Los que han vivido bajo la opresión de la idolatrÃa de Jesús, han sido inyectados con un mortal veneno espiritual.
Uno de sus elementos tóxicos es la idea (totalmente falsa) de que las manchas y pecados se borran solamente teniendo fe en ese pobre personaje, que la sanidad espiritual se alcanza merced a la sangre derramada de un sacrificio en el madero de la cruz.Pero, como podrás comprobar a continuación, esto es totalmente falso. Es una declaración aberrante. Es una gran mentira, que insulta por completo el intelecto, y lo que es mucho peor, se enfrenta con feo rostro de rebelión a nuestro amado Padre celestial.
Pues, nuestro amoroso Padre celestial ha señalado con ternura un camino absolutamente claro y diferente para obtener Su gracia, la limpieza de nuestro espÃritu.
Una y otra vez el Eterno, Creador del universo, ha manifestado y explicado que la única senda para salvarse de los pecados que uno ha cometido es EL ARREPENTIMIENTO SINCERO.
No hay necesidad de un falso dios, como Jesús, no se precisa de un falso MesÃas, como Jesús, no se precisa de un falso sacrificio de expiación, como Jesús, no es necesaria la fe en una deidad pagana, como Jesús… ¡nada de eso es necesario! Por el contrario, cada granito de fe que depositas en ese pobre personaje, es una bofetada (metafóricamente) al rostro de nuestro amoroso Padre celestial. Cada instante que te acercas a Jesús, y cualquiera de las creencias erróneas que de esa fe se desprende, es un paso más lejos de la Salvación.
Tenlo presente por favor.
EL ARREPENTIMIENTO SINCERO es la clave para limpiar tu alma y espÃritu del pecado.
A las pruebas me remito.
Brinda un poco de atención a la verdadera Palabra refrescante y de vida, la Palabra de Dios:
“¡Vivo Yo, que no quiero la muerte del impÃo, sino que el impÃo se aparte de su camino y viva!, dice el Señor Elokim. ¡Apartaos, apartaos de vuestros malos caminos! ¿Por qué moriréis…?”
(Iejezkel / Ezequiel 33:11)
Asà pues, se ordena que el que está actuando de manera errónea deje de hacerlo.
Dios lo dice claramente: apartate del mal camino, deja lo que estás haciendo que es negativo, perjudicial, contrario a lo que Yo (Dios) te he ordenado.
Si buscas el contexto de este versÃculo comprobarás que tampoco se pide “fe”, y mucho menos la fe en un pálido personaje, como lo fue Jesús.
Dios no pide sacrificio, sangre o fe, sino que te arrepientas, por lo que debes dejar de hacer lo malo.
Pues, éste es el primer paso para el arrepentimiento sincero.Sigamos brindado atención a la Palabra de la Verdad:
“Si el impÃo se aparta de su impiedad y practica el bondad y la justicia, por ello vivirá”
(Iejezkel / Ezequiel 33:19)
El segundo paso en el camino de la limpieza de tu alma y espÃritu, luego de dejar de hacer lo erróneo, es el practicar el bondad y la justicia, que son dos de los pilares de la vida del fiel a Dios (noájidas y judÃos).
¡Más claro imposible!
¿Quieres vida en Este Mundo y en el ParaÃso?
Pues, debes dejar de hacer lo malo y actuar con bien, haciendo de tu vida una constante obra de bondad y justicia.
Porque, son las obras de tus manos las que te ganan el reino de los Cielos, no la fe, la pasión, o la sangre de un pobrecito pecador muerto por su rebeldÃa hace muchos años.Pero, espera que la buena Palabra aún tiene más para ti:
“Deje el impÃo su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos. Vuélvase al Eterno, quien tendrá de él misericordia; y a nuestro Elokim, quien será amplio en perdonar.
Porque Mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son Mis caminos, dice el Eterno.
Como son más altos los cielos que la tierra, asà Mis caminos son más altos que vuestros caminos, y Mis pensamientos más altos que vuestros pensamientos.”
(Ieshaiá / IsaÃas 55:7-9)
Retorna a Dios, despójate de la idolatrÃa, quita esa fea mochila de Jesús de tus espaldas, saca los pensamientos inicuos de tu vida.
Deja de andar por el camino del extravÃo y la perdición, el camino de Jesús, o de otros pecados.
Apártate de eso, que es muy, muy, malo para ti, para tu familia y para la sociedad.
Y haz el bien, actúa con bondad, llena tus momentos de justicia, sé solidario, busca la verdad, esfuérzate por ser mejor, estudia para no caer en error, no repitas cual loro las consignas que te dan los lÃderes de la oscuridad, sigue la buena senda que los verdaderos maestros de la Torá te ofrecen.
Y no creas que sabes más que Dios, o que esos pastores sedientos de poder y de tu dinero son los que te eximen del mal.
Los pensamientos de Dios son insondables para el humano, y Él, en Su amor inmenso, nos dice que con el arrepentimiento sincero obtenemos la blancura de nuestra alma y espÃritu. No trates de comprender cómo puede ser esto asÃ, tan simple, tan fácil. Solamente confÃa en el amoroso Padre celestial, y no pongas tu fe en los Ãdolos, en dioses ajenos, como Jesús.
Pues, el Padre celestial nos indica que el camino del retorno es el del arrepentimiento sincero, no el de la sangre, no el de la fe, no el de andar por el tortuoso camino de los misioneros que son rebeldes en contra de Dios.
¿Te queda esto bien claro?
¿Lo tendrás por siempre presente para no caer nuevamente en errores del pasado?
“Buscad al Eterno, todos los mansos de la tierra que ejecutáis su decreto. Buscad justicia, buscad mansedumbre; quizás seréis protegidos en el dÃa del furor del Eterno.”
(Tzefoniá / SefonÃas 2:3)
Nada se menciona de seguir a un falso dios, nada de adorar a un falso MesÃas, nada de Jesús.
Solamente de hacer las paces con Dios, el Uno y Único, cumplir con sus mandamientos, hacer justicia, ser bondadosos…
Ésta es la senda de la vida, no aquello tan vacÃo y perjudicial que te inyectan desde las páginas de libros mitológicos, que adoran a dioses humanos, que inventan una fe absurda, que matan y conquistan por la fuerza o la astucia a los que no aceptan ser esclavos de la mentira.
“Guardad cuidadosamente los mandamientos del Eterno vuestro Elokim y Sus testimonios y leyes que te ha mandado.
Harás lo recto y bueno ante los ojos del Eterno, a fin de que te vaya bien”
(Devarim / Deuteronomio 6:17-18)
Ese es el camino, la virtud y la vida.






















Magistral, como toda palabra de vida que brota del Eterno; muchas gracias Yehuda por esta necesaria enseñanza.
Moré, D-os lo Bendiga, le de salud y mas sabidurÃÂa, es usted generoso.
Una LUZ para nosotros. Gracias muchas gracias.
Sublime!
El noajismo es la verdadera senda de Verdad porque no esta basada en teologias sino en la palabra integra de Dios
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http://serjudio.com/sociedad/etica/el-perdon-del-eternoDecÃa Einstein: en la sencilles esta la elegancia…
Ta les son las palabras del Eterno, sencillas, pero efectivas, incluso lógicas, directas, simplementes lleanas de verdad.
Lejos de las complejas teologias miticas, complicadas y rebucadas.