Se está haciendo claramente una distinción entre el motivo y la cantidad de vino tomado.
La copa de vino que se bebe para santificar el día de Shabbat, por ejemplo, es apropiada.
En un lejaím, brindis, para celebrar una mitzvá o feliz acontecimiento, está muy bien.
Esa copita de vino que dicen los médicos que es provechosa para la salud del corazón, sería bienvenida.
El vino bebido moderadamente, en su justa medida, sirve para alegrar el corazón de la persona.

PERO, cuando se bebe “para olvidar”, para huir, viciosamente, torpemente, para agraciar socialmente, por aburrimiento, porque es fin de semana, por enfermedad, como un borrachín, entonces deja de ser un acto saludable y en armonía con el Cosmos, para ser un acto terrible, de caos y confusión.
Cuando el límite se quiebra y se ingiere como para emborrarse, deja de ser alegría y regocijo y se transforma en tortura y pesar.

Esto es una regla general.
El exceso, más allá de lo que está delimitado por las leyes (naturales o espirituales), incluso de lo que pudiera parecer bueno, alegre, saludable, justo, puede llegar a ser negativo.

La búsqueda de la justicia, es excelente; el exceso de justicia puede llevar a la amargura y falta de compasión.
La búsqueda de placer, es muy buena; su exceso puede convertir la vida en vacía y sin sentido.
Las acciones generosas, son buenísimas; su exceso puede llevar a empobrecer a la persona y dejarla furibunda.
El cuidado del cuerpo, es necesario y de bendición; dedicarse solamente al cuerpo es de personas huecas.
El EGO es maravilloso como siervo; pero espantoso como amo.

Así podríamos ir enunciando una a una actividades o actitudes positivas, pero cuando caen en la desmesura pasan a ser negativas, para uno, para el otro, para la creación.

¿Cuál es nuestra moraleja del día?
Dejemos que la resuma y añada LUZ el maestro de los maestros, Maimónides:

“El camino recto es el término medio en cada pensamiento y proceder que el hombre se propone como línea de conducta. Y es la acción que está alejada de ambos extremos (exceso positivo y exceso negativo o defecto), sin tender ni a uno ni a otro.”
(Capítulo 4 de “Shmoná Perakim”)

“No debe el hombre decir: ‘Puesto que la envidia, la ambición y la codicia son malas consejeras y arruinan al hombre, me apartaré al otro extremo y me abstendré de todo: no comeré carne ni beberé vino, no tomaré mujer ni viviré en una casa confortable, no usaré lindas ropas sino una bolsa de arpillera; me mortificaré como los sacerdotes paganos.’
También esa es una conducta equivocada y no se la debe imitar.”
(Mishné Torá, Pensamientos 3:1)



El noajismo desde la ciencia

El siguiente articulo tiene como objetivo mostrar desde otro punto de vista que no es, estrictamente el de los sabios judios, que las fuentes judias, son la autoridad irrefutable que determina lo que los noajidas debemos cumplir y lo que tenemos prohibido hacer.
Quisiera aclarar que en ningun momento se promueve el estudio de la Tora sin una guia adecuada ni menos del Talmud. Solo tomo algunos datos y ver como alguien del circulo cientifico tambien aporta su opinión con respecto a este tema.
Ademas pido disculpas ya que el texto original es en ingles y utilice traductores de la web y el español no es impecable.

El Primer Estudio del Talmud
por Juan David García

De joven era un ateo confirmado como era mi padre, aunque tanto mi padre y mi madre eran de descendencia judía. Yo crecí y aprendí del método científico eso me convirtió en un agnóstico. Como yo crecí y aprendí aún mayores en profundidad la mecánica cuántica, llegué a creer en Dios. Desde un punto de vista puramente científico el judaísmo me parecía ser el modelo más cercano a Dios, de conformidad con la realidad.
En este tiempo he trabajado durante más de 20 años en un sistema ético basado en la idea de que la maximización de la creatividad es la base de todas lo bueno y que todo lo que disminuye la creatividad de cualquier persona es malo. La ética de la Torá parece estar en
armonía con esta ética, que yo llamo la “ética evolutiva”…

Este fue un claro indicio de que la Torah es un mapeo de la realidad última de manera que las personas que vivían de acuerdo con los principios éticos de la Torá, en el largo plazo, maximizar su creatividad, si bien estos principios siguen mecánicamente, sin entender, a corto
plazo una situación de desventaja, como ha sido a menudo el caso para el pueblo judío a través de la historia.

Yo había desarrollado un modelo científico que la realidad última del universo es información, no materia o energía. Además, este último estaba vinculado a la realidad moderna de la mecánica cuántica desarrolladas por David Bohm. Esto indicó que la realidad de nuestro
espacio, tiempo, energía y la materia se rige en parte y quizá por una mayor realidad de la verdad infinita de información. Esta mayor realidad de la verdad infinita de información, existentes en un tiempo, espacio universo, podría interpretarse, metafóricamente, como la memoria de Hashem, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob.
La Torá en general y la ética de la Torá, en particular, son muy metafórico… El punto principal es que la Torá debe ser interpretado. La más iluminada la interpretación de la Torá se encuentran en la Mishná y el Gemara, que en conjunto forman el Talmud. Por lo tanto, en 1995 comencé a estudiar el Talmud como una forma de mejorar la
comprensión de la Torá con el fin de integrar mejor la ética judía de la ciencia moderna.

El estudio del Talmud me ha convencido aún más, que la Torah es lo que yo había visto que era y que la ética de la Torá y el Talmud están en correspondencia uno a uno con un sistema ético basado en la maximización de la creatividad, la Evolutiva ética…

Talmud también nos enseña que no debe esperar recompensa de hacer una mitzvá que otros la oportunidad de hacer otra mitzvá. Evolutivo ética enseña lo mismo, a saber, que realmente el
comportamiento ético de los resultados puramente éticas intenciones, sin expectativa de recompensa o el temor de castigo.
Recuerde que en mi sistema de la realidad última es la información. Hashem, como un espíritu, es pura información no depende de la materia o la energía, que existe fuera del tiempo y del
espacio. Esta es también la naturaleza de la verdad infinita de la realidad cuántica, según el modelo de David Bohm. También puede ser demostrado científicamente que a partir de la
información se puede crear la energía, de la energía se puede crear materia, de la materia se
puede crear vida, de la vida se puede crear la mente y la mente se puede crear cada vez más
información….
Dios es la verdad. Dios es la verdad infinita. Cada concepto científico de la ética evolutiva está en la Torah, así como algunas de las implicaciones de los descubrimientos más recientes en la
mecánica cuántica. Para mí esto es prueba de que realmente la Torá viene de Hashem y que los
que trabajar y estudiar para entender y vivir de la Torah son realmente siguiendo los pasos de
Dios, por lo tanto, ellos y sus descendientes serán cada vez más creativos, como se ha el caso
para el pueblo judío, pero no ha sido el caso para cualquier otro pueblo que siempre someterse a
un largo declive creativo tras breve período inicial de la creatividad. Un estudio cuidadoso
de la historia demuestra que cuanto más cerca uno de personas viven de acuerdo a los principios
éticos en la Torá los más creativos que son. Las personas que violan gravemente la ética judía,
son totalmente destructivos.
Nunca puede haber un verdadero conflicto entre la ciencia y la verdadera ética.

Como conclusion, este cientifico evidentemente avala que estas fuentes estan en concordancia “con la verdad infinita de la realidad cuantica”
En la Tora, el Talmud y Maimonides, esta establecido claramente el camino a seguir por parte del noajismo.
Y haciendo esto, estamos en concordancia con lo Hashem quiere de nosotros y quiere de nuestros hermanos judios.

http://fulvida.com/id-noajica/identidad/un-texto-fundamental
http://fulvida.com/id-noajica/identidad/preceptos
http://fulvida.com/varios/temas-frecuentes/mishne-tora-leyes-de-reyes-cap-8
http://fulvida.com/id-noajica/identidad/la-heradad-de-los-benei-noaj-noajidas
http://fulvida.com/id-noajica/identidad/conversion-al-judaismo-y-estudio-de-tora-para-el-gentil-en-relatos-del-talmud

Otras fuentes
http://www.see.org/garcia/

Conversión al judaísmo y estudio de Torá para el gentil en relatos del Talmud

Prestemos atención a un, aparentemente, sencillo y conocido relato verídico del TALMUD:

“Enseñaron nuestros Maestros acerca de un gentil que se presentó ante Shamai (el supremo jefe de la academia que lleva su nombre), y le dijo:
‘¿Cuántas Torot tienen ustedes?’.
Le respondió:
‘Dos, una Torá Escrita y una Torá Oral’.
Le dijo el gentil:
‘La escrita yo te la acepto, pero la oral no la acepto. Conviérteme al judaísmo para que me enseñes Torá Escrita’.
Shamai lo expulsó de inmediato de su presencia de modo tajante.
El gentil fue ante Hillel (el supremo jefe de la academia que lleva su nombre), con similares pretensiones.
Hillel lo convirtió al judaísmo.
Luego le enseñó el alefato:
‘Ésta es una alef, ésta una bet, ésta una guimel, etc.’.
Al día siguiente se lo enseñó pero al revés.
Entonces el reciente converso le reprochó:
‘¿Cómo me dices que es así si ayer me dijiste que era de otra manera?’.
Le respondió el sabio:
‘¿Y tú qué me reprochas a mí? Si confías en mí, aceptarás lo que te enseñe. Que la Torá Oral debes admitirla, también lo aceptarás’.
El converso reconoció su torpeza anterior, fue humilde ante su maestro y aprendió lo que él le enséñó.”

Talmud Babli, Shabat 31a

Hay tantas enseñanzas y consejos de vida en este texto que podríamos escribir un libro, pero quiero centrar en unos pocos puntos, nada más. En aspectos netamente relacionados con pretensiones de gentiles al respecto de estudio de Torá y de cuestiones atinentes en exclusiva a la nación judía.

Ante todo, no podemos dejar de pasar la ignorancia irreverente y casi blasfema del gentil al comienzo del relato.
Él, amparado en su torpeza egoísta, se creía en condiciones como para contradecir a un enorme sabio y además definir qué era lo correcto y qué no en cuestiones de Torá.
¡Por favor!
Eso es de mediocre, de arrogante, de vacío, de débil mental, de pobre de conocimiento y de espíritu… ¿no les parece?
El perfecto extraño y hueco quiere enseñarle al maestro de maestros lo qué era el área de trabajo y vida del maestro… ¿no es de una irreverancia necia y patética?
Este gentil decidió, basado en su ceguera, que sí a una parte de la Torá, pero que no a otra. Y con esa base impuso sus condiciones de cómo habría de ser su conversión al judaísmo.
Me suena mucho a esos que vienen cada dos por tres a decirme que no se convertirán al judaísmo por la vía legal de la ortodoxia, sino que se ampararán en la reforma, en los conservadores, en su fe, en vaya uno a saber en qué… porque ellos creen, ellos escucharon, a ellos les dijeron por allí que las cosas se pueden hacer así como ellos quieren. Que no cuenta la halajá (reglamentación legal vigente), ni las condiciones marcadas claramente por la ley, ni los requerimientos indispensables espirituales… ¡qué les importa a ellos!
Ellos harán lo que les parezca, opinarán lo que se les ocurra, repetirán lo que algún oscuro “rabino” (si es que lo fuera) les dijo, o cosas aún peores, tales como comerse la fantasía burda y tóxica de los falsos judíos mesiánicos o fantoches similares.
Como sea, esa actitud del gentil del relato se suele evidenciar en la actualidad con demasiada frecuencia.
Por supuesto que hay falsos maestros, curreros, fetraficantes, palurdos con título, que puede hacer su dinero y obtener poder vendiendo “conversiones” al judaísmo, inventando pretextos para que la gente se “convierta”, y otros etcéteras más. Tales como esos miserables que nos robaron el famoso y lucido nombre de SERJUDIO, para poner su dudosamente legal sitio con similar nombre que el nuestro, pero que lleva a la gente a los más crueles errores, mentiras, engaños y probablemente estafas. Una de esas espantosas mentiras es decir que es obligatorio que el gentil se convierta al judaísmo… y con la astucia típica del serpiente del Edén, con la habilidad para el engaño del timador, usan palabras rebuscadas para “demostrar” su punto de vista. Claramente el entendido reconoce la moneda falsa y la aborrece por vil. Pero, el ignorante, o el apasionado que no mide sus asuntos con la vara correcta, quizás se deja llevar hacia el abismo asqueante de la mentira espiritual y de la estafa.
No faltan los que son ignorantes y se dejan embaucar por los avivados que quieren dinero, o fama, o poder.
Así pues, de esos ignorantes abundan, ¡y cuántos! en la actualidad, que se dejan convencer por los fetraficantes de la secta judía o ajena que sea, para hacer supuestas conversiones al judaísmo, que no son nada más que papeles sin valor, parodias, burlas, engaños, nulos completamente de cualquier valor como verdadera conversión. Y, tristemente, el laico Estado de Israel mira para otro lado y deja que estos no-conversos obtengan derechos que solamente corresponden a verdaderos judíos, sean nacidos o convertidos correctamente.
Pero, gracias a Dios habemos los que como Shamai e Hillel no admiten ni un milímetro de falsedad, que no toleran la mentira, que se oponen al engaño, que llaman a las cosas por su nombre aunque a algunos les haga temblar la verdad.

Este fue el primer tema: los que dicen querer convertirse pero se vienen con un manojo de pretensiones ridículas, de falsas creencias, que difícilmente les facilita el camino a la verdadera conversión al judaísmo.

Pasemos al segundo tema.
Éste tiene que ver con el orden del relato.
Léelo y responde por favor: ¿qué hizo primero el sabio de sabios Hillel, convirtió al gentil o le enseñó Torá?
Pues… ¡ni siquiera le enseñó el alefato, el abecedario hebreo antes de convertirlo!
¡Mucho menos le enseñó o estudio junto a él Torá!
Te recuerdo algunos links, para que retengas en tu mente y corazón y agradezcas que este humilde Moré te alimenta con el buen pan espiritual que te hace bien y bendice:

Esta es una breve recopilación de decenas de textos que publicamos que están avalados y basados en la Torá misma, en la legislación correspondiente, en las palabras de los Sabios de todas las épocas.
Pretender contradecir esto, es como el gentil del cuento que se cree con derecho a opinar y decidir acerca de lo que no sabe y no le compete.
¿No era de infame y tonto inmiscuirse en donde no le corresponde y está prohibido por el mismísimo Dios?

En resumen, el gentil NO DEBE dedicarse al estudio de Torá, ni siquiera al estudio del hebreo (como lengua sacra), sino que eso compete en exclusiva a los que son parte integrante legalmente del pueblo judío.
Pero, claramente el gentil puede estudiar lo que le corresponde de la Torá de Israel, que son las cuestiones que lo refuerzan en el conocimiento y aplicación de los Siete Mandamientos y sus derivados legales, siempre y cuando sean con estricta vigilancia de un maestro judío experto, para que el estudio de buena voluntad no termine derivando en hipocresía y terror.
Esto no es lo que el humilde maestro Yehuda decidió, sino lo que la LEY de Dios ha decretado. Quien quiera oírlo, qué bueno; quien busque excusas para hacer otra cosa… qué malo, aunque sea con buenas intenciones.

Esta prohibición de dedicarse al estudio de Torá incluso se aplica al gentil que está en camino de conversión, pues esta persona puede y debe estudiar acerca de judaísmo, sus fiestas, rituales, el compromiso de cambio de vida que le significará el convertirse a judío; pero, el gentil en proceso de conversión tampoco se dedica al estudio de Torá, tal como tampoco observa el Shabat o festividades según sus reglas respectivas; saben porqué: ¡por qué no le corresponde ni le pertenece!
¡Cuánto menos para el gentil que quiere seguir siendo gentil, con todo su derecho y bendición por eso!

No faltará el avivado de siempre que busca justificar su EGO con cualquier cosa, por supuesto que también con la mentira más sutil o la más burda.
No faltará el que diga que este relato es un cuentito y que el orden no importa y que tal y cual.
Por supuesto, actúa como el gentil del relato, pretendiendo cosas que no son, imponiendo sus falsedades como si fueran verdaderas.
Es lo que hacen siempre, esos pastores del error.

Pero, que no quede en mis palabras, no me creas a mí en nada de lo que te digo por favor, no me creas, sino que analiza, investiga, coteja, pero siempre con personas de altura y valor real, con fuentes originales y ciertas, con lo que puede ser usado para cotejar.
En este caso, te ayudaré con otro relato verídico:

“Otro caso de un gentil que se presentó ante Shamai, a quien le dijo:
‘Conviérteme con la condición de que me digas TODA la Torá mientras me sostengo en un solo pie’.
Shamai lo expulsó con la vara de medición que usaba en la construcción.
El gentil fue ante Hillel con la misma propuesta.
Hillel lo convirtió al judaísmo.
Luego le enseñó Hillel: ‘Lo que te sea odioso a ti no se lo hagas a tu prójimo; esa es la esencia de la Torá completa, ahora vete a estudiar en profundidad el resto’.”
Talmud Babli 31a

Como ves, nuevamente un gentil pretensioso con respecto a las condiciones que impone sobre cuestiones de judaísmo, espiritualidad, vida noájica, etc.
Similar al caso anterior, parecido a cientos o miles que pululan por las calles de ciudades y de internet.
(¿Quizás tú eres o eras uno de ellos? Cuéntame si quieres aquí debajo, en la sección de comentarios).

Y nuevamente el sabio maestro primero lo convierte y luego le enseña la esencia de la Torá y entonces recién le indica que se vaya a estudiarla.
¿Entiendes?
No es el moré Yehuda quien lo dice… ¡esa es la realidad!
De hecho, del propio relato puedes advertir que ni siquiera le enseñó el mandamiento judío (uno de los 613) que dice: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, ¡ni siquiera eso le dijo -como mandamiento o estudio- antes de convertirlo legal y realmente a judío!

Tienes mucho para meditar.
Mucho para reparar de tus acciones y creencias tergiversadas.
Mucho para conversar con la gente de tu cercania, para ver si comienzan a hacer las cosas bien, como Dios manda, o si seguirán haciendo las cosas torpes dle necio.

Mi cariño para ti.

 

¿Qué descendió para los gentiles en Sinaí cuando descendió la Torá para los judíos?

En el santo Talmud, recopilación sagrada de la Torá Oral, encontramos el siguiente pasaje que resulta a la vez misterioso y esclarecedor:

“¿Por qué se llama Sinaí al monte (en donde Dios entregó la Torá a los judíos)?
Repondieron los sabios: es el monte en que descendió la envidia/odio (siná) de los gentiles en contra de Israel”
Talmud Babli, Shabbat 89a

Los sabios de la santa Tradición no dejan pasar detalles, ven el bosque pero no dejan de ver el árbol. Ellos quieren saber porqué el monte escogido para ser el lugar en el cual recibió el pueblo judío la Torá se llamaba Sinaí.
Nos dicen algo sorprendente, una verdadera revelación, la palabra “sinaí” deriva de la misma raíz idiomática que “siná”, que significa odio al mismo tiempo que envidia.
El monte se llamaba de otra manera, pero cuando Israel recibió a perpetuidad la Torá en ese sitio, el monte fue llamado de otra manera, en alusión a algo trascendente que había ocurrido allí.
Pero, no se le denominó “monte de la luz”, ni “monte del encuentro con Dios”, ni “monte de la recepción de la Torá”… se le llamó y se le conoce luego de milenios como “monte donde descendió el odio/envidia de los gentiles en contra de Israel“.
Pero, ¿cómo es esto?
Si lo que descendió allí fue la Torá que Dios entregó a perpetuidad como herencia y patrimonio de Israel, ¿cómo nos dicen los sabios santos que lo que descendió fue el odio/envidia?

Debes reconocer que los sabios no se equivocan en asuntos de espiritualidad, si ellos dicen que descendió la “siná” de los gentiles en contra de los judíos, así mismo es.

Odian y envidian a Israel, porque fue el pueblo que se esmeró y se consagró al punto de ser meritorio para recibir la Torá.
Odian y envidian a Israel, porque a pesar de ser una nación débil y pequeña, con muchas desventajas materiales, igualmente pudo ser leal, con sus altibajos, pero nunca habiendo caído tan bajo como el resto de las naciones del mundo.
Odian y envidian a Israel, porque cuando los hebreos eran noájidas (en el tiempo antes de la entrega de la Torá) vivían de acuerdo a los Siete Mandamientos y por eso fueron escogidos para recibir la Torá.
Odian y envidian a los judíos, porque son ellos los dueños perpetuos de la Torá y no las naciones del mundo.
Odian y envidian a los judíos, porque ellos tienen de primera mano un texto sagrado que ellos anhelan para sí, que desean obtener, que quieren ser dueños, que desean leer y estudiar y de no poder hacerlo quemarán el texto y exterminarán a los judíos.

Así ha sido en el pasado y sigue siendo hoy en día.
No han faltado los desgraciados asesinos que llevaron a la muerte más horrenda a judíos, individuos y colectivo, a causa de su odio. Y los sigue habiendo. Ejemplo actuales, los imperialistas árabe-musulmanes; sus atrofiados aliados que se hacen llamar “progesistas”, especialmente los eruropeos; los nazis de toda calaña, entre otros miembros de esa fauna vil que infesta el mundo.

No faltan los malvados que no pretenden aniquilar judíos, pero sí erradicar el judaísmo. Promueven la asimilación de los judíos, impiden el pasaje de la tradición de una generación a la siguiente, perturban la vida judía, sin por ello atacar directamente el cuerpo del judío.

Están los otros espantosos enemigos de Dios y de los judíos, que son los que dicen “amar a los judíos”, pero actúan de un modo vil y traidor. Son los que se hacen llamar “nuevo israel”, “israel espiritual”, “israel en cristo”, “judíos mesiánicos”, entre otros farsantes, piratas de la fe y rebeldes en contra de Dios.
Una clase especial de estos últimos son los noájidas que no pretenden dañar directamente a los judíos, ni agredir al judaísmo, pero su odio interno, su envidia poderosa, su EGO al comando de sus vidas, les impulsan a buscar cosas judías para apropiárselas, para hacerse amos de ellas, para leer Torá, estudiar Torá, actuar a modo de medio-judios, etc., todo con la “sagrada excusa” (tono irónico) de querer hacer las cosas de modo “espiritual”… como “gentiles justos”.
Y esta clase de enemigos de Dios van por la vida diciendo que son gentiles justos, cuando no lo son realmente. Porque, niegan la Voluntad de Dios que decretó que la Torá es de Israel y no de los gentiles; el mismo Dios que impuso la ley de que el gentil no debe estudiar Torá, sino dedicarse a conocer y cumplir con los Siete Mandamientos y no otra cosa para llenar de espiritulalidad su vida.
Esta clase de gentil rebuscado, inventor de excusas floridas, eterno víctima de la incomprensión de otros (según fantasea), también odia profundamente a los judíos, y al mismo tiempo los envidia. Quiere ser uno de ellos, quiere convertirse, pero no le da el alma como para hacerlo de la manera legal y correcta. Quiere ser un judío, por eso tiene cien libros de judaísmo en su biblioteca, recita de memoria pasajes talmúdicos, tiene en su ropero su disfraz de judío ortodoxo, usa nombretes judaicos en su facebook, lee y enseña Torá (eso dice hacer), se busca alguna supuesta autoridad judaica que le dé cabida a tales disparates, pero en el fondo, en el triste y patético fondo de su alma, odia intensamente a Dios , a los judíos, y les tiene inmensa envidia.

Qué triste alma… qué desgraciado vagabundear por el mundo, errante y sin sentido, aferrándose a cualquier cosa que le satisfaga el EGO del momento…

Así es amigos queridos, esos gentiles que rechazan la enseñanza santa de que no se entrometan en cosas de Torá, que se creen con “superioridad” para tomar lo que se les antoja de la propiedad de Israel, no hacen otra cosa que seguir viviendo como sus antepasados que se arrodillaban delante del estiércol de la religión: odian y envidian a Israel, y por eso son esclavos de sus EGOS inflados y ávidos, codician lo que no les pertenece, traicionan a amigos y allegados con tal de obtener lo que no es de su propiedad, se envilecen pero siempre con una excusa brillante a flor de labios.
Tienen grandes proyectos que no dejan de ser vanidosas fantasías de un EGO desesperado por recibir mimos y caricias.
Odian y envidian a los judíos, por eso quieren tanto ser como un judío.
Odian y están enojados contra Dios, por eso meten la palabrita “dios” cada dos por tres, pero carecen de Dios en sus vidas.

Y, como la Tradición y la ciencia nos enseñan, aquel que envidia y odia, en el fondo solamente se odia a sí mismo. Porque no se ama, porque se rechaza, porque se desconoce, porque se desprecia, porque se siente poca cosa, porque se cree apartado de la “mano” de Dios.
Se odia a sí mismo…

Es a causa de gente como estas que el monte Sinaí recibió su nombre, gente infeliz, desgraciada, desagradecida, que no tienen la capacidad de ser leales a su identidad, que por ello repudian los vitales y perfectos Siete Mandamientos, pero se creen capaces de escoger aquellos rituales y costumbres judaicos que les puedan acariciar su inflado EGO.

Pobre gente, se odian a sí mismos, porque se saben impotentes, infértiles, vacíos, carentes de bendición aunque gocen de muchos bienes materiales.
Pobrecitos, son merecedores de nuestra compasión, porque odian ya que no tiene capacidad de hacer otra cosa. Envidian, porque no se dan cuenta de que con el noajismo, con los Siete Mandamientos, ya tienen la porción santa y eterna suficiente para alcanzar plenitud y bendición en este mundo y en la eternidad.
Pobres almas sufridas, a las cuales no debemos rechazar ni condenar, aunque sí ser tajantes y claros en los límites sagrados que han sido impuestos por Dios y que en modo alguno podemos nosotros violentar para dar satisfacción a sus alocados EGOS.

Así pues, querido hermano noájida, cuando veas a ese pobrecito desgraciado que se cree capaz de decidir qué puede y qué no puede hacer o tomar del judaísmo, en tanto desprecia su propia Torá, su propia esencia, su propiedad espiritual; cuando te topes con él, sé compasivo, comprende la miseria de su alma, no lo atormentes, pero ponlo en su lugar caballerosamente y dale un salvavidas llamado FULVIDA para que dejen de odiarse y de envidiar a otros.

Por otra parte, otros muchísimos gentiles quizás no estén conformes con que sea Israel el pueblo elegido para haber recibido la Torá y los 613 mandamientos. Sin embargo, sus almas no se dejan llevar por la vanidad y la maldad. No permiten ni toleran que sea el EGO el que controle sus vidas. Entonces, comprenden que como gentiles tienen un sagrado rol, una tarea única y especial, un camino hacia la santidad, una tarea espiritual brillante, su conexión propia con Dios, su Torá, que son los Siete Mandamientos Universales.
Se hacen conscientes de su identidad, de su propio pacto, de su lugar em el mundo y entonces, el odio no existe, la dependencia tampoco, la esclavitud menos. Cuando se hacen conscientes y viven a plenitud como noájidas, como Dios ha decretado que vivan, ya la envidia hacia los judíos no los corroe más. Ya dejan de sentirse secundarios, por lo que dejan de odiar a los judíos y a Dios. Se aman, se respetan, se valoran, trabajan junto a los judíos como socios de Dios en la tarea de construcción de Shalom.
Junto a los judíos, pero sin inmiscuirse en cosas judías, sin reclamar cosas judías, sin estudiar Torá, sin todas las petulantes necedades de los que siguen siendo esclavos de sus ciegos EGOS.

Está en ti, hermano querido, elegir si serás de los que odian a Dios, odian a los judíos, envidian a los judíos, aunque mencionen a Dios y digan amar a los judíos a cada rato;
o si escoges la vida la bendición, que es aceptar quien eres con sano orgullo, y entonces vivir como te corresponde con sana vitalidad.

¿Qué eliges hoy hermano noájida querido?
¿Que se te conozca como uno que actúa movido por el motor de odio y envidia, o ser reconocido y alabado como uno que alaba a Dios por todo lo que tiene?

Resp. 725 – El noájida que es comparado con el sumo sacerdote?

Nahuel nos consulta:

Hola Maestro, llevo tiempo aqui en Fulvida, aprendiendo de usted y se me ocurrio esta pregunta y es mi deber serle sincero que no he buscado una respuesta. Cual es el secreto de la comparacion entre un gentil justo y un sumo sacerdote? Es decir, Los sabios de israel pudieron haber elegido otra comparacion pero eligieron esta por una razon y es mi deseo conocer ese secreto. Grcias!
Nahuel Orué 20 Mozo Moreno Argentina

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