¿Qué descendió para los gentiles en Sinaí cuando descendió la Torá para los judíos?

En el santo Talmud, recopilación sagrada de la Torá Oral, encontramos el siguiente pasaje que resulta a la vez misterioso y esclarecedor:

“¿Por qué se llama Sinaí al monte (en donde Dios entregó la Torá a los judíos)?
Repondieron los sabios: es el monte en que descendió la envidia/odio (siná) de los gentiles en contra de Israel”
Talmud Babli, Shabbat 89a

Los sabios de la santa Tradición no dejan pasar detalles, ven el bosque pero no dejan de ver el árbol. Ellos quieren saber porqué el monte escogido para ser el lugar en el cual recibió el pueblo judío la Torá se llamaba Sinaí.
Nos dicen algo sorprendente, una verdadera revelación, la palabra “sinaí” deriva de la misma raíz idiomática que “siná”, que significa odio al mismo tiempo que envidia.
El monte se llamaba de otra manera, pero cuando Israel recibió a perpetuidad la Torá en ese sitio, el monte fue llamado de otra manera, en alusión a algo trascendente que había ocurrido allí.
Pero, no se le denominó “monte de la luz”, ni “monte del encuentro con Dios”, ni “monte de la recepción de la Torá”… se le llamó y se le conoce luego de milenios como “monte donde descendió el odio/envidia de los gentiles en contra de Israel“.
Pero, ¿cómo es esto?
Si lo que descendió allí fue la Torá que Dios entregó a perpetuidad como herencia y patrimonio de Israel, ¿cómo nos dicen los sabios santos que lo que descendió fue el odio/envidia?

Debes reconocer que los sabios no se equivocan en asuntos de espiritualidad, si ellos dicen que descendió la “siná” de los gentiles en contra de los judíos, así mismo es.

Odian y envidian a Israel, porque fue el pueblo que se esmeró y se consagró al punto de ser meritorio para recibir la Torá.
Odian y envidian a Israel, porque a pesar de ser una nación débil y pequeña, con muchas desventajas materiales, igualmente pudo ser leal, con sus altibajos, pero nunca habiendo caído tan bajo como el resto de las naciones del mundo.
Odian y envidian a Israel, porque cuando los hebreos eran noájidas (en el tiempo antes de la entrega de la Torá) vivían de acuerdo a los Siete Mandamientos y por eso fueron escogidos para recibir la Torá.
Odian y envidian a los judíos, porque son ellos los dueños perpetuos de la Torá y no las naciones del mundo.
Odian y envidian a los judíos, porque ellos tienen de primera mano un texto sagrado que ellos anhelan para sí, que desean obtener, que quieren ser dueños, que desean leer y estudiar y de no poder hacerlo quemarán el texto y exterminarán a los judíos.

Así ha sido en el pasado y sigue siendo hoy en día.
No han faltado los desgraciados asesinos que llevaron a la muerte más horrenda a judíos, individuos y colectivo, a causa de su odio. Y los sigue habiendo. Ejemplo actuales, los imperialistas árabe-musulmanes; sus atrofiados aliados que se hacen llamar “progesistas”, especialmente los eruropeos; los nazis de toda calaña, entre otros miembros de esa fauna vil que infesta el mundo.

No faltan los malvados que no pretenden aniquilar judíos, pero sí erradicar el judaísmo. Promueven la asimilación de los judíos, impiden el pasaje de la tradición de una generación a la siguiente, perturban la vida judía, sin por ello atacar directamente el cuerpo del judío.

Están los otros espantosos enemigos de Dios y de los judíos, que son los que dicen “amar a los judíos”, pero actúan de un modo vil y traidor. Son los que se hacen llamar “nuevo israel”, “israel espiritual”, “israel en cristo”, “judíos mesiánicos”, entre otros farsantes, piratas de la fe y rebeldes en contra de Dios.
Una clase especial de estos últimos son los noájidas que no pretenden dañar directamente a los judíos, ni agredir al judaísmo, pero su odio interno, su envidia poderosa, su EGO al comando de sus vidas, les impulsan a buscar cosas judías para apropiárselas, para hacerse amos de ellas, para leer Torá, estudiar Torá, actuar a modo de medio-judios, etc., todo con la “sagrada excusa” (tono irónico) de querer hacer las cosas de modo “espiritual”… como “gentiles justos”.
Y esta clase de enemigos de Dios van por la vida diciendo que son gentiles justos, cuando no lo son realmente. Porque, niegan la Voluntad de Dios que decretó que la Torá es de Israel y no de los gentiles; el mismo Dios que impuso la ley de que el gentil no debe estudiar Torá, sino dedicarse a conocer y cumplir con los Siete Mandamientos y no otra cosa para llenar de espiritulalidad su vida.
Esta clase de gentil rebuscado, inventor de excusas floridas, eterno víctima de la incomprensión de otros (según fantasea), también odia profundamente a los judíos, y al mismo tiempo los envidia. Quiere ser uno de ellos, quiere convertirse, pero no le da el alma como para hacerlo de la manera legal y correcta. Quiere ser un judío, por eso tiene cien libros de judaísmo en su biblioteca, recita de memoria pasajes talmúdicos, tiene en su ropero su disfraz de judío ortodoxo, usa nombretes judaicos en su facebook, lee y enseña Torá (eso dice hacer), se busca alguna supuesta autoridad judaica que le dé cabida a tales disparates, pero en el fondo, en el triste y patético fondo de su alma, odia intensamente a Dios , a los judíos, y les tiene inmensa envidia.

Qué triste alma… qué desgraciado vagabundear por el mundo, errante y sin sentido, aferrándose a cualquier cosa que le satisfaga el EGO del momento…

Así es amigos queridos, esos gentiles que rechazan la enseñanza santa de que no se entrometan en cosas de Torá, que se creen con “superioridad” para tomar lo que se les antoja de la propiedad de Israel, no hacen otra cosa que seguir viviendo como sus antepasados que se arrodillaban delante del estiércol de la religión: odian y envidian a Israel, y por eso son esclavos de sus EGOS inflados y ávidos, codician lo que no les pertenece, traicionan a amigos y allegados con tal de obtener lo que no es de su propiedad, se envilecen pero siempre con una excusa brillante a flor de labios.
Tienen grandes proyectos que no dejan de ser vanidosas fantasías de un EGO desesperado por recibir mimos y caricias.
Odian y envidian a los judíos, por eso quieren tanto ser como un judío.
Odian y están enojados contra Dios, por eso meten la palabrita “dios” cada dos por tres, pero carecen de Dios en sus vidas.

Y, como la Tradición y la ciencia nos enseñan, aquel que envidia y odia, en el fondo solamente se odia a sí mismo. Porque no se ama, porque se rechaza, porque se desconoce, porque se desprecia, porque se siente poca cosa, porque se cree apartado de la “mano” de Dios.
Se odia a sí mismo…

Es a causa de gente como estas que el monte Sinaí recibió su nombre, gente infeliz, desgraciada, desagradecida, que no tienen la capacidad de ser leales a su identidad, que por ello repudian los vitales y perfectos Siete Mandamientos, pero se creen capaces de escoger aquellos rituales y costumbres judaicos que les puedan acariciar su inflado EGO.

Pobre gente, se odian a sí mismos, porque se saben impotentes, infértiles, vacíos, carentes de bendición aunque gocen de muchos bienes materiales.
Pobrecitos, son merecedores de nuestra compasión, porque odian ya que no tiene capacidad de hacer otra cosa. Envidian, porque no se dan cuenta de que con el noajismo, con los Siete Mandamientos, ya tienen la porción santa y eterna suficiente para alcanzar plenitud y bendición en este mundo y en la eternidad.
Pobres almas sufridas, a las cuales no debemos rechazar ni condenar, aunque sí ser tajantes y claros en los límites sagrados que han sido impuestos por Dios y que en modo alguno podemos nosotros violentar para dar satisfacción a sus alocados EGOS.

Así pues, querido hermano noájida, cuando veas a ese pobrecito desgraciado que se cree capaz de decidir qué puede y qué no puede hacer o tomar del judaísmo, en tanto desprecia su propia Torá, su propia esencia, su propiedad espiritual; cuando te topes con él, sé compasivo, comprende la miseria de su alma, no lo atormentes, pero ponlo en su lugar caballerosamente y dale un salvavidas llamado FULVIDA para que dejen de odiarse y de envidiar a otros.

Por otra parte, otros muchísimos gentiles quizás no estén conformes con que sea Israel el pueblo elegido para haber recibido la Torá y los 613 mandamientos. Sin embargo, sus almas no se dejan llevar por la vanidad y la maldad. No permiten ni toleran que sea el EGO el que controle sus vidas. Entonces, comprenden que como gentiles tienen un sagrado rol, una tarea única y especial, un camino hacia la santidad, una tarea espiritual brillante, su conexión propia con Dios, su Torá, que son los Siete Mandamientos Universales.
Se hacen conscientes de su identidad, de su propio pacto, de su lugar em el mundo y entonces, el odio no existe, la dependencia tampoco, la esclavitud menos. Cuando se hacen conscientes y viven a plenitud como noájidas, como Dios ha decretado que vivan, ya la envidia hacia los judíos no los corroe más. Ya dejan de sentirse secundarios, por lo que dejan de odiar a los judíos y a Dios. Se aman, se respetan, se valoran, trabajan junto a los judíos como socios de Dios en la tarea de construcción de Shalom.
Junto a los judíos, pero sin inmiscuirse en cosas judías, sin reclamar cosas judías, sin estudiar Torá, sin todas las petulantes necedades de los que siguen siendo esclavos de sus ciegos EGOS.

Está en ti, hermano querido, elegir si serás de los que odian a Dios, odian a los judíos, envidian a los judíos, aunque mencionen a Dios y digan amar a los judíos a cada rato;
o si escoges la vida la bendición, que es aceptar quien eres con sano orgullo, y entonces vivir como te corresponde con sana vitalidad.

¿Qué eliges hoy hermano noájida querido?
¿Que se te conozca como uno que actúa movido por el motor de odio y envidia, o ser reconocido y alabado como uno que alaba a Dios por todo lo que tiene?

19 pensamientos en “¿Qué descendió para los gentiles en Sinaí cuando descendió la Torá para los judíos?”

  1. Sr. Yehuda, en conclusion, como leo, ¿entonces todo esto del Sinai no fue mera coincidencia???.  si esto no fue coincidencia, entonces  para mi humilde entender Dios ,sabia de antemano que ante la rebelacionde la Tora al pueblo de Israel como consecuencia las naciones envidiarian a Israel?.

    Otra cosa, si  el santo pueblo de Israel,( que dure por la eternidad) si fuera chico y debil. no existiria en estos tiempos.

  2. Si disculpen mi Ortografia, si,  lo se, Israel ha sido bendecido, por ende, ninguno que trate o diga lo contrario podra cambiar las cosas, por que Israel es bendecido por el Rey. Pequeños y debilies somos todos aquellos que tratamos de oprimirlo, por que todos esos no sabemos y entendemos que el rey tiene algo muy especial para nosotros los Gentiles.

  3. Excelente texto, felicidades. Hoy aún existe la envidia en forma de religiones. E cristianismo dice que quien no tiene fe en el hijo de dios está condenado al infierno. Los mesiánicos dicen que es necesário aceptar al “mesías” para completar la Torá, y varias otras religiones que convertiron la Torá y los profetas a ellos. Que Dios tenga compasíon y misericordia de todos incluso de nosotros cuando contra los judíos y contra Dios, vivíamos en tales religiones.

  4. Ese es mi Amigo Y’, se despacho con todo, bravo por tus claras palabras, llenas de Bondad y Verdad, espero que todos las podamos entender felizmente, BUENO YO SIEMPRE ME HE HECHO UNA PREGUNTA, SI DIOS : ESCOGIO, APARTO, SEPARO, ENCOMENDO AL PUEBLO DE ISRAEL, A LA NACION JUDIA PARA ENTREGAR SU TORA’, ¿SERA QUE DIOS SE EQUIVOCO?, Yo no creo, lo que si estoy seguro es de que ha habido mas de un avivato envidioso, con ganas de brillar con luz prestada o robada?, que lo unico que logran es su propia oscuridad, Gracias Y’ .

  5. Moré, eso es hablar con luz.
    Para aquellos que esperan explicaciones judías, sustentadas en textos judíos y respuestas judías, “esta es una de ellas” ;
    pero claro:
    A veces se quiere ser judío, (sin tener idea de  los 7 mandamientos dados por el mismo Dios de Israel, a toda la humanidad), porque según asi se le sirve  realmente.
    A veces se quiere ser judío, porque ellos si que saben como servir al Dios de verdad, pero ignoran que desde su propia condición es posible servirle y ser realmente gratos a la eterna voluntad de Dios.
    A veces se quiere hacer del judaísmo algo accequible a todos los gentiles, pero manejan, mofdifican , arreglan, pintan, disfrazan, en fin para que todo el que quiera lo haga sin compromiso verdadero, sin exigencias “prehistoricas ” ó “pasadas de moda”  porque claro no todo les conviene,  no todo es tan facil de cumplir,  pero aun asi se quiere paracticar judaísmo (su propio judaísmo).
    A veces se es un noajida, con intensiones de ser judío.
    Y a veces se es un Noajida agradecido con nuestro Hacedor por siquiera tener la oportunidad de existir, por tener la oporunidad de servirle, por hacernos participes en su popósito de construcción de Shalom, por tener hermanos judíos que han merecido su Torá y tener la certeza de que no por ello dejamos de ser también hijos y recibir nuestra porción y bendición al hacer nuestra parte.
    Me siento profundamente agradecida con El Eterno, mi Hacedor  por darme esa oportunidad de ser noajida.

    1. @ellucho22: gran verdad dice ud.; es q no les interesa realmente hacer la volutnad de Dios, sino solamente dejarse lelvar por sus torpes EGOS. asi q les da lo mismo 7 o 613, pq sea como sea, incumpliran lo q les toque hacer. solamente viviran para llenar el vacio de sus almas con mentiras, con alabanzas a sus dioses, con cantitos y bailes "mesianicos", con pomposos titulos y rimbobantes predicas… todo eso para silenciar su angustia mortal, su vacio existencia… son como el polvo, son la nada misma, son escalvos del EGO… tienen ahora un salvavidas al alcance de sus manos, es FULVIDA, pero no lo tomaran pues sus EGOS son tan pesados que se seguiran hundiendo hasta lo mas oscuro de las oscuridades malditas… es triste, no? pobrecitos!

    1. @DavidF: amigo mio, es q los idolatras y los otros rebeldes (tales como los q se hacen pasar por "gentiles justos" pero viven cualquier cosa menos la justicia de ser gentil) desprecian la LEY de Dios, pero se amparan diciendo "dios" a cada rato, diciendo aleluya, levantando las manos derechas, repitiendo frases talmudicas, etc. los lideres q asi actuan son revoltosos impios, voluntarios traidores en contra de Dios. sus seguidores son ovejas ciegas y descarriadas que temen ser personas completas. unos y otros pecan. grcias a Dios tienen la oportunidad de salvar sus vidas, tanto los infames pecadores q lideran este tipo de secta, asi como los sectarios q a ciegas los siguen. pero deberan crecer, despojarse de sus egos negativos y vengativos para acatar con humildad la palabra verdadera del Dios vivo.

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