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Sexualidad saludable

Como sabes, existen cinco planos que conforman al ser humano:

Espiritual, Intelectual, Social, Emocional y Físico.

Para que la persona viva en armonía, con equilibrio y de manera constructiva,
cada uno de estos planos deben ser nutridos y sostenidos dentro de los
parámetros de lo saludable y lo correcto.

Te explicaré muy brevemente cuales serían los parámetros básicos para
mantener una sexualidad saludable, para las personas noájidas:

Plano Lo saludable
Físico Mantener relaciones sexuales con otra persona.
Esto significa que la masturbación, de manera compulsiva o que reemplaza
el contacto con otra persona, cae bajo la sombra de lo no saludable.
Es aconsejable que se mantengan las relaciones en una cantidad que sea satisfactoria.
Emocional Que las relaciones sexuales sean ejercidas con una
persona querida, que sea significativa y no meramente una persona del
momento.
Esto significa que no es emocionalmente saludable el contacto sexual con
prostitutas o en relaciones ocasionales con quienes no se tiene lazos
afectivos.
Social Que las relaciones se den en los lugares y momentos
socialmente aceptados. Y que sean en condiciones y situaciones
correctas.
Por ejemplo, en intimidad, respetando las reglas de la urbanidad, etc.
Dentro de lo que cada sociedad define como "bueno".
Intelectual Que se actúe en lo sexual con conciencia y
responsabilidad.
Esto quiere decir que se cuide la persona de enfermedades de transmisión
sexual, de embarazos de no deseados, de relaciones con personas que
podrían resultar nocivas de cierta manera, etc.
Espiritual Que la sexualidad se ejerza dentro de los lazos del
matrimonio, con la pareja única, estable y fiel.
Que sea una relación heterosexual.
Que haya mucho respeto entre ambos miembros.

Cuando todos estos componentes se encuentran, finalmente la persona encuentra
gozo y sentido en su relación de pareja.

Si quieres saber más, te invito a que visites
CTERAPIA

Lic. Yehuda Ribco 

Ocurre en el Oriente

*Julio Mar�a Sanguinetti
Ex Presidente de la Rep�blica O. del Uruguay*

 La simplificaci�n vulgar presume que la guerra que hoy afecta a Israel
y El L�bano es algo nuevo. En el propio mundo �rabe se est� hablando hoy de la
6�. Guerra.

La verdad hist�rica nos dice que ella empez� el mismo d�a del
nacimiento del Estado israel�, en 1948, y no ha cesado a�n, con la
alternancia de per�odos de fuego y sangre con otros de diplomacia armada.
No ha habido un d�a de sosiego, desde aquel lejano tiempo en que, bajo el
influjo emocional del Holocausto perpetrado por los nazis contra el pueblo jud�o,
la organizaci�n internacional se decidi� a reconocerle un hogar que
le diera asiento, en el que pudiera reencontrarse con sus tradiciones ancestrales
y construir su nuevo tiempo.

Esa idea que gan� espacio en el mundo civilizado, necesit�, desde
el primer d�a, de la voluntad de lucha del pueblo israel�. Fueron entonces los
gobiernos �rabes los que no aceptaron ni siquiera la creaci�n del otro Estado,
el palestino, y desataron una guerra dirigida a impedir que aquel
balbuceante Estado jud�o se consolidara. Esa guerra, esa misma guerra, es la que
hoy contin�a, con un conjunto de Estados u organizaciones isl�micas
que propugnan su desaparici�n, bajo la misma horrenda consigna repetida por tantos
labios y que en los �ltimos meses ha reflotado el Presidente del
Ir�n en su versi�n original: "Borraremos a Israel de la faz de la tierra".

Nadie de buena fe puede ignorar que este es el hecho central del conflicto,
aunque los escenarios hayan ido cambiando. Todo lo que transcurre
alrededor es accesorio a esta circunstancia nuclear: en el mundo �rabe
siguen existiendo grupos isl�micos, que son gobierno en algunos Estados como Ir�n
y Siria, cuya pol�tica es la destrucci�n de Israel y el exterminio del pueblo jud�o.

A partir de esa definici�n, que parece ignorarse, no hay duda de que
el escenario ha ido modific�ndose y presenta hoy caracteres propios.
Israel ya no es el mismo d�bil Estado de 1948. Pero tampoco es la vigorosa naci�n
militarizada de "La guerra de los 6 d�as" de 1967 o de la de Yom
Kippur en 1973. Su �xito ha sido darle bienestar y cultura a su gente. Como consecuencia,
cada vida duele m�s y la movilizaci�n de sus j�venes es un
sacrificio que crece d�a a d�a. Frente a unos enemigos que siguen pobres pese a la riqueza
petrolera de sus Estados y sus �lites, y que – en esa pobreza y la ignorancia que ella
provoca- son f�cil presa para un extremismo violento e ilimitado.

Los Estados �rabes tampoco ya son lo mismo. Egipto, Jordania,
la Arabia Saudita, han crecido, se han desarrollado y han pactado -expresa o t�citamente-
la paz con Israel hace muchos a�os. Y cuesta imaginar que retornen a la guerra. Pero est�n
amenazados desde adentro por esas corrientes fundamentalistas que resquebrajan su unidad
nacional y aspiran a conquistar el poder, por las buenas o m�s bien por las malas, en una
regi�n donde no hay sistemas democr�ticos. Frente a ellos los Estados fundamentalistas, Ir�n,
Siria, inmensamente ricos por su petr�leo, arman una nueva guerrilla, el Hezbollah, que no
representa una reivindicaci�n territorial, o un pueblo en busca de destino. El enfrentamiento
de hoy es con esa organizaci�n, cuyo �nico objetivo es, lisa y llanamente,
la destrucci�n de Israel.

Los palestinos, a su vez, tambi�n han cambiado. Tienen ya su propio Estado,
reconocido por Israel, e intentan una d�bil experiencia democr�tica, con
un gobierno de quienes integraron una organizaci�n terrorista y hoy tratan de reconvertirse.
Israel unilateralmente les ha devuelto la franja de Gaza, pero ellos no han podido controlar
a lo que, desde all�, al d�a siguiente de recibir graciosamente
ese territorio, han vuelto a disparar cohetes contra la poblaci�n jud�a de la zona. Todo ese
pueblo palestino, que quiere la paz, porque incluso vive del trabajo que Israel le ofrece,
es pe�n de estrategias que le son ajenas: le usan de bandera quienes quieren la guerra, le
tironean hacia un lado y hacia el otro las facciones religiosas que dividen el mundo isl�mico
y son idealizados por los occidentales que por una raz�n u otra asumen un pacifismo c�mplice
con el terrorismo, mientras sus presuntos protectores -enriquecidos- no les brindan el amparo
que f�cilmente podr�an regalarles. Esos palestinos saben que tendr�n que entenderse con los
jud�os y los israel�es y saben tambi�n que tendr�n que convivir con ellos, por los siglos
de los siglos.

Europa, rica, bien comida y bien vivida, da volteretas en nombre de intereses
variados. Le teme a sus minor�as isl�micas y en consecuencia, no est� dispuesta a decir
una palabra a favor de Israel. Tampoco arriesgar�a un soldado propio porque su impotencia militar
ya es definitiva luego de que en Kosovo, en su propio suelo, hubo de acudir a los norteamericanos
para que salvaran – paradoja- a una minor�a isl�mica amenazada de extinci�n.
Simplemente juega un rol pol�tico que maneja publicitariamente, pensando ego�stamente en sus electores
internos, sus intereses econ�micos en la regi�n y la tranquilidad de sus barrios de inmigrantes.
Hace pie en los errores norteamericanos, algunos monumentales como esa guerra sin fin ni
destino del Irak, e intenta salvar su rostro ante unos y otros sin arriesgar nada.

El otro gran actor, este s� que fundamental, es el extremismo. El islamismo radical
jihadista viene creciendo hace a�os, el mundo chiita va imponiendo su visi�n primitiva del mundo
y ha logrado golpear no solo a Israel sino al coraz�n de Occidente. Los atentados contra Nueva York y
Madrid le han dado conciencia de su poder. Ahora tiene de reh�n al pobre L�bano, una vez m�s v�ctima de
conflictos que le son ajenos. Los oportunistas temerosos de Occidente prefieren refugiarse en la teor�a
de que esas bombas se las debemos a Bush y a Aznar, desconociendo que ellas estallar�n contra todo aquel
que no se resigne a que triunfe su visi�n teol�gica intolerante, racista, esclavista de la mujer y enemiga
de las libertades individuales.

La guerra es siempre un exceso y los muertos nos duelen a todos. Podemos discutir la an�cdota puntual,
quien tir� primero o quien tir� despu�s, quien da�� m�s o menos civiles (que siempre caen en la
atrocidad b�lica). Pero no nos equivoquemos: m�s all� de las v�ctimas, en ese escenario del Cercano Oriente,
vuelven a enfrentarse los valores autoritarios de la religiosidad fan�tica contra los principios de quienes
creemos en la libertad pol�tica, en el Estado de Derecho, en la vida democr�tica, en la plenitud de
los esp�ritus que solo la sociedad abierta ofrece.

Resp 1 – Difamaciones antijudías

Shalom apreciado Moré
Desearía consultarle una duda que me tiene un poco desasosegado.
Hoy he encontrado en un diario de mi localidad esta noticia, que me ha puesto bastante «mal cuerpo» como decimos aquí. Considero que es del más rancio y puro antisemitismo pero, al comentarlo con amigos y conocidos parece que fuera un barbaro por defender al pueblo de Israel ya que, mi condición de noajida parece que no termina de convencer a la gente, no lo comprende pues piensan que es una especie de religión vinculada al judaismo y considero que a una mente totalmente occidentalizada y católica es bastante complejo de explicar. ¿Cómo puedo/debo reaccionar? ¿debo reaccionar?
Muchas gracias por su tiempo y su obra!
Bendiciones!!!Pedro S. de España

Apreciado amigo noájida.

Es un  hecho que los muchos medio de prensa, especialmente de su país, son tendenciosos en sus opiniones. Su tendencia es a favor del imperialismo árabe-musulmán, y con un fuerte tinte de aberrante odio y desprecio hacia el judaísmo y hacia los que son amigos del judaísmo.
Es una estrategia más para confundir a las personas, y de esa manera permitir que los imperialistas sigan ejerciendo su terrible poder.

Su misión como noájida es colaborar para que el mundo sea más justo, más noble, más bello. Por tanto, debe usted informarse correctamente de los sucesos, descubrir los engaños, y estar en conocimiento de los acontecimientos.
Luego, debe usted hablar con respeto y moderación, pero siempre con hechos comprobables y objetivos.
Su interlocutor probablemente estará sumergido en el océano de mala prensa y publicidad rencorosa, pero si usted se mantiene dignamente en su posición de defender la justicia, siempre, entonces encontrará que el interolocutor confundido finalmente abrirá sus oídos y corazón a sus palabras. En tanto que la persona que es fanática del rencor, o que prefiere vivir en la indiferencia mortal, se mantendrá imperturbable detrás de sus barricadas de mentiras.

Sea noble, fuerte, digno, hable con la verdad y continúe trabajando por el desarrollo del bien, por la construcción de la paz.

Un abrazo a la distancia, y mis deseos de bendición para usted y los suyos.

Lic. Yehuda Ribco

Amor es hacer por otro

Excelso amor, nuestra m�s grande a�oranza,

Excelso amor, un bien en extinci�n.

Excelso amor, conceptuado en �frases m�gicas�,

Excelso amor, de su esencia lejos voy.

 Excelso amor, �c�mo puedo definirte?

Excelso amor, definirte es definirme.

Excelso amor, definirme marca  andanzas,

Excelso amor, que me une o me divide.

 Excelso amor, �plat�nicos sentimientos?

Excelso amor, �sensaciones de placer?

Excelso amor, �satisfacci�n de lo instintivo?

Excelso amor, �qu� bajo te han de vender!

 Excelso amor, trasciendes lo intangible,

Excelso amor, generas m�s que  saber,

Excelso amor, que nadie te vulgarice,

Excelso amor, haz callar la estupidez.

 Excelso amor, es hacer por otro.

Excelso amor, no por m� ni para m�.

Excelso amor, por y para otro,

Excelso amor, busca siempre construir.

Excelso amor, �ven, domina nuestro impulso!

Excelso amor, confecciona nuestra uni�n.

Excelso amor, en obras muestra tu brillo,

Excelso amor, se eleve nuestra canci�n.

Alfredo Zambrano G.

Director de FULVIDA Venezuela

Todos los derechos son propiedad de sus autores.

Reir y Hacer Reir (II Versión)

El que rïe y hace reir

Vive y hace vivir

Recrea el cosmos

Acarrea sanidad

Desentrañó el misterio  de la vida

Encontro su lugar

y ayudo a otro a hallarlo

¡Excelsa empresa!

¡Excelso don!



Bendito el que lo forja

Bendita su existencia


Que su halito se aumente

su recuerdo perdure

y su ejemplo se eternice






Por Alfredo Zambrano G.

Director de FULVIDA Venezuela

Todos los derechos son propiedad de sus autores.



No sabí­a

El trabajo, el transito, el periodico, la tele, tengo que ir a la radio, no va a salir el programa, no me queda tiempo para comer bien, no voy a volver a casa hoy, me quedo para terminar algunas cosas, tengo que visitar a este cliente, es muy importante, se me acaba el dinero de la semana, me toca la pastillita para el estomago, hacer cita con el medico, acompañar a mi mama al mercado, estar pendiente de lo que ocurre, oïr la cadena, no hay remedio, subirme al colectivo lleno de gente, ansiar un medio de transporte mas eficaz, cederle el puesto a la anciana que entro en el bus, levantarme con la luz del alba, mirar el crepusculo, que no dura mucho en el Ecuador, llamar por telefono a mi familia, celebrarle el primer añito a mi primo-sobrino, recibir a la familia en casa, porque vienen de lejos, visitar a mi familia de oriente, conectarme a hablar con mis amigos, saber que pasa en el mundo, hacer mi plegaria diaria, leer un buen libro, prestar un buen libro, asistir a tal o cual conferencia, asistir a tal o cual exposicion de arte, irme de paseo al interior del estado y conocer gente nueva, ir al recital de tal o cual cantante, escuchar un cd con buena musica, ver una peli, hablar con mi abuela, hablar con papa, salir al parque, buscar entre las jovenes a una probable novia, hablar con la muchacha que se sento a mi lado en el autobus, saludar a toda la gente en la oficina, hablar sobre el sentido de la vida con los amigos, celebrar una fiesta con los amigos, salir de noche de un sitio y pagar un taxi hasta la casa, acompañar a un amigo a declararsele a una muchacha, darle animos, jugar futbol con los chamitos de la cuadra, excursionar un parque nacional, meterse entre los sembradïos de caña aledaños a la ciudad, viajar a otro estado, conocer gente nueva, contar un chiste, escuchar un chiste, escribir un cuento, cantar con karaoke, pasarla bien en un mall, ¡que dificil!, jugar un juego en PC, hacerle un juego a tus primitos para que se queden tranquilos, hablar con tus tïos, ir a comprar algo en la bodega, pagar la luz de la casa, con la plata de tus padres, barrer tu cuarto, lavar los baños, barrer las hojas del patio, recortar las rosas, oler a la entrada de tu puerta el aroma de los jazmines, bañarte, lavarte las manos cada dos horas, mirar como cae un aguacero, aguantar el calor del tropico, mirar el arcoiris y pensar, y bendecir, y pensar, ¿en que pensar?, de donde venimos y hacia donde vamos, para que vamos, cual es la guïa, recurrir a la Torah, aprender de un maestro, recomendar a ese maestro, agredecer a ese maestro…

No sabïa que el ser humano puede hacer tantas cosas, puede ser tan versatil, puede dar y recibir tanto, puede generar tanto a su alrededor y percibir menos de lo que ha generado, ¿cuanta capacidad hay en un PC?, ¿cuanta capacidad tiene el ordenador mas potente del mundo?, no mas que nosotros, no mas que el ser humano, Bendito sea el Creador que nos ha hecho con Su inmensa sabidurïa, Bendito El que nos hizo perfectos en nuestra imperfeccion.

Y los malhechores dejarán de ser

Por: Alfredo Zambrano, Venezuela

«En la vecindad del Sabio Meir vivian unos malvados que le causaban grandes molestias. El Sabio Meir rezo pidiendo que se murieran. Le dijo entonces su esposa Beruria: ¿Que te imaginas? ¿Crees que podra prosperar tu pedido? ¿No has leido lo que dice la Escritura: sean consumidos -exterminados- los pecados? No dice los pecadores, sino los pecados. Fijate, ademas, en la parte final del pasaje biblico: y los malhechores dejaran de ser. Cuando los pecados sean exterminados, dejara de haber malhechores. Ruega, mas bien, que se arrepientan; asi no habra malhechores. El Sabio Meir rezo por ellos y se arrepintieron». (Berajot 10b). Dicen los Sabios del Talmud: «El Santo, Bendito sea, no se regocija con la caida de los malhechores». (Sanedrin 39b).

Mi ciudad y yo

Por: Alfredo Zambrano, Venezuela

Soy uno con mi ciudad

Ligado a su medula estoy

Lo que surge allï

me afecta

Lo que forjo aquï

afecta a los demas

y a la rueda

Somos indivisos

una misma entidad

No lo puedo obviar

¿Para que perder el hato?

Asumir debo mi encargo

Sudar la gota y bregar

por optimizar el entorno

Rectificando yo

y ayudando a rectificar al otro

Tranzando con entereza

Promoviendo la equidad

Siendo solidario

Sembrando vida

Departiendo

Ponderando los contrastes

A la final

Lo que haga por ti

Lo hago por mï

Para bien o para mal

¿Que me queda?

Construir

Ordenar

Reparar

¡Ah Mi ciudad y yo!

¿El Sendero?

En esta oportunidad publicaremos la letra de una de las presentaciones del grupo Les Luthiers, para mostrarles con mucho humor, qu� es la iglesia cristiana, qu� se mueve detr�s de las cortinas de los templos evang�licos y cu�l es la realidad de esa organizaci�n que a�n retiene las pobres mentes esclavas de un min�sculo grupo de manipuladores.

A Continuaci�n El Sendero de Warren S�nchez:

Hermanos, ya se acerca la fecha en que nuestro amado hermano principal Warren S�nchez ha de estar aqu� con nosotros, apenas resuelva algunos asuntos que lo retienen en Miami. Para aquellos que todav�a no lo sepan vamos a decirles quien es Warren S�nchez. Warren S�nchez es, ni m�s ni menos, el fundador de nuestra Secta. Y s�, dije secta, dije secta porque Warren mismo no se averg�enza de que a su congregaci�n se la denomine secta. Y, �por qu�?. Porque antes ya fund� cinco, y esta es, por tanto, la "secta". Y una vez m�s Warren S�nchez nos ha de traer la verdad, la soluci�n a los problemas, la buena nueva. Y la buena nueva que nos traer� esta vez no es otra que su nueva esposa que est� muuuuy buena.

Prep�rate hermano,
pronto Warren vendr�
y con �l volver�
volver� la esperanza
(con �l volver�)
volver� la esperanza
(volver�)

Y aunque todav�a faltan algunos d�as, hermanos, ya podemos ir sintiendo c�mo Warren S�nchez se aproxima hacia nosotros. Ya podemos sentir su influencia hermanos, tom�monos todos de la mano y sintamos c�mo Warren se acerca. Por ah� ya lo est�n sintiendo. Ustedes lo pueden sentir, yo lo puedo sentir, t� lo puedes sentir, t� lo puedes sentir, t� lo puedes sentir, (indica que no con la cabeza). Bueno, estas cosas pasan. �No sientes nada, hermano?. A ver, conc�ntrate, piensa, trata de pensar en algo agradable, algo que te produzca mucha paz… No, eso no, guarro. Pero hermanos, esto tiene su explicaci�n y yo se lo voy a demostrar con un ejemplo que figura en el libro �Warren tiene todas las respuestas�, que ustedes pueden adquirir en el puesto instalado en el hall del teatro, que en uno de sus p�rrafos dice: �Cierta vez Warren, mientras caminaba con alguno de sus seguidores, encontr� a un hombre joven dispuesto a quitarse la vida tendido sobre las v�as del ferrocarril. Y habi�ndole preguntado Warren �Desdichado, qu� haces ah�, el joven contestole llorando �Mi novia me ha dejado�. Y Warren d�jole: �La verdad es que pod�a haberte dejado en otra parte�. Luego, levantolo, aconsejolo, y consololo ��Venga, Lolo!�. Pero hermanos, esto mismo lo veremos mucho m�s claro todav�a a trav�s del siguiente testimonio:

– Yo era un desgraciado, viv�a sufriendo, viv�a amargado. No duraba en ning�n empleo. Mi pobre mujer viv�a quej�ndose. Mis hijos me reclamaban m�s atenci�n. Era lo que se dice un verdadero hazme llorar. Hasta que un d�a, un amigo, me prest� el disco de Warren S�nchez �buscando el sendero�… (que ustedes pueden adquirir en el puesto instalado en el hall del teatro). Y desde ese d�a mi vida cambi�: dej� de sufrir, dej� de amargarme, deje de trabajar, dej� a mi mujer, dej� a mis hijos…

Bueno, bueno, bueno, bueno, ya est� bien, hermano, suficiente. �Muchas gracias por tu valiente testimonio!. Hermanos, esto que acabamos de escuchar, no solamente es ver�dico, sino que adem�s es cierto, porque, no nos enga�emos, es muy f�cil obrar mal y luego arrepentirse; lo dif�cil es arrepentirse primero y luego obrar mal. Muchas veces los hermanos me dicen: �Hermano, yo trato de arrepentirme, pero por m�s que trato no logro arrepentirme.� Entonces yo le digo ��nete a Warren y tarde o temprano te arrepentir�s�. Hermano, tenemos que iniciar una nueva vida, y si quieres lograr una humildad profunda, ac�rcate a Warren, y lograr�s una humildad, una humildad que te llenar� de orgullo y soberbia. �Llegar�n a ser tan creyentes que no lo podr�n creer! S�lvese mejor con Warren, salvaci�n garantizada. Si se muere y no se salva, le devolvemos su dinero.

�nase a nosotros,
con Warren.
Hay un centro Warren
cerca de su hogar.

Lo que pasa hermano, es que vivimos demasiado preocupados, vivimos "oc-sesionados" por las cosas materiales, y nos olvidamos las m�s importantes, nos olvidamos el esp�ritu. Por ejemplo hermanos, debemos recurrir m�s a menudo a la oraci�n; muchas veces los hermanos me preguntan: Pero hermano, pero qu� es la oraci�n, qu� es la oraci�n… Hermanos, la oraci�n se compone b�sicamente de ruegos y plegarias, pero la oraci�n tambi�n se compone de s�plica y fervor, pero la oraci�n tambi�n se compone de sujeto y predicado; y porqu� digo esto: porque yo, por ejemplo nunca me he sentido mejor sujeto que cuando he predicado. Pero hermanos, tampoco debemos olvidar a la contemplaci�n. Debemos acostumbrarnos a contemplar cada peque�o milagro de vida que nos rodea. Yo les pido por favor, la pr�xima vez que vayan de paseo reparen en todo lo que les rodea, reparen por ejemplo en ese gallo que canta sobre el tejado, reparen en esa gallina que se pasea con sus pollitos por el jard�n, y sobre todo reparen la puerta del gallinero, que se est�n escapando los animales. Di la verdad, hermano. Cuanto hace que no te detienes a contemplar a las laboriosas hormiguitas. �S�, las hormiguitas!. Mientras transportan incansablemente hoj�tas, tallitos, semill�tas, tal vez el p�talo de una flor. Dime la verdad, hermano, �Te has detenido a pensar alguna vez que esa hormiguita es un ser viviente, un ser irracional pero viviente, hermano. �Esa hormiguita est� viva!. �HAY QUE MATARLA!. Pero sin duda hermano la virtud m�s importante del esp�ritu es el amor al pr�jimo.

Dinos tus deseos
y entre todos
te ayudaremos

�Quiero paz!
Si te unes a nosotros
todos juntos haremos la paz

�Quiero el bien!
Si te unes a nosotros
todos juntos haremos el bien.

�Quiero amor!
Si te unes a nosotros
todos juntos haremos el amor.

Pero �qu� es esto?, pero, pero �qu� es esto? Pero, pero �porqu� no me invitan?. Eh… no, no, digo �porqu� no me EVITAN este tipo de malentendidos?. Lo que pasa hermanos es que vivimos desorientados, pero por suerte tenemos el libro �Warren tiene todas las respuestas� que ustedes pueden adquirir en el puesto instalado en el hall del teatro, que en otro de sus p�rrafos dice: �Habi�ndosele presentado un pobre hombre presa de la confusi�n, y habi�ndole preguntado a Warren �Hermano, �Cu�l es el verdadero sentido de la vida?�, Warren respondi�le: ��El sentido de la vida? Te lo dir� en tres palabras: YO QUE Sɔ�. �Qu� nos quiso decir Warren con �sto?. Cuando le preguntan por el sentido de la vida Warren contesta �YO QUE SÉ”. Analicemos la frase. La palabra �yo�, ego, parece indicar ego�smo, soberbia, lo que pasa es que aqu� Warren la utiliza por oposici�n, para indicarnos justamente lo contrario, o sea, la humildad. O sea que queda bien claro que aqu�, cuando Warren est� diciendo �yo� est� diciendo �humildad�. Pero Warren dice algo m�s, Warren dice �YO QUE SÉ”, o sea, �yo que S� s�. En resumen hermanos, Warren conoce el sentido de la vida, pero por humildad no lo quiere decir. Y todo esto, y todo esto �para que sirve?. Hermano, esto sirve para defendernos de las acechanzas del demonio. ( Chan, chan, chachan) S� hermano, hablemos, por ejemplo, de los juegos de azar, una de las trampas predilectas del maligno para perdernos. Dados, carreras, ruleta, y el colmo, la ruleta rusa, la tentaci�n de Lucifer y su tradicional aliado el Marxismo. Pero hermano, si ya sabemos que ni los dados, ni las carreras ni la ruleta nos van a salvar. Si yo les digo �ya basta0, hermanos!, �basta!, �basta!, �basta de apostar a falsas esperanzas!. Con ese dinero vayan al puesto instalado en el hall del teatro y compren un billete de la �LOTER�A MENSUAL DE WARREN!

Hagan econom�a, ahorren
con la loter�a de Warren
S�nchez.

A eso yo les digo: escuchen esto y se convencer�n.
– �Yo era un desgraciado!
– No, no, hermano. El otro.
– �Yo era otro desgraciado! Una ma�ana despert� angustiado con una terrible opresi�n. Como si algo extra�o se revolviera dentro de m� y me quemara las entra�as.
– �Estaba pose�����do!
– No, no, no, es que hab�a comido mucho.
– Est� bien, hermano. Es lo que yo digo: hab�as sucumbido a la gula.
– Y adem�s hab�a comido mucho. Lo que pasa es que en aquel entonces yo s�lo pensaba en comer, comer y comer, Lo �nico que me hacia olvidar por un instante las ganas de comer, era comer. Llegu� a pesar 1.600 kilos. Prob� absolutamente de todo sin resultado, hasta que un d�a, un amigo me prest� el libro de Warren S�nchez "Las cien recetas m�sticas"…
– Que ustedes pueden adquirir en el puesto instalado en el hall del teatro. Hermano, cu�ntales a todos c�mo te fue con el libro.
– Me lo com�.
– Bueno, ya est� bien, suficiente, gracias hermano, si�ntate. Lo que pasa hermano es que la gula, la gula no es la �nica de las asechanzas del demonio. ( Chan, chan, chachan ) Por ejemplo el sexo, �qu� me dicen del sexo?

– �Yeah!. �Venga!
– �Bien!.
– Hermano, debemos evitar a toda costa la tentaci�n de la carne.
– Lo que pasa es que las pastas engordan, entonces, si uno come carne…
– No, no, no, hermano, no. Me refiero al pecado.
– El pescado puede ser, porque no engorda.
– Muchas veces el esp�ritu del mal se nos presenta bajo la forma de una mujer sensual y voluptuosa, y nunca falta el incauto que muerde el anzuelo.
– �Vieron, vieron que era el pescado!. No estoy diciendo yo que era el pescado.
– No, no, no. Pecado. Pecado, sin "z".
– A�n as�, a�n as� hay muchos que se creen muy vivos, porque se la pasan de aventura en aventura, fornicando sin ton ni son, a tontas y locas.
– Y esas son las m�s f�ciles.
– �Lujuria!, � �Concupiscencia!…
– �Con qui�n?.
– �Lascivia!
– �Ah!, con la Silvia.
– Cuidado hermano, porque esa mujer sensual y voluptuosa que nos hace perder la cabeza, no es otra cosa que Mefist�feles disfrazado.
– �Aaaah!. �Estaba hablando de un travest�!.
– Pero hermanos, por un momento olvid�monos del sexo…
– No, no, no…
– Nooooo…
– No, dijo por un momento, despu�s sigue.
– Y siguiendo con las acechanzas del demonio, no podemos olv�… (chan, chan, chachan) Bueno hermano, es muy bonito ese diablito, pero ya es suficiente por ahora. Ya, muchas gracias, ya; ya estuvo bien. Est� bien pero ya basta por hoy �Eh?. Dec�a, y siguiendo con las asechanzas… (iluminaci�n preparada para el chan-chan chachan) de Belceb�…
-�Qui�n?
– Belceb�. Belceb�, Lucifer, Luzbel, Mefist�feles, Satan�s…
– �Maradona no juega?
-No podemos dejar de mencionar, dec�a, antes de terminar, el flagelo de la droga. Yo pregunto, �YO PREGUNTO! �Y QUIERO QUE ALGUIEN ME CONTESTE!…
-Yo era un desgraciado…
-�No, no! … �Y QUIERO QUE ALGUIEN ME CONTESTE! �Qui�n es el depravado, capaz de venderles drogas a los j�venes?, �Qui�n es el malparido?, �Qui�n es el cabr�n?, y perdonen hermanos por la palabra que voy a utilizar, �qui�n es el individuo capaz de venderles drogas a los j�venes?, �Y d�nde se las vende?
– (Todos a coro) En el puesto instalado en el hall del teatro.
– Y claro, no faltan los d�biles que dicen: Ihhh, yo s�lo quiero probar. Y prueban esto, prueban aquello… Aprendan de Warren, que nunca le han podido probar nada. Pero ahora, alegr�monos hermanos porque Warren S�nchez pronto estar� con nosotros.

Prep�rate hermano,
pronto Warren vendr�…

-Y si no ha venido todav�a es porque hay algo que lo retiene en Miami, y ese algo es el F.B.I..

pronto Warren vendr�
y con �l volver�
volver� la esperanza,
la esperanza.
Su mensaje es de paz
de fe y libertad
de fe y libertad
libertad… bajo fianza.

Si eres sensato y quieres traer verdadera luz a tu vida y dar a tu entorno tu aporte de verdadera justicia, entonces usa tu sentido com�n y da el paso .

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Un hombre por la libertad

Reci�ntemente se ha estrenado en Venezuela una pel�cula biogr�fica sobre aquel latinoamericano cuyo nombre est� grabado en el Arco del Triunfo de Par�s, y su estatua erigida frente a la del general Kellerman en el Campo de Valmy, su retrato colocado en la galer�a de los personajes del Palacio de Versalles, aquel a quien tres continentes vieron luchar decididamente por sus ideales; estamos hablando del hombre que mereci� de Napole�n Bonaparte el elogio de: ". .. Este Quijote, que no est� loco, tiene fuego sagrado en el alma…"  y del que Bol�var dijo: "… el m�s ilustre colombiano…", ese que trajo a la Am�rica Hispana, gracias a sus relaciones con los precursores de nuestras independencias, las ideas de libertad, igualdad y fraternidad, aquel que un 28 de Marzo de 1750, en la ciudad de Caracas, nac�a, para situarse en el pedestal que los hombres han destinado a sus l�deres m�s sobresalientes, Sebasti�n Franciso de Miranda, "el criollo m�s culto de su tiempo". 

En su largo periplo por este mundo, este caraque�o, descendiente de canarios, Venezolano de Espa�a, particip� en la independencia de las trece colonia de Norteam�rica, batall� en las fronteras francesas mientras se agitaban las calles de Paris al son de la marsellesa, form� parte de los ej�rcitos rusos, siendo amigo de la Zarina Catalina de Rusia, predic� a los j�venes militares criollos la doctrina de la emancipaci�n, de la autoadministraci�n de las tierras meridionales, de la independencia de la metr�pol�s espa�ola, gan� mentes y voluntades a favor de la causa revolucionaria en nuestros pa�ses latinoamericanos, dirigi� �l mismo una expedici�n en la cual daba comienzo a los movimientos independentistas latinoamericanos, dise�� la bandera de tres naciones del norte de Am�rica del sur, y fu� el pensador de Colombia, de una naci�n �nica suramericana, fue el occidentalizador de los patriotas.

Sus inicios los di� en la Universidad de Caracas, donde se gradu� de Bachiller, para 1771, este muchacho de apenas 21 a�os, zarpa a tierras peninsulares con el prop�sito de servir en el ej�rcito real, para 1774 luchaba en la defensa de Melilla, contra las fuerzas del Sult�n de Marruecos y luego se encamina en la expedici�n contra Argel, a�os m�s tarde se encontraba en el continente norteamericano defendiendo la plaza de Pensacola, donde por primera vez vislumbra los cambios que deben reproducirse en su patria; una patria que a�n permanec�a en el sue�o, en la fantas�a, puesto que la patria para los nacidos en la Am�rica hispana se hallaba a distantes millas n�uticas del suelo que ve�a nacer mestizos y puros. Es edecan del general Juan Manuel Cajigal para 1782, y junto a ï¿½ste libra la expedici�n naval que parte de Cuba para conquistar las Bahamas, negociando �l una capitulaci�n, derrota tras derrota, regresa a suelo espa�ol para ser acusado de traici�n, por lo que huye a la nacida recientemente rep�blica norteamericana, donde estudia m�s detenidamente el proceso y frecuenta a personajes como Washington, La Fayette, Hamilton, Paine, esbozando su proyecto de constituir a la Am�rica hispana en un Estado independiente de la Corna Espa�ola.

Inglaterra le sirve de residencia por largos a�os, persigue a�n la idea de crear la Patria Am�ricana; Miranda lleg� a dominar seis idiomas e incluso tradujo del griego y el lat�n, cultiv� una biblioteca que lleg� a preservar 6.000 vol�menes, en su mayor�a representativos de la cultura del siglo de las luces.

Viaj� por gran parte de la Europa, conoci� la cultura de esos pa�ses, se nutri� de sus artes, ciencia e historia, enriqueci� su idea, sus proyectos, pidi� financiamiento, pero no lo obtuvo, recibi� tareas que le valieron m�s honores que una simple ayuda militar y nunca la consigui�.

Para 1792, Miranda, amigo del Alcalde de Par�s, Jer�nimo Peti�n, es nombrado Mariscal de Campo del Ej�rcito Revolucionario Franc�s, cosechando en poco tiempo las victorias de Morthomme y Briquenay, para luego coronar con Valmy, se ve envuelto en intrigas y casi muere en la guillotina en Francia y decide regresar a su residencia en Londres, donde reanuda sus peticiones para hacer la independencia en latinoam�rica, tras fracasar en su intento de motivar a ingleses y norteam�ricanos en la financiaci�n de su proyecto no se abate sino que decide emprender solo su misi�n, el 3 de agosto Miranda pisa suelo venezolano, izando la bandera tricolor colombiana, pero no consigue el apoyo popular y tiene que huir de manos del ej�rcito realista, cuando la Junta Suprema de Gobierno de Caracas viaja a Londres en busca de su apoyo para la constituci�n de la primera rep�blica del continente, viaja a Caracas e integra el congreso constituyente, sus intervenciones y las de sus pupilos hacen tomar la decisi�n definitiva de adoptar la independencia y crear un gobierno federal en los territorios, hasta ese momento, pertenecientes a la Corona Espa�ola.

1812, Bol�var pierde la plaza del Puerto Cabello y Miranda se ve obligado a Capitular, lo que no les gusta a los mantuanos venezolanos y lo denuncian y lo entregan al gobierno espa�ol, quien lo hace prisionero hasta su muerte, en el arsenal de la Carraca, en la prisi�n de las cuatro torres. 

Su misi�n la seguir�a el joven Bol�var en el norte y San Mart�n y Art�gas en el sur de nuestra Am�rica. 

Hoy, orgullosos de contar con estos ejemplos de personas podemos hacer realidad los sue�os y fantas�as que una vez pensaron estos hombres, no solo ser republicas independientes, sino hacer cada d�a de esas rep�blicas independientes nuestro suelo, hacernos nosotros m�s iguales y respetarnos, hermanarnos y construir la justicia y equidad.

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Andr�s Cordov�s, Venezuela.