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Manzana con miel

«כְּתַפּ֨וּחַ֙ בַּֽעֲצֵ֣י הַיַּ֔עַר כֵּ֥ן דּוֹדִ֖י בֵּ֣ין הַבָּנִ֑ים בְּצִלּוֹ֙ חִמַּ֣דְתִּי וְיָשַׁ֔בְתִּי וּפִרְי֖וֹ מָת֥וֹק לְחִכִּֽי: Como un manzano entre los árboles del bosque es mi amado entre los jóvenes. Me agrada sentarme bajo su sombra; su fruto es dulce a mi paladar»(Shir HaSHirim/Cantar de los Cantares 2:3) Es ampliamente conocida la costumbre de la noche de Rosh […]

Lo que no se pide en Rosh haShaná

En Rosh haShaná no se estila hacer peticiones personales.Se rezan las plegarias codificadas por los Sabios, que en el momento de pedir son muy limitadas y enfocadas más en lo colectivo. A diferencia de otros … Para seguir leyendo de forma GRATUITA: https://yespiritual.com/2018/09/07/lo-que-no-se-pide-en-rosh-hashan/

Preparándonos para Rosh Hashaná: 5777

Estamos a cuatro semanas del comienzo del año nuevo universal, conocido en hebreo como Rosh Hashaná, lo cual se traduciría al castellano como la “cabeza del año”. Es por medio de lo aprendido en teoría así como de la observación constatada por este servidor, que me parece adecuado, con la ayuda de Hashem, Bendito sea, compartir con ustedes, amigos de Fulvida, Fundación B’nei Noaj y las respectivas filiales locales, unos consejos para que el 5777 sea un año de mucha prosperidad y bendición.

Teshuvá para regresar

La transliteración de este título sonaría redundante, pues el vocablo teshuvá en hebreo se traduciría como retorno, entonces el título vendría siendo algo así como “retorno para regresar”. ¿Será que realmente es una redundancia o hay algo más? En realidad no hay tal redundancia y en un momento explicaré por qué: En hebreo la palabra teshuvá se traduciría al castellano como arrepentimiento, pero el arrepentimiento no tiene que ser un acto de contricción y de tristeza sino más bien, ¡todo lo contrario!

Así es, no se trata de alegrarse del mal cometido, sino de alegrarse del hecho de que tenemos una nueva oportunidad para regresar, pero el regreso no se da por el camino de la tristeza sino por el camino de la felicidad.

En tanto que las religiones tradicionales cristianas y musulmanas asocian el arrepentimiento con castigos corporales, persecuciones por parte de la comunidad, auto-persecuciones y cargos de consciencia, el judaísmo y el noajismo no precisan de estos medios, los cuales más bien alejan a la persona del Eterno, sí, así cómo lo lees, ¡El Eterno no quiere mártires ni llorones que duren días, meses o años autorecriminándose cosas que ya pasaron!

Poco a poco te explicaré, Dios-mediante, el tema del por qué no te tienes que recriminar lo pasado, y con la ayuda del Eterno, Bendito Sea, te explicaré más a fondo esto que hoy compartimos.

Ya casi comienza Shabbat, lo cual no implica que los noájidas tengamos que celebrarlo al estilo de los judíos, pues una cosa es la heredad judaica y otra la noájica, sin embargo, se puede recordar el Séptimo con una rica cena y aprovechar para unir más a la familia, con el fin de que haya alegría en el hogar y felicidad.

¡Pero esto no tiene sentido!

Hay cosas las cuales no le parecen lógicas a nuestro intelecto, porque estamos viendo solo un lado de un prisma. Te voy a poner un ejemplo para entender esto mejor: Imagínate un cubo el cual tiene seis caras por ser tridimensional: Largo, ancho y profundidad.

Si el cubo está en cuarto oscuro y solo se le ve una de las caras, el observador pensará que no es un cubo sino un cuadrado, porque solo puede observar una de las caras, pero si se encendiera la luz del dormitorio, efectivamente podría ver que no era un cuadrado sino un cubo.

En el momento en el cual el observador pensó que el cubo era en realidad un cuadrado, era porque lo estaba viendo con base a una concepción bidimensional, es decir, largo y ancho, pero cuando se encendió la luz del dormitorio, él pudo observar que el cuadrado era en realidad un cubo.

Algo similar sucede con las leyes espirituales y las leyes físicas. Hay mandamientos que son solo para que el pueblo judío los realice, porque la composición espiritual es distinta a la de un no judío. Algún malintencionado por ahí podría decir: “Eso es una manipulación por parte de los judíos para que nosotros no cumplamos con las mitzvot de ellos y no tengamos la bendición que ellos reciben”.

¡Esto sería completamente incierto! Te diré por qué: Cada quien tiene una misión distinta en este mundo, lo cual nos permite trabajar en pos de lograr paz y armonía en la tierra. Cada identidad espiritual necesita alimento distinto, por tanto, no se le puede dar comida de adulto a un niño y no porque una persona sea un niño ello significa que se le desprecia por esto, ¡todo lo contrario! ¡Más bien sus hermanos mayores y los adultos tienen la obligación de cuidarlo y de enseñarle!

Hay muchas personas quienes no quieren seguir estos principios y terminan enredándose en sus propias conclusiones las cuales luego los llevan, en muchísimas ocasiones, a desconectarse de la realidad. No hay nada malo en recordar el Séptimo día, pues fue cuando el Creador descansó, se puede descansar pero en el entendido de que se hace como una actividad lógica que nos permita recuperar fuerzas y no como un mandamiento, como sí está obligado un judío.

El Rabino David Miller, de bendita memoria, adujo que sería bueno que más personas descansaran en el Séptimo día similar a como lo hacen los judíos, pues un día de descanso absoluto de las labores le serviría mucho para la paz física y mental de las personas en general, además de la recuperación de energías que tanta falta nos hace, especialmente cuando hemos tenido fines de semana ajetreados y los lunes llegamos al trabajo más cansados que el propio viernes.

Eso sí, no nos confundamos, una cosa es descansar de las labores de manera similar a como lo hacen los judíos y otra es hacerlo igual a como ellos lo hacen. No se trata de encender velas ni de rezar los mismos rezos, etc., sino más bien de un momento para rezar ciertas oraciones que nos podrían acercar más a nuestro Creador. En esta página encontrarás más información sobre cómo se puede recordar el Séptimo sin caer en fanatismos ni emulaciones innecesarias, las cuales a la postre más bien terminan siendo perjudiciales.

Ahora que he mencionado este punto, el cual consideré de suma importancia para no caer en confusiones las cuales más bien generarían más mal que bien, procederé ahora a darte unos consejos para que esta semana venidera los apliques y de esta forma puedas prepararte mejor para Rosh Hashaná.

Confesión proactiva

Dice el gran filósofo y tratadista de la Torá, Moshé ben Maimon, conocido como Maimónides:

“1. Si una persona ha transgredido cualquiera de los preceptos de la Torá, ya sea afirmativo o negativo, deliberadamente o por inadvertencia, al arrepentirse y retornar de su error, debe confesarse ante Dios, bendito sea, pues está escrito: ´Cuando un varón o mujer cometiere… confesarán su pecado que cometieron´(Números V, 6-7). ¿Cómo ha de confesarse una persona? Ha de decir: ´¡Oh Dios! He errado, he obrado mal, me he rebelado contra ti, haciendo tal y tal cosa. Y ahora lo lamento, me avergüenzo de lo que hice y jamás repetiré ese acto. Ese es el principio de la confesión. Cuanto más amplia y detallada sea la confesión, mejor.” (Maimónides. Mishné Torá. Iad Jazaká. Editorial Sinaí. Tel Aviv, Israel. 2008. Página37).

El arrepentimiento es una herramienta de suma importancia con la cual contamos las personas para así poder corregir nuestros errores. El Rabino R S Arush, en su obra, “En el Jardín de la Fe” menciona un concepto muy interesante sobre la auto-confesión y lo expresa así:

“El hombre temeroso de Dios, ciertamente no dejará que el Creador lo juzgue por cada uno de sus pensamientos, palabras y acciones. Por consiguiente, el adelantará su ´Auto-Juicio´, se confesará u arrepentirá, pedirá perdón por todo, y corregirá sus acciones sin esperar un Juicio Divino”. (Arush, Shalom. En el Jardín de la Fe. Instituciones Jut Shel Jesed. Jerusalén, Israel. 2009. Página 319).

Te voy a explicar que, como ya casi estamos a las puertas del año nuevo, estas semanas previas en el mes de Elul deben de ser utilizadas para reflexión y arrepentimiento, pero no arrepentimiento de culpa y fustigación continua plagada de una auto-recriminación, sino de entender que no se puede llorar sobre la leche derramada y que ahora debemos de buscar rectificar nuestros errores y pedirle perdón a quienes hayamos lastimado y a nuestro Creador.

¿Cómo logramos esto? Muy sencillo, con fe, emuná, es decir, entendiendo, tal y como lo dijera R S Arush, que hay ciertas razones por las cuales hemos errado en el pasado:

1. Porque el Creador así lo quiso. Tengamos claro algo, una cosa es lo ocurrido previo al hecho y otra cosa la actitud tomada por nosotros después del hecho. Con esto lo que te quiero decir es que no vamos a usar como justificante el estribillo de que “El Creador así lo quiso” para andar haciendo daño por el mundo y luego justificarnos en la voluntad de Dios, porque ahí sí que estaríamos tratando de tergiversar las cosas y de burlarnos de Dios, de nosotros mismos y de nuestros semejantes, y esto no quedaría impune. Cuando hablamos de que el Creador así lo quiso es que erramos, sea con intención directa de errar, por no haber puesto atención o por pura negligencia, pero en cualquiera de estos casos debemos de tener en mente que ya lo pasado es pasado y no podemos echar marcha atrás. Eso es lo que quiere decir “porque el Creador así lo quiso”. Él, en su infinita Sabiduría nos permitió tomar esa decisión, porque algo teníamos que aprender.

2. Todo es para bien. Otro punto importante es el entender que aquello lo cual nos pueda parecer, en primera instancia, como algo malo, en realidad no lo es, pues todo en este mundo es para bien y eso incluye las buenas o malas acciones que tomemos. Por tanto, no nos debemos de desalentar ni de sentir tristes cuando ya las cosas han ocurrido, tampoco es que nos vamos a regocijar por el mal realizado, pues eso sería de malvados, pero no nos vamos a recriminar cual fiscales fuéramos, nuestros errores una y otra vez, los confesaremos y haremos lo posible para no volver a cometerlos, pero hasta ahí.

3. ¿Qué quiere el Creador de mí? No nos enojemos con los elementos externos de las circunstancias sino que, preguntémonos, ¿qué es lo que quiere el Creador de mí? Cuando voy a la oficina del gobierno y el empleado del mostrador me maltrata, no debo de arremeter contra el empleador sino que debo de entender que el Eterno me está enviando un mensaje a través del funcionario público. Si tu pareja se enoja y hace un berrinche, no debes de enojarte con ella sino de entender que, por algo el Creador quiso que tu pareja su molestara, que no es malo que esté molesta, aunque en el momento pareciera que sí y, luego, lo más importante es preguntarte ¿qué quiere el Creador de ti? ¿Qué te está tratando de decir a través del enojo de tu pareja?

Comienza por hablar con Dios una hora diaria, sí una hora, cuéntale tus problemas, háblale como a un amigo y él te escuchará. No cometas el error de las religiones que piensan que el Eterno es una máquina dispensadora de favores y que está obligado a depararnos lo solicitado, pues no es así, pero, si Él creó todo el Universo, incluyéndote a ti, ¿qué te hace pensar que hay algo imposible para él?

La ventaja de uno ir y confesarse proactivamente ante el Creador sin esperar a que nos castigue por nuestras transgresiones, implica que estamos siendo diligentes en el manejo de nuestra vida y que eso también implicará un mayor nivel de compromiso, no solo para con el Creador sino también para con nosotros mismos y nuestros semejantes.

Ya con esto cierro y te dejo para que reflexiones sobre lo compartido hoy. Mantente feliz y disfruta de este fin de semana, de la semana venidera y de las semanas que estén por venir. Si te mantienes feliz, las cosas te irán mucho mejor. Te deseo una excelente semana.

Sucot para noájidas

En pocas horas más los judíos estarán celebrando la festividad de Sucot, de las cabañas.
Esta festividad es netamente judía, una de las celebraciones particulares que el Eterno ha concedido a la nación de Israel. Y específicamente es una festividad de corte histórico-nacional, pues se vincula a los sucesos maravillosos que acontecieron a los hebreos a la salida de Egipto y durante su estancia en el desierto, previo a la entrada a la Tierra de Promisión.
Por esta herencia celestial, y por este encadenamiento al pasado nacional, los noájidas NO deben celebrar Sucot al estilo que SÍ lo deben celebrar los judíos.
Un gentil que pretenda conmemorar Sucot como los judíos, está incurriendo en apropiación indebida del patrimonio nacional y espiritual ajeno, está desobedeciendo la divina Voluntad, y está dañando su pureza espiritual con alimento que no le es apto.

Sin embargo, es una fecha a tener bien en cuenta en el calendario de eventos noájicos, y para celebrar con altura y bendición.
Ahora te dará unas pocas pautas para que festejes correctamente el tiempo de Sucot.

Para comenzar, recordemos que en épocas del Templo en Jerusalén, durante esta festividad los sacerdotes judíos ofrecían 70 animales en honor al Eterno, en representación de todas las naciones gentiles de la tierra.
Es decir, se les daba a todos los noájidas un lugar de importancia durante Sucot, se los incluía ritualmente, se les representaba sacerdotalmente, porque todos somos hermanos, hijos del Eterno. Si bien los judíos son el pueblo sacerdotal, los noájidas son los hermanos que colaboran y contribuyen a la edificación del mundo y al predominio de la santidad en el universo.

Recordemos también que de acuerdo a la profecía de Zacarías (14), en la Era Mesiánica Sucot será la época universal para la peregrinación al Templo en Jerusalén. Judíos y gentiles a la par nos presentaremos a rendir nuestra devoción ante el Padre en la ciudad que Él escogió para asentar Su santo Templo. Judíos y noájidas, cada cual desde su rol propio, cumpliendo con la divina Voluntad.

En la práctica, tú actualmente puedes construir una pequeña cabaña si deseas, pero no tienes obligación de hacerlo. Recuerda que el mandamiento de morar siete días en una Sucá es exclusivo para los judíos (varones), y que tú solamente estarás actuando de buena voluntad, para promover tu crecimiento espiritual y el de tus allegados. Pero no puedes considerar que con este acto estás cumpliendo algún mandamiento que te compete, tenlo presente por favor.
En cuanto a medidas, formas, materiales, etc. para la edificación de tu cabaña, queda a tu mejor parecer como constructor. Lo interesante sería que pudieras emplear elementos naturales, palos, ramas, hojas, palmas, etc., como una manera de distinguir lo que proviene de la naturaleza, directamente por bendición del Padre, sin mediar mayormente la mano del hombre.
Este aspecto de apreciar lo natural en estos días, y a través de lo natural la obra del Creador, es una de las tareas que te competen cumplir como noájida. Ten presente que tú eres el encargado de desarrollar el mundo, de convertirlo en un lugar propicio para el ejercicio de la santidad. Tú eres el socio del Creador a la hora de transformar, de perfeccionar, de completar la obra de la Creación.

¿Qué haces luego de que te has construido tu chocita, o has ayudado a otro a hacerlo, o has participado en la construcción del tabernáculo comunitario?
En la cabaña puedes comer y pasar un rato, con la expresa intención de recordar como vivieron los judíos a la salida de Egipto, recordando que es festividad judía. Aprovechas así a vincularte emocionalmente con tus hermanos judíos, con el pasado de la nación santa; NO para creer que eres miembro de Israel, sino para reconocer que ambos son camaradas en la obra de completar el mundo, cada cual de acuerdo al rol específico que el Padre les ha dado.

Cuando el noájida pasa un tiempo en su cabaña, puede abrir el canal de su memoria para rememorar los milagros que el Padre ha hecho por Israel, el amor que ha tenido por el pueblo judío, y la hermandad de todos los humanos bajo las alas de la divinidad.
Y el provecho personal está en que el noájida aprenda de esta manera a valorar lo pasajero de la vida terrenal pero su importancia cardinal para adquirir buenos frutos para gozar en su eternidad.
Que el noájida aprenda el valor de cada cosa, dejando en segundo plano a lo secundario para que predomine lo realmente principal, De esta manera estará ejercitando su voluntad para la misión de construir un mundo más perfecto.

Está muy bien que se reúnan y canten salmos de alabanza al Eterno.
Porque es fiesta del Eterno, conmemoración de Israel, momento de crecimiento para todos nosotros.

Espero que puedas celebrar y que pronto peregrinemos juntos hasta Sión, a venerar al Santo.

Sucot para noájidas

En unos días comienza la "festividad de la alegría", que es Sucot.
Recomiendo a los lectores que relean este texto que ya publicamos: http://fulvida.com/festividades/sucot-para-noajidas

Y que visiten los otros textos que se encuentran en la sección:
http://fulvida.com/category/festividades/pesaj-shavuot-sucot-fiestas-judias-de-peregrinacion

Estoy a las órdenes para recibir vuestras dudas, consultas, sugerencias, aportaciones, etc.
No sé si podré responderlas a la brevedad, pero trataré de hacerlo, con la ayuda del Eterno.

Que sepamos construir Shalom, una sucá mundial de Shalom.

Resp. 771 – ¿los noajidas pueden asistir a la sinagoga?

Paloma23 nos consulta:

Hola bueno yo soy muy ignorante en el tema de noájida, mi pregunta se centra,
1- en que si los naájidas deben acatar y respetar las leyes de la torá .
2- Pueden participar en festividades y servicios en una sinagoga?.
Ojalá se entienda la pregunta. Desde ya gracias y muchas bendiciones.
carmen rivera,23,estudiante,santiago,chile

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Resp. 738 – Salmos, Shabat, Pesaj…

JESUS GARCIA nos consulta:

BUENAS NOCHES,TENGO TIEMPO LEYENDO EL LIBRO DE LOS SALMOS(TEHILIM)ME LO REGALARON;
1- QUISIERA SABER SI ESTOY PERMITIDO LEERLO,
2- Y SI PUEDO CELEBRAR EL SHABAT
3- Y EL PESAJ;
4- Y CUALES SERIAN LA FORMA DE REALIZARLO.
5- GRACIAS Y ESPERO PRONTA SU RESPUESTA?
JESUS GARCIA,40,TECNICO EN TELECOM,CARACAS,VENEZUELA

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Pesaj para los noájidas

A mis amigos y hermanos noájidas:

¡Shalom!

Introducción
Pesaj es la primera de las festividades en la historia de la nación judía.
En ella, los judíos no sólo recordamos, sino que vivenciamos en cierta medida, las penurias y la redención que gozamos.
Tal como está dicho:

En cada generación debe considerarse cada judío/a como si hubiera sido redimido/a de la esclavitud de Egipto
(TB Pesajim 116b, a partir de Shemot/Éxodo 13:8)

Esa redención nos la proveyó el Eterno, (Él y nadie más, ver Shemot / Éxodo 11:4), hace más de 3300, cuando Él nos libertó de la terrible esclavitud a la que estábamos sometidos en Egipto.

Este hecho es fundamental en nuestra historia, y en nuestra forma de ser, por tanto debemos a diario recordarlo y que jamás se pierda de nuestras conciencias: el Padre nos liberó y por eso, sin excusas o dudas, le debemos nuestra vida y nuestra libertad.
Es un mandamiento para los judíos preservar este recuerdo, tal como está dicho:

para que te acuerdes todos los días de tu vida del día en que saliste de la tierra de Egipto.
(Devarim / Deuteronomio 16:3)

No hay dudas de que es una fiesta nacional, además de agrícola y espiritual, de los judíos; pues somos nosotros los que fuimos liberados (Devarim / Deuteronomio 6:21), son nuestros antepasados los que fueron rescatados por el Mismo Padre de garras de la esclavitud. Es nuestra historia, y no de nación ajena.
Para que no queden dudas, el Eterno nos lo dice claramente en Su perfecta Torá:

Los Hijos de Israel celebrarán Pesaj a su debido tiempo.
(Bemidbar / Números 9:2)

No dice los gentiles, ni el que quiera, sino que dice: “los hijos de Israel”, es decir: los judíos1.

Por lo tanto, tú mi querido amigo noájida NO tienes que celebrar Pesaj, pues no es lo que el Eterno te demanda, ni lo que nutre tu espíritu.

Para los noájidas
Sin embargo, el gentil que se esfuerza por permanecer devoto al Eterno, puede (y le conviene) marcar estos días de Pesaj en su agenda, para vivirlos de una manera diferente al resto de las semanas normales.
Ahora bien, que esta vivencia no se transforme en usurpar la identidad judía, que no le corresponde, pues de hacer así, está siendo rebelde contra Dios, pues pretende ser más sabio que el Padre, atribuyéndose acciones que Dios no le ha conferido como propiedad.
Es decir, si toma para sí festividades o acciones que Dios ha dado en exclusividad a los judíos, en lugar de estar haciendo bien las cosas, está trayendo miseria y destrucción al mundo.

¿Por qué habrías tú, amigo noájida, de marcar estos días como especiales?
Te puedo ofrecer dos respuestas:

  1. Afirmar la redención universal de Mano de Dios
    Pesaj, en la historia universal, es la primera proclamación de la libertad de la persona, así como es la primer manifestación de la autodeterminación de los pueblos. No fue una arenga surgida por intereses del momento, o conveniencia política; fue una declaración del Padre de todos los seres. Por tanto, el mensaje de “liberación” de Pesaj se convierte en universal.
    Es la idea que debes hacer tuya, es la idea a la que debes dar vida en estos días, y para todos los días.
    Libertad para ti, para los tuyos, para tu prójimo y para la sociedad.
    Creo que es suficiente importancia como para acompañar el festejo judaico, con celebraciones noájidas, que tengan su propio carácter.

  2. Asociarse y colaborar en la obra de traer santidad al mundo
    Los noájidas son los socios “mayoritarios” de los judíos en la obra de atraer bendición y santidad al mundo. Por tanto, cuando los noájidas celebran Pesaj (a su manera), están ayudando y fomentando a que los judíos lo celebren (como Dios les ha mandado a los judíos). Colabora con tu vecino o conocido judío, como tú puedas y él pueda precisar. Quizás el judío no recuerda que es la festividad, o ni siquiera sabe qué es lo que se festeja, o no tiene medios económicos para adquirir matzá o vino, o puede estar involucrado en idolatría, o… ¡tantos factores en contra de la belleza espiritual para el judío! Entonces, ¿qué esperas para darle una mano? Recuérdale que es Pesaj, contáctalo con nosotros para que reciba información, dale caridad si no tiene medios, enséñale que está en tremenda idolatría si aún es de los “mesiánicos”, o… ¡tanto tienes para hacer como noájida!
    Y si tienes algún familiar o amigo gentil, que no está actuando correctamente, pues viola algunos de los mandamientos que Dios ha dado a los gentiles: háblale del mensaje de libertad para todos, de solidaridad, de amor sin condiciones, del trabajo en equipo, de la fidelidad al Eterno. Invítalo a participar de encuentros noájidas, date tiempo para que él se sienta valioso, pues es un hijo de Dios, es tu hermano…
    Este es otro de los motivos para que tú, mi amigo noájida, tengas a Pesaj como una fecha de singular valor en tu calendario anual.

Esto podrías hacer…
¿Qué puedes hacer como noájida para que tu vida tenga un calidad diferente en la época de Pesaj?
Paso a enumerarte algunos actividades e ideas, que no son obligatorias, sino pautas de positivo influjo para tu vida:

  1. Los días previos a la festividad, haz una limpieza general en tu casa.
    Para los judíos esto se debe hacer para eliminar todo rastro de jametz, alimento fermentado. Pero tú no tienes obligación de mantener tu casa limpia de estos productos.
    Sin embargo, es parte de la vida noájida el mantener un ambiente, un hogar, un cuerpo limpios y saludables. A veces no tenemos tiempo para limpiar a fondo nuestras residencias, pues bien, ahora tienes la oportunidad para hacerlo.
    Y mientras sacas lo que no usas (recuerda que hay muchos indigentes que pueden beneficiarse con algunas cosas de aquello que tu no quieres más), en tanto estás esforzándote, acuérdate de cómo los antepasados de los judíos fueron esclavos durante siglos, como padecieron de innumerables tormentos, pero que finalmente encontraron la libertad por directa intervención del Padre.
    Y mientras meditas en esto, no olvides que en nuestro corazón y en nuestra mente suelen haber pesadas manchas, a las que dejamos allí por mucho tiempo. Entonces, aprovecha la época previa a Pesaj para limpiarte a fondo tu alma, tus pensamientos. Libérate de esas esclavitudes que te dominan: adicciones, malas relaciones, religiones contrarias a Dios, malos hábitos, etc.
    Es tu momento para limpiarte, por tanto, para liberarte.

  2. En la primera noche de Pesaj, convida a familiares y allegados (todos gentiles, por favor) a una cena festiva en tu hogar.
    Que haya ricos manjares, y ten a disposición vino (una copita por persona como máximo), y algunas matzot. Recuerda, ustedes no tienen obligación de comer matzá, que ni siquiera cruce por tu mente esa idea; pero tendrán ambos alimentos como símbolos: el vino para que celebren la libertad (una copia libera, una botella esclaviza); el pan ácimo para que tengan presente la pobreza de los judíos en Egipto, que solamente comían ese pan miserable. Alegría y miseria a la mesa, para que en nuestras vidas aprendamos a celebrar en los momentos de gozo, y a aceptar con entereza los tiempos de dolor. Ambos momentos sobrevendrán a nuestras vidas, y debemos celebrar así como padecer cuando corresponde.
    Pero además, sirve para que tengamos presente a los que sufren, a los que se alimentan miserablemente, a nuestro prójimo abatido, al necesitado de dinero o afecto; para que hagamos lo que tenemos a nuestro alcance para llevarles un bálsamo y verdadera esperanza.

  3. Que la cena o reunión familiar (o a veces comunitaria), presente claramente el motivo del convite: estamos para celebrar la vida, la libertad, la fidelidad a Dios, el amor al prójimo, el respeto a Israel.
    Si entre tus invitados hay misioneros (o personas que tienen fe en falsas deidades, en particular los que son muy militantes: los de Jesús), debes advertirles con tajante nitidez que no permitirás ni un intento para profanar la velada con sus imprecaciones tendientes al error.
    Por ejemplo: que ningún trasnochado diga que el vino es sangre y el pan ácimo el cuerpo de alguna mitológica deidad. O por ejemplo: que nadie se atreva a mencionar que la redención viene por tener fe en falsos dioses, cuando sabemos que Pesaj celebra precisamente todo lo contrario, que solamente Dios (el que libertó a Israel) es el único que “salva” (Ieshaiá / Isaías 45:22).

  4. El marco físico se ve engalanado si se tiende un mantel blanco sobre una mesa solemne, llena de manjares y saludables bebidas. NO se abstengan de comer leudado, aunque sí sería conveniente limitar (aunque no eliminar totalmente) los alimentos que son considerados impuros en el kashrut.
    No olviden agradecer brevemente al Uno y Único, proveedor de sustento antes de ingerir el alimento.

  5. En el transcurso de la cena se debe proceder a lo esencial, que es el conversar acerca de los relatos de la redención de Israel de la esclavitud, y el largo y tortuoso camino que lo llevó finalmente a poder despojarse de las cadenas espirituales que cargaron incluso décadas después de romper las cadenas físicas.
    Es importante que como material de referencia NO se utilicen Biblias, esas que surgen de la fantasía enviciada de los ajenos al judaísmo; ni comentarios o interpretaciones que no sean las provistas por maestros judíos idóneos; ya que (nuevamente lo digo) a veces por querer hacer lo bueno, uno tropieza con la tentación conducente de lo negativo.
    Les recomiendo que usen los textos publicados en este sitio, serjudio.com, y en nuestro sitio hermano fulvida.com .

  6. Sería excelente que todos los invitados pudieran participar, haciendo preguntas pertinentes y no capciosas, y relatando lo que hayan aprendido acerca del evento de la libertad de Pesaj, o que expusieran conceptos prácticos acerca de “la libertad”.
    Por otra parte, aprovechen la oportunidad para disfrutar de la conversación con amigos y familiares; sin apuros, sin la molestia de la TV o radio, sin teléfonos, sin traer a la mesa temas de polémica innecesaria.
    Bonito sería que la conversación girara en torno a temas altruistas, elevados, de inspiración, y de concordia familiar.
    Y por supuesto, que no se abstengan de alabar y agradecer al Eterno por los bienes (pocos o muchos) con los que les ha bendecido en sus vidas. Que sea un trago de libertad en medio de la vida ajetreada… por favor…

  7. Si hay niños, haz lo posible para que ellos participen y se interesen en el tema.
    Prepara juegos, dales material de lectura previa, enséñales canciones, etc.
    Que sea un momento de encuentro familiar, ¿qué más bello hay?

  8. Es muy bueno si los invitados se comprometieran (de ahora en adelante) en el esfuerzo por atraer la redención al mundo, por el único medio humano posible: el cumplimiento de los mandamientos que Dios le ha dado a cada quien.
    Como parte de este compromiso, que cada cual procure acercar a más gentiles al estilo de vida que les es propio y saludable: el noajísmo.

  9. Durante cada día de los siete de Pesaj, estaría muy acorde que te tomaras un par de minutos para alabar al Eterno por la liberación de Israel, y para rogarLe por la pronta venida del Mashiaj con la consecuente redención final de todas las naciones de la tierra.

  10. Es muy bueno que aumentes las cantidades destinadas a tzedaká -caridad, contribuciones económicas a pobres o instituciones de educación judía-, pues es uno de los modos de asociarse con Dios en la tarea de redimir al mundo (no olvides que Pesaj es, en rigor, la celebración de la libertad de los padecimientos materiales).
    Puedes hacernos llegar tus aportes, que nos serán de gran ayuda para continuar con nuestra labor educativa y libertadora; haz clic aquí por favor.

  11. En todo momento debe quedar absolutamente claro que el gentil se está refiriendo a la historia de Israel, que no le es propia, y a los milagros, hechos maravillosos, y liberaciones que el Eterno proveyó a los judíos.
    En todo momento el gentil debe guardarse de no tomar para sí mandamientos rituales que son exclusivos de los judíos, y que no le reportan bendición al gentil que se los atribuye arbitrariamente.
    Tenlo siempre presente, para Pesaj y para cada día.

  12. Por último, sería hermoso si pudieras conseguir la invitación de judíos piadosos para que pasaras con ellos alguna de las dos cenas festivas (en la diáspora) del comienzo de la festividad.

Creo que con estas actividades e ideas, tú y los tuyos estarán en el camino de los que actúan con fidelidad al Eterno, y con amor al prójimo.
No romperán las normas de Pesaj, y crearán un ámbito de paz, libertad y verdadero desarrollo espiritual.

Un gran abrazo a todos mis hermanos, noájidas y judíos, que a pesar de las dificultades aman intensamente a Dios y desean servirLo y por tanto aman a su prójimo y le ayudan.
Y un gran abrazo a ti, hermano y amigo, que todavía estás bajo el liderazgo equivocado pero que sabes que pronto te liberarás y nos acompañaras en el Camino del Bien y de Luz.

Shalom, cuídense y gocen de lo permitido

Moré Yehuda Ribco
(Publicado originalmente en serjudio.com, en vísperas de Pesaj 5766
Republicado por primera vez en FULVIDA en el 2007)

Notas:

1- Para los que siempre buscan “peros”, para hacer lo que se les antoja y no lo que les corresponde, les aclaro que lo que está escrito en Bemidbar / Números 9:14 refiere a conversos al judaísmo, y no a gentiles; o a moradores temporarios en la tierra de Israel.

Conversión al judaísmo y estudio de Torá para el gentil en relatos del Talmud

Prestemos atención a un, aparentemente, sencillo y conocido relato verídico del TALMUD:

“Enseñaron nuestros Maestros acerca de un gentil que se presentó ante Shamai (el supremo jefe de la academia que lleva su nombre), y le dijo:
‘¿Cuántas Torot tienen ustedes?’.
Le respondió:
‘Dos, una Torá Escrita y una Torá Oral’.
Le dijo el gentil:
‘La escrita yo te la acepto, pero la oral no la acepto. Conviérteme al judaísmo para que me enseñes Torá Escrita’.
Shamai lo expulsó de inmediato de su presencia de modo tajante.
El gentil fue ante Hillel (el supremo jefe de la academia que lleva su nombre), con similares pretensiones.
Hillel lo convirtió al judaísmo.
Luego le enseñó el alefato:
‘Ésta es una alef, ésta una bet, ésta una guimel, etc.’.
Al día siguiente se lo enseñó pero al revés.
Entonces el reciente converso le reprochó:
‘¿Cómo me dices que es así si ayer me dijiste que era de otra manera?’.
Le respondió el sabio:
‘¿Y tú qué me reprochas a mí? Si confías en mí, aceptarás lo que te enseñe. Que la Torá Oral debes admitirla, también lo aceptarás’.
El converso reconoció su torpeza anterior, fue humilde ante su maestro y aprendió lo que él le enséñó.”

Talmud Babli, Shabat 31a

Hay tantas enseñanzas y consejos de vida en este texto que podríamos escribir un libro, pero quiero centrar en unos pocos puntos, nada más. En aspectos netamente relacionados con pretensiones de gentiles al respecto de estudio de Torá y de cuestiones atinentes en exclusiva a la nación judía.

Ante todo, no podemos dejar de pasar la ignorancia irreverente y casi blasfema del gentil al comienzo del relato.
Él, amparado en su torpeza egoísta, se creía en condiciones como para contradecir a un enorme sabio y además definir qué era lo correcto y qué no en cuestiones de Torá.
¡Por favor!
Eso es de mediocre, de arrogante, de vacío, de débil mental, de pobre de conocimiento y de espíritu… ¿no les parece?
El perfecto extraño y hueco quiere enseñarle al maestro de maestros lo qué era el área de trabajo y vida del maestro… ¿no es de una irreverancia necia y patética?
Este gentil decidió, basado en su ceguera, que sí a una parte de la Torá, pero que no a otra. Y con esa base impuso sus condiciones de cómo habría de ser su conversión al judaísmo.
Me suena mucho a esos que vienen cada dos por tres a decirme que no se convertirán al judaísmo por la vía legal de la ortodoxia, sino que se ampararán en la reforma, en los conservadores, en su fe, en vaya uno a saber en qué… porque ellos creen, ellos escucharon, a ellos les dijeron por allí que las cosas se pueden hacer así como ellos quieren. Que no cuenta la halajá (reglamentación legal vigente), ni las condiciones marcadas claramente por la ley, ni los requerimientos indispensables espirituales… ¡qué les importa a ellos!
Ellos harán lo que les parezca, opinarán lo que se les ocurra, repetirán lo que algún oscuro “rabino” (si es que lo fuera) les dijo, o cosas aún peores, tales como comerse la fantasía burda y tóxica de los falsos judíos mesiánicos o fantoches similares.
Como sea, esa actitud del gentil del relato se suele evidenciar en la actualidad con demasiada frecuencia.
Por supuesto que hay falsos maestros, curreros, fetraficantes, palurdos con título, que puede hacer su dinero y obtener poder vendiendo “conversiones” al judaísmo, inventando pretextos para que la gente se “convierta”, y otros etcéteras más. Tales como esos miserables que nos robaron el famoso y lucido nombre de SERJUDIO, para poner su dudosamente legal sitio con similar nombre que el nuestro, pero que lleva a la gente a los más crueles errores, mentiras, engaños y probablemente estafas. Una de esas espantosas mentiras es decir que es obligatorio que el gentil se convierta al judaísmo… y con la astucia típica del serpiente del Edén, con la habilidad para el engaño del timador, usan palabras rebuscadas para “demostrar” su punto de vista. Claramente el entendido reconoce la moneda falsa y la aborrece por vil. Pero, el ignorante, o el apasionado que no mide sus asuntos con la vara correcta, quizás se deja llevar hacia el abismo asqueante de la mentira espiritual y de la estafa.
No faltan los que son ignorantes y se dejan embaucar por los avivados que quieren dinero, o fama, o poder.
Así pues, de esos ignorantes abundan, ¡y cuántos! en la actualidad, que se dejan convencer por los fetraficantes de la secta judía o ajena que sea, para hacer supuestas conversiones al judaísmo, que no son nada más que papeles sin valor, parodias, burlas, engaños, nulos completamente de cualquier valor como verdadera conversión. Y, tristemente, el laico Estado de Israel mira para otro lado y deja que estos no-conversos obtengan derechos que solamente corresponden a verdaderos judíos, sean nacidos o convertidos correctamente.
Pero, gracias a Dios habemos los que como Shamai e Hillel no admiten ni un milímetro de falsedad, que no toleran la mentira, que se oponen al engaño, que llaman a las cosas por su nombre aunque a algunos les haga temblar la verdad.

Este fue el primer tema: los que dicen querer convertirse pero se vienen con un manojo de pretensiones ridículas, de falsas creencias, que difícilmente les facilita el camino a la verdadera conversión al judaísmo.

Pasemos al segundo tema.
Éste tiene que ver con el orden del relato.
Léelo y responde por favor: ¿qué hizo primero el sabio de sabios Hillel, convirtió al gentil o le enseñó Torá?
Pues… ¡ni siquiera le enseñó el alefato, el abecedario hebreo antes de convertirlo!
¡Mucho menos le enseñó o estudio junto a él Torá!
Te recuerdo algunos links, para que retengas en tu mente y corazón y agradezcas que este humilde Moré te alimenta con el buen pan espiritual que te hace bien y bendice:

Esta es una breve recopilación de decenas de textos que publicamos que están avalados y basados en la Torá misma, en la legislación correspondiente, en las palabras de los Sabios de todas las épocas.
Pretender contradecir esto, es como el gentil del cuento que se cree con derecho a opinar y decidir acerca de lo que no sabe y no le compete.
¿No era de infame y tonto inmiscuirse en donde no le corresponde y está prohibido por el mismísimo Dios?

En resumen, el gentil NO DEBE dedicarse al estudio de Torá, ni siquiera al estudio del hebreo (como lengua sacra), sino que eso compete en exclusiva a los que son parte integrante legalmente del pueblo judío.
Pero, claramente el gentil puede estudiar lo que le corresponde de la Torá de Israel, que son las cuestiones que lo refuerzan en el conocimiento y aplicación de los Siete Mandamientos y sus derivados legales, siempre y cuando sean con estricta vigilancia de un maestro judío experto, para que el estudio de buena voluntad no termine derivando en hipocresía y terror.
Esto no es lo que el humilde maestro Yehuda decidió, sino lo que la LEY de Dios ha decretado. Quien quiera oírlo, qué bueno; quien busque excusas para hacer otra cosa… qué malo, aunque sea con buenas intenciones.

Esta prohibición de dedicarse al estudio de Torá incluso se aplica al gentil que está en camino de conversión, pues esta persona puede y debe estudiar acerca de judaísmo, sus fiestas, rituales, el compromiso de cambio de vida que le significará el convertirse a judío; pero, el gentil en proceso de conversión tampoco se dedica al estudio de Torá, tal como tampoco observa el Shabat o festividades según sus reglas respectivas; saben porqué: ¡por qué no le corresponde ni le pertenece!
¡Cuánto menos para el gentil que quiere seguir siendo gentil, con todo su derecho y bendición por eso!

No faltará el avivado de siempre que busca justificar su EGO con cualquier cosa, por supuesto que también con la mentira más sutil o la más burda.
No faltará el que diga que este relato es un cuentito y que el orden no importa y que tal y cual.
Por supuesto, actúa como el gentil del relato, pretendiendo cosas que no son, imponiendo sus falsedades como si fueran verdaderas.
Es lo que hacen siempre, esos pastores del error.

Pero, que no quede en mis palabras, no me creas a mí en nada de lo que te digo por favor, no me creas, sino que analiza, investiga, coteja, pero siempre con personas de altura y valor real, con fuentes originales y ciertas, con lo que puede ser usado para cotejar.
En este caso, te ayudaré con otro relato verídico:

“Otro caso de un gentil que se presentó ante Shamai, a quien le dijo:
‘Conviérteme con la condición de que me digas TODA la Torá mientras me sostengo en un solo pie’.
Shamai lo expulsó con la vara de medición que usaba en la construcción.
El gentil fue ante Hillel con la misma propuesta.
Hillel lo convirtió al judaísmo.
Luego le enseñó Hillel: ‘Lo que te sea odioso a ti no se lo hagas a tu prójimo; esa es la esencia de la Torá completa, ahora vete a estudiar en profundidad el resto’.”
Talmud Babli 31a

Como ves, nuevamente un gentil pretensioso con respecto a las condiciones que impone sobre cuestiones de judaísmo, espiritualidad, vida noájica, etc.
Similar al caso anterior, parecido a cientos o miles que pululan por las calles de ciudades y de internet.
(¿Quizás tú eres o eras uno de ellos? Cuéntame si quieres aquí debajo, en la sección de comentarios).

Y nuevamente el sabio maestro primero lo convierte y luego le enseña la esencia de la Torá y entonces recién le indica que se vaya a estudiarla.
¿Entiendes?
No es el moré Yehuda quien lo dice… ¡esa es la realidad!
De hecho, del propio relato puedes advertir que ni siquiera le enseñó el mandamiento judío (uno de los 613) que dice: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, ¡ni siquiera eso le dijo -como mandamiento o estudio- antes de convertirlo legal y realmente a judío!

Tienes mucho para meditar.
Mucho para reparar de tus acciones y creencias tergiversadas.
Mucho para conversar con la gente de tu cercania, para ver si comienzan a hacer las cosas bien, como Dios manda, o si seguirán haciendo las cosas torpes dle necio.

Mi cariño para ti.

 

Sé feliz con tu porción

Encontramos un muy interesante midrash, narración y/o explicación de los Sabios:
Rabí Aba bar Zemina era sastre,. Cierto día fue contratado por un oficial romano. Cuando llegó la hora de comer se le ofreció carne, pero él se negó a aceptarla puesto que no era kosher -apta espiritualmente-.
El dueño de la casa le amenazó: “Si no comes de esta carne que te ofrezco, te mataré”.
El sastre contestó: “Haz conmigo lo que quieras, pero no comeré.”
El gentil sonrió y dijo: “Te diré la verdad. Si hubieras comido de la carne que tu dios te prohibió, hubiera tenido ganas de matarte. Si eres judío, sé judío; si eres gentil, actúa como gentil.”

Sheviit 4:2

No es casual que los sabios plasmaran esta anécdota y la trasmitieran dentro del conjunto de lecciones sagradas de la Tradición.

Entre sus muchas enseñanzas rescatamos una que es fundamental.
Para la persona judía existe una senda que le es propia, que si se desvía de ella se acarrea el mal.
Ese camino para el judío se llama judaísmo, cuya base principal es la Torá con sus 613 mandamientos para los judíos.

Para la persona que no es judía, es decir, para el gentil, existe su propia senda espiritual, alternativa exclusiva para los gentiles.
Ese camino de santidad para los gentiles se denomina noajismo, cuya base fundamental son los Siete Mandamientos para las naciones.

Como expresaron los Sabios a través de esta historia verídica, para que el mundo esté en armonía es necesario que el judío viva como tal, respetando sus propias costumbres y mandamientos; pero es igualmente imprescindible que el gentil viva de acuerdo a su propia idiosincracia espiritual, con apego al cumplimiento de los Siete Mandamientos.
Que el gentil no se aparte ni para un lado ni para otro: que no desbarranque hacia la idolatría o hacia cualquiera de los otros pecados que lo enrumban hacia el abismo; pero que tampoco se crea con derecho o deber para apropiarse de aquello que Dios ha decretado para que sea perpetuamente exclusivo de los judíos.

El gentil tiene los Siete Mandamientos como marco, como base, como raíces, de las cuales se derivan numerosas reglas de vida que muchas veces coinciden con mandamientos que Dios decretó para los judíos. Por ejemplo, Dios no ordenó al noajida “no estafar”, pero es una regla necesaria derivada del mandamiento de “no robar”, que calza perfectamente con alguno de los mandamientos entregados por Dios a los judíos.
Pero, están aquellos mandamientos que Dios ha decretado exclusivos de los judíos, que no pueden ni deben ser tomados por los gentiles. ¿Con qué excusa un gentil puede apropiarse de la herencia y patrimonio de los judíos que Dios determinó exclusivo para ellos?
¿Con qué descaro algun gentil puede pretenderse puro, justo, espiritual, cuando vive usurpan una identidad que le es ajena, aunque se justifique diciendo que lo hace para escalar en santidad?

Así pues, eres gentil, vive como tal.
Conoce los Siete Mandamientos y vívelos.
Conoce los reglamentos derivados y las costumbres que te conciernen y con ellos sé un constructor de Shalom.
En cuanto a lo que pertenece en exclusiva a los judíos, déjaselo a ellos.
Sé feliz, eres noájida.