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Resp. 739 – Padrinos judios para sede fisica y libros?

periodista nos consulta:

¿No se podria pedir colaboracion a la Comunidad Judio y/o a la Embajada de Israel, para que colaboren con Fulvida a fin de imprimir tematicamente libros que tenemos en archivoa y contar con sede para actividades sociales, comunitarias y de expansion noajica?
Nerio Quiñones,58,periodista/traudctor,Parana,Argentina

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Pesaj para los noájidas

A mis amigos y hermanos noájidas:

¡Shalom!

Introducción
Pesaj es la primera de las festividades en la historia de la nación judía.
En ella, los judíos no sólo recordamos, sino que vivenciamos en cierta medida, las penurias y la redención que gozamos.
Tal como está dicho:

En cada generación debe considerarse cada judío/a como si hubiera sido redimido/a de la esclavitud de Egipto
(TB Pesajim 116b, a partir de Shemot/Éxodo 13:8)

Esa redención nos la proveyó el Eterno, (Él y nadie más, ver Shemot / Éxodo 11:4), hace más de 3300, cuando Él nos libertó de la terrible esclavitud a la que estábamos sometidos en Egipto.

Este hecho es fundamental en nuestra historia, y en nuestra forma de ser, por tanto debemos a diario recordarlo y que jamás se pierda de nuestras conciencias: el Padre nos liberó y por eso, sin excusas o dudas, le debemos nuestra vida y nuestra libertad.
Es un mandamiento para los judíos preservar este recuerdo, tal como está dicho:

para que te acuerdes todos los días de tu vida del día en que saliste de la tierra de Egipto.
(Devarim / Deuteronomio 16:3)

No hay dudas de que es una fiesta nacional, además de agrícola y espiritual, de los judíos; pues somos nosotros los que fuimos liberados (Devarim / Deuteronomio 6:21), son nuestros antepasados los que fueron rescatados por el Mismo Padre de garras de la esclavitud. Es nuestra historia, y no de nación ajena.
Para que no queden dudas, el Eterno nos lo dice claramente en Su perfecta Torá:

Los Hijos de Israel celebrarán Pesaj a su debido tiempo.
(Bemidbar / Números 9:2)

No dice los gentiles, ni el que quiera, sino que dice: “los hijos de Israel”, es decir: los judíos1.

Por lo tanto, tú mi querido amigo noájida NO tienes que celebrar Pesaj, pues no es lo que el Eterno te demanda, ni lo que nutre tu espíritu.

Para los noájidas
Sin embargo, el gentil que se esfuerza por permanecer devoto al Eterno, puede (y le conviene) marcar estos días de Pesaj en su agenda, para vivirlos de una manera diferente al resto de las semanas normales.
Ahora bien, que esta vivencia no se transforme en usurpar la identidad judía, que no le corresponde, pues de hacer así, está siendo rebelde contra Dios, pues pretende ser más sabio que el Padre, atribuyéndose acciones que Dios no le ha conferido como propiedad.
Es decir, si toma para sí festividades o acciones que Dios ha dado en exclusividad a los judíos, en lugar de estar haciendo bien las cosas, está trayendo miseria y destrucción al mundo.

¿Por qué habrías tú, amigo noájida, de marcar estos días como especiales?
Te puedo ofrecer dos respuestas:

  1. Afirmar la redención universal de Mano de Dios
    Pesaj, en la historia universal, es la primera proclamación de la libertad de la persona, así como es la primer manifestación de la autodeterminación de los pueblos. No fue una arenga surgida por intereses del momento, o conveniencia política; fue una declaración del Padre de todos los seres. Por tanto, el mensaje de “liberación” de Pesaj se convierte en universal.
    Es la idea que debes hacer tuya, es la idea a la que debes dar vida en estos días, y para todos los días.
    Libertad para ti, para los tuyos, para tu prójimo y para la sociedad.
    Creo que es suficiente importancia como para acompañar el festejo judaico, con celebraciones noájidas, que tengan su propio carácter.

  2. Asociarse y colaborar en la obra de traer santidad al mundo
    Los noájidas son los socios “mayoritarios” de los judíos en la obra de atraer bendición y santidad al mundo. Por tanto, cuando los noájidas celebran Pesaj (a su manera), están ayudando y fomentando a que los judíos lo celebren (como Dios les ha mandado a los judíos). Colabora con tu vecino o conocido judío, como tú puedas y él pueda precisar. Quizás el judío no recuerda que es la festividad, o ni siquiera sabe qué es lo que se festeja, o no tiene medios económicos para adquirir matzá o vino, o puede estar involucrado en idolatría, o… ¡tantos factores en contra de la belleza espiritual para el judío! Entonces, ¿qué esperas para darle una mano? Recuérdale que es Pesaj, contáctalo con nosotros para que reciba información, dale caridad si no tiene medios, enséñale que está en tremenda idolatría si aún es de los “mesiánicos”, o… ¡tanto tienes para hacer como noájida!
    Y si tienes algún familiar o amigo gentil, que no está actuando correctamente, pues viola algunos de los mandamientos que Dios ha dado a los gentiles: háblale del mensaje de libertad para todos, de solidaridad, de amor sin condiciones, del trabajo en equipo, de la fidelidad al Eterno. Invítalo a participar de encuentros noájidas, date tiempo para que él se sienta valioso, pues es un hijo de Dios, es tu hermano…
    Este es otro de los motivos para que tú, mi amigo noájida, tengas a Pesaj como una fecha de singular valor en tu calendario anual.

Esto podrías hacer…
¿Qué puedes hacer como noájida para que tu vida tenga un calidad diferente en la época de Pesaj?
Paso a enumerarte algunos actividades e ideas, que no son obligatorias, sino pautas de positivo influjo para tu vida:

  1. Los días previos a la festividad, haz una limpieza general en tu casa.
    Para los judíos esto se debe hacer para eliminar todo rastro de jametz, alimento fermentado. Pero tú no tienes obligación de mantener tu casa limpia de estos productos.
    Sin embargo, es parte de la vida noájida el mantener un ambiente, un hogar, un cuerpo limpios y saludables. A veces no tenemos tiempo para limpiar a fondo nuestras residencias, pues bien, ahora tienes la oportunidad para hacerlo.
    Y mientras sacas lo que no usas (recuerda que hay muchos indigentes que pueden beneficiarse con algunas cosas de aquello que tu no quieres más), en tanto estás esforzándote, acuérdate de cómo los antepasados de los judíos fueron esclavos durante siglos, como padecieron de innumerables tormentos, pero que finalmente encontraron la libertad por directa intervención del Padre.
    Y mientras meditas en esto, no olvides que en nuestro corazón y en nuestra mente suelen haber pesadas manchas, a las que dejamos allí por mucho tiempo. Entonces, aprovecha la época previa a Pesaj para limpiarte a fondo tu alma, tus pensamientos. Libérate de esas esclavitudes que te dominan: adicciones, malas relaciones, religiones contrarias a Dios, malos hábitos, etc.
    Es tu momento para limpiarte, por tanto, para liberarte.

  2. En la primera noche de Pesaj, convida a familiares y allegados (todos gentiles, por favor) a una cena festiva en tu hogar.
    Que haya ricos manjares, y ten a disposición vino (una copita por persona como máximo), y algunas matzot. Recuerda, ustedes no tienen obligación de comer matzá, que ni siquiera cruce por tu mente esa idea; pero tendrán ambos alimentos como símbolos: el vino para que celebren la libertad (una copia libera, una botella esclaviza); el pan ácimo para que tengan presente la pobreza de los judíos en Egipto, que solamente comían ese pan miserable. Alegría y miseria a la mesa, para que en nuestras vidas aprendamos a celebrar en los momentos de gozo, y a aceptar con entereza los tiempos de dolor. Ambos momentos sobrevendrán a nuestras vidas, y debemos celebrar así como padecer cuando corresponde.
    Pero además, sirve para que tengamos presente a los que sufren, a los que se alimentan miserablemente, a nuestro prójimo abatido, al necesitado de dinero o afecto; para que hagamos lo que tenemos a nuestro alcance para llevarles un bálsamo y verdadera esperanza.

  3. Que la cena o reunión familiar (o a veces comunitaria), presente claramente el motivo del convite: estamos para celebrar la vida, la libertad, la fidelidad a Dios, el amor al prójimo, el respeto a Israel.
    Si entre tus invitados hay misioneros (o personas que tienen fe en falsas deidades, en particular los que son muy militantes: los de Jesús), debes advertirles con tajante nitidez que no permitirás ni un intento para profanar la velada con sus imprecaciones tendientes al error.
    Por ejemplo: que ningún trasnochado diga que el vino es sangre y el pan ácimo el cuerpo de alguna mitológica deidad. O por ejemplo: que nadie se atreva a mencionar que la redención viene por tener fe en falsos dioses, cuando sabemos que Pesaj celebra precisamente todo lo contrario, que solamente Dios (el que libertó a Israel) es el único que “salva” (Ieshaiá / Isaías 45:22).

  4. El marco físico se ve engalanado si se tiende un mantel blanco sobre una mesa solemne, llena de manjares y saludables bebidas. NO se abstengan de comer leudado, aunque sí sería conveniente limitar (aunque no eliminar totalmente) los alimentos que son considerados impuros en el kashrut.
    No olviden agradecer brevemente al Uno y Único, proveedor de sustento antes de ingerir el alimento.

  5. En el transcurso de la cena se debe proceder a lo esencial, que es el conversar acerca de los relatos de la redención de Israel de la esclavitud, y el largo y tortuoso camino que lo llevó finalmente a poder despojarse de las cadenas espirituales que cargaron incluso décadas después de romper las cadenas físicas.
    Es importante que como material de referencia NO se utilicen Biblias, esas que surgen de la fantasía enviciada de los ajenos al judaísmo; ni comentarios o interpretaciones que no sean las provistas por maestros judíos idóneos; ya que (nuevamente lo digo) a veces por querer hacer lo bueno, uno tropieza con la tentación conducente de lo negativo.
    Les recomiendo que usen los textos publicados en este sitio, serjudio.com, y en nuestro sitio hermano fulvida.com .

  6. Sería excelente que todos los invitados pudieran participar, haciendo preguntas pertinentes y no capciosas, y relatando lo que hayan aprendido acerca del evento de la libertad de Pesaj, o que expusieran conceptos prácticos acerca de “la libertad”.
    Por otra parte, aprovechen la oportunidad para disfrutar de la conversación con amigos y familiares; sin apuros, sin la molestia de la TV o radio, sin teléfonos, sin traer a la mesa temas de polémica innecesaria.
    Bonito sería que la conversación girara en torno a temas altruistas, elevados, de inspiración, y de concordia familiar.
    Y por supuesto, que no se abstengan de alabar y agradecer al Eterno por los bienes (pocos o muchos) con los que les ha bendecido en sus vidas. Que sea un trago de libertad en medio de la vida ajetreada… por favor…

  7. Si hay niños, haz lo posible para que ellos participen y se interesen en el tema.
    Prepara juegos, dales material de lectura previa, enséñales canciones, etc.
    Que sea un momento de encuentro familiar, ¿qué más bello hay?

  8. Es muy bueno si los invitados se comprometieran (de ahora en adelante) en el esfuerzo por atraer la redención al mundo, por el único medio humano posible: el cumplimiento de los mandamientos que Dios le ha dado a cada quien.
    Como parte de este compromiso, que cada cual procure acercar a más gentiles al estilo de vida que les es propio y saludable: el noajísmo.

  9. Durante cada día de los siete de Pesaj, estaría muy acorde que te tomaras un par de minutos para alabar al Eterno por la liberación de Israel, y para rogarLe por la pronta venida del Mashiaj con la consecuente redención final de todas las naciones de la tierra.

  10. Es muy bueno que aumentes las cantidades destinadas a tzedaká -caridad, contribuciones económicas a pobres o instituciones de educación judía-, pues es uno de los modos de asociarse con Dios en la tarea de redimir al mundo (no olvides que Pesaj es, en rigor, la celebración de la libertad de los padecimientos materiales).
    Puedes hacernos llegar tus aportes, que nos serán de gran ayuda para continuar con nuestra labor educativa y libertadora; haz clic aquí por favor.

  11. En todo momento debe quedar absolutamente claro que el gentil se está refiriendo a la historia de Israel, que no le es propia, y a los milagros, hechos maravillosos, y liberaciones que el Eterno proveyó a los judíos.
    En todo momento el gentil debe guardarse de no tomar para sí mandamientos rituales que son exclusivos de los judíos, y que no le reportan bendición al gentil que se los atribuye arbitrariamente.
    Tenlo siempre presente, para Pesaj y para cada día.

  12. Por último, sería hermoso si pudieras conseguir la invitación de judíos piadosos para que pasaras con ellos alguna de las dos cenas festivas (en la diáspora) del comienzo de la festividad.

Creo que con estas actividades e ideas, tú y los tuyos estarán en el camino de los que actúan con fidelidad al Eterno, y con amor al prójimo.
No romperán las normas de Pesaj, y crearán un ámbito de paz, libertad y verdadero desarrollo espiritual.

Un gran abrazo a todos mis hermanos, noájidas y judíos, que a pesar de las dificultades aman intensamente a Dios y desean servirLo y por tanto aman a su prójimo y le ayudan.
Y un gran abrazo a ti, hermano y amigo, que todavía estás bajo el liderazgo equivocado pero que sabes que pronto te liberarás y nos acompañaras en el Camino del Bien y de Luz.

Shalom, cuídense y gocen de lo permitido

Moré Yehuda Ribco
(Publicado originalmente en serjudio.com, en vísperas de Pesaj 5766
Republicado por primera vez en FULVIDA en el 2007)

Notas:

1- Para los que siempre buscan “peros”, para hacer lo que se les antoja y no lo que les corresponde, les aclaro que lo que está escrito en Bemidbar / Números 9:14 refiere a conversos al judaísmo, y no a gentiles; o a moradores temporarios en la tierra de Israel.

Siete la base de la plenitud

Los siete mandamientos de Noé/Noaj no deben ser vistos como limitantes; al contrario, representan un extenso código de moralidad.
Son raíces para poblados árboles de reglamentos y virtuosas conductas.
A continuación les presento dos listas que enumeran mandamientos propios de los judíos pero que constituyen reglamentos para los noájidas.
Esta temática la he tratado en otras ocasiones, así que el lector interesado puede buscar en el sitio y en SERJUDIO.com para hallar mucho más del buen pan espiritual noájico.


Las 30 leyes codificados por Samuel ben Hofni Gaon, basadas en la tradición histórica noájica:


  1. Creer en la unicidad de Dios.
  2. No a la idolatría.
  3. No cometer blasfemia.
  4. Elevar los rezos a Dios.
  5. No jurar en falso.
  6. No cometer suicidio.
  7. No asesinar.
  8. No incurrir en adulterio.
  9. Formalizar los matrimonios mediante intercambios de bienes.
  10. No mantener relaciones sexuales incestuosas.
  11. No mantener relaciones coitales homosexuales.
  12. No al bestialismo.
  13. No castrar.
  14. No comer de un animal muerto naturalmente.
  15. No comer el miembro de un animal vivo.
  16. No comer ni beber sangre.
  17. No cruzar especies de animales.
  18. Administrar justicia
  19. Ofrecer sacrificios a Dios, como está estipulado.
  20. No robar.
  21. Respetar al padre y la madre.
  22. No adorar al Molej/Moloc (sacrificios infantiles).
  23. No a la brujería.
  24. No consultar adivinos.
  25. No hacer conjuros.
  26. No realizar hechicerías.
  27. No consultar a los médium.
  28. No consultar espíritus negativos.
  29. No practicar magia.
  30. No a la nigromancia.

Esta es la lista moderna basada en una comparación de los preceptos noájicos con los judaicos, fue elaborada por el Doctor A. Lichtenstein, de acuerdo a Maimónides.

Primer fundamento: No idolatría

  1. Prohibido pensar en la posibilidad de que exista una deidad que no sea Dios, el Uno y Único.

  2. Prohibido hacerse, o mandar a hacer, cualquier imagen con fines de adorarla.

  3. Prohibido hacer ídolos para uso de otros.

  4. Prohibido hacer cualquier escultura (de las vedadas), aunque no sean expresamente con fines idolátricos.

  5. Prohibido jurar por cualquier falsa deidad, ni adorarla, ni ofrendarle cualquier cosa, ni realizar ningún ritual religioso frente a un ídolo, incluso aunque no sea el acto habitual de adorarlo.

  6. Prohibido adorar cualquier idolatría de acuerdo a sus ritos corrientes.

  7. Prohibido sacrificar a los hijos, o hacerlos pasar por el fuego, en honor al Molej/Moloc.

  8. Prohibido la práctica y consulta de Ov.

  9. Prohibido la práctica y consulta de Iddoni.

  10. Prohibido recurrir a cualquier cosa idolátrica, sea de palabra, pensamiento, acción o cualquier otra cosa que pueda inducir a apartarse de Dios.

Segundo fundamento: No blasfemar

  1. Reconocer la existencia del Eterno.

  2. Reverenciar a Dios.

  3. Rezarle a Dios.

  4. Santificar el Santo Nombre de Dios, incluso a través del martirio.

  5. Prohibido execrar el Santo Nombre de Dios, aunque se llegue al martirio.

  6. Estudiar las partes permitidas de la Torá.

  7. Honrar a los sabios de la Torá, y respetar a los maestros propios.

  8. Prohibición de maldecir (proferir insultos).

Tercer fundamento: No robar

  1. Prohibido hurtar (en secreto).

  2. Prohibido robar (abiertamente).

  3. Prohibido usurpar.

  4. Prohibido estafar (mentir).

  5. Prohibido negarse a pagar lo que se adeuda.

  6. Prohibido cobrar de más.

  7. Prohibido codiciar.

  8. Prohibido desear lo ajeno.

  9. Permitir al obrero comer de los frutos de su labor, cuando se dan determinadas condiciones reglamentadas.

  10. Prohibido para el obrero comer de los frutos de su labor, cuando las condiciones no lo habilitan.

  11. Prohibido para el obrero llevarse los frutos de su labor, deben ser ingeridas en el lugar de trabajo.

  12. Prohibido secuestrar.

  13. Prohibido usar falsos pesos y medidas.

  14. Prohibido poseer falsos pesos y medidas.

  15. Se debe ser exacto en el uso de pesos y medidas.

  16. El ladrón debe devolver, o pagar por, lo que ha robado.

Cuarto fundamento: No asesinar

  1. Prohibido asesinar a cualquier persona (asesinato no es lo mismo que matar o ajusticiar).

Quinto fundamento: No relaciones sexuales ilícitas

  1. Prohibido copular con la madre.

  2. Prohibido copular con la hermana.

  3. Prohibido copular con la esposa del padre.

  4. Prohibido copular con la esposa de otro hombre.

  5. Prohibido copular un hombre con un animal.

  6. Prohibido copular una mujer con un animal.

  7. Prohibido mantener relaciones sexuales homosexuales masculinas.

  8. Prohibido mantener relaciones sexuales un hombre con su padre.

  9. Prohibido mantener relaciones sexuales con el hermano del padre.

  10. Prohibido ponerse en cualquier situación que pueda derivar en un acto sexual prohibido.

Sexto fundamento: Establecer cortes de justicia

  1. Designar jueces y oficiales de justicia en cada una de las comunidades.

  2. Tratar con igualdad a los litigantes.

  3. Indagar diligentemente en el testimonio de los testigos.

  4. Prohibido proceder maliciosamente contra alguno de los litigantes.

  5. Prohibido que el juez reciba regalos o sobornos de los litigantes.

  6. Prohibido que el juez honre a uno de los litigantes en juicio.

  7. Prohibido que el juez actúe movido por el temor a uno de los litigantes.

  8. Prohibido que el juez llevado por su compasión favorezca a un litigante pobre.

  9. Prohibido que el juez discrimine a un litigante porque sea un pecador.

  10. Prohibido que el juez, llevado por su debilidad, no imponga las penas justas y apropiadas.

  11. Prohibido que el juez discrimine contra el extranjero, el desamparado o el huérfano.

  12. Prohibido que el juez oiga la declaración de uno de los litigantes en ausencia del otro.

  13. Prohibido designar a un juez con reconocida ignorancia de la ley.

  14. Prohibido incriminar bajo evidencia circunstancial.

  15. Prohibido castigar por delitos cometidos bajo coerción.

  16. La corte es la capacitada para administrar la pena capital.

  17. Prohibido que la ley sea tomada bajo propia mano, vengarse.

  18. Obligación de prestar testimonio en la corte.

  19. Prohibido prestar falso testimonio.

Séptimo fundamento: No comer partes de un animal con vida

  1. Prohibido comer partes de un animal que esté con vida.

  2. Prohibido comer partes de un animal que haya sido matado por otro animal.

¿Qué descendió para los gentiles en Sinaí cuando descendió la Torá para los judíos?

En el santo Talmud, recopilación sagrada de la Torá Oral, encontramos el siguiente pasaje que resulta a la vez misterioso y esclarecedor:

“¿Por qué se llama Sinaí al monte (en donde Dios entregó la Torá a los judíos)?
Repondieron los sabios: es el monte en que descendió la envidia/odio (siná) de los gentiles en contra de Israel”
Talmud Babli, Shabbat 89a

Los sabios de la santa Tradición no dejan pasar detalles, ven el bosque pero no dejan de ver el árbol. Ellos quieren saber porqué el monte escogido para ser el lugar en el cual recibió el pueblo judío la Torá se llamaba Sinaí.
Nos dicen algo sorprendente, una verdadera revelación, la palabra “sinaí” deriva de la misma raíz idiomática que “siná”, que significa odio al mismo tiempo que envidia.
El monte se llamaba de otra manera, pero cuando Israel recibió a perpetuidad la Torá en ese sitio, el monte fue llamado de otra manera, en alusión a algo trascendente que había ocurrido allí.
Pero, no se le denominó “monte de la luz”, ni “monte del encuentro con Dios”, ni “monte de la recepción de la Torá”… se le llamó y se le conoce luego de milenios como “monte donde descendió el odio/envidia de los gentiles en contra de Israel“.
Pero, ¿cómo es esto?
Si lo que descendió allí fue la Torá que Dios entregó a perpetuidad como herencia y patrimonio de Israel, ¿cómo nos dicen los sabios santos que lo que descendió fue el odio/envidia?

Debes reconocer que los sabios no se equivocan en asuntos de espiritualidad, si ellos dicen que descendió la “siná” de los gentiles en contra de los judíos, así mismo es.

Odian y envidian a Israel, porque fue el pueblo que se esmeró y se consagró al punto de ser meritorio para recibir la Torá.
Odian y envidian a Israel, porque a pesar de ser una nación débil y pequeña, con muchas desventajas materiales, igualmente pudo ser leal, con sus altibajos, pero nunca habiendo caído tan bajo como el resto de las naciones del mundo.
Odian y envidian a Israel, porque cuando los hebreos eran noájidas (en el tiempo antes de la entrega de la Torá) vivían de acuerdo a los Siete Mandamientos y por eso fueron escogidos para recibir la Torá.
Odian y envidian a los judíos, porque son ellos los dueños perpetuos de la Torá y no las naciones del mundo.
Odian y envidian a los judíos, porque ellos tienen de primera mano un texto sagrado que ellos anhelan para sí, que desean obtener, que quieren ser dueños, que desean leer y estudiar y de no poder hacerlo quemarán el texto y exterminarán a los judíos.

Así ha sido en el pasado y sigue siendo hoy en día.
No han faltado los desgraciados asesinos que llevaron a la muerte más horrenda a judíos, individuos y colectivo, a causa de su odio. Y los sigue habiendo. Ejemplo actuales, los imperialistas árabe-musulmanes; sus atrofiados aliados que se hacen llamar “progesistas”, especialmente los eruropeos; los nazis de toda calaña, entre otros miembros de esa fauna vil que infesta el mundo.

No faltan los malvados que no pretenden aniquilar judíos, pero sí erradicar el judaísmo. Promueven la asimilación de los judíos, impiden el pasaje de la tradición de una generación a la siguiente, perturban la vida judía, sin por ello atacar directamente el cuerpo del judío.

Están los otros espantosos enemigos de Dios y de los judíos, que son los que dicen “amar a los judíos”, pero actúan de un modo vil y traidor. Son los que se hacen llamar “nuevo israel”, “israel espiritual”, “israel en cristo”, “judíos mesiánicos”, entre otros farsantes, piratas de la fe y rebeldes en contra de Dios.
Una clase especial de estos últimos son los noájidas que no pretenden dañar directamente a los judíos, ni agredir al judaísmo, pero su odio interno, su envidia poderosa, su EGO al comando de sus vidas, les impulsan a buscar cosas judías para apropiárselas, para hacerse amos de ellas, para leer Torá, estudiar Torá, actuar a modo de medio-judios, etc., todo con la “sagrada excusa” (tono irónico) de querer hacer las cosas de modo “espiritual”… como “gentiles justos”.
Y esta clase de enemigos de Dios van por la vida diciendo que son gentiles justos, cuando no lo son realmente. Porque, niegan la Voluntad de Dios que decretó que la Torá es de Israel y no de los gentiles; el mismo Dios que impuso la ley de que el gentil no debe estudiar Torá, sino dedicarse a conocer y cumplir con los Siete Mandamientos y no otra cosa para llenar de espiritulalidad su vida.
Esta clase de gentil rebuscado, inventor de excusas floridas, eterno víctima de la incomprensión de otros (según fantasea), también odia profundamente a los judíos, y al mismo tiempo los envidia. Quiere ser uno de ellos, quiere convertirse, pero no le da el alma como para hacerlo de la manera legal y correcta. Quiere ser un judío, por eso tiene cien libros de judaísmo en su biblioteca, recita de memoria pasajes talmúdicos, tiene en su ropero su disfraz de judío ortodoxo, usa nombretes judaicos en su facebook, lee y enseña Torá (eso dice hacer), se busca alguna supuesta autoridad judaica que le dé cabida a tales disparates, pero en el fondo, en el triste y patético fondo de su alma, odia intensamente a Dios , a los judíos, y les tiene inmensa envidia.

Qué triste alma… qué desgraciado vagabundear por el mundo, errante y sin sentido, aferrándose a cualquier cosa que le satisfaga el EGO del momento…

Así es amigos queridos, esos gentiles que rechazan la enseñanza santa de que no se entrometan en cosas de Torá, que se creen con “superioridad” para tomar lo que se les antoja de la propiedad de Israel, no hacen otra cosa que seguir viviendo como sus antepasados que se arrodillaban delante del estiércol de la religión: odian y envidian a Israel, y por eso son esclavos de sus EGOS inflados y ávidos, codician lo que no les pertenece, traicionan a amigos y allegados con tal de obtener lo que no es de su propiedad, se envilecen pero siempre con una excusa brillante a flor de labios.
Tienen grandes proyectos que no dejan de ser vanidosas fantasías de un EGO desesperado por recibir mimos y caricias.
Odian y envidian a los judíos, por eso quieren tanto ser como un judío.
Odian y están enojados contra Dios, por eso meten la palabrita “dios” cada dos por tres, pero carecen de Dios en sus vidas.

Y, como la Tradición y la ciencia nos enseñan, aquel que envidia y odia, en el fondo solamente se odia a sí mismo. Porque no se ama, porque se rechaza, porque se desconoce, porque se desprecia, porque se siente poca cosa, porque se cree apartado de la “mano” de Dios.
Se odia a sí mismo…

Es a causa de gente como estas que el monte Sinaí recibió su nombre, gente infeliz, desgraciada, desagradecida, que no tienen la capacidad de ser leales a su identidad, que por ello repudian los vitales y perfectos Siete Mandamientos, pero se creen capaces de escoger aquellos rituales y costumbres judaicos que les puedan acariciar su inflado EGO.

Pobre gente, se odian a sí mismos, porque se saben impotentes, infértiles, vacíos, carentes de bendición aunque gocen de muchos bienes materiales.
Pobrecitos, son merecedores de nuestra compasión, porque odian ya que no tiene capacidad de hacer otra cosa. Envidian, porque no se dan cuenta de que con el noajismo, con los Siete Mandamientos, ya tienen la porción santa y eterna suficiente para alcanzar plenitud y bendición en este mundo y en la eternidad.
Pobres almas sufridas, a las cuales no debemos rechazar ni condenar, aunque sí ser tajantes y claros en los límites sagrados que han sido impuestos por Dios y que en modo alguno podemos nosotros violentar para dar satisfacción a sus alocados EGOS.

Así pues, querido hermano noájida, cuando veas a ese pobrecito desgraciado que se cree capaz de decidir qué puede y qué no puede hacer o tomar del judaísmo, en tanto desprecia su propia Torá, su propia esencia, su propiedad espiritual; cuando te topes con él, sé compasivo, comprende la miseria de su alma, no lo atormentes, pero ponlo en su lugar caballerosamente y dale un salvavidas llamado FULVIDA para que dejen de odiarse y de envidiar a otros.

Por otra parte, otros muchísimos gentiles quizás no estén conformes con que sea Israel el pueblo elegido para haber recibido la Torá y los 613 mandamientos. Sin embargo, sus almas no se dejan llevar por la vanidad y la maldad. No permiten ni toleran que sea el EGO el que controle sus vidas. Entonces, comprenden que como gentiles tienen un sagrado rol, una tarea única y especial, un camino hacia la santidad, una tarea espiritual brillante, su conexión propia con Dios, su Torá, que son los Siete Mandamientos Universales.
Se hacen conscientes de su identidad, de su propio pacto, de su lugar em el mundo y entonces, el odio no existe, la dependencia tampoco, la esclavitud menos. Cuando se hacen conscientes y viven a plenitud como noájidas, como Dios ha decretado que vivan, ya la envidia hacia los judíos no los corroe más. Ya dejan de sentirse secundarios, por lo que dejan de odiar a los judíos y a Dios. Se aman, se respetan, se valoran, trabajan junto a los judíos como socios de Dios en la tarea de construcción de Shalom.
Junto a los judíos, pero sin inmiscuirse en cosas judías, sin reclamar cosas judías, sin estudiar Torá, sin todas las petulantes necedades de los que siguen siendo esclavos de sus ciegos EGOS.

Está en ti, hermano querido, elegir si serás de los que odian a Dios, odian a los judíos, envidian a los judíos, aunque mencionen a Dios y digan amar a los judíos a cada rato;
o si escoges la vida la bendición, que es aceptar quien eres con sano orgullo, y entonces vivir como te corresponde con sana vitalidad.

¿Qué eliges hoy hermano noájida querido?
¿Que se te conozca como uno que actúa movido por el motor de odio y envidia, o ser reconocido y alabado como uno que alaba a Dios por todo lo que tiene?

Denunciar y detener a los “fetraficantes” sin miedo

En más de una ocasión nos hemos topado con alguno de esos malandrines que han aprendido -a medias- un par de conceptos judaicos y pretenden hacerse pasar por maestros, sabios, líderes, etc.
Por lo general estos malandrines solían ser pastores evangélicos, que de un día para el otro se hacen llamar “rabino mesiánico”, o títulos estrafalarios similares (haham, profeta, rohe, ioresh, more, etc.) y que quizás de pronto hasta se hicieron líderes noájicos, o “gentiles justos mesiánicos” o cualquier otro rol que se inventaron o que consiguieron con “sincera astucia”.
Sea cual fuera la careta que muestren, lo que no pierden son las mañas para manipular a la gente, envolver en sus telarañas a los de buen corazón, pedir dinero para tal o cual causa para quedarse ellos con la gordura más sabrosa, convertir sus bocas en cloacas en contra de los que no están en su sintonía, hacerse las pobres víctimas en una clásica jugada de manipulador, etc.
Siguen con sus astucias, con sus corrupciones, con sus perversiones, y sin dudas con sus carismáticas personalidades, que los llevan a parecer simpáticos, entradores, convincentes, firmes en sus creencias, aunque ayer fueron evangélicos, hoy mesiánicos, mañana noájicos, pasado noájicos de Jesús, en un mes noájida cabalístico o noájida jasídico y así siguen cambiando de disfraz pero siempre apegados a su ambición, al amor por el dinero, al deseo de dominar a otros, a su pasión por que su nombre sobresalga, etc.
Hacen del engaño en el área de la fe su trabajo, su profesión más rentable, y son expertos, hábiles, preparados, entrenados, saben cómo conseguir ese diezmito o esa ofrenda, entienden a la perfección los mecanismos emocionales para llevar a sus audiencias hacia lugares infectados de maldición pero que a ellos personalmente les brindará platita.
En el nombre de la religión o de lo espiritual van engañando, metiendo ideas terribles en sus audiencias, generando miedo y duda y resentimiento en quien le presta atención, todo en nombre de la religión, de algún dios que les promete salvación a cambio de que la gente deje plata y siga con fidelidad de oveja ciega a este pastor.
Son hábiles, lo repito, astutos como su modelo original: el serpiente de Edén.
También mencionaba a Dios, también quería hacer creer que buscaba el beneficio de sus oyentes, también hacia de la religión su negocio, también era la más astuta de la ciudad, también mentía con una calidad impresionante que hacía parecer a la verdad mentira y a la mentira verdad, también despreciaba y menospreciaba a quien pudiera desenmascaralo, etc.
Sí amigo mío, como ese o esa pastor/a que tienes a tu lado, que te dice que eres judíos “sefaradita” porque en tu apellido hay una “z”, o porque tus antepasados fueron españoles, o porque eres judío por fe, o porque eres noájida pero debes estudiar la parashá, o eres noájida pero tienes que convertirte a judío para ser completo, o vivir como judío pero sin convertirte con rabino ortodoxo, etc., etc… sea lo que sea, nunca falta el pedido de dinero, o el hacerte sentir culpable o con miedo o fracasado, o presionarte para que hagas lo que él quiere y le conviene, etc.
Todo sazonado con técnicas de manipulación sutiles y con muchas alabanzas a “dios”, y con alelushas y con sentimentalismo, y mensajes proféticos que solamente él recibe, etc.
Un gran producto comercial, que te hace vibrar, que te hace creer, que te lleva al abismo.

Ahora, ¿sería correcto denunciar públicamente a una persona como esta?
Mira claramente.
Entre los dos o tres conceptos que a medias se aprendieron de judaísmo, mencionan el no hacer “lashón hará”, es decir, no hacer maledicencia, no declarar lo negativo que se sabe de alguna persona.
Con la misma excusa me escriben cada dos por tres diciendo que no puedo seguir diciendo del tal Jesús que era pecador, blasfemo, rebelde, terrorista, infame, de la peor calaña… pues sería -según ellos- hablar negativamente de un buen tipo.

Lo cierto es que la ley judía, que no es mandamiento para ti como gentil justo/noájida, pero que es sanamente aplicable, dice precisamente otra cosa.
Claramente expresa la ley judía que cuando se sabe de alguno que es pecador habitual y voluntario, no hay que tener concesiones con una persona así y se la debe denunciar siempre que se pueda, para que nadie caiga en sus redes, para que ningún inocente se perjudique.
Precisamente es parte del respeto a la persona y a Dios no dejar a los malvados que prosperen a causa de nuestro silencio o neutralidad.
Te lo transcribo de las famosas e ineludibles leyes del Jafetz Jaim capítulo 4, regla 7-8 (de la versión mexicana de la guía del   Rav Pliskin):

Si alguien ha desechado por completo la observancia de los preceptos, o continuamente viola algún precepto cuya severidad es conocida por todos, está permitido avergonzarlo por motivo de sus faltas. Ya que él no ha sucumbido a la tentación, sino que consciente y voluntariamente viola los preceptos de Dios, está permitido relatar a otros sobre su conducta.
Cuando esa persona comete un acto que puede ser interpretado como bueno o malo, no se le debe dar el beneficio de la duda. La prohibición de decir cosas que irriten a alguien, no se aplica a esta persona. Por lo tanto está permitido avergonzar a esa persona.

Está muy claro entonces lo que debes hacer, siempre y cuando no exageres, no mientas, no hables por rumores y no busques algún placer de esto.
Solamente por el amor a las criaturas de Dios debes hacerlo, para salvar al prójimo de las trampas de estos piratas de la fe, para detener el avance de la corrupción de los enemigos de Dios y del hombre.
No estarás pecando si cuentas lo que sabes, si lo denuncias públicamente, si le quitas la careta para que se vea su fiero rostro verdadero.
Tenlo presente, ahora y siempre.
Por supuesto, cuida de no caer tú presa de tus palabras, cuídate para que no puedan actuar en tu contra legalmente, pero no dejes que por tu miedo o debilidad el malvado siga desparramando su infernal veneno.

Espero que la enseñanza que viene desde lo más profundo de la Torá, adecuado para el noájida, te llegue al alma y te mueva ahora mismo a dejar sin poder al perverso, a ese que conoces, que sigues perdonando, al que sigues escudando y por tanto haciéndote cómplice de su maldad.

Por último, estos timadores y algunos que los siguen te saltarán con que no debes juzgar, que solamente Dios es el juez.
Tienes al menos dos respuestas, la primera es que ellos hablan de “dios”, pero adoran a su dios EGO, que es dinero, poder, fama, automóvil de marca y muy caro, casa bonita, acostarse con jovencitas de la congregación, dioses ajenos, etc.
La segunda respuesta es la que sin errores te brinda la cita que te di, allí dice que no debes ser compasivo con alguien así, un reconocido pecador, vulgar en sus actos aunque quiera hacerlas parecer como la gran cosa.

Quizás sigas dudando, porque el veneno de estos timadores te ha penetrado profundo, entonces tómatelo con calma. No me creas a mí, indaga, investiga, encuentra evidencias, busca la verdad hasta hallarla.
Pero ten presente que si no los detienes tú que sabes lo que están haciendo, entonces te haces cómplice de sus maldades y tendrás tu porción de dolor en el mundo venidero.
El pecado de estos fetraficantes es terrible, porque engañan, mienten, roban, llevan a la miseria al prójimo, llevan a la desesperación/enfermedad/muerte a otros, dan falso testimonio, hacen pecar a otros, son blasfemos, adoran dioses ajenos… ¿tú quieres ser realmente el cómplice de esta gente?

No es ante este simple maestro ante quien deberás rendir cuentas… es ante Dios quien te ordenó los Siete Mandamientos y espera de ti que los cumplas con fidelidad.

A construir Shalom, también erradicando -legalmente- a las malas hierbas del jardín del Eden.

Resp. 720 – Fue Cremada Y ahora Que?

dahniel nos consulta:

Estimado Maestro
Mi abuela fue cremada por falta de ingresos.
1. Que debemos de hacer con las cenizas?
2. Ella tiene lugar en la vida venidera?
3- Mi Tia dice que ella no tiene lugar en el mundo venidero por haber sido cremada.
4- Mi abuela vivio en idolatria aun siendo judia de linea directa matrinal comprobada, pero jamas instruida en lo correcto.
5. Tendra Dios misericordia de ella?
Gracias
Daniel, Lopez, 27, Trabajador Social, San Diego, EEUU

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El poderoso socio en la construcción de Shalom

Esta semana el pueblo judío lee públicamente de la Torá la porción denominada Mishpatim, que se encuentra en el libro de Shemot/Éxodo inmediatamente después del relato de la Revelación de la Torá de Dios a Israel en Sinaí.
En uno de sus pasajes leemos:

Se levantaron Moshé [Moisés] y Iehoshua [Josué] su ayudante, y Moshé [Moisés] subió al monte de Elokim;
(Shemot / Éxodo 24:13)

Al respecto traemos a colación el siguiente comentario publicado en la magna obra “La Voz de la Torá”, volumen 1, del rabino E. Munk z”l:

…Alshaij explica que la prerrogativa otorgada a Iehoshua en relación a los ancianos y aun a Aarón se basa en el hecho de que él frecuentaba a Moshé y se ponía personalmente a su servicio, de una manera ininterrumpida.
Rabí Shimon bar iojai declara, en efecto, que esta devoción permanente al servicio de los estudiosos de la Torá es más meritoria que el estudio de la Torá, propiamente dicho (Berajot 7b).
Sin duda, Iehoshua no era más sabios que los setenta ancianos, ni superior en piedad a Aarón y sus hijos, pero él era el servidor de Moshé.

En numerosas ocasiones hemos encontrado noájidas que lloran, reclaman, se enojan, inquieren, siguen reclamando, adoptan, insisten, se rebelan, se enojan aún más, por querer estudiar Torá, por apropiarse de la misma, por pretender vivir una vida acorde a los 613 mandamientos pero sin convertirse a judíos.
Dicen sentirse vacíos sin Torá, sin dirección, sin espiritualidad, sin camino, y denuncian esa “discriminación” de parte de este autor por negarles su “derecho” a beber de la Torá.
Cuando, de hecho, es la propia Torá la que declara su unión perpetua y única con la nación judía y no con los gentiles; cuando es la propia ley espiritual la que determina claramente que no es de los noájidas la Torá ni lícito para ellos su estudio.
No es este humilde autor quien pone trabas, ¡todo lo contrario!
Pero, hay una ley espiritual eterna, marcada a fuego por el propio Dios que restringe el estudio de Torá a los judíos, dejando para los noájidas una tarea especial, trascendente, luminosa, de eternidad y santidad que es la construcción del Shalom por medio del cumplimiento de los Siete Mandamientos Universales y la aplicación a vivir a través de sus reglamentos derivados.

Esto no hace al judío más o menos que el noájida.
Esto no hace al noájida más o menos que el judío.
Los hace diferentes pero unidos por su finalidad común: servir a Dios por medio del acatamiento de Su Voluntad determinada para cada uno.

Del párrafo de Torá citado y del sabio comentario del ilustrado rabino podemos enteder algo de singular valor y edificación para el noájida, y quizás particularmente para el anhelante de incurrir en estudio de Torá.

Como noájida tienes tu misión sagrada, que no incluye el estudio de la Torá, ni el bucear en sus rincones, ni el indagar como investigador por sus letras y páginas. Como noájida tienes tu misión sagrada que pasa por los Siete Mandamientos Universales.
Esto no te deja fuera de la santidad, no te aparta de Dios, no te deja vacío de espiritualidad, sino todo lo contrario, te eleva hasta las alturas más sublimes, tal como el siervo Iehoshua, quien por mérito a su asociación con Moshé fue llamado por Dios para ascender y no por otra cuestión.
Otros eran más cultos que Iehoshua, otros eran más perfectos en el cumplimiento de los mandamientos que Iehoshua, otros llevaban una vida de mayor “espiritualidad” (según entiende el vulgo por tal), pero sin embargo, fue su humilde adhesión a su maestro lo que le confirió a Iehoshua su grandeza.

Repitamos las palabras del príncipe del conocimiento: “la devoción permanente al servicio de los estudiosos de la Torá es más meritoria que el estudio de la Torá, propiamente dicho“.
¿Te queda claro?
Tu mérito sagrado, como noájida, no se cuenta por tu afán de estudiar Torá, por lo que hayas estudiado de la misma, por lo que recuerdas de ella, por lo mucho que eres capaz de desafiar a judíos en memorización de pasajes de Torá, por tu colección de libros judaicos leídos… ¡nada de ello te dará el mérito de alzarte por sobre tu rutina y hacerte llegar a la cima espiritual que te corresponde!

Pero, ser socio en la construcciíon de Shalon, de manera permanente, sin excusas, sin buscarle peros, sin argumentos falaces, sin romperte la cabeza para encontrar que sí puedes leer de Cabalá, jasidismo, o similar…
Tu habrás de construir Shalom de manera constante, sirviendo como socio de tu compañero judío en la tarea de traer la Luz del Eterno al mundo, o de revelarla a ojos de las naciones.

Tal el mensaje de la Torá para ti esta semana.
Puedes estar de acuerdo o no, puedes quejarte y seguir reclamanado la porción que no te correponde ni te pertenece, o puedes hacer algo útil en tu vida y construir Shalom sin envidiar la porción del prójimo.

Depende de ti cuánto recibirás de la bendición que está lloviendo ahora del Cielo sobre ti.
El balde para recoger la lluvia de bendición se denomina NOAJISMO, Siete Mandamientos Universales, tan simple, tan completo, tan tuyo.

Resp. 689 – Debo leer EL ZOHAR?

makanaki nos consulta:

Estimado More: Hace unos dias,me obsequiaron tres tomos en español del ZOHAR, y tengo la inquietud respecto a si debo o no leerlo.
Espero su respuesta para proceder de conformidad.
Gracias por su colaboracion.
Antonio Herrera, 40 años, abogado, Cali, Colombia

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Por amor a Israel

Este texto esta dirigido a todos los noajidas, queriendo ser parte del pueblo de Israel, que por amor, piensan o pretenden que les estan ayudando y se estan ayudando, por tomar esta decision. Lo cual desde mi punto de vista es errado.
Quisiera, desde este humilde lugar, logicamente, convencer que desde el noajismo se puede hacer mucho por el judaismo.

Asimilacion o Asociacion

La Asimilación es la manera como se señala al proceso de integración de un grupo dentro de lo que se tiene establecido como lo común a una comunidad mayor o dominante.
La presunción de que dichos elementos generales son la garantía de la convivencia dentro de un estado o territorio, es la que motiva el inicio de dicho proceso.

En este proceso, el grupo que es absorbido y pierde por lo general su originalidad de manera parcialo total como sus maneras de hablar, su dialecto, sus peculiaridades en el habla, sus modos de ser y otros elementos de su identidad cultural cuando entra en contacto con la sociedad o cultura dominante.

En una Asociacion, existen socios o socias, que es la denominación que recibe cada una de las partes en un contrato de sociedad. Mediante ese contrato, cada uno de los socios se compromete a
aportar un capital a una sociedad

También se llama socio a cada una de las partes que trabajan conjuntamente en desarrollar un negocio empresarial, cualquiera que sea la forma jurídica utilizada.

En la empresa del Eterno hay dos socios, Judaismo y Noajismo.

Gentiles Justos

No se si conocen la organización Yad Vashem, pueden encontrar sobre ella, en algun buscador.
Van a ver una sección sobre los justos de las naciones ,la importancia que tienen y las historias personales de cada uno de ellos.
Fueron personas, no judias, que ayudaron a judíos a sobrevivir el lamentable episodio del Holocausto en la Segunda Guerra.

Seguramente ha habido casos de noajidas ayudando a judios en la historia, en otras epocas que quiza no esten registrados

Pero hoy, siendo más concientes que en generaciones pasadas, no deberían ser hechos aislados, o de pocos podemos construir un cerco que permita a los judíos trabajar en paz, que hagan lo que tienen que hacer y que nos enseñen dentro de lo que tenemos permitido.
Porque estamos en una etapa en la cual deberiamos garantizar su tranquilidad. No puede ser que tengan que hacer el trabajo solos.
Nuestra pasividad ha causado, perdidas invaluables dentro del judaismo, asimilaciones, pogroms, asesinatos porque no fuimos capaces de concientizar a nuestros propios, equivocados, hermanos noajidas de que el odio hacia lo judaico no es el camino, sino el camino es el amor hacia lo nuestro.

Sinceramente creo que si la decisión es seguir adelante con lo judaico, asimilarnos, no vamos a generar nada para lo judaico, solo vamos a entorpecerlo, ya que aqui, el ahora, donde vivimos, hay muchos noajidas ansiosos de muerte, destrucción y sangre.

No podemos permitirlo, tenemos que quedarnos y seguir trabajando, difundir, construir Shalom, asociarnos.

Si queres a Israel, quedate en el Noajismo.

El valor de la vivencia

El valor de la vivencia

Vale preguntarse si para hablar de la vida noájida cada idea deba ir acompañada de un versículo del Tanaj que sustente lo que estamos planteando. Existe la tendencia de creer en algo o todo, si y solo si, está acompañado de algunos versos bíblicos o citas de Sabios Judíos. ¿Por qué? Vestigios religiosos, no hay más.

Se tiende a menospreciar aquellas ideas planteadas desde la vivencia, pero carentes de un texto del Tanaj que “demuestre” que es verdad. La gran mayoría de nosotros dependemos de versículos que avalen lo que otros plantean respecto de la vida noájica. Si tiene sustento bíblico, entonces es verdad, si no lo tiene, entonces es tan solo una simple y pobre vivencia de algún emocionado noájida de esos que se ven pasar constantemente.

Ejemplo: Si quiero hablar del valor de un maestro para la vida, puedo hacerlo citando aquella máxima del Talmud: “hazte de un maestro…”, y le sumo una pequeña explicación de lo que dijeron los sabios acerca de esa frase. O más bien “noajizo” la frase.

O puedo hablar del importante rol que ha desempeñado mi maestro desde hace aproximadamente cuatro años, contar cómo me ha ayudado, mostrar los resultados de seguir sus consejos, enseñar por qué ante una decisión lo primero que hago es consultarle, y más.

Alguno creerá que es la manipulación del maestro que quiere hacer ver a sus discípulos sus grandes capacidades para ayudar a otros.

Otro ejemplo seria hablar de la importancia de dar caridad. Si quiero persuadir a otros a que aparten algo de su dinero y lo donen a una buena causa, debo presentar una larga lista de argumentos bíblicos y judaicos para demostrar que lo que planteo es verdad, y que por tal razón es bueno hacerlo. ¿Por qué? Religión.

Pero si quiero hablar acerca de lo grandioso de la caridad, sin depender de citas bíblicas, entonces no tendré muchas oportunidades de que me crean. No importa que presente un estado de cuenta basado en “Antes de dar caridad – Luego de dar caridad”. Incluso podría mostrar fotos que enseñen cómo vivía cuando no practicaba la caridad, y fotos desde que la practico. Aun así no me creerían.

Incluso muchos osarían creer que el maestro me mandó a pedir dinero porque su bolsillo está roto. (En lo personal, comencé a dar caridad luego que lei que los grandes millonarios del mundo la practican y la aconsejan a todo aquel que desee aumentar sus ingresos. No lo hice porque “la biblio o rabino tal lo dijo”).

Va a ser obvio que si fundamento mi práctica con algunas frasecitas, entonces tendré más posibilidades de hacer que otros hagan lo sugerido. Es para pensar.

Otra tendencia que se deja ver constantemente es aquella que menosprecia las máximas de algún personaje nacido de entrañas gentiles y que nada tiene que ver con lo judío. Puedo citar a Henry Ford, Simón Bolivar, Aristóteles, Mao, etc, y saber que a muchos les costará comprender sus palabras como consejos para aplicar a nuestras vidas.

Pero si cito a Maimonides, Rashi, Rabi Akiva, Hillel, Najman, o algun otro sabio judío, entonces puedo tener la seguridad que mi idea será bien vista. ¿Por qué? Religión.

Y es que la religión (sea cual sea) condiciona a sus seguidores a hacer todo lo que se les ocurra basado en su libro sagrado o en las palabras de los personajes significativos de su haber.

Como noájida que ha procurado purgarse de cualquier parásito proveniente del consumo de la comida podrida de las religiones, me he visto en la diaria y constante obligación de comprender mi identidad espiritual basado, mayormente, en las experiencias cotidianas, en lo real, en la práctica, en el constante ejercicio y mejoramiento de los 5 planos de mi existencia.

Es una dura tarea desaprender y aprender un sinfín de pautas que permitan al alma gentil desarrollarse a plenitud, de manera balanceada.

Para muchos podría sonar ofensivo saber que para ser noájida pleno no es necesario andar pendientes de Dios, o lo que es, espiritualizar hasta la taza de café. Y para eso no me baso en mi pobre percepción de la vida. Me baso en prestar atención a aquellos que siempre han andado con Dios a lo largo de la historia. Explico: entra a una página judía y cuenta cuántos artículos se tratan de Dios, y cuántos se tratan de la vida, de ser mejor persona, de vivir con los pies en la tierra, sabiendo que todo lo que se hace en Esta Vida repercutirá para la Otra.

Ser noájida no es sinónimo de ‘endiosar’ al noajismo. Quien así vive, aun a sabiendas de su identidad, tiene la gran labor de dejar de creer que está en una religión. Y es que se puede ser noájida, creer que se es libre de las religiones, y al mismo tiempo creerse parte de LA RELIGIÓN VERDADERA.

Si hay algo que debemos y podemos aprender del judaísmo es que este nunca se ha mostrado como una religión. Quienes ven al judaísmo como religión son aquellos propios o ajenos que nunca se han comprometido a pleno con su identidad espiritual. (Saber que el noajismo existe no es sinónimo de estar comprometido con él).

Lo cierto es que mientras más nos comprometemos con nuestra identidad, menos la veremos como una religión en la cual nos inyectamos una dosis de “religiosina” y ponemos cara de santos, y salimos a la calle a dejar una estela de estrellitas mientras caminamos.

La vivencia, la praxis noájida, el diario vivir, lo que hacemos, tiene tanto o más valor, peso y autoridad como cualquier frase, versículo o máxima que podamos aprender y repetir a otros para demostrar que no somos del común. Mientras esas vivencias estén basadas en principios eternos, entonces tienen peso.

Pasar de lo teórico a lo práctico, sin caer en falsas espiritualidades, sin creernos algo más que humanos, es una responsabilidad que cada uno debe decidir si asumir o dejarla de lado.

Tenemos 5 planos por explotar, por vivir, por experimentar. En cada plano podemos hacer grandes cosas que repercutan en pro de la vida de quienes nos rodean. Pero si no salimos de la mentalidad de “si no está en la biblia, entonces no es verdad”, o “si no lo dijo algún sabio entonces no lo creo”, “si el moré no lo dice entonces quien lo diga es un mentiroso”, el noajismo no pasará de ser un bebé que falla cada vez que intenta levantarse, o una moda que depende de con qué pie nos levantamos ese día.

Por tal razón nos corresponde vivir noájidas, y contar a otros qué hacemos con nuestra vida, cómo lo hacemos, para qué, con qué fin, sin que eso signifique imponer a otros nuestras prácticas, pero que tampoco lleguemos a pensar que quien cuenta lo que hace con su identidad sufre de déficit de atención y requiere que le den aprobación ajena. O incluso creer que miente y que nos quiere embutir su embuste.

Y también nos corresponde aprender a apreciar aquello que otros (basados en su esfuerzo, basados en su constante asesoría con el maestro que se hicieron para la vida) intentan ayudarnos a ver a través de sus experiencias.

Personalmente estoy más abierto a aprender de aquellos que hablan desde lo vivido que de aquellos que hablan desde una frasecita sacada de algún libro por demás ajeno. Y lo hago entendiendo que aquel que cuenta lo que ha hecho, lo hace con el único propósito de enseñar a otros que ser noájida comprometido con la vida, vale la pena.

Aprecio los versículos, aprecio las frases judías, jasidicas, etc, las respeto, PERO amo y admiro el gran valor de muchos para dejarlas donde deben estar y comenzar a vivir su identidad, y hablar desde ella.

Finalmente,

¿Será que tienes algo qué contarnos basado en tu vida noájida o acaso sabes que eres noájida pero aun no has empezado a vivir el noajismo? Si no tienes nada bueno que contar, si lo que tienes para decir es algún cliché o algún texto modificado que encontraste en una página judía, entonces no has comenzado a vivir la grandeza de ser noájida, o si sospechas que dependes de lo bíblico para creer en el consejo de otro, ya es momento de asumir el compromiso de vivir tu identidad y ocuparte de los 5 planos de tu existencia.

¿Lo harás? ¿Nos contarás?

Recuerda, somos constructores de shalom. Un constructor CONSTRUYE. Y contar lo vívido es una forma de construir shalom.

Nota: No tengo ningún versículo que de peso a lo anteriormente expuesto. Si lo crees, bien, si no lo crees, bien.

Aclaratoria: el texto no es un ataque a los estudios y exposiciones sustentadas con versículos y fuentes judías, para muestra ver los artículos que he traducido al respecto, y cuya aprobación ha sido dada por el Profesor Yehuda. Como dicen por ahí: “el que tiene ojos para ver…”