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El sentido de hacer

Tengo poca experiencia de vida, pero este año me han sucedido muchas cosas, algunas “buenas”, algunas “malas”, y pongo entre comillas los calificativos porque todas me han servido para aprender, para crecer, considero que si estamos prestos a percibir el mensaje que está implícito en aquellos acontecimientos que pasan alrededor nuestro tenemos la clave del sentido de la vida, que no es otra cosa que vivir haciendo.

El año comienza cada doce meses y nosotros no planificamos lo que nos va a pasar, lo que no nos puede pasar porque afectaría nuestro quehacer diario, no planificamos siquiera nuestro quehacer diario, solo salimos a hacer.

Pero “hacer” suena muy simple, ¿quizás deberíamos decir “hacer con sentido”?; no creo, pues para mi suena redundante, porque si alguien rompe los vidrios de una tienda, no está haciendo, está deshaciendo, la semántica nos advierte también sobre el sentido de la vida.

En la Torah leemos claramente:

“Y bendijo Dios al día séptimo, y le santificó, porque en él holgó de toda su obra, que creó Dios para hacer “

 

(Bereshit/Génesis 2:3)

 

Cuando leemos que D’’s creó los cielos y la tierra y todo lo que en ellos hay para “hacer” podemos entender “para ser un elemento productivo”, los preceptos que D’’s nos ha dado tanto a gentiles como a judíos, buscan que el hombre no solo “no haga” acciones indebidas, sino que se esmere en “hacer acciones productivas”.

Que no solo tenga conciencia de la existencia de D’’s, sino que también Le agradezca Su interés y amor por su persona; que no maldiga Su Santo Nombre, sino que bendiga cada gusto que D’’s le ha permitido gozar; que no se conforme con no matar, más bien genere vida; que además de no robar, dé abundantemente, que no mantenga relaciones conyugales ilícitas, pero que también viva una vida de pareja a plenitud, buscando la unidad con su pareja cada día, que no coma partes de un animal con vida, pero también que se nutra adecuadamente, que mantenga su organismo saludable.

Y uno de los siete nos dice claramente “hacer” y encierra a los otros seis, instituir un sistema legal y de justicia que permita la convivencia entre los seres humanos con su entorno, que asegure la supervivencia de la Creación y mantenga al mundo en armonía.

Trabajemos ¡YA! en la institucionalización de este sistema que tanta falta nos hace y HAGAMOS un mundo mejor.

Proceso exitoso de CABALA-TERAPIA

Un proceso exitoso de CABALA-TERAPIA se puede describir como constituido por
tres etapas:

  1. Etapa de Reconocimiento
  2. Etapa de Conversi�n
  3. Etapa de Fortalecimiento.

Te explicar� muy brevemente lo que sucede en cada etapa.

Etapa de Reconocimiento.
�sta es la etapa inicial, cuando el viajero no tiene certeza del destino de su
traves�a.
Casi siempre la persona cuando comienza un proceso de CABALA-TERAPIA no sabe
bien qu� quiere, ni c�mo lo quiere, pero sabe que algo quiere, que algo le est�
faltando y que ese algo lo precisa ya.
A la hora de buscar causas que generan los efectos sufridos, la persona casi
siempre se�ala alg�n rasgo negativo en particular (propio o ajeno), e incluso se
aferra a alguna imagen negativa a la que tilda de causante de su malestar, sin
criticar la veracidad de su f�rrea acusaci�n.
En los hechos, casi nunca ese rasgo es el fundamental ni el principal; e incluso
es probable que ni siquiera exista en la realidad.
Por consiguiente, en esta etapa el CABALA-TERAPEUTA asiste a la persona a
reconocer la/s causa/s ciertas de sus malestares.
No es tarea sencilla, puesto que el CABALA-TERAPEUTA debe encontrar el verdadero
rostro de la persona detr�s de sucesivas m�scaras que �sta, consciente o
inconscientemente, se pone.
No es tarea f�cil, pero es posible, puesto que por m�s coberturas y sombras que
se a�adan, la luz del alma nunca se extingue, y es imposible ocultarla
indefinidamente.
Llega el momento, quiz�s meses o a�os m�s tarde, que lo que el CABALA-TERAPEUTA
ha distinguido como rostro interno de la persona, finalmente �sta reconozca como
propia. Se refuerzan los l�mites, se conocen las fronteras y la necesidad de que
�stas sean mantenidas firmemente, aunque con saludable flexibilidad.
As�, por fin, la persona est� habilitada para apartarse de lo que le hace mal, y
del mal que ella misma provoca (as� misma y a otros); puesto que en tanto se
est� en la ignorancia, se est� en error constante.
En esta etapa el CABALA-TERAPEUTA act�a como compa�ero de viaje a la par que
como investigador, sin dejar nunca su rol de maestro en las artes del vivir con
correcci�n, de acuerdo a las normas del equilibrio en los cinco planos de la
existencia humana.

Etapa de Conversi�n.
Tras el reconocimiento es muy probable que acometan con violencia las culpas,
propias o ajenas, que se muevan sentimientos de c�lera, venganza, decepci�n,
desesperanza, hast�o, etc. Cuantiosas cantidades de energ�as te�idas de
negatividad que han estado acumul�ndose en el viajero durante a�os de negrura.
Es imprescindible que el CABALA-TERAPEUTA est� bien centrado en su rol de gu�a y
maestro, para ense�ar a la persona mecanismo, herramientas, m�todos que le
permitan aliviar las tensiones y dirigir las energ�as hacia la construcci�n a la
luz de metas trascendentes.
En esta etapa es vital que el viajero aprenda el valor de la (verdadera)
humildad, y del buen humor como claves para aligerar la carga de la negatividad.
Tambi�n es necesario que aprenda a encontrar el punto de luz en mitad de la
noche, la dosis de bien en lo que parece todo malo.
Si en la etapa anterior aprendi� a distinguir la luz de las sombras, en esta secci�n debe diferenciar entre las sombras que son producto natural de la luz, de aquellas que son antag�nicas a la misma.
En este momento, la persona no solamente se aparta a�n m�s de lo que le hace mal,
sino que adem�s empieza a enfocarse en lo que es bueno.
Cuando se busca el bien, y se lo siembra, es que se est� en el camino de
cosechar bien.

Etapa de Fortalecimiento.
Llegados a este punto es necesario que la persona comprensa cabalmente los
hechos e ideas que se confabularon para provocarle el sufrimiento previo, de
modo tal de aprender a vivir de otra manera, con conciencia, responsabilidad y
sentido. Aparta de esta manera la posibilidad de recaer en errores de percepci�n
y en acciones perjudiciales que le hundan nuevamente en el cieno de la duda y la
acci�n nociva.
En esta etapa el CABALA-TERAPEUTA es nuevamente un compa�ero de viaje, pero
adem�s es el que con el di�logo cotidiano, carente de sofisticaciones
innecesarias, permite que el viajero se entrene para vivir a plenitud en sus
cinco planos de existencia.
Es ahora el viajero quien debe tomar en sus manos la l�mpara que le continuar� alumbrando, es quien debe aventurarse a mirar hacia el espejo y tener el valor para reconocerse realmente.
De esta manera, la persona est� totalmente enfocada en lo que es bueno, est�
ejercitada para desarmar lo negativo, para extraer la energ�a de lo destructivo
y dirigirla hacia lo que es construcci�n.

Hasta aqu� una muy r�pida ojeada de un proceso exitoso de CABALA-TERAPIA.
Me gustar�a que te atrevieras a conocerte en verdad, que quisieras ense�arte
mejores maneras para vivir y relacionarte y que tengas el deseo de ser fuerte y
valeroso para gozar �ntegramente de las buenas cosas que desde Arriba te est�n
prodigando.
Te espero para que tomes sesiones online de CABALA-TERAPIA, caminemos juntos en
este camino de Luz…

Lic. Yehuda Ribco
Si deseas m�s informaci�n, haz clic aqu�:
CABALA-TERAPIA.

Resumen Evento Táchira 2006

Resumen Evento Táchira 2006

Si tuvi�ramos que hacer un resumen en una palabra acerca del primer
encuentro No�jida en Venezuela, lo mejor seria decir "pr�ctico". Puesto que
lo que all� se disemin� fue la sencillez, simplicidad, llaneza y naturalidad
del estilo de vida de todos los no jud�os, los descendientes de N�aj/No�.

El Evento comenz� con entrevista en la TV y en dos importantes programas radiales, en los cuales el maestro Yehuda Ribco demostr� valores fundamentales tales como la humildad, la sinceridad, la claridad, el apego a la Verdad, el amor al pr�jimo, el valor �nico de la familia, el respeto por las diferencias, el servicio verdadero al Eterno.

Por primera vez, Venezuela ha resultado ser el punto de encuentro para la
Comunidad No�jida; el Ciclo de Conferencias: T�chira 2006 "Abrazando la
Tor� – Abrazando la Vida
" (24, 25, 26,27, y 28 de Febrero) en San Crist�bal,
estado T�chira, reuni� a un p�blico muy variado de No�jidas de distintos
sectores sociales, provenientes de diferentes partes del pa�s.

Un �xito que cont� con la participaci�n de m�s de 150 personas por
conferencia y present� siete (7) pl�ticas a cargo del Lic. Profesor Yehuda
Ribco (de Montevideo – Uruguay), director de la p�gina serjudio.com.
As� como ense�anza de c�nticos y rezos aptos para no�jidas en honor y respeto del Eterno.

El Profesor Yehuda Ribco, con su agudo pero sencillo estilo, disert� acerca
de las necesidades prioritarias de la Comunidad No�jida en la actualidad.

Temas como:

"A tu Encuentro con la Tor�"
Para todos aquellos no jud�os que desean iniciarse en los caminos No�jidas y
apreciar la herencia, La Tor�, que ha alimentado al pueblo jud�o durante
milenios. Se nos ense�� c�mo la Tor� es verdadera, que no reposa su mensaje en la fe, sino en la Verdad.

"Respuestas a Preguntas"
�C�mo vive un No�jida?, �C�mo celebra las fiestas?, �Qu� estudia un
No�jida?; y muchas m�s preguntas que son esenciales para vivir en justicia.

"Mashiaj en el Tanaj y en la Tradici�n Oral"
�Qui�n es el Mashiaj?, �un siervo sufriente o un rey triunfante?, �qui�n
califica para ser el Mes�as?, �es el Mes�as un salvador? Y todo lo referente
al Verdadero Mashiaj seg�n las Escrituras y la Sabidur�a Hebreas.

"David y Goliat, un cuento una historia, una reflexi�n"
Ense�anza significativa que nos insta afrontar los desaf�os de la vida
cotidiana con el prop�sito de superarlos y aprender de ellos.
Se nos ense�� tambi�n a aprender, no meramente a recolectar frases y datos, sino a elaborarlos de manera creativa y siempre fiel a la Verdad de la Tor�.
No debemos temer a la pregunta, sino al silencio enga�oso y a la mentira.

"Poderoso Sexo"
Atrayente tema que expone la �ptica jud�a/no�jida acerca de la sexualidad con
sentido y prop�sito. Para todos aquellos que desean superar los tab�es y
prejuicios de tan importante responsabilidad y disfrute que Dios ha provisto
al ser humano.

"Conciencia No�jida"
Un llamado puntual a todos aquellos que han decidido renunciar a la
idolatr�a y tomar la sabidur�a de la vida No�jida como semilla para sembrar
en justicia y segar en Vida Eterna.

"El mensaje que El�as no aprendi�"
La Verdad est� cercana y se presenta en la intimidad, en el susurro del alma que se conecta con la Tor�.
En el furor, el show, el espect�culo, en el vozarr�n dif�cilmente se encuentro el camino hacia el Eterno.
El que anhela la Verdad, no teme las preguntas ni los silencios reflexivos.

Todos estos fueron clave para concretar los lineamientos trascendentales del
estilo de Vida No�jida significativo.

Tambi�n destacamos el lanzamiento de dos llamativos libros:

"Luz para la Vida" Gu�a para buscadores de Dios; y

"Aromas del Para�so" Cabalaterapia para la vida Cotidiana.

Creemos que son muy efectivos, ineludibles y oportunos, adem�s de bien
encaminados.

Adem�s, se dio nacimiento a la fundaci�n "Luz de Vida" FULVIDA, cuyo
prop�sito es difundir el conocimiento de las Sagradas Escrituras (el Tanaj)
mediante la ense�anza y capacitaci�n sistem�tica de las SIETE (07) LEYES DE
NO� (NO�J) en el contexto de la cultura y tradici�n hebrea, as� como
trabajar por la extensi�n del movimiento de los Benei N�aj en Venezuela y
otras naciones.

Dicha Fundaci�n est� encabezada por el Licenciado Profesor Yehuda Ribco
quien funge como Presidente Honorario y Mentor, y el Sr. Alfredo Zambrano,
quienes, junto con su equipo de trabajo, tienen como meta ayudar a todas
aquellas personas a que encuentren las herramientas adecuadas para aplicar
las leyes No�jidas y los valores que la Tor� (los cinco Libros de Mois�s)
contiene para sus vidas, teniendo la oportunidad de formar grupos de estudio
con el fin de consolidar este ideal.

Muy pronto FulVida organizar� y realizar�: talleres, seminarios,
conferencias, congresos y otros eventos, as� como tambi�n cursos de estudio
y formaci�n, actividades especiales socio-culturales, tanto en el �mbito
privado como p�blico, en sitios de concentraciones, y a trav�s de los Medios
de Comunicaci�n y de la difusi�n por libros y materiales impresos e
Internet.

Para todos aquellos fieles de entre las naciones que deseen adquirir los
libros as� como las conferencias en audio, pueden escribir al e-mail:
info@fulvida.com, solicitando m�s informaci�n o para adquirir los productos.

 

Si deseas organizar un evento semejante en tu ciudad y quieres recibir el
apoyo de FULVIDA, cont�ctanos a info@fulvida.com

Es importante que nos unamos, que hallemos la fuerza que el Padre nos ha inspirado en nuestro interior, para combatir el mal que se viste como santidad, para traer Luz al Mundo.
Un�monos ahora, es tiempo de sembrar para recoger paz y bendiciones.

Si no eres jud�o, s� feliz: eres no�jida.
Por el pronto retorno de los fieles de entre las naciones,

Lic. Jonathan Ortiz
FulVida Venezuela

La historia gemela de Jeroboam – Primera parte

Por Alfredo Zambrano G.


Le invitamos a
que lea con paciencia, con dedicación y mucho esmero este
texto que ha sido cuidadosamente elaborado para su
instrucción y desarrollo en la vida noájida.



“Yo, pues, te tomaré a ti, y reinarás sobre todo lo que
deseare tu alma, porque serás rey sobre Israel. Y sucederá
que si obedecieres todo cuanto te mandare, y anduvieres en
Mis caminos, e hicieres lo recto a Mis ojos, guardando Mis
estatutos y Mis mandamientos, como lo hizo David, Mi siervo,
entonces Yo estaré contigo, y edificaré para ti casa segura,
como la edifiqué para David; y a Israel te la daré a ti”.


(1 Reyes 11: 37-38)

Seguir leyendo La historia gemela de Jeroboam – Primera parte

Sexualidad saludable

Como sabes, existen cinco planos que conforman al ser humano:

Espiritual, Intelectual, Social, Emocional y Físico.

Para que la persona viva en armonía, con equilibrio y de manera constructiva,
cada uno de estos planos deben ser nutridos y sostenidos dentro de los
parámetros de lo saludable y lo correcto.

Te explicaré muy brevemente cuales serían los parámetros básicos para
mantener una sexualidad saludable, para las personas noájidas:

Plano Lo saludable
Físico Mantener relaciones sexuales con otra persona.
Esto significa que la masturbación, de manera compulsiva o que reemplaza
el contacto con otra persona, cae bajo la sombra de lo no saludable.
Es aconsejable que se mantengan las relaciones en una cantidad que sea satisfactoria.
Emocional Que las relaciones sexuales sean ejercidas con una
persona querida, que sea significativa y no meramente una persona del
momento.
Esto significa que no es emocionalmente saludable el contacto sexual con
prostitutas o en relaciones ocasionales con quienes no se tiene lazos
afectivos.
Social Que las relaciones se den en los lugares y momentos
socialmente aceptados. Y que sean en condiciones y situaciones
correctas.
Por ejemplo, en intimidad, respetando las reglas de la urbanidad, etc.
Dentro de lo que cada sociedad define como "bueno".
Intelectual Que se actúe en lo sexual con conciencia y
responsabilidad.
Esto quiere decir que se cuide la persona de enfermedades de transmisión
sexual, de embarazos de no deseados, de relaciones con personas que
podrían resultar nocivas de cierta manera, etc.
Espiritual Que la sexualidad se ejerza dentro de los lazos del
matrimonio, con la pareja única, estable y fiel.
Que sea una relación heterosexual.
Que haya mucho respeto entre ambos miembros.

Cuando todos estos componentes se encuentran, finalmente la persona encuentra
gozo y sentido en su relación de pareja.

Si quieres saber más, te invito a que visites
CTERAPIA

Lic. Yehuda Ribco 

Ocurre en el Oriente

*Julio Mar�a Sanguinetti
Ex Presidente de la Rep�blica O. del Uruguay*

 La simplificaci�n vulgar presume que la guerra que hoy afecta a Israel
y El L�bano es algo nuevo. En el propio mundo �rabe se est� hablando hoy de la
6�. Guerra.

La verdad hist�rica nos dice que ella empez� el mismo d�a del
nacimiento del Estado israel�, en 1948, y no ha cesado a�n, con la
alternancia de per�odos de fuego y sangre con otros de diplomacia armada.
No ha habido un d�a de sosiego, desde aquel lejano tiempo en que, bajo el
influjo emocional del Holocausto perpetrado por los nazis contra el pueblo jud�o,
la organizaci�n internacional se decidi� a reconocerle un hogar que
le diera asiento, en el que pudiera reencontrarse con sus tradiciones ancestrales
y construir su nuevo tiempo.

Esa idea que gan� espacio en el mundo civilizado, necesit�, desde
el primer d�a, de la voluntad de lucha del pueblo israel�. Fueron entonces los
gobiernos �rabes los que no aceptaron ni siquiera la creaci�n del otro Estado,
el palestino, y desataron una guerra dirigida a impedir que aquel
balbuceante Estado jud�o se consolidara. Esa guerra, esa misma guerra, es la que
hoy contin�a, con un conjunto de Estados u organizaciones isl�micas
que propugnan su desaparici�n, bajo la misma horrenda consigna repetida por tantos
labios y que en los �ltimos meses ha reflotado el Presidente del
Ir�n en su versi�n original: "Borraremos a Israel de la faz de la tierra".

Nadie de buena fe puede ignorar que este es el hecho central del conflicto,
aunque los escenarios hayan ido cambiando. Todo lo que transcurre
alrededor es accesorio a esta circunstancia nuclear: en el mundo �rabe
siguen existiendo grupos isl�micos, que son gobierno en algunos Estados como Ir�n
y Siria, cuya pol�tica es la destrucci�n de Israel y el exterminio del pueblo jud�o.

A partir de esa definici�n, que parece ignorarse, no hay duda de que
el escenario ha ido modific�ndose y presenta hoy caracteres propios.
Israel ya no es el mismo d�bil Estado de 1948. Pero tampoco es la vigorosa naci�n
militarizada de "La guerra de los 6 d�as" de 1967 o de la de Yom
Kippur en 1973. Su �xito ha sido darle bienestar y cultura a su gente. Como consecuencia,
cada vida duele m�s y la movilizaci�n de sus j�venes es un
sacrificio que crece d�a a d�a. Frente a unos enemigos que siguen pobres pese a la riqueza
petrolera de sus Estados y sus �lites, y que – en esa pobreza y la ignorancia que ella
provoca- son f�cil presa para un extremismo violento e ilimitado.

Los Estados �rabes tampoco ya son lo mismo. Egipto, Jordania,
la Arabia Saudita, han crecido, se han desarrollado y han pactado -expresa o t�citamente-
la paz con Israel hace muchos a�os. Y cuesta imaginar que retornen a la guerra. Pero est�n
amenazados desde adentro por esas corrientes fundamentalistas que resquebrajan su unidad
nacional y aspiran a conquistar el poder, por las buenas o m�s bien por las malas, en una
regi�n donde no hay sistemas democr�ticos. Frente a ellos los Estados fundamentalistas, Ir�n,
Siria, inmensamente ricos por su petr�leo, arman una nueva guerrilla, el Hezbollah, que no
representa una reivindicaci�n territorial, o un pueblo en busca de destino. El enfrentamiento
de hoy es con esa organizaci�n, cuyo �nico objetivo es, lisa y llanamente,
la destrucci�n de Israel.

Los palestinos, a su vez, tambi�n han cambiado. Tienen ya su propio Estado,
reconocido por Israel, e intentan una d�bil experiencia democr�tica, con
un gobierno de quienes integraron una organizaci�n terrorista y hoy tratan de reconvertirse.
Israel unilateralmente les ha devuelto la franja de Gaza, pero ellos no han podido controlar
a lo que, desde all�, al d�a siguiente de recibir graciosamente
ese territorio, han vuelto a disparar cohetes contra la poblaci�n jud�a de la zona. Todo ese
pueblo palestino, que quiere la paz, porque incluso vive del trabajo que Israel le ofrece,
es pe�n de estrategias que le son ajenas: le usan de bandera quienes quieren la guerra, le
tironean hacia un lado y hacia el otro las facciones religiosas que dividen el mundo isl�mico
y son idealizados por los occidentales que por una raz�n u otra asumen un pacifismo c�mplice
con el terrorismo, mientras sus presuntos protectores -enriquecidos- no les brindan el amparo
que f�cilmente podr�an regalarles. Esos palestinos saben que tendr�n que entenderse con los
jud�os y los israel�es y saben tambi�n que tendr�n que convivir con ellos, por los siglos
de los siglos.

Europa, rica, bien comida y bien vivida, da volteretas en nombre de intereses
variados. Le teme a sus minor�as isl�micas y en consecuencia, no est� dispuesta a decir
una palabra a favor de Israel. Tampoco arriesgar�a un soldado propio porque su impotencia militar
ya es definitiva luego de que en Kosovo, en su propio suelo, hubo de acudir a los norteamericanos
para que salvaran – paradoja- a una minor�a isl�mica amenazada de extinci�n.
Simplemente juega un rol pol�tico que maneja publicitariamente, pensando ego�stamente en sus electores
internos, sus intereses econ�micos en la regi�n y la tranquilidad de sus barrios de inmigrantes.
Hace pie en los errores norteamericanos, algunos monumentales como esa guerra sin fin ni
destino del Irak, e intenta salvar su rostro ante unos y otros sin arriesgar nada.

El otro gran actor, este s� que fundamental, es el extremismo. El islamismo radical
jihadista viene creciendo hace a�os, el mundo chiita va imponiendo su visi�n primitiva del mundo
y ha logrado golpear no solo a Israel sino al coraz�n de Occidente. Los atentados contra Nueva York y
Madrid le han dado conciencia de su poder. Ahora tiene de reh�n al pobre L�bano, una vez m�s v�ctima de
conflictos que le son ajenos. Los oportunistas temerosos de Occidente prefieren refugiarse en la teor�a
de que esas bombas se las debemos a Bush y a Aznar, desconociendo que ellas estallar�n contra todo aquel
que no se resigne a que triunfe su visi�n teol�gica intolerante, racista, esclavista de la mujer y enemiga
de las libertades individuales.

La guerra es siempre un exceso y los muertos nos duelen a todos. Podemos discutir la an�cdota puntual,
quien tir� primero o quien tir� despu�s, quien da�� m�s o menos civiles (que siempre caen en la
atrocidad b�lica). Pero no nos equivoquemos: m�s all� de las v�ctimas, en ese escenario del Cercano Oriente,
vuelven a enfrentarse los valores autoritarios de la religiosidad fan�tica contra los principios de quienes
creemos en la libertad pol�tica, en el Estado de Derecho, en la vida democr�tica, en la plenitud de
los esp�ritus que solo la sociedad abierta ofrece.

Un hombre por la libertad

Reci�ntemente se ha estrenado en Venezuela una pel�cula biogr�fica sobre aquel latinoamericano cuyo nombre est� grabado en el Arco del Triunfo de Par�s, y su estatua erigida frente a la del general Kellerman en el Campo de Valmy, su retrato colocado en la galer�a de los personajes del Palacio de Versalles, aquel a quien tres continentes vieron luchar decididamente por sus ideales; estamos hablando del hombre que mereci� de Napole�n Bonaparte el elogio de: ". .. Este Quijote, que no est� loco, tiene fuego sagrado en el alma…"  y del que Bol�var dijo: "… el m�s ilustre colombiano…", ese que trajo a la Am�rica Hispana, gracias a sus relaciones con los precursores de nuestras independencias, las ideas de libertad, igualdad y fraternidad, aquel que un 28 de Marzo de 1750, en la ciudad de Caracas, nac�a, para situarse en el pedestal que los hombres han destinado a sus l�deres m�s sobresalientes, Sebasti�n Franciso de Miranda, "el criollo m�s culto de su tiempo". 

En su largo periplo por este mundo, este caraque�o, descendiente de canarios, Venezolano de Espa�a, particip� en la independencia de las trece colonia de Norteam�rica, batall� en las fronteras francesas mientras se agitaban las calles de Paris al son de la marsellesa, form� parte de los ej�rcitos rusos, siendo amigo de la Zarina Catalina de Rusia, predic� a los j�venes militares criollos la doctrina de la emancipaci�n, de la autoadministraci�n de las tierras meridionales, de la independencia de la metr�pol�s espa�ola, gan� mentes y voluntades a favor de la causa revolucionaria en nuestros pa�ses latinoamericanos, dirigi� �l mismo una expedici�n en la cual daba comienzo a los movimientos independentistas latinoamericanos, dise�� la bandera de tres naciones del norte de Am�rica del sur, y fu� el pensador de Colombia, de una naci�n �nica suramericana, fue el occidentalizador de los patriotas.

Sus inicios los di� en la Universidad de Caracas, donde se gradu� de Bachiller, para 1771, este muchacho de apenas 21 a�os, zarpa a tierras peninsulares con el prop�sito de servir en el ej�rcito real, para 1774 luchaba en la defensa de Melilla, contra las fuerzas del Sult�n de Marruecos y luego se encamina en la expedici�n contra Argel, a�os m�s tarde se encontraba en el continente norteamericano defendiendo la plaza de Pensacola, donde por primera vez vislumbra los cambios que deben reproducirse en su patria; una patria que a�n permanec�a en el sue�o, en la fantas�a, puesto que la patria para los nacidos en la Am�rica hispana se hallaba a distantes millas n�uticas del suelo que ve�a nacer mestizos y puros. Es edecan del general Juan Manuel Cajigal para 1782, y junto a ï¿½ste libra la expedici�n naval que parte de Cuba para conquistar las Bahamas, negociando �l una capitulaci�n, derrota tras derrota, regresa a suelo espa�ol para ser acusado de traici�n, por lo que huye a la nacida recientemente rep�blica norteamericana, donde estudia m�s detenidamente el proceso y frecuenta a personajes como Washington, La Fayette, Hamilton, Paine, esbozando su proyecto de constituir a la Am�rica hispana en un Estado independiente de la Corna Espa�ola.

Inglaterra le sirve de residencia por largos a�os, persigue a�n la idea de crear la Patria Am�ricana; Miranda lleg� a dominar seis idiomas e incluso tradujo del griego y el lat�n, cultiv� una biblioteca que lleg� a preservar 6.000 vol�menes, en su mayor�a representativos de la cultura del siglo de las luces.

Viaj� por gran parte de la Europa, conoci� la cultura de esos pa�ses, se nutri� de sus artes, ciencia e historia, enriqueci� su idea, sus proyectos, pidi� financiamiento, pero no lo obtuvo, recibi� tareas que le valieron m�s honores que una simple ayuda militar y nunca la consigui�.

Para 1792, Miranda, amigo del Alcalde de Par�s, Jer�nimo Peti�n, es nombrado Mariscal de Campo del Ej�rcito Revolucionario Franc�s, cosechando en poco tiempo las victorias de Morthomme y Briquenay, para luego coronar con Valmy, se ve envuelto en intrigas y casi muere en la guillotina en Francia y decide regresar a su residencia en Londres, donde reanuda sus peticiones para hacer la independencia en latinoam�rica, tras fracasar en su intento de motivar a ingleses y norteam�ricanos en la financiaci�n de su proyecto no se abate sino que decide emprender solo su misi�n, el 3 de agosto Miranda pisa suelo venezolano, izando la bandera tricolor colombiana, pero no consigue el apoyo popular y tiene que huir de manos del ej�rcito realista, cuando la Junta Suprema de Gobierno de Caracas viaja a Londres en busca de su apoyo para la constituci�n de la primera rep�blica del continente, viaja a Caracas e integra el congreso constituyente, sus intervenciones y las de sus pupilos hacen tomar la decisi�n definitiva de adoptar la independencia y crear un gobierno federal en los territorios, hasta ese momento, pertenecientes a la Corona Espa�ola.

1812, Bol�var pierde la plaza del Puerto Cabello y Miranda se ve obligado a Capitular, lo que no les gusta a los mantuanos venezolanos y lo denuncian y lo entregan al gobierno espa�ol, quien lo hace prisionero hasta su muerte, en el arsenal de la Carraca, en la prisi�n de las cuatro torres. 

Su misi�n la seguir�a el joven Bol�var en el norte y San Mart�n y Art�gas en el sur de nuestra Am�rica. 

Hoy, orgullosos de contar con estos ejemplos de personas podemos hacer realidad los sue�os y fantas�as que una vez pensaron estos hombres, no solo ser republicas independientes, sino hacer cada d�a de esas rep�blicas independientes nuestro suelo, hacernos nosotros m�s iguales y respetarnos, hermanarnos y construir la justicia y equidad.

Cu�ntanos tu opini�n acerca de este art�culo.

Andr�s Cordov�s, Venezuela. 

Cuando tu hermano está en peligro…

Por Andrés Cordovés, Venezuela

¿Si alguien golpea a tu hermano injustificadamente, dejarás que pase desapercibida la ofensa?
¿Si amas a tu hermano, deseas la paz y la justicia y ves tal hecho, te quedarás de brazos cruzados?
¿Si el agresor se mofa, aún después de cometer el acto inmisericorde de injusticia para con tu hermano, dejarás que sobresalga la desarmonía?
¿Si a tu hermano lo hieren, no te están hiriendo a ti también, por qué no defiendes el honor, por qué no luchas en contra de la perversión?
¿Si alguien, ajeno al conflicto, se burla de tu familia, no defenderás la honra de tu familia?
Seguir leyendo Cuando tu hermano está en peligro…