Resp. 483 – De infidelidad matrimonial

Moreh:
A- Se que por las leyes noajidas, esta en contra de la voluntad de Dios ser infiel a la pareja.
B- Tambien he leido que para pedir perdon a Dios, primero hay que remediar el daño hecho hacia la persona que se ofendio, el procedimiento entonces debe ser: reconocer la falta, y arrepentirse, ir hacia la persona que recibio la falta (en este caso sin que la persona lo sepa, porq la persona afectada no sabe que se le fue infiel) y alli si elevar nuestra plegaria a Dios de que estamos arrependidos y poder recibir su perdon.
Pero:
1. Hablarle a la pareja de la infidelidad es causrle un dolor tremendo que no tiene proporciones …claro, eso se debio pensar antes de caer en semejante delito, pero ya como lo hecho, hecho esta, ud que piensa de esta parte, se debe hablar con la pareja o no al respecto, o bastaria con el arrepentimiento profundo y sincero hacia el Creador.
2. Esta situacion molesta ocurrio cuando aun no se es noajida, asi que en teoria el camino era facil: se va donde el cura, se le cuenta, el intercede, le ora a dios, y recibe el perdon … eso no se hizo aun, pero resulta que gracias a la vida y a personas maravillosas se conocio el noajismo y con ello se conocieron mas a fondo las leyes noajidas, asi que el delito espiritual pesa aun mas en la conciencia …
3- por lo tanto, sigo pensando que sera necesario hablar con la pareja o mejor dejarlo asi, como se ha mantenido por tanto tiempo, en silencio, porque no fue un hecho reciente, fue un hecho de años … necesito luz al respecto…
necesito realmente su valiosa colaboracion …
Gracias por su atencion
En Reserva, República Argentina

Bienvenida y gracias por confiar en nostros para tan delicada situación.

Créame que no es una cuestión fácil de responder. Hay muchas aristas en juego, muchas cosas sensibles, si hasta se arriesga la vida e integridad de personas de bien atrapadas en redes de pasión que no han sido correctamente canalizadas.
Estoy seguro de que sus errores no fueron cometidos premeditadamente, con la intención de causar daño, sino que se dejó llevar por la ceguera emocional, por la falta de voluntad a la hora de imponer un marco de pureza y dignidad a los lazos matrimoniales.
Estoy seguro también de que algo más aparte de su tendencia a lo negativo la encamino por este camino resbaladizo. Motivos que yacen en lo profundo de su corazón, y que deberá encontrar, reconocer y extirpar de su vida para apartar el error gravísimo de la reincidencia en el acto lesivo.

Convengamos que, aunque la infidelidad haya sido fruto de su debilidad, de su inoperancia para ser estricta en el cumplimiento de lo justo, igualmente ha realizado un acto repudiable, y usted lo sabe.

Y ciertamente poco hace a la cosa que su marido haya estado enterado o no, pues si usted hubiera robado en secreto, sin que ni siquiera el dueño se enterara, igualmente sería un robo, ¿no?

Así pues, escudarse en la ignorancia de su marido con respecto a la infidelidad suya, no es suficiente como para hacer de cuenta que no ha pasado nada y se puede continuar como si tal cosa.

Ahora, vayamos por parte dando alguna orientación a lo que expresa en su misiva.

A- Es correcto lo que menciona, ser infiel en el matrimonio es un acto que contraría la Voluntad de Dios, pero el acto en sí afecta a su marido. Pero tambien a los dos infieles, así como al resto de las familias de ambos. Si el señor con el cual tuvo los contactos ilegítimos fuera casado, también ha cometido doble deslealtad, profundizando así aún más la gravedad del asunto.

B- Es correcto el proceso que menciona, el de TESHUVÁ (arrepentimiento total y sincero). Tal como usted menciona, son pasos a seguir generalmente para componer en la medida de lo posible aquello que ha dañado una conducta impropia.

1- Por otra parte, decirle ahora ¿serviría para algo más que romper una familia?
Si usted está consciente del mal cometido, ¿lo remediará confesándoselo a su marido?
¿Aporta favorablemente al momento actual de la familia que blanquee  una situación puntual que ha quedado en el pasado?
No lo sé.
Lo que sí sé es que usted tiene que estar absolutamente segura, sin dudas ni media tintas, de que no volverá a caer en similar error.

Supongo que podría costarle ser fiel. Excusas nunca faltarán para cometer otro «desliz». Excusas es lo que mejor sabemos hacer las personas.
Pero tenga presente que ahora está en un escalóm superior espiritualmente, ha conocido el noajismo y se ha nutrido de Él.
Conoce la Voluntad del divino Padre sin las torpezas de la religión.
Además, ha pasado por el trauma de encontrarse en estado deplorable, a causa de dejarse llevar por la pasión carente de contenido.
Todo esto puede ayudarle a ser más fuerte, a encaminarse con dignidad, con verdadera espiritualidad, cosa de la que era huérfana hace años atrás.

Así pues, usted debe evaluar a conciencia que es lo que le está pasando. Que ponga en orden sus prioridades de vida, que tenga una lista de jerarquías, que sepa hacia donde quiere ir en su existencia y junto a quien.
Que los mandamientos del Eterno no sean solamente una materia de estudio intelectual, siete leyes para memorizar, un eslogan para cautivar la atención de los familiares, sino que sean un motivo para su vida. Quien vive de acuerdo a los mandamientos, preserva su vida del mal y seguramente promueve la construcción de Shalom.

2- Sí, el cristianismo cobija muchos males, eso lo sabemos. Pero no es justificación para cometerlos.
Ahora que usted sabe el daño de estar en «religiones», debiera hacer todo su esfuerzo para difundir la existencia del noajismo, para de esa manera ayudar a que otros no cometan similares errores al suyo.
Esa sería una forma de poder redimir, en cierta medida, su error pasado.
No solamente implorando perdón al Padre,
no solamente comprometiéndose plenamente a no hacerlo de vuelta,
no solamente profundizando los lazos en los cinco planos con su marido,
no solamente estudiando para no caer en el poder del mal,
no solamente dando caridad a los necesitados (a FULVIDA),
sino promoviendo el noajismo,
de modo tal de preservar a otros de errores garrafales que cuestan vidas aquí y en la eternidad.
Tal debiera ser su compromiso de vida, sin más tardanzas ni justificaciones vacías.
Dar vida allí en donde solamente había vacío.
¿Lo podrá hacer?

3- Yo no puedo ser el responsable de las decisiones q usted tomará, como no lo fui de las que tomó en el pasado.

Solamente le sugiero, por ahora, que analice profundamente que la llevó a
buscar sexo en otro hombre, siendo que lo tenía con su marido, así como
otras cosas que su amante no le pudo dar.

Sepa que lo que no está resuelto, puede volver a irrumpir en su vida.
Así pues, conozca qué la llevó al camino del error en el pasado, para guardarse de él.

Por ahora, lo prudente es guardar silencio acerca de sus hechos del pasado,
pero no deje de lado la sugerencia a investigar el motivo profundo
para su conducta antigua.
Sabemos que las cosas son diferentes ahora, pero igualmente es parte de su proceso de reencuentro de la senda del bien el saber qué la llevó al mal.

Porque, quizás «eso» está aún ahí y puede seguir molestando hasta que no lo resuelva.

Por último, sepa que no todos son infieles en el matrimonio, ni es una etapa que cumplir en cada pareja.
Es cierto que es algo muy corriente, por desgracia muy corriente, al punto que Dios tuvo que
prohibirlo explícitamente.
Usted ha fallado, pero ahora está anhelante de hacer lo correcto, pues comprométase con el bien, con la justicia, con la vida. Es su oportunidad de redimirse sin causar más daños.

Cariños y Dios la bendiga, y que podamos ser constructores de Shalom.

Moré Yehuda Ribco

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3 pensamientos en “Resp. 483 – De infidelidad matrimonial”

  1. Buen consejo y buena senda le ponés moré. Y buen propósito el de la sra. de arrepentirse y proponerse no volver a incidir. Ella, debe agradecer que su marido no se haya enterado, pues su podría haber dado cuenta y la relación se hubiera roto.

    Es correcto que ella, se comporte correctamente como esposa y tal vez  tenga más gratificación en la convivencia con su marido.

    Pero, en conciencia, todos cometemos fallos, y debemos intentar mejorarnos. No seamos castigadores con los fallos ajenos y no miremos los propios. Amiga noájita, Ud. reconoce su fallo, algunas personas no; ya es un buen punto de partida, si además de reconocerlo no ha vuelto a ser infiel. Somos humanos si, sabemos lo que nos corresponde y lo que Di-s (Bendito Sea) quiere de nosotros, como noájitas. Esforcémonos pues, con el comportamiento correcto. Saludos.

  2. excelente consejo, parece que al entrar en este sitio muchos pensamientos se me aclararan y mi vida volviera a tomar rumbo, que bien encontrar la senda justo, el camino correcto.

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