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Encontrándole tu sentido a la vida

Quizás muchos de los lectores en esta página estén familiarizados con Victor Frankl y la logoterapia, a como haya muchos que no. Hasta hace unos días atrás yo pertenecía al segundo grupo, sin embargo, y por recomendación de un amigo, leí el libro “El Hombre en Busca de Sentido” del Dr. Frankl, el cual ha sido uno de los libros más enriquecedores de los que he leído hasta el momento, su impacto ha sido tal, que he deseado compartir contigo, querido amigo, varias de las enseñanzas que extraje de esa excelente obra literaria.

Antes de que comencemos a aprender un poco acerca de logoterapia, y cómo una persona que vive libre de las ataduras de las religiones debe de actuar, te haré una pregunta muy directa, una vez que la hayas contestado con toda honestidad, sigue leyendo lo que he escrito. ¿Cuál es tu razón de vivir? ¿Tienes una razón para vivir, o no sabes por qué estás aquí?
Si no pudiste contestar a las preguntas anteriores, no te sientas mal, pues de lo que este ejercicio se trata es de que aprendamos juntos y que compartamos la experiencia de dotar de sentido nuestra existencia. Mucha gente anda por la vida sin saber qué quieren hacer, te compartiré mi experiencia personal.

Por muchos años de mi vida cambié de carreras en la universidad porque no me hallaba en ninguna de las que escogía, hasta que me incliné por la abogacía y me hice abogado. Habrá quien se incline por la medicina, por la pintura, por la talabartería, en fin, hay tantas cosas que pueden darle un significado a nuestra vida, y no necesariamente tienen que ser de índole laboral, puede ser la familia, tu pareja, tus hijos, un libro que quieras escribir, etc.

Para el Dr. Frankl, cada quien debe ser el que dote de significado su vida, no existe una receta general o una fórmula para decir qué es lo que hace que tu vida tenga sentido, y solo tú puedes dotar de existencia tu vida porque solo tú sabes lo que quieres, el que no hayas descubierto aún lo que quieres, no significa que no esté ahí para que lo descubras, como un regalo que el universo te da, pero que no has encontrado aun.

Mucha gente huye de su existencia vacía porque no saben por qué viven, muchos de los delitos y crímenes que se cometen se dan por ese vacío existencial de las personas y en tanto que no reconozcamos ese vacío existencial, no podremos resolver los problemas sociales. Paradójicamente la postura del liberalismo que se enfoca en el individualismo es uno de los vehículos para la resolución de los problemas sociales, porque si dotamos a las personas de las herramientas para que encuentren la razón de vivir, muchas de ellas buscarán seguir el camino para alcanzar esa razón y no se distraerán en cosas que los aparten de esa meta.

Un tema importante es la frustración existencial que se puede ver de tres maneras distintas:

1- Como existencia propiamente dicha, es decir, un ser humano que ocupa un lugar en el tiempo y en el espacio.
2- El sentido de la existencia.
3- Afán de encontrar un sentido concreto a la existencia personal, que el Dr. Frankl denomina como la voluntad del sentido.

Curiosamente, sin importar las circunstancias, la bondad humana se encuentra en todos los grupos; si nos adscribimos a la tesis del Dr. Frankl, inclusive en grupos como en el Estado Islámico hay gente buena, que serán muy pocos y una minoría, pero las hay. Por ende, hay dos razas de hombres en el mundo, y nada más que dos: Los hombres decentes y los indecentes. Ambas razas se encuentran en todas las esferas sociales, desde los políticos megalómanos que roban al pueblo, a sabiendas de que empobrecen a las personas, hasta los maleantes en prisión. Pero también en la clase alta hay gente muy decente, a como la hay en los arrabales de las ciudades.

Entonces, el término “vida” no es una definición abstracta o desapegada a las personas, sino que, más bien es algo muy real y concreto, y configura el destino de cada persona, pues cada persona es distinta y única en cada caso. Ninguna persona ni ningún destino pueden compararse con el de otra persona o destino.

Aquí aplica aquello que dice el Talmud de que cada persona es un mundo y que si se salva a una persona, es el equivalente a como si se hubiere salvado al mundo entero. Con base a esto, debes de recordar que eres único e irrepetible, pero que el ser único e irrepetible, no obstante que te hace especial, no te hace mejor que los demás, sino especializado, en el sentido de que tienes algo por qué vivir, algo que es solamente tuyo y que nadie más puede hacer, solo tú.

La única persona que puede dotar de sentido a tu existencia eres tú, por ende, es tu responsabilidad el responsabilizarte por ti mismo y dar lo mejor de ti para que puedas realizar tu potencial, no se trata de la autorrealización por sí misma, sino de la autorrealización como un producto secundario de tu búsqueda por dotar de sentido tu existencia.

8fd0121b-3ec9-4423-a930-8acca444c858 Que tengas una bella semana, de lo que resta, y espero que este documento te sirva para avanzar en tu búsqueda de encontrarte a ti mismo y de dar sentido a la razón por la cual estás en este mundo.

¿Donde está dios?

Más que una pregunta, parece ser un grito de auxilio.

La respuesta que se nos ha ofrecido, desde un punto de vista sicológico y ético, es que no existe tal desconexión con dios, sino que lo que existe es una barrera natural a la alta dimensión espiritual (1) ; barrera que se le denomina EGO, que funcionó como salvavidas debido a la inutilidad del hombre de enfrentarse a su propia existencia en su nacimiento. Pero esa función con los años no decreció permitiendo el fortalecimiento de otras facultades humanas, sino que el hombre se acostumbró a ejercer actos ególatras, y desde ahí, hizo su personalidad, un Yo Vivido.

Esa personalidad, ese Yo Vivido, es tan falsa como limitada. Pero agradecería que en comentarios postearan los muchos artículos que se han dedicado a ese tema, para una mejor comprensión.

Desde esa perspectiva, la pregunta, o el grito de auxilio, podríamos descalificarla con válida o sana, pues desde la falsa personalidad lo que estaríamos preguntando, en realidad, es sobre el porqué las cosas no marchan tal y como uno la espera, o dicho de otro modo, por qué no se cumple lo que se considera subjetivamente bueno para uno mismo.

Por otro lado, se nos educó para saber que existe un ser que todo lo puede y todo lo sabe. Que hay que adorarlo y tenerlo contento, so pena de que las cosas no salgan bien, o cosas peores.

Ese concepto divino, reforzado con la distorsión de la personalidad, es la ecuación mental perfecta para fomentar una crisis existencial que razonamos más o menos así: si ese ser que todo lo puede y todo lo sabe, ¿Por qué no nos auxilia en el cumplimiento de la propia voluntad de lo que consideramos bueno para nosotros mismos?

Si aceptáramos que tenemos personalidad seriamente damnificada por el instinto reptiliano acompañado por una distorsión de la realidad que nos hace creer en dioses super poderosos y complacientes de los hombres que los adoran y temen, podríamos superar un poco la crisis que produce los malos ratos o las malas experiencias, para empezar a empoderarnos de nuestra voluntad y empezar a actuar responsabilidad.

Pero el interés por tales temas se ve opacado por el interés sobre temas religiosos que refuerzan las crisis existenciales haciendo más fuerte la prisión mental; y mientras más fuerte es la prisión mental, a menos persona se degrada el humano. Este año civil me ha tocado ver como personas con grandes convicciones religiosas, por las circunstancias vividas, han renunciado a ellas y a cualquier concepto de dios.

Pero lo insano que les he notado no ha sido tal renuncia, sino el desapego a lo que profesaban como moralmente bueno. Es decir, con su conducta se han divorciado de las leyes civiles y universales, para transformarse en acreedores de persecuciones judiciales.

El derrumbamiento de su vida con su conducta ha sido un cataclismo no solo para ellos, sino para sus observadores, pues resulta impensable tal metamorfosis. ¿Y donde esta dios?, se preguntan y nos preguntamos, pues sus convicciones que parecían estar fundamentadas en ese ser mandarín de los cielos, resultaron ser vapor de humo.

En definitiva, cualquier percepción sobre dios que particularmente se posea, es en realidad, una falacia, una fantasía, una idea equivocada de la realidad debido a la falsa construcción de la personalidad, del Yo Vivido, que degenero nuestro primitivo EGO.

Si atendiéramos especial atención a La prohibición a la idolatría y La prohibición a la blasfemia, notaríamos que ambos principios literalmente no demandan al humano un acto de veneración o de bendición respectivamente. Ni demandan creer, ni garantizan dones humanos para lubricar las impotencias de la existencia. Si la cultura, civilización, evolución y tradición contribuyó a la canalización de nuestro instinto sexual, las prohibiciones mencionadas deberían contribuir a la formación de hábitos sanos a nuestros impulsos idolátricos.

Apartarse, alejarse, desunirse, independizarse de cualquier concepto sobre dios que se tenga, para empoderarse de la propia existencia sin darle existencia a otros seres pareciera ser el objetivo de los dos primeros, y nobles, principios. Refuerzan la libertad humana como fundamento esencial de su propia espiritualidad (2) , ya que la libertad de acción en los actos humanos se limita a no idolatrar ni blasfemar para no caer en la superstición si se adora o bendice aunque sea con buenas intenciones. Estas prohibiciones son para el propio beneficio del hombre, no para el beneficio o beneplácito de nadie más.

Con ambos principios fundamentales atendidos literalmente, notará el lector que la pregunta cambia de rumbo. Ya no sería ¿Dónde está dios?, sino ¿Dónde estoy yo?, pues se reconocería que se tiene una responsabilidad con la propia existencia, y no al revés, que la vida o dios tiene responsabilidad con el individuo.

Se destinaría más tiempo a la búsqueda de sentido, a la respuesta responsable de soluciones de lo que la vida presenta, a la creación de oportunidades de desarrollo, a la aceptación de destinos fatales, a las conductas que dignifican al hombre; y no a la búsquedas de divinidades a quienes someterse para palear las impotencias y así rogar la ejecución de la voluntad privada.

Gozamos de libertad de ser y de actuar (3), no la desaprovechemos.

Gracias por sus comentarios.

 

Vale la pena

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1 y 2. Quisiera tomar el concepto de la logoterapia para indicar que el concepto de dimensión espiritual que utilizo es sinónimo de actos puramente humanos en contraste con actos puramente animales o instintivos (Viktor Frankl. El Hombre en Busca de Sentido Ultimo, pag 41). La espiritualidad, según mi convicción, es lo que reviste de dignidad o trascendencia los actos humanos.

3. Sus siervos (ángeles) se preguntan entre sí: ‘¿Dónde está el lugar de Su Gloria (para reverenciarle)?’.
Los que están enfrente responden bendiciendo: ‘Bendito es el Eterno, desde el lugar de Su Gloria.’
(Iejezkel / Ezequiel 3:12)».

…Y como es evidente, ellos (los jaiot) no emiten respuesta concreta a la pregunta que se hacen: «¿Dónde está la Gloria de Dios?»
…Al estar conscientes de la inmensa majestad del Eterno, al percibir que es inalcanzable su comprensión incluso para las mentes angelicales, la única verdadera respuesta que atinan a darse perpetuamente es: «Bendigamos al Eterno, así reconocemos fielmente que nosotros solamente somos siervos, y Él es Rey eterno, sin nada ni nadie que se Le compare o contraponga».
Reconocimiento que deberíamos hacer constantemente los seres humanos.

(Tomado de http://serjudio.com/rap2401a2450/rap2402.htm )

¿Prédica de Torá?

Si el propósito del estudio de Torá esta anudado a los deseos del EGO, no hay un estudio real, pese a que se repitan correctamente textos bíblicos, o se citen explicaciones que, en principio, son acertadas.

¿Cuáles son esos deseos?
Obtener atención para de esa forma sentir que se tiene algún poder que mitiga el sufrimiento por ser impotente.
Se puede pretender atención y poder engordando el ego (con minúscula), creyéndose mejor y superior a lo que realmente se es, y entonces decretar que se le debe respeto, honor, pleitesía, pagos, etc. Se recurre a gritos, amenazas, presiones, violencia, insultos, hostigamiento, o cualquier otra acción o actitud que haga sentir que uno es fuerte, cuando no lo es, en tanto la “víctima” está en situación de desventaja.
O se puede pretender esa atención y poder apocándose, degradándose, para conseguir lástima, servilismo por obligación “moral” de parte de aquel que deberá socorrer al abrumado, no por voluntad genuina de hacer el bien, sino a causa de la manipulación que le ha atrapado.

Este deseo también aparece cuando se plantea estudiar Torá, así como al ejercicio de cuestiones ritualistas, sean que correspondan a la propia identidad espiritual (noájica o judía) o no.
Así, no se está andando por la senda espiritual, de lealtad a los mandamientos, de construcción de SHALOM por medio de acciones de bondad y justicia; sino usando lo sagrado de manera profana, como instrumento de engaño, para pervertir, para esclavizar.

Por esto, aunque se aprenda de memoria pasajes y libros, aunque se obtenga una inteligencia referencial, el resultado no enriquece ni permite hacer brillar la Luz de la NESHAMÁ (espíritu).
Es importante reconocer que llenarse de información no es sinónimo de haber alcanzado el conocimiento, ni habla de estudio, ni hace sabio al que cree poseerla. Porque, si bien sabio es aquel que sabe; en lo que respecta a Torá la sabiduría no se circunscribe a un aspecto meramente intelectual, sino que debe irradiar y ser auténtico en todas las dimensiones de la persona.

Aunque, recordemos que en la sagrada tradición se nos enseña que en ocasiones uno actúa un mandamiento, o ejecuta una acción positiva, pero sin estar motivado sinceramente en hacer la Voluntad Divina; y que al final, de tanto actuar aparentando lo positivo, uno termina andando virtuosamente por el camino correcto.
Pero, para que esto suceda realmente, es imprescindible que la acción no sea excusando malas intenciones, porque en ese caso difícilmente se endereche lo torcido. Por ejemplo, un pastor que se disfraza de lo que considera “rabino”, para de esa forma predicar su idolatría, con un talit sobre la cabeza, tartamudeando frases que parecen hebreas, haciendo malabares para declarar sagrado lo que es malvado; ciertamente que será casi imposible que encuentre la senda espiritual o conduzca a alguien a ella así. Porque, está motivado por el mal, para corromper, para burlar, para adorar al EGO; lo cual dudosamente termine en encontrar la LUZ.
¿Se comprende la idea?
Es importante tenerlo bien claro, no confundirse.

No hay que dejarse deslumbrar por aquel que ofrece información, incluso aunque parezca verdadera. Porque el astuto lobo sabe usar un par de frases ciertas, para así esconder el resto del discurso falso y hacerlo pasar por bendito. Más que el disfraz o la repetición de lemas, es imprescindible encontrar qué está motivando la acción, si el EGO o la NESHAMÁ.
Hay que ser muy cautelosos, porque está lleno, repleto, plagado, de falsos rabinos, falsos maestros, falsos cabalistas, falsos eruditos, falsos, pero que aprendieron un par de palabritas, dibujan interesantes esquemas, saben vender su porquería como si fuera oro y lo cobran con la esclavitud y sometimiento de sus seguidores.

(Basado en el comentario de Elizabeth Fernández en http://fulvida.com/2015/12/01/estudio-bblico/#comment-62243)

Iosef de Jánuca

Es sabido que la historia de Iosef, hijo de Iaacov, guarda relaciones muy fuertes con la historia de Purim.
Podemos sorprendernos al descubrir que también las tiene con la próxima festividad de Jánuca.
En una breve sinopsis veremos algunos de los puntos de conexión:

  1. Iosef estaba llamado a la grandeza, pero es esclavizado y oprimido en (y por) el extranjero.
    Judea debía conducir a las naciones por la senda espiritual, al encuentro de Dios, pero es esclavizado y oprimido por el extranjero.
  2. Iosef fue despojado de sus ropajes de distinción y realeza.
    Usurparon de los judíos sus lugares sagrados, introduciendo en ellos corrupción e idolatría.
  3. Iosef a pesar de todo, logró sobresalir de en medio de las dificultades.
    Los judíos continuaban con sus tradiciones, a pesar de soportar terribles prohibiciones en contra y castigos al ser descubiertos.
  4. Iosef fue acusado vilmente de actos aberrantes, luego de haberse resistido a las insinuaciones libertinas.
    A los judíos se les incitaba y provocaba a todo tipo de perversiones, y cuando se resistían eran acusados y maltratados.
  5. Iosef pudo haber sido asesinado mil veces, pero el amo siempre prefirió otro destino  para él.
    Judea era cautiva, podría haber sido exterminada su población, destruido el Templo, echado a los remanentes al exilio; pero el conquistador quería hacer olvidar la Torá, evaporar la personalidad judía, y no dañar adrede físicamente a los judíos o su patria.
  6. Iosef además de esclavo y en país extraño fue encarcelado.
    Los judíos sufrían todo tipo de persecuciones simplemente por querer seguir viviendo como corresponde a los judíos.
  7. Iosef había soñado con grandeza y mantenía su confianza en el Eterno ,aunque todas las cartas parecían echadas en su contra.
    Los judíos seguían soñando y confiando en el Eterno, no decaían en poder ser algún día libres de las ataduras que los atormentaban y así preservar su propia cultura.
  8. Iosef fue útil al conquistador, quien le sacó de la cárcel, dotó de poder, pero a cambio exigió llevara una máscara de pertenecer a la cultura egipcia. Iosef siguió siendo Iosef, aunque por fuera era Tzafnat Paneaj.
    Hubo judíos que gustosamente se helenizaron, otros que por conveniencia o temor se aproximaron al enemigo, y otros que se mantuvieron firmes en la lealtad a su cultura judía.
  9. Eventualmente Iosef exteriorizó su personalidad real, la hebrea, y logró limpiar las oscuridades de Egipto con las luces de su familia.
    Los judíos echaron a los seléucidas de Judea, retomaron el Templo, lo limpiaron y volvieron a los oficios santos allí. Encendieron la luz de la Menorá, que recordamos cada Jánuca.

Hay otros nexos, pero con estos ya tenemos suficiente para aprender y meditar.
Podríamos hacer el ejercicio de ver cómo se aplican estas situaciones a nuestra realidad, por ejemplo. Si lo haces y descubres algo que quieras compartir aquí, en los comentarios, será un honor leerlo.

Jag urim sameaj

(Publicado originalmente en SERJUDIO.com, republicado aquí por su interesante aporte a la identidad espiritual del noájida).

Bondad infinita

Una enseñanza sagrada desde tiempos inmemoriales es encontrar el equilibrio saludable entre la bondad y la justicia, para así desarrollar una vida de plenitud.
A esto lo denominamos como “construir SHALOM”.
En palabras, pensamientos y acciones; en cada momento de la existencia.
Es una tarea pesada, sumamente difícil, pero que sus resultados son enormemente favorables.

Cuando las personas se manejan exclusivamente con bondad, se ponen en problemas y/o generan inconvenientes a otros.
¿Por qué?
Porque la bondad sin justicia no conoce de límites.
Por lo cual, la gente se aprovechará y explotará la evidente debilidad del “bueno”, que en realidad no está siendo tal, sino pasto para las fieras. Ni siquiera se precisa de alguien “malo” para aprovecharse, ya que al abierto desprendimiento ilimitado dispone al receptor a obtener más, a reclamar, a demandar, a convertirse en un foco de exigencias para saciar un apetito que parece no conocer fin.
Pero también el bueno sin contención provoca otra dificultad, cuando ubica al receptor de la bondad en el lugar del dependiente, incapaz, necesitado. En lugar de generar disciplina de trabajo, responsabilidad, compromiso, esfuerzo por avanzar, lo que está provocando es una actitud pasiva, agobiada, falta de creatividad.
Y surge también otro inconveniente, cuando en nombre de la falsa bondad, la cual es la ilimitada, se excusa cualquier conducta negativa, inventando el pretexto de “todo es bueno”, o “no se debe de juzgar”, o “el juicio es solo del Señor”, o consideraciones erróneas similares. Esto favorece la aparición de mayores conductas nocivas, escudadas en la defensa falta de ética del bueno sin límites.

A todo esto, las emociones se contaminan por esta ecuación descoordinada.
El agotamiento físico/material acompaña al emocional/mental. Porque somos humanos, tenemos límites impuestos por la realidad material. No tenemos capacidad para dar sin pausa, solo Dios es proveedor sin precisar algo que reemplace lo otorgado. Nosotros nos vamos consumiendo, apretados por la necesidad natural.
Entonces, puede aparecer también la amargura, la decepción, la desesperanza, el enojo, la ira, el hastío y otros sentimientos pesarosos.
Obviamente que éstos deben ser reconocidos, admitidos, hechos conscientes, para así tener una alarma que nos indique nuestra dificultad y tal vez realicemos las modificaciones oportunas para mejorar.
Pero, como somos “buenos” no podemos hacer los cambios imprescindibles, ya que estamos disculpando la maldad, porque de lo contrario no seríamos tan buenos.
Entonces, nos empecinamos en mentirnos y decir que no estamos mal, que estamos bien, solo cansados por cosas que no son el verdadero problema.
O nos sentimos, además de todo, culpables, por ser tan “mala gente” por estar juzgando al prójimo, o por sufrir, o por ser incapaces de colmar el deseo insaciable del taimado receptor, o… no nos faltará motivo inventado para mortificarnos y hacernos presa fácil del EGO que nos esclaviza.

¿Así queremos vivir? ¿Ese es el “destino” para el que anhela compartir su bondad?
Seguramente que el bien no existe para maltratar a quien lo expresa, ni para martirizar a otros.
Por lo cual, es necesario aprender a usar el bien con bondad.
¿Cómo?

La bondad DEBE estar limitada, codificada, balanceada por la justicia.
Cuando el límite no existe, o se desdibuja con facilidad, la bondad deja de ser tal y pasa a ser un mal, más o menos encubierto.

Cuando el bien se equilibra con la justicia, existe el SHALOM.

Te dejo una tarea para que medites, si deseas y mucho mejor si compartes tus ideas con nosotros aquí.
¿Qué sucede cuando la conducta es la justicia extrema, sin equilibrio de bondad?
Gracias.

Estudio “bíblico”

El ESTUDIO “bíblico” está reservado en exclusiva para los judíos, pues la Torá es heredad de Israel.
Ese estudio NO debe hacerse a fuerza de buenas intenciones, de habituar interpretar libremente, de generar ideas y opiniones según el propio criterio; sino que ha de estar guiado debidamente por el maestro capacitado, conocedor de la materia y de los modos de instrucción, y que provee de la creatividad limitada adecuadamente por el mensaje de la Tradición.
Es decir, no hay un verdadero estudio “bíblico” desprovisto del maestro apropiado, que conoce y respeta las fuentes tradicionales, y a la vez que tiene el ingrediente necesario para crear conocimiento actual.
Hemos publicado en otras ocasiones los párrafos legales y proféticos que confirman y demuestran esto, si tienes interés te pido que tomes el trabajo de buscar en el sitio.

El Eterno admite que el noájida estudie de Torá aquello que le pueda reportar crecimiento en su senda de fidelidad al Eterno.
Si bien la propiedad sigue siendo, y lo es eternamente, de los judíos, es admisible compartir lo adecuado con el noájida respetuoso y consciente de su lugar en la sociedad con el judío en la construcción de un mundo de SHALOM.
Obviamente que si para el judío el estudio debe ser regulado por un maestro idóneo en conocimiento y enseñanza de Torá, mil veces más esto se aplica a la hora en que el gentil desea beber de la rica Fuente de Israel.

De lo anterior es evidente que cualquier gentil que presuma de liderazgo bíblico, se imponga como maestro de Torá, imparta sus doctrinas al respecto, opine y pretenda enseñar doctamente; es una persona que está errada, tal vez llevada por buenas intenciones, pero carente del contenido y la cualidad necesarias. En el peor de los casos es un adorador del EGO, el cual es el responsable del surgimiento de todas las religiones, que contaminan la pureza humana, esclavizan al hombre y la sociedad, someten al mal a los inocentes, y usurpan la espiritualidad con religión.
Si tú eres seguidor de las nefastas enseñanzas de esos falsos profetas, “apóstoles”, “rohes”, “rabinos mesiánicos”, pastores, o cosas similares; debes saber que estás andando por una senda espantosa, de idolatría, de aberración abominable, de odio al Señor y carcoma de Salvación.

Que quede muy claro, para no recurrir a fuentes envenenadas a la hora de buscar el conocimiento luminoso y de vida de la Torá.
Aquel que busca el agua sagrada, que emana de la Fuente de santidad, no irá a recoger el hediondo barro en pozos secos, o apenas mojados, de los pregoneros de la religión. A tenerlo en cuenta, sin dejarse impresionar por palabras altisonantes, vestimentas enjundiosas, supuestos poderes proféticos, o cualquier otra trampa que el EGO prepara a los pies del incauto para que caiga en el sometimiento de la religión, en cualquiera de sus facetas, incluso en la que parece santidad judía.

¿Cuál sería la meta acorde para un verdadero estudio bíblico?
Varias son las finalidades, mencionaré solo algunas.

  • Conocer la Voluntad del Eterno, la que fue expresada por medio de Sus profetas.
  • Aprender los caminos armoniosos para aquel que desea vivir de acuerdo a los mandamientos del Eterno, aquellos que corresponden a cada uno de acuerdo a su identidad espiritual (noájica o judía).
  • Tomar conciencia del propio rol en la Obra del Eterno, para así laborar con esmero de acuerdo a lo que es apropiado.
  • Evitar caer en las manipulaciones de las religiones, que emplean el texto bíblico, a veces sumamente cambiado, con intenciones de mantener a las personas esclavizadas a creencias vacías de santidad y llenas de corrupción.
  • Recibir el consejo que lleva al autoconocimiento, al crecimiento en todas las áreas, a la eliminación de conflictos. Tal como si fuera un manual sagrado de psicología, pues quien mejor que el Autor del hombre para escribir el manual de la verdadera ayuda a la liberación del hombre.
  • Saber lo que es prohibido y permitido para el leal al Eterno, sea judío o noájida, y así conectarse plenamente a la vida cotidiana, mejorar las relaciones humanas, crecer como individuo, aportar a los demás positivamente.
  • Reconocer al Autor, para agradecerLe en verdad.
  • Fortalecer la propia identidad espiritual, sea la noájica o la judía, y así estar guarecido de la religión y su esclavitud infernal, que lleva al hombre a salvajadas tremendas, entre las que se incluye la negación del hombre, para negar a Dios.

La herida en el miembro

La noche antes de encontrarse con su hermano, Iaacov lucha contra un “hombre”.
Varias son las identidades que le han atribuido a esa presencia contenciosa, entre otras con su EGO (Ietzer haRá).
Iaacov esta vez no escapó, ni elaboró excusas, ni evitó con estratagemas, sino que se enfrentó a lo que le aterraba y esclavizaba.
Fue una batalla dura, pero finalmente prevaleció. Una de sus victorias fue adquirir un nuevo nombre, el que lo identificaría como triunfador, ISRAEL.
Sin embargo, la batalla también resultó en una herida que le acompañaría, porque se perjudicó su nervio ciático, en hebreo denominado “guid hanashé”.
Es esa zona que desde entonces los hijos del pueblo judío no deben consumir del animal kasher.

Es muy interesante saber que nashé, como es denominado ese nervio, se asocia directamente con el nombre de uno de los que serían sus nietos y posteriormente una de las tribus de la nación judía: Menashé.
Nombre que significa: “’Elohim me ha hecho olvidar todo mi sufrimiento y toda la casa de mi padre.’” (Bereshit / Génesis 41:51).
Vemos que simbólicamente, o no, el guid hanashé es el órgano del olvido. Allí fue herido Iaacov cuando luchó contra su EGO.
¿Por qué?
O mejor aún, ¿para qué?

Una de las respuestas es para que aprendamos a recordar cuando es meritorio hacerlo y para que no se nos obligue a recordar por las malas.
Mejor tener conciencia antes, sea de las memorias positivas o negativas, y tomarlas como modelo para una conducta constructora de SHALOM; en lugar de permitir que el olvido, la pereza, la desidia, la torpeza nos lleven al error y que se nos despierte la conciencia a través del sufrimiento.

Quedó herido el miembro del olvido, para que lo tengamos presente y no permitamos a la tonta desmemoria conducirnos hacia la oscuridad.
Seamos atentos a las historias de nuestro pasado, colectivo, familiar, personal, para estar sensibles a la  hora de felicitar, festejar, agradecer, pagar; también para ser cautelosos, sabios, compasivos, firmes, poderosos, emocionados.

Que no nos obliguen a recordar por las malas.
Que no nos despierten los golpes.
Tengamos memoria y con ella construyamos SHALOM.

¿Arde París?

Noviembre 13, 2015; un viernes 13 en París, Francia.
Ocho islamistas fallecieron a manos de la polícia francesa, debieron titular CNN, TVE, AFP, BBC y todos los otros agresores de los medios desinformativos; pero no lo hicieron.

Allí sí parece que les dolió la masacre de gente inocente. ¿Doler? Bueno, supongo que no realmente. Más bien les interesó atraer la atención de otra forma.
Cuando, los asesinos islamistas, enraizados en su fanatismo islámico y amparados por el seudo progresismo, nuevamente se llevaron de este mundo a gente falta de culpa. Con ello asesinaron buenas personas, diezmaron familias enteras, pero también perpetraron un atentado a la sociedad en general. No solo la francesa, con sus faltas actuales y pasadas; sino a la humanidad toda.
Pronto surgieron ratas ideológicamente corruptas acusando a los imperialismos, sionistas y tantas otras idioteces.
Así como también ahora gritaron los inútiles políticamente correctos, reclamando justicia para la infame Palestina, como si algo tuviera que ver en el asunto. Es que, en sus mentes pútridas, Israel (bah, los judíos), son culpables de cada desastre que ocurra, y si no hay relación o calamidad, ellos la inventan para seguir violentando al 0,02% de la población mundial (los judíos).

El hecho es que a mí, en lo personal, humildemente, me duelen todos los inocentes que fueron masacrados, individuos, familias, colectivos.
Pero no solo aquellos de París, sino todos los inocentes; caídos a causa de las garras del terrorismo coránico, o por el narcotráfico, o por rencillas políticas, o por el motivo que fuera.
Sí, también aquellos que sobreviven en los países miembros del vasto imperio árabe-musulmán; como los atormentados en Cuba y en Venezuela; como los de Kenia y Nigeria; como los del Tíbet; como los de México y Colombia; como los de Israel que a diario están expuestos a la maldad genocida del islamismo y sus compinches de turno.

Todos ellos me duelen, pero más me duelen mis hermanos en Israel y fuera de ella.
Aunque del resto las redes sociales y los medios masivos no hablan; porque no vende, porque no forma parte del plan del seudo progresismo en su afán por congraciarse con la bestia del alfanje.

¿Arde París?
Es una fogata más en la gran hoguera que el imperio árabe-musulmán y sus cómplices seudo progresistas encendieron y mantienen ardiendo proponiendo la extinción total.

¿La respuesta?
Construir SHALOM con acciones de bondad y justicia. A veces la medida de la justicia debe prevalecer en toda su enormidad, erradicando el mal hasta su propia raíz; así se permite a la bondad florecer en plenitud.

Las fantasías infantiles de las varitas mágicas y los decretos de prosperidad

Sormick`

El EGO puede jugarnos malas pasadas cuando nos hace creer que somos todopoderosos o por lo menos brujos al estilo de Harry Potter.

Es muy común ver ahora en las redes sociales y en ciertos grupos “esotéricos” o “espirituales”, la declaratoria de que van ser multimillonarios, que tendrán a determinada pareja, etc. Ahora las redes sociales están inundadas de esos “oráculos” y “magos” que piensan que con “oración” y concentración máxima obtendrán las cosas como si se tratara por arte de magia.

A veces la realidad puede ser tan dolorosa y difícil para las personas, que piensan que con pociones mágicas y hechizos van a poder lograr las cosas; dejan de lado el hecho de que si quieren una buena relación de pareja, deben de comenzar por mejorar ellos mismos, que si quieren tener dinero, deben de trabajar muchas horas y sacrificar muchas cosas para poder tenerlo, y no se ponen a pensar, que inclusive el tener dinero no es que haga la vida más sencilla, pues a la par del dinero vienen las envidias de las personas, los estafadores que buscarán despojar a las personas de sus bienes, etcétera.

Hay quienes se van al “Feis” y “decretan” treinta días, trescientos sesenta días… de prosperidad y abundancia, como si con esas soluciones instantáneas realmente se lograran las cosas. Luego nos preguntamos el por qué hay tantos divorcios, asesinatos, estafas, etc. La gente anda frustrada por la vida porque vive en un ensueño, piensan que eventualmente obtendrán la felicidad absoluta, y no se dan cuenta que esa felicidad absoluta no es sino un ideal que nunca se podrá alcanzar, y que mientras tanto los años pasan y la vida se les va de entre las manos.

Está bien que quieras ser feliz, está muy bien que quieras ser próspero, pero lo que no está bien es que pienses que hay caminos rápidos a la prosperidad, o que ya porque “decretas” todas esas maravillas en tu vida, que entonces se van a dar.
Amigo lector, no caigas en esos juegos pueriles de quienes viven desconectados de la realidad con altas dosis de Disney y pocas dosis de realidad. Su vida se basa en idealizar personas u objetos perecederos, que cuando cumplen su función y dejan de existir o simplemente se van, las personas caen en estados de depresión severísimos y piensan que el mundo se les vino encima.

No existe una panacea ni una pomada canaria para vivir una vida de felicidad eterna en este mundo, lo que sí existe es la actitud que nosotros adoptemos hacia las circunstancias. Tampoco se trata de suprimir las emociones o ignorarlas, porque eventualmente saldrán, quizás no por medio de unas lágrimas sinceras, pero podrían darse sintomatizaciones a nivel corporal, como úlceras, infartos, etc.

En vez de buscar soluciones rápidas y conyunturales, busca soluciones a largo plazo, trabaja en ti mismo con esfuerzo y dedicación y no caigas en el juego del EGO de buscar la cultura del microondas, que lo que busca es generar vacíos en las personas para que sean llenados con bienes y servicios que quizás no ocupemos en realidad, pero que por esas falsas necesidades que el sistema y nosotros mismos nos creamos, contribuimos a seguir incrementando la cultura del microondas.

El camino de Dios para ser feliz

Avraham permaneció sentado cuando el Eterno se le apareció (Bereshit / Génesis 18:1).
Quizás porque estaba a tres días de haberse circuncidado, dolido, afiebrado, cansado, agotado.
Tal vez por ser un anciano de 99 años, que estaba padeciendo de terrible calor que caía a plomo aquel mediodía sobre el encinar de Mamre.
El hecho es que allí estaba apostado el patriarca de la futura familia judía, en su asiento a la entrada de su morada.
La aparición fue en una visión profética, tal vez por ello Avraham no atinó a incorporarse.
Aunque, según nos trae Rashi de Bereshit Rabá, fue el Eterno quien le dijo que se quedara quieto, que no debía levantarse.
Pero al rato, aparecen tres vagabundos.
Entonces la acción toma un ritmo frenético, ya que Avraham corre, se apura, repite la Torá los vernos que muestran la prisa del anciano para recibir y agasajar a estos extraños que se convirtieron en sus huéspedes.
En ese frenesí de generosidad el patriarca olvida su dolor, ya no está enfocado en su padecimiento, hasta la fiebre se evapora mientras se dedica a obrar con bondad hacia el prójimo.
Pasó el sufrimiento y se abren nuevas esperanzas, la puerta de un mejor futuro. Todo envuelto en esas acciones desinteresadas de construcción de SHALOM.
Es evidente, al menos para mí, que el mensaje sagrado no invoca a la fe, ni a la pasiva contemplación de la deidad o cuestiones metafísicas, tampoco a encerrarse en la reunión de “santos” para alabar y adorar, ni siquiera a atragantarse con palabrería acerca de Dios o religiosidad. El mensaje es claro: ponte en marcha, involúcrate, sé activo, deja las excusas e impotencia, pon tu poder en construir SHALOM. Entonces, las verdaderas puertas del bienestar y de la bendición se abrirán ante ti para tu regocijo aquí y en la eternidad.

No es casualidad que este pasaje concluya con la siguiente descripción:

«Entonces el Eterno dijo: -¿He de encubrir a Avraham [Abraham] lo que voy a hacer, (18) habiendo de ser Avraham [Abraham] una nación grande y poderosa, y que en él han de ser benditas todas las naciones de la tierra?
Porque Yo le he escogido y sé que mandará a sus hijos y a su casa después de él que guarden el camino del Eterno, practicando la justicia y la bondad, para que el Eterno haga venir sobre Avraham [Abraham] lo que ha hablado acerca de él.»
(Bereshit / Génesis 18:17-19)

El camino del Eterno que todo hombre puede guardar es practicar justicia y bondad, de forma de recibir y disfrutar las bendiciones del Eterno.
Así pues, construye SHALOM y deja la religión para los que se abandonan a la idolatría, incluso aquella de disfraza de santidad espiritual.