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Siete la base de la plenitud

Los siete mandamientos de Noé/Noaj no deben ser vistos como limitantes; al contrario, representan un extenso código de moralidad.
Son raíces para poblados árboles de reglamentos y virtuosas conductas.
A continuación les presento dos listas que enumeran mandamientos propios de los judíos pero que constituyen reglamentos para los noájidas.
Esta temática la he tratado en otras ocasiones, así que el lector interesado puede buscar en el sitio y en SERJUDIO.com para hallar mucho más del buen pan espiritual noájico.


Las 30 leyes codificados por Samuel ben Hofni Gaon, basadas en la tradición histórica noájica:


  1. Creer en la unicidad de Dios.
  2. No a la idolatría.
  3. No cometer blasfemia.
  4. Elevar los rezos a Dios.
  5. No jurar en falso.
  6. No cometer suicidio.
  7. No asesinar.
  8. No incurrir en adulterio.
  9. Formalizar los matrimonios mediante intercambios de bienes.
  10. No mantener relaciones sexuales incestuosas.
  11. No mantener relaciones coitales homosexuales.
  12. No al bestialismo.
  13. No castrar.
  14. No comer de un animal muerto naturalmente.
  15. No comer el miembro de un animal vivo.
  16. No comer ni beber sangre.
  17. No cruzar especies de animales.
  18. Administrar justicia
  19. Ofrecer sacrificios a Dios, como está estipulado.
  20. No robar.
  21. Respetar al padre y la madre.
  22. No adorar al Molej/Moloc (sacrificios infantiles).
  23. No a la brujería.
  24. No consultar adivinos.
  25. No hacer conjuros.
  26. No realizar hechicerías.
  27. No consultar a los médium.
  28. No consultar espíritus negativos.
  29. No practicar magia.
  30. No a la nigromancia.

Esta es la lista moderna basada en una comparación de los preceptos noájicos con los judaicos, fue elaborada por el Doctor A. Lichtenstein, de acuerdo a Maimónides.

Primer fundamento: No idolatría

  1. Prohibido pensar en la posibilidad de que exista una deidad que no sea Dios, el Uno y Único.

  2. Prohibido hacerse, o mandar a hacer, cualquier imagen con fines de adorarla.

  3. Prohibido hacer ídolos para uso de otros.

  4. Prohibido hacer cualquier escultura (de las vedadas), aunque no sean expresamente con fines idolátricos.

  5. Prohibido jurar por cualquier falsa deidad, ni adorarla, ni ofrendarle cualquier cosa, ni realizar ningún ritual religioso frente a un ídolo, incluso aunque no sea el acto habitual de adorarlo.

  6. Prohibido adorar cualquier idolatría de acuerdo a sus ritos corrientes.

  7. Prohibido sacrificar a los hijos, o hacerlos pasar por el fuego, en honor al Molej/Moloc.

  8. Prohibido la práctica y consulta de Ov.

  9. Prohibido la práctica y consulta de Iddoni.

  10. Prohibido recurrir a cualquier cosa idolátrica, sea de palabra, pensamiento, acción o cualquier otra cosa que pueda inducir a apartarse de Dios.

Segundo fundamento: No blasfemar

  1. Reconocer la existencia del Eterno.

  2. Reverenciar a Dios.

  3. Rezarle a Dios.

  4. Santificar el Santo Nombre de Dios, incluso a través del martirio.

  5. Prohibido execrar el Santo Nombre de Dios, aunque se llegue al martirio.

  6. Estudiar las partes permitidas de la Torá.

  7. Honrar a los sabios de la Torá, y respetar a los maestros propios.

  8. Prohibición de maldecir (proferir insultos).

Tercer fundamento: No robar

  1. Prohibido hurtar (en secreto).

  2. Prohibido robar (abiertamente).

  3. Prohibido usurpar.

  4. Prohibido estafar (mentir).

  5. Prohibido negarse a pagar lo que se adeuda.

  6. Prohibido cobrar de más.

  7. Prohibido codiciar.

  8. Prohibido desear lo ajeno.

  9. Permitir al obrero comer de los frutos de su labor, cuando se dan determinadas condiciones reglamentadas.

  10. Prohibido para el obrero comer de los frutos de su labor, cuando las condiciones no lo habilitan.

  11. Prohibido para el obrero llevarse los frutos de su labor, deben ser ingeridas en el lugar de trabajo.

  12. Prohibido secuestrar.

  13. Prohibido usar falsos pesos y medidas.

  14. Prohibido poseer falsos pesos y medidas.

  15. Se debe ser exacto en el uso de pesos y medidas.

  16. El ladrón debe devolver, o pagar por, lo que ha robado.

Cuarto fundamento: No asesinar

  1. Prohibido asesinar a cualquier persona (asesinato no es lo mismo que matar o ajusticiar).

Quinto fundamento: No relaciones sexuales ilícitas

  1. Prohibido copular con la madre.

  2. Prohibido copular con la hermana.

  3. Prohibido copular con la esposa del padre.

  4. Prohibido copular con la esposa de otro hombre.

  5. Prohibido copular un hombre con un animal.

  6. Prohibido copular una mujer con un animal.

  7. Prohibido mantener relaciones sexuales homosexuales masculinas.

  8. Prohibido mantener relaciones sexuales un hombre con su padre.

  9. Prohibido mantener relaciones sexuales con el hermano del padre.

  10. Prohibido ponerse en cualquier situación que pueda derivar en un acto sexual prohibido.

Sexto fundamento: Establecer cortes de justicia

  1. Designar jueces y oficiales de justicia en cada una de las comunidades.

  2. Tratar con igualdad a los litigantes.

  3. Indagar diligentemente en el testimonio de los testigos.

  4. Prohibido proceder maliciosamente contra alguno de los litigantes.

  5. Prohibido que el juez reciba regalos o sobornos de los litigantes.

  6. Prohibido que el juez honre a uno de los litigantes en juicio.

  7. Prohibido que el juez actúe movido por el temor a uno de los litigantes.

  8. Prohibido que el juez llevado por su compasión favorezca a un litigante pobre.

  9. Prohibido que el juez discrimine a un litigante porque sea un pecador.

  10. Prohibido que el juez, llevado por su debilidad, no imponga las penas justas y apropiadas.

  11. Prohibido que el juez discrimine contra el extranjero, el desamparado o el huérfano.

  12. Prohibido que el juez oiga la declaración de uno de los litigantes en ausencia del otro.

  13. Prohibido designar a un juez con reconocida ignorancia de la ley.

  14. Prohibido incriminar bajo evidencia circunstancial.

  15. Prohibido castigar por delitos cometidos bajo coerción.

  16. La corte es la capacitada para administrar la pena capital.

  17. Prohibido que la ley sea tomada bajo propia mano, vengarse.

  18. Obligación de prestar testimonio en la corte.

  19. Prohibido prestar falso testimonio.

Séptimo fundamento: No comer partes de un animal con vida

  1. Prohibido comer partes de un animal que esté con vida.

  2. Prohibido comer partes de un animal que haya sido matado por otro animal.

Los siete mandamientos para las naciones

Cuando Di-s salvó a Nóaj (Noé) y a su familia del Diluvio, Él les dio siete Mitzvot, Preceptos. Estas Mitzvot se mencionan como Las “Sheva (Siete) Mitzvot Bnei Nóaj”, o los Siete Mandamientos Noájicos.

Los Siete Mandamientos son:

1. No adorar a dioses falsos.
2. No blasfemar o maldecir a Di-s.
3. No asesinar.
4. No ser sexualmente inmorales.
5. No robar.
6. No comer un miembro extraído de un animal vivo.
7. Establecer tribunales de justicia y enjuiciar a los infractores.

Estos Mandamientos son bastante simples y claros, y la mayor parte de ellos son reconocidos como principios morales sanos. Cualquier no judío que sigue estas leyes porque el Todopoderoso las ordenó, tiene un lugar en el Mundo Venidero y es llamado un “Jasíd de las Naciones del Mundo” o un “Ben Nóaj” (Hijo de Noé).

Estas Mitzvot conciernen a todos los seres humanos, tanto judíos como no judíos, porque todos somos descendientes de Nóaj y su familia. Las 613 Mitzvot de la Torá, por otra parte, conciernen solamente a los descendientes de aquellos que aceptaron los Mandamientos en el Monte Sinaí y aquellos que han aceptado los Mandamientos voluntariamente (por la conversión).

Las Siete Leyes de Nóaj demuestran que las leyes y las reglas del Todopoderoso se aplican a todos los seres humanos y que Él nos ama a todos, judíos y no judíos. Estas leyes proporcionan la dirección que la humanidad ha que seguir, tanto los judíos como no judíos.

Según el Rambam (Maimónides, el Rabino Moisés Ben Maimón, el gran erudito judío del siglo XIII): “Toda persona entre las naciones que sigue los Siete Mandamientoos para servir a Di-s, pertenece a los Justos entre las naciones y tendrá su parte en el Mundo por Venir.”

¡Házlo como se debe!

El Talmud se refiere a un no judío como un Ben Nóaj, “un hijo de Nóaj” ya que todos los seres humanos son descendientes del Patriarca Bíblico Nóaj. Antes de que el pueblo judío naciera, la humanidad fue ordenada a cumplir ciertos Mandamientos – seis de la época de Adán y siete a partir de la época de Nóaj. Para los judíos, las 613 Mitzvot de la Torá reemplazaron a las Siete Mitzvot dadas a Nóaj. Para no judíos, sin embargo, estas Siete Mitzvot permanecen obligatorias. Es importante saber que Di-s juzgará a todos los no judíos sólo según cómo cumplieron aquellas leyes.

¿Ya que las Siete Mitzvot de Bnei Nóaj parecen ser la base de los valores éticos básicos, respetarlos no es suficiente para desear ser seres humanos buenos, éticos?

La intención subyacente es extremadamente importante porque si una persona se comporta según estos principios porque ellos apelan a su sentido de hacer el bien o el mal, o a su intelecto, o su sentido de la justicia, en lugar de que el Todopoderoso lo ordenó, entonces el no cumple los Preceptos correctamente y no es considerado un “Ben Nóaj”. El Rambam declara que un gentil debe aceptar estos Mitzvot expresamente porque ellos fueron revelados por Di-s mediante Moshé (Moisés) a los hijos de Israel en el Monte Sinaí.

En otras palabras, las Siete MitzvotBnei Nóaj no son sólo agradables y éticas “cosas para hacer”. Ellas son Leyes Divinas, Halajót. Y, como declara el Talmud: “Desde que el Sagrado Templo fue destruido, Di-s se complace solo con las leyes de la Halajá”. Para que estas Mitzvot sean contenedor Divino, deben ser observadas adecuadamente, lo que significa que deben ser observadas según la Halajá.

Tal como los judíos deben observar la Halajá cumpliendo sus 613 Preceptos, hay Halajót en la observación de las Siete MitzvotBnei Nóaj. Obviamente, los detalles de la Halajá están más allá del alcance de este artículo. Hay, sin embargo, muchos recursos para la exploración adicional en Internet.

El descubrimiento de Di-s en nuestro mundo

De las palabras de nuestros Sabios …

La Torá declara: “Y ellos acamparon en el desierto” (Éxodo 19:2).

Y comenta el Midrash: “La Torá fue dada en un lugar sin dueño, ya que si hubiera sida dada en la Tierra de Israel, las naciones del mundo dirían que ellos no tuvieron parte en ella. Por lo tanto, fue dada en el desierto y alguien que desea recibirla debería venir y recibirla” (Midrash Mejílta, 20).

Dice el Talmud: “Cada palabra que salio de la boca de Di-s fue dividida en setenta lenguas” (Tratado Shabát, 88b).

Explica el Midrash: “El Rabino Yojanan dijo, la voz del Señor fue divida en setenta voces para las setenta lenguas básicas, de modo que cada nación pudiera oír la voz en su propia lengua” (Midrash Raba sobre Éxodo 85:19).

El gran Sabio, el Meiri, agrega: “Si él [un no judío] aprende las Siete Mitzvot Bnei Nóaj con sus detalles y todo lo que puede ser extraído de ellas, entonces … es adecuado honrarlo como se debe honar a un Sumo Sacerdote (Kohén HaGadól).”

La contemplación conduce a la creencia

Toda la gente, tanto los judíos como los no judíos tiene sed de espiritualidad, de verdad. “Desde donde el sol sale hasta donde se pone, alabado es el Nombre del Señor” (Salmos, 113:3).

El Rabino Eliyahu Lupian plantea una pregunta: Cuando el Rey David escribió el libro de Tehilím (los Salmos), el mundo estaba lleno de ídolos y sólo la gente judía adoró al Todopoderoso. ¿Si el mundo estaba repleto de ídolos, entonces cómo fue el nombre de Di-s alabado “de la salida del sol hasta su puesta”?

El Rabino Lupian explica que el alma naturalmente anhela al Creador, como esta declarado “Mi alma está sedienta de Ti” (Salmos, 63:2). Aunque una persona pudiera intentar apagar la sed por medio de la adoración de ídolos, él seguirá ansiando la verdad. Si el persigue aquel deseo, encontrará finalmente al Creador, del mismo modo que nuestro Patriarca, Avraham (Abraham) encontró al verdadero Di-s.

¿Cómo descubrió Avraham al verdadero Di-s? “Comenzó a pensar día y noche, estaba asombrado como era posible para una constelación en el cielo moverse sin nadie conduciéndola. ¿Quién podría moverla, porque le es imposible moverse sola? Avraham no tenía ningún maestro, o alguien que pudiera informarle, vivía en Ur Kasdím, una ciudad de idólatras. Sus padres y toda la gente a su alrededor adoraban ídolos, y el también los adoró junto a ellos. Pero se sentía tan inquieto, que su poder de razonar lo condujo al verdadero entendimiento de que existe un solo Di-s que mueve las constelaciones, Quién creó todo, y que no hay ningún otro Di-s fuera de Él” (Rambam, Leyes de la idolatría).

El Rabino Yeshaaya Karelitz, conocido como el Jazon Ish, explica porque la contemplación de la creación conduce a la creencia en Di-s:

“El atributo de fe es una fina y delicada calidad del alma. Si una persona tiene el sentimiento de poseer un alma y tiene un ambiente tranquilo, cuando contempla las alturas de los cielos y las profundidades de la tierra, no puede dejar de estar asombrado, ya que el mundo le parecerá como un enigma insoluble. Este misterio le enreda la mente y el corazón, hasta tal punto que no puede pensar en nada más, se siente débil y sin aliento en su apasionamiento para encontrar una solución. El pasaría voluntariamente por fuego y agua para alcanzar la respuesta, porque ¿qué es la vida para él sin saber cual es su finalidad?” (Creencia y Confianza, ensayo I).

El Rabino Eljanán Wasserman explica: “Las maravillas de la Creación demandan del ser inteligente llegar a la conclusión que ellos fueron creados por una Divinidad. Por consiguiente, cada hombre será juzgado si no hace lo que es esperado de él por causa de esta inteligencia innata” (Kovetz Maamarim).

Para un judío, esta conclusión “cada hombre será juzgado si no hace lo que es esperado de él por causa de esta inteligencia innata” obliga a la observancia de la Torá; para un no judío, esta conclusión obliga a la observancia de las Siete Mitzvot Bnei Nóaj.

¿Cómo puedo observar las Siete Mitzvot?

Vamos a estudiar las Siete Mitzvot y lo que ellas implican.

1. No adorar a dioses falsos

La esencia de las Siete Leyes de Nóaj es la prohibición de la adoración de ídolos o idolatría. tenemos prohibidos servir o adorar toda cosa creada – ningún ser humano, ningún ángel, ninguna planta, ninguna estrella, ni los cuatro elementos fundamentales (tierra, agua, fuego y aire), ni algo derivado de ellos. Para observar correctamente la prohibición de la adoración de ídolos, debemos ser conscientes de la unidad de Di-s.

¿Qué implica esto?

1. Está prohibido pensar que hay otra deidad además de Di-s.
2. Está prohibido poseer un ídolo, hacer un ídolo, o hacer que alguien nos haga uno.
3. Está prohibido adorar un ídolo.
4. Está prohibido doblegarnos ante un ídolo, hacer un sacrificio ante él, aún cuando esta no sea la manera acostumbrada de la adoración de un ídolo.
5. Está prohibido dirigirnos a la idolatría, no en palabra, pensamiento, hecho o por medio de cualquier observancia que podría atraernos a su adoración.

2. No blasfemar o maldecir a Di-s

Maldecir al Creador – o utilizar Su Nombre para maldecir una de Sus creaciones – es una expresión de fe incompleta en Di-s (o una creencia incompleta en Su Unidad Absoluta). Es la única prohibición que implica al habla más que a la acción y que prueba la importancia de este atributo humano único.

3. No asesinar
Está prohibido cometer un homicidio. Di-s nos encargó proteger y salvaguardar la vida humana, la nuestra como la de otras personas. A excepción de casos de legítima autodefensa y acciones que son cometidas durante las guerras, la pena para el homicidio es la pena capital, y como está escrito: “Todo aquel que derrame sangre del hombre, por el hombre se derramará su sangre; pues en la imagen de Di-s Él creó al hombre” (Génesis 9:6).

Está también prohibido hacer daño a otra persona, incluso a un feto. Es por esto que el aborto está prohibido. A propósito del versículo que acabamos de citar, el Talmud nos enseña que esto concierne también “a aquel que derrame sangre del hombre dentro un hombre. ” (Tratado Sanhedrín, 57b).

Está prohibido acortar la vida de una persona enferma o herida. “Y de la mano del hombre que golpea a su hermano, demandaré cuenta de cada vida humana” (Génesis 9:5). Esto quiere decir que aunque sentimos muchísima compasión para una persona que sufre, como si fuera nuestro propio hermano, está prohibido acortarle su vida. En otras palabras, la eutanasia y el “homicidio por misericordia” están prohibidos.

Di-s nos encargo proteger la vida humana, incluso la nuestra y como está escrito: “Ciertamente la sangre de vuestras vidas demandaré” (Génesis 9:5). Por consiguiente, el suicidio está prohibido.

La masturbación masculina (difundir su semilla en vano) también está prohibida porque es considerada como un acto de asesinato, como se lo ve en la historia de Er y Onan que debían cumplir las Siete Mitzvot de Bnei Nóaj. La masturbación está castigada por la Mano Divina.

4. No ser sexualmente inmorales

Una conducta sexual inmoral está prohibida; Di-s ha dado órdenes a la humanidad acerca del apropiado comportamiento sexual y relaciones. En toda la Creación, no existe ninguna ley que permita a cualquier individuo de infringir las leyes sexuales debido a su “propia verdadera naturaleza”. El Rabino Yirmiyahu Bindman, el autor de la obra (en inglés) “Los Siete Colores del Arco” explica, que no existe tal cosa como “un adúltero” o “un homosexual”, como que no puede existir tal cosa como “un ladrón”. Si un hombre realmente desea respetar las leyes de Di-s, sería capaz de resistir la tentación de hacer una acción que es mala según el Creador.

¿Qué significa esto?

1. Un hombre no debe tener una relación con su madre.
2. Un hombre no debe tener una relación con su hermana.
3. Un hombre no debe tener una relación con la mujer de su padre (aunque no es su madre biológica).
4. Un hombre no debe tener una relación con la esposa de otro hombre.
5. Un hombre no debe copular con un animal.
6. Un hombre no debe tener una relación carnal con otro hombre.
7. Debemos abstenernos de un acto que nos conduciría a tener una relación prohibida.

El lesbianismo, la homosexualidad femenina, es también considerado como una “abominación”.

Aunque los no judíos no están ordenados a no tener relaciones sexuales antes del matrimonio, son alentados a evitarlas. Mediante al matrimonio, cultivamos los elementos más finos en nuestro comportamiento sexual, y el desarrollo de un matrimonio fuerte y cariñoso. No sólo realzamos nuestras propias vidas, sino que proveemos a nuestras futuras generaciones de los fundamentos necesarios para tener vida con una base espiritual, es decir, con una conexión a Di-s.

5. No robar

Está prohibido robar dinero así como cualquier otra cosa (si es animado, violar o seducir a una mujer, u objetos inanimados, hasta robar el tiempo de un empleador, o causar una pérdida física o psicológica), o secuestrar a una persona. La prohibición de robo puede ser, de hecho, la más difícil de obedecer de todas las Siete Mitzvot Bnei Noaj ya que la oportunidad de robar se nos presenta casi constantemente.

¿Qué significa esto?

1. No se nos permite robar.
2. No se nos permite engañar.
3. No se nos permite negar deuda de dinero que debemos.
4. No se nos permite sobrecargar
5. No se nos permite secuestrar.
6. No se nos permite usar o hasta poseer instrumentos falsos de medidas.
7. Si hemos robado, debemos devolver o pagar el objeto robado.

6. No comer un miembro extraído de un animal vivo

Esta prohibición no tiene nada que ver con la salud física o la higiene. Esto tiene que ver con la constitución espiritual, porque la comida de carne viva es la raíz de la crueldad y egoísmo. Comer hasta una cantidad diminuta de carne viva (carne tomada de un animal vivo), cocinada o cruda, viola la prohibición. La intención de esta prohibición no es promover prácticas vegetarianas. Antes del Diluvio, la carne de cualquier clase estuvo prohibida como alimento. Después del Diluvio, Di-s le dijo a Nóaj que la carne sería autorizada solamente manteniendo esta condición en la preparación. Las interdicciones alimenticias que se encuentran en la Torá poseen un profundo y místico significado y la prohibición de comer carne viva es explícita, como esta escrita en el libro de Génesis (9:3-4): “Todo ser que se mueve, que vive, será alimento para vosotros; como las verdes hierbas, os he entregado todo. Pero de la carne, con su alma, su sangre, no comeréis..”

¿Qué está implicado en esta prohibición?

1. No se nos permite comer un miembro que fue cortado de un animal vivo, bestia, pescado o ave.
2. No se nos permite comer la carne de cualquier animal que fue dañado por una bestia salvaje, el cual adoptó parte a la prohibición de comer un animal que ha sido despedazado mientras vivía.

7. Establecer tribunales de justicia y enjuiciar a los infractores.

Cuando Di-s creó al hombre, le confió el establecimiento de Tribunales de Justicia, con el fin de preservar las siete leyes de Nóaj. El mundo no puede ser abandonado a la anarquía. Un sistema organizado de leyes y de tribunales es indispensable para que todo el mundo pueda ser juzgado de modo equitativo y que nadie pueda tomar la ley con sus propias manos.

Nuestros Sabios declararon: “Alguien que juzga sinceramente es como si se hubiera hecho compañero con Di-s en la Creación del mundo.”

Aspiraciones

Aunque honrar a nuestros padres no forma parte de las Siete Mitzvot Bnei Nóaj, cuando un no judío honra a sus padres, es recompensado por hacer del mundo un mejor lugar. Jam – uno de tres hijos de Nóaj – fue castigado duramente para degradar a su padre (Génesis 9:22). A la inversa, cuando un Ben Nóaj honra a sus padres, es recompensado por el Cielo.

De la misma manera, Lot fue elogiado por haber arriesgado su vida recibiendo visitas en la ciudad de Sodom, la ciudad que había proscrito toda hospitalidad (Génesis 19:1-10). Por otra parte, el Midrash cuenta que Abraham visitó a su hijo, Ishmaél, para comprobar si era hospitalario con sus invitados. Cuando la esposa de Ishmaél no lo acogió con toda el alma, Avraham le aconsejó a Ishmael divorciarse de ella.

La responsabilidad de Bnei Nóaj consiste en poseer buenos rasgos de carácter y en esforzarse por acercarse al Todopoderoso mediante la plegaria y aportando ofrecimientos al Beit HaMikdash (el antiguo Santo Templo de Jerusalén); que sea reconstruido rápidamente y en nuestros días, como está declarado:

“También a ellos los traeré a Mi montaña sagrada, y los haré alegres en Mi Casa de oraciones. Sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptados sobre Mi altar, porque Mi Casa será llamada la Casa de oraciones para todos los pueblos” (Isaías 56:7).

Fuente: www.breslev.co.il

NO JUDÍOS ó GENTILES FIELES A DIOS – SEAMOS NOÁJIDAS FIELES AL ETERNO Y CUMPLIDORES Y ESTUDIOSOS DE LAS MITZVOT

Con deseo o sin deseo de conversión, el noájida, SIEMPRE en AMBOS casos debe de dedicarse a aprender de las 7 LEYES UNIVERSALES ó SHEVA MITZVOT noájidas. Y además también estamos obligados a cumplir con la mitzvá de crecer y REPRODUCIR LA ESPECIE HUMANA. Esto es básico, y necesario para la persona y LO DEBE DE CUMPLIR TODA PERSONA (LOS JUDIOS CON AÑADIDO DE 605 MITZVOT MÁS).


1. No adorar ídolos – Bereshit / Génesis 2:17.
2. No maldecir al Eterno – Bereshit / Génesis 1:28.
3. No asesinar – Bereshit / Génesis 9:5.
4. No cometer incesto o adulterio – Bereshit / Génesis 2:24.
5. No hurtar – Bereshit / Génesis 2:17.
6. No comer carne trozada de un animal vivo – Bereshit / Génesis 9:4.
7. Establecer cortes de justicia – Bereshit / Génesis 19:9.

Además también:

8. Reproducir la Especie Humana (mitzva 1, en Bereshit/Génesis 1: 28,  9: 1). Ello está dicho y repetido, por HaShem.

Génesis 1:28 Y los bendijo Dios –a Adán y Eva-, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. 

Génesis 9:1 Bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y les dijo: Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra.

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Pero el noájida, también puede perfeccionarse MAS, y para ello puede cumplir LOS MITZVOT que desarrollan a estos 7 + 1 BÁSICOS. Entonces, cumpliendo los 7 y aprendiendo al máximo, dando ejemplo con las CONDUCTAS APROPIADAS, y manifestando CLARAMENTE OPINIONES NOÁJIDAS, entonces PODEMOS ADOPTAR CUMPLIR MÁS y SER MÁS JUSTOS Y CONSTRUCTORES ACTIVOS DE SHALOM, para ello podemos VOLUNTARIA Y LIBREMENTE (sin obligación), APRENDER Y CUMPLIR LOS MITZVOT REGLAMENTARIOS QUE DESARROLLAN LOS 7 MANDAMIENTOS UNIVERSALES, Y QUE SON 30 ó 66 según los sabios.


 ESTÁ ES UNA TAREA MÁS AMBICIOSA, DE MÁS SOMETIMIENTO A DIOS, DE MÁS COMPROMISO Y DE MAYOR AGRADECIMIENTO Y MÁS RECONOCIMIENTO A HASHEM. E IMPLICA HACER MUCHO MÁS, IMPLICA HACER DE NUESTRAS VIDAS MÁS LUMINOSAS, Y SEGUIR MAS CUMPLIDAMENTE LAS ENSEÑANZAS DE LOS SABIOS DE ISRAEL, de los MORES Y DE LOS JUDÍOS PIADOSOS (como nuestro moré Yehuda Ribco).


Y aun, algunos pocos pueden decidirse, a cumplir más mitzvot, VOLUNTARIAMENTE, UNA VEZ QUE CUMPLEN A CABALIDAD LOS 7+1, Y ADEMÁS CUMPLEN TAMBIEN E INCORPORAN A SUS VIDAS LOS REGLAMENTOS NOÁJIDAS. ENTONCES ESAS POCAS PERSONAS, PUEDEN Y QUIEREN Y SE PONEN A APRENDER MÁS MITZVOT, POSIBLES DE LOS QUE COMPONEN EL MÍNIAM HAMITZVOT y que son de los RESTANTES 605 MITZVOT JUDÍOS.


Reitero que por OBLIGACIÓN, los no judíos solo hemos de cumplir 7 mitzvot y la mitzva de reproducir la especie a la que estamos obligados, por ser hijos de Adam y de Noaj (que da el marco físico para cumplir las restantes mitzvot). QUE las restantes mitzvot NO NOS SON OBLIGATORIOS, PERO DE LOS QUE POR VOLUNTAD, SI PODEMOS OPTAR POR CUMPLIR MAS Y ASI AGRADECER MÁS A HASHEM Y ADORARLO A CABALIDAD MÁXIMA.


PODEMOS PONERNO COMO NOÁJIDAS MÁS ESFORZADOS Y COMO FIELES A HASHEM Y CON MÁS ESFUERZO Y MÁS APEGO A DI-S. ESTO PRECISA DE TENER RABINO, MORÉ O JUDÍO PIADOSO, CUMPLIDOR DE SUS MITZVOT Y VERSADO EN HALAJÁ Y CONOCEDOR DEL NOAJISMO, QUE QUIERA POR VOLUNTAD PROPIA, Y POR AMOR A DI-S Y AL PRÓJIMO NOÁJIDA (nosotros), ENSEÑARNOS MÁS DE LAS MITZVOT POSIBLES PARA NOSOTROS LOS NOÁJIDAS (QUE NO SON TODAS LAS 613), Y QUE NOS ENSEÑE Y GUÍE Y INSTRUYA EN TORÁ (de la cual nosotros los noájidas, solos no podemos entrar a leer y menos a estudiar y menos a querer enseñar -como hacen algunos, noájidas idólatras y de las religiones, trayendo confusión al mundo y a sus vidas y a las vidas de otros noájidas-).


PARA APRENDER DE LAS MITZVOT, Y ESTUDIAREN LA TORÁ, ADEMÁS DE LA GUIA DE JUDÍO QUE NOS ENSEÑE, HEMOS DEPEDIR TAMBIEN AYUDA A DI-S Y HEMOS DE CONTAR CON UNA VERSIÓN DEL TANAJ y/o TORÁ ESCRITA, que sean versión ERUDITA y traducida con el máximo de cuidado a nuestro idioma (EN NUESTRO CASO EL CASTELLANO). Pero, siempre estas Biblias hebreas o Tanja, requieren aclaraciones por parte del rabino o moré o judío piadoso ORTODOXOS, pues ellos están más versados en Torá y en Tanja, y sus enseñanzas e interpretaciones se basan el MODELO FIEL Y EXACTO TAL COMO ESTÁN ESCRITOS EN HEBREO Y TAL COMO LE HAN ENSEÑADO SUS MAESTROS (rabinos, morés y padres).


Este camino, de tanto apego y los caminos de cumplir solo los 7 + 1 (Sheva mitzvot y mitzva 1), o cumplir los 7 + 1 + 30/60 (según los sabios), DEBE DEJAR DE QUERER APROPIARSE DE LOS MANDAMIENTOS EXCLUSIVOS DE LOS JUDIOS (celebrar Shabat y festividades religiosas a la manera judía, usar tefilim, usar talit, leer o estudiar o interpretar torá solos, escribir sefer torá y leer aliá, poseer o escribir mezuzot, decir bendiciones exclusivas de los judíos que dicen asher kideshanu vemitzvotav vetzivanu : que nos santificaste con tus mandamientos y nos ordenaste cumplir los mandamientos de…., exclusión de leer la torá oral, exclusión de la circuncisión como mitzva religiosa).


Y siempre, es oportuno apartarse de hacer el mal, y de los que los hacen y hacer el bien y juntarse con los que lo hacen (noájidas fieles y judíos). Y también nos es apropiado, voluntario y no obligatorio, orar solos y en familia y en comunidad a Di-s, en la forma apropiada (sea en rezo libre, o en rezo preestablecido), con amor y temor y respeto a Di-s, que siempre nos escucha y aprecia y quiere nuestros rezos voluntarios.


También es apropiado, y de justicia, ser agradecidos con los judíos y guardarles respeto y ser solidarios con ellos. En tanto que son el pueblo elegido de Dios y son los que han mantenido el conocimiento de la Torá y de la revelación continuada de Di-s y de nuestros mitzvot (y ellos, al menos un grupo han mantenido el conocimiento y enseñanzas de la torá, cumpliendo sus mitzvot, y han mantenido el conocimiento de nuestras mitzvot noájidas y nos las han enseñada, en el presente voluntariamente y sin obligación). Israel, con estudio y enseñanza y cumplimiento de la Torá trae la paz al mundo, para el pueblo judío y para las naciones.


A ver si los gentiles, que no somos un pueblo, sino individuos aislados de todos los 70 pueblos, podemos cumplir y enseñar a nuestras familias y amistades y conocidos de los mitzvot universales, y a ver si somos fieles CUMPLIDORES DE LA OBLIGACIÓN DE TRANSMITIR Y ENSEÑARLOS A NUESTROS HIJOS Y NIETOS.


Luego está el tema, de si algunos PERSONALMENTE optan por tomar el LARGO PROCESO DE LA CONVERSIÓN, que no es para cumplir menos, sino para cumplir  lo correspondiente a noájidas y más PARA ADORAR A DÍ-S CON CUMPLIMIENTO DE TODOS LOS 613 MITZVOT. PASANDO EL EXAMEN ANTE TRIBUNAL DE BET DÍN, Y OBTENIENDO EL CERTIFICADO DE JUDEIDAD ORTODOXA, en ISRAEL. Pero, será solo algo que el individuo debe demostrar y lograr con su propio esfuerzo y demostrando su IDONEIDAD Y ADECUACIÓN PARA CUMPLIR Y ADORAR EN TODAS LAS MITZVOT JUDÍAS Y POR TODA SU VIDA RESTANTE.

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LEYES HUMANITARIAS I O REGLAMENTOS NOÁJIDAS I


**** De los 613 mandamientos, según los sabios hay 66 que son reglamentos que           -aunque solo obligan los sheva mitzvo- debiéramos respetar los hijos de las 70 naciones, los noájidas, pues son derivaciones de sus Siete Mandamientos Fundamentales.

Es una lista elaborada por el Dr. A. Lichtenstein a partir de la codificación legal de Maimónides.

 

http://fulvida.com/identidad/reglamentos-de-los-mandamientos

Primer fundamento: No idolatría

  1. Prohibido pensar en la posibilidad de que exista una deidad que no sea Dios, el Uno y Único.
  2. Prohibido hacerse, o mandar a hacer, cualquier imagen con fines de adorarla.
  3. Prohibido hacer ídolos para uso de otros.
  4. Prohibido hacer cualquier escultura (de las vedadas), aunque no sean expresamente con fines idolátricos.
  5. Prohibido jurar por cualquier falsa deidad, ni adorarla, ni ofrendarle cualquier cosa, ni realizar ningún ritual religioso frente a un ídolo, incluso aunque no sea el acto habitual de adorarlo.
  6. Prohibido adorar cualquier idolatría de acuerdo a sus ritos corrientes.
  7. Prohibido sacrificar a los hijos en honor a las deidades.
  8. Prohibido la práctica y consulta de Ov.
  9. Prohibido la práctica y consulta de Iddoni.
  10. Prohibido recurrir a cualquier cosa idolátrica, sea de palabra, pensamiento, acción o cualquier otra cosa que pueda inducir a apartarse de Dios.

Segundo fundamento: No blasfemar

  1. Reconocer la existencia del Eterno.
  2. Reverenciar a Dios.
  3. Rezar a Dios.
  4. Santificar el Santo Nombre de Dios.
  5. Prohibido execrar el Santo Nombre de Dios.
  6. Estudiar las partes permitidas de la Torá.
  7. Honrar a los sabios de la Torá, y respetar a los maestros propios.
  8. Prohibición de maldecir (proferir insultos).

Tercer fundamento: No robar

  1. Prohibido hurtar (en secreto).
  2. Prohibido robar (abiertamente).
  3. Prohibido usurpar.
  4. Prohibido estafar (mentir).
  5. Prohibido negarse a pagar lo que se adeuda.
  6. Prohibido cobrar de más.
  7. Prohibido codiciar.
  8. Prohibido desear con ánimo negativo lo que es de otro.
  9. Permitir al obrero comer de los frutos de su labor, cuando se dan determinadas condiciones reglamentadas.
  10. Prohibido para el obrero comer de los frutos de su labor, cuando las condiciones no lo habilitan.
  11. Prohibido para el obrero llevarse los frutos de su labor, deben ser ingeridas en el lugar de trabajo.
  12. Prohibido secuestrar.
  13. Prohibido usar falsos pesos y medidas.
  14. Prohibido poseer falsos pesos y medidas.
  15. Se debe ser exacto en el uso de pesos y medidas.
  16. El ladrón debe devolver, o pagar por, lo que ha robado.

Cuarto fundamento: No asesinar

  1. Prohibido asesinar a cualquier persona (asesinato NO es lo mismo que matar o ajusticiar).

Quinto fundamento: No relaciones sexuales ilícitas

  1. Prohibido copular con la madre.
  2. Prohibido copular con la hermana.
  3. Prohibido copular con la esposa del padre.
  4. Prohibido copular con la esposa de otro hombre.
  5. Prohibido copular un hombre con un animal.
  6. Prohibido copular una mujer con un animal.
  7. Prohibido mantener relaciones homosexuales masculinas.
  8. Prohibido mantener relaciones sexuales un hombre con su padre.
  9. Prohibido mantener relaciones sexuales con el hermano del padre.
  10. Prohibido ponerse en cualquier situación que pueda derivar en un acto sexual prohibido.

Sexto fundamento: Establecer cortes de justicia

  1. Designar jueces y oficiales de justicia en cada una de las comunidades.
  2. Tratar con igualdad a los litigantes.
  3. Indagar diligentemente en el testimonio de los testigos.
  4. Prohibido proceder maliciosamente contra alguno de los litigantes.
  5. Prohibido que el juez reciba regalos o sobornos de los litigantes.
  6. Prohibido que el juez honre a uno de los litigantes en juicio.
  7. Prohibido que el juez actúe movido por el temor a uno de los litigantes.
  8. Prohibido que el juez llevado por su compasión favorezca a un litigante pobre.
  9. Prohibido que el juez discrimine a un litigante porque sea un pecador.
  10. Prohibido que el juez, llevado por su debilidad, no imponga las penas justas y apropiadas.
  11. Prohibido que el juez discrimine contra el extranjero, el desamparado o el huérfano.
  12. Prohibido que el juez oiga la declaración de uno de los litigantes en ausencia del otro.
  13. Prohibido designar a un juez con reconocida ignorancia de la ley.
  14. Prohibido incriminar bajo evidencia circunstancial.
  15. Prohibido castigar por delitos cometidos bajo coerción.
  16. La corte es la capacitada para administrar la pena capital.
  17. Prohibido que la ley sea tomada bajo propia mano, vengarse.
  18. Obligación de prestar testimonio en la corte.
  19. Prohibido prestar falso testimonio.

Séptimo fundamento: No comer partes de un animal trozado de él con vida

  1. Prohibido comer partes de un animal que esté con vida.
  2. Prohibido comer partes de un animal que haya sido matado por otro animal.

Estos son los 66 mandamientos de la Torá para los judíos que debieran ser tomados como reglamentos por los noájidas. Sin embargo no se agotan en esta lista.
Pues los noájidas pueden y deben asumir compromisos sociales expuestos en la Torá como mandamientos para los judíos, ser solidarios, ser caritativos, ser conciliadores, amar al prójimo, respetar y honrar a sus mayores, cuidar la naturaleza, dar vida, criar hijos saludables, cuidar la salud, desarrollar el un mundo de paz e integridad, etc.

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LEYES HUMANITARIAS II O REGLAMENTOS NOÁJIDAS II

http://serjudio.com/rap1101_1150/rap1107.htm

Esta respuesta es LA OPINIÓN DE OTROS SABIOS.
En esta oportunidad la lista de preceptos para los gentiles está basada en las enseñanzas del Rav Shemuel ben Hofni Gaon, en lo personal tenemos más afinidad por la lista anteriormente publicada dice el moré Yehuda Ribco. Yo prefiero mirar ambas, pues son compatibles y nos traen más luz, a nosotros los noájidas.

1.      Creer en Dios, y que es Uno y Único.

2.    No a la idolatría.

3.     No blasfemar.

4.    Elevar los rezos a Dios.

5.     No jurar en falso.

6.    No cometer suicidio.

7.     No asesinar.

8.    No incurrir en adulterio.

9.    Formalizar los matrimonios mediante intercambios de bienes.

10.                       No tener relaciones sexuales con la hermana.

11.  No a la homosexualidad.

12.No al bestialismo.

13. No castrar.

14.No comer de un animal muerto naturalmente.

15. No comer ni beber sangre.

16.No cruzar especies animales.

17. Administrar justicia.

18. Ofrecer sacrificios a Dios, como está estipulado.

19.          No robar.

20.                     Respetar al padre y la madre.

21.          No adorar al Molej/Moloc.

22.                      No a la brujería.

23.                      No consultar adivinos.

24.                      No hacer conjuros.

25.                      No a las hechicerías.

26.                      No consultar a los médium.

27.                      No consultar espíritus negativos.

28.                      No a la magia.

     29.         No a la nigromancia



Construyamos Shalom, entre los judíos y los noájidas fieles a Di-s, con respeto y solidaridad entre ambos, fieles al Di-s Uno y Único y con apego amoroso a cumplir nuestras mitzvot (las obligatorias necesariamente, y luego además tantas como queramos y podamos) y con devoción a las enseñanzas de La Torá y el Tanaj. Amen.

El robo de los que adoran a Jesús

El profeta expresa la queja del Eterno:

Pero ella no reconoció que era Yo el que le daba el trigo, el vino nuevo y el aceite.
Yo le di abundancia de plata y de oro, que ellos usaron para Baal.

(Hoshea / Oseas 2:10)

Baal era el nombre genérico de deidades paganas, el Baal era un dios falso, muy extendida su religión en la antigüedad.
Gente de bien cayó en garras de esa fe perniciosa, promovida también entonces por piratas de la fe.
Estos maliciosos rebeldes desde el comienzo de la humanidad promovieron su rencor, su rebelión, su error. Igual que los estafadores actuales, clérigos de religiones, falsos sabios de la fe.

El insulto al Eterno es inmenso entre aquellos que adoran falsas deidades, llámese ésta Jesús o Baal.
Pues Dios provee de bienestar a las gentes, Él da lluvia, plenitud, prosperidad, vida, abundancia.
De pronto emergen los hongos venenosos de las religiones, e invocan a sus vacías deidades, claman a ellas, rezan en sus apestosos nombres, les agradecen por el bienestar del cual gozan.
¿Cómo se “sentirá” el Eterno ante tamaña ingratitud, semejante inmoralidad, repugante proceder?

Los que aborrecen al Eterno, sabiéndolo o no, disfrutan de su porción en Este Mundo, en tanto atribuyen su bienestar a la mentira que llaman dios y salvador.
Y no saben que cada gramo de gozo en Este Mundo, usurpado al tesoro del Eterno, les resta toneladas de placer sublime en el Mundo Espiritual.

Cada vez que elevan su plegaria en el nombre de Jesús, le llaman dios, le piden milagros, esperan en su nombre, están comprometiendo espantosamente su vida eterna y la de aquellos que están en su entorno.

Pues esa es una de las aberrantes caras de la idolatría, que no solamente rechaza la Verdad, a Dios, sino que además son infieles al punto de agredecer a un extraño por los bienes que Dios les da.

Es hora de continuar despertando, de no dejarse estar, de ir al lado de nuestro familiar o amigo y hacerle ver su gravísimo estado espiritual.
No porque eres misionero, no porque quieres sumar almas a tu “secta”, sino porque te conmueves del suicidio espiritual en el cual están encaminados los que amas. Temes que este suicidio y genocidio se perpetúe y avance.
Y deseas actuar con fidelidad al Eterno, para que nadie más llame “Señor” a un atrevido pecador que fuera colgado por su miserable y nefasta conducta odiosa.

Atrévete a ser valiente, al menos esta vez en tu vida.
Atrévete a llamar Señor al verdadero Señor, e impulsa a otros a hacerlo junto a ti.

El tiempo final está llegando, el mundo está en crisis, pronto surgirá una nueva sociedad, la que anunciará la Era Mesiánica.
No tenemos más tiempo para excusas o mentiras al solitario.

O haces tu parte, o te pierdes en el olvido de los cómplices del mal.

Hasta luego, que sepamos construir Shalom.

Pornografia infantil.

Espana desmonta red internacional de pornografia infantil.

“Una banda que distribuia pornografia infantil a traves de internet en decenas de paises fue desmantelada, con la detencion de 121 personas en la operacion mas grande contra la pederastia en Espana, informo el miercoles la Policia Nacional.

La investigacion, en la que colaboro la Policia Federal de Brasil, revelo que los arrestos compartian una red de intercambio de archivos pedofilos en 75 paises diferentes.

La operacion, bautizada como “Carrusel”, se inicio en 2007 y culmino la semana pasada con la detencion de 121 personas , la mayoria de ellos de nacionalidad espanola.

Ademas, otros 96 sospechosos estan imputados por tenencia y distribucion de pornografia infantil, pero permanecen de momento en libertad”.

Consecuencias de la pornografia infantil de los ninos.

“Muchos de los ninos que aparecen en la pornografia infantil, han sido asesinados.  Los ninos que participan en pornografia infantil bien sea mediante enganos, mediante prostitucion o simplemente violentados, todos ellos poseen secuelas psicologicas muy profundas, su autoimagen y autoestima han sido pulverizadas, su dolor y su tragedia ha sido magnificada al hacerse publica una y otra vez mediante la venta e intercambio de las imagenes pornograficas.

Para muchos sera muy dificil establecer un proyecto de vida, otros creceran con un dano que les ocasionara a su vez en convertise en adultos abusadores o padres que maltratan a sus propios hijos, o simplemente cometeran suicidio.

Hay casos de ninos que tras el abuso a que han sido sometidos abusan a su vez de otros menores en estado de indefension.

En otros casos se generaran estructuras de personalidad muy fragiles que les llevaran al desarrollo de personalidades de tipo psicopatico, seran los futuros violadores, asesinos seriales.

El simple hecho de consumir, de almacenar pornografia infantil convierte a una persona en un pedofilo potencial, en un violador en potencia”.

Gracias a D-os, que se pudo atrapar a estas personas que han destruido la vida de muchos ninos,  porque no saben la magnitud del dano que se les hace, que son cicatrices muy profundas y el dano es irreversible.  No solamente las personas que participaron en esta bestialidad, sino tambien las que han comprado, distribuido, rentado, son culpables.  “Tanto peca el que mata la vaca como el que le detiene la pata”.

Y han transgredido, no uno ni dos mandamientos, sino varios.  Han asesinado (no han respetado la vida humana), robado (derechos ajenos), atacado y pervirtiendo sexualmente ninos indefensos.  Por eso hay que establecer cortes de justicia, que sostengan y desplieguen un sistema de orden justo en base a los SIETE PRINCIPIOS UNIVERSALES.

Que tengan castigos severos, no como en USA, que la mayoria de personas que han estado en la carcel y que he conversado con algunos conocidos.  Ellos dicen que estan felices, porque cuando estan dentro, tienen todas las comodidades (las comidas a tiempo, tienen aire acondicionado, tienen television) y prefieren mejor estar dentro. En lugar de castigarlos tienen premio.

Por eso hay que denunciar cualquier tipo de abuso, para que no se siga expandiendo la mala semilla.  Le doy gracias al ETERNO, por su misericordia y haber escuchado mi oracion.

Sigamos construyendo SHalom!!!

Pdta:  Disculpen los acentos.

http://latino.msn.com/noticias/article04/articles/articlepage.aspx?cp-documentid=10805453

http://www.espacioblog.com/taquitto/post/2006/09/15/consecuencias-la-pornografia-infantil-los-ninos-

http://fulvida.com/mandamientos/siete-principios-univerales

Salvamos vidas

Probablemente ustedes no lo sepan, pero en la última semana hemos salvado al menos una vida.
Una persona no quería seguir con vida, pero le dimos ánimo para fortalecerla.
Al día de hoy, la persona está más estable, con proyectos, ganas de vivir, sabiendo que la vida tiene dificultades pero pueden ser superadas.

No sabemos a cuántos hemos salvado, ni a cuántos seguiremos salvando.
Salvación en Este Mundo y por supuesto que para la Eternidad.
Por eso, cada día hagamos nuestra pequeña parte, que tal vez estamos haciendo un cambio inmenso en el balance positivo del mundo.

A seguir construyendo Shalom.

Las semillas de la discordia

En el documental “El mundo según Monsanto”, Marie Monique Robin denuncia el impacto económico, ambiental y sanitario que generan las semillas transgénica de soja y el herbicida roundup. Argentina tiene 16 millones de hectáreas plantadas con semillas de Monsanto y la documentalista advierte que el país “está marchando hacia un suicidio programado”.

Hay una palabra -o mejor dicho una marca registrada-, que muy pocos dirigentes y periodistas se han atrevido a mencionar como uno de los actores ocultos del conflicto con el agro. Esa palabra es Monsanto, el principal fabricante de organismos genéticamente modificados (OGM), cuyos granos de soja, maíz y algodón se propagan por el mundo pese a las alertas económicas, médicas y ambientales.

El periodista Horacio Verbitsky ha señalado que Monsanto, Syngenta, Bayer, YPF Fertilizantes y Nidera, nucleados en la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (AAPRESID), son actores del conflicto camuflados detrás de las cuatro entidades ruralistas. Con 70 por ciento de la superficie agrícola trabajada, contra 6 por ciento en el resto d mundo, la Argentina es un líder mundial del controvertido método de siembra directa que propiciasn estas empresas.

Un documental que se estrenó a mediados de marzo por la cadena franco-alemana ART, generó revuelo mundial. En el documental “El mundo según Monsanto”, Marie Monique Robin denuncia el impacto económico, ambiental y sanitario que generan las semillas transgénica de soja y el herbicida roundup. Argentina tiene 16 millones de hectáreas plantadas con semillas de Monsanto y la documentalista advierte que el país “está marchando hacia un suicidio programado”.

El trabajo expone las consecuencias que tiene para el ambiente y el suelo el monocultivo de la soja transgénica. También retrata los efectos en la salud humana de la utilización del Roundup, un herbicida sospechado de producir cáncer.

Robin reproduce una entrevista con el médico entrerriano Darío Gianfelici, que constató un aumento de los abortos espontáneos, las muertes fetales precoces, las disfunciones de la tiroides y del aparato respiratorio, de las funciones renales o endocrinas, de enfermedades hepáticas y dermatológicas o de problemas oculares graves. También denuncia “los efectos que pueden tener los residuos de Roundup que ingieren los consumidores de soja”.

Según el médico entrerriano, en la región ha habido un número importante de casos de nenes que nacen sin uno o ambos testículos o cuya uretra no llega al final del pene y de nenas que comienzan a menstruar a los tres años.

Durante una reciiente visita a la provincia de Corrientes, Robin advirtió: “Quisiera de verdad que en la Argentina se entienda lo peligroso que son los productos que vende Monsanto. En el documental hay muchos científicos que me dicen que ese herbicida es cancerígeno. Me indican que el Roundup da cáncer y que va a ser prohibido un día como lo fue el PCB. Pero lo que pasa es que mientras tanto se sigue fumigando medio país con este herbicida cancerígeno”, asegura la documentalista.

Como resultado del documental y el libro homónimo de la misma autora, en abril, el gobierno de Francia decidió suspender el cultivo de maíz transgénico de Monsanto. La medida se tomó en el marco de la detección de “elementos científicos nuevos”, lo que abre la necesidad de realizar evaluaciones que indiquen los efectos del OGM MON 810 (la sustancia cuestionada) a largo plazo sobre el medio ambiente y sobre posibles efectos sanitarios.

En una entrevista publicada por el diario francés “Le Monde”, el relator de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para el Derecho a la Alimentación, Olivier de Schutter, denunció que las prácticas de especulación en productos alimenticios están detrás de la crisis alimentaria en más de 40 países.

Schutter se pronunció a favor de “una modificación de las reglas de la propiedad intelectual” de “un pequeño número de empresas” como Monsanto, Dow Chemicals y Mosaic, que controlan las patentes de las semillas, los pesticidas o los abonos y cuyos beneficios se disparan.

A pesar de los reveses y las críticas, las ganancias de la empresa están aumentando aceleradamente debido al aumento de la tasa de lucro media en la agricultura.

Según la revista alemana Der Spiegel, los rendimientos de Monsanto en el primer trimestre del 2007 casi se triplicaron, yendo de 90 millones de dólares a 256 millones. Para José Batista de Oliveira, de la coordinación nacional del Movimiento de los Sin Tierra (MST) de Brasil, tales números representan el control, por parte de Monsanto, de los agricultores de todo el planeta y de la tasa de lucro del comercio internacional.

Con ello se demuestra que los transgénicos no son simplemente organismos genéticamente modificados, sino también productos creados en laboratorios que ponen a la agricultura en las manos del mundo financiero e industrial, controlando las semillas e imponiendo el uso de los insumos y venenos que producen.

Monsanto entró a la Argentina a finales del 90 vendiendo sus semillas a un precio tres veces más bajo que en el mercado mundial, y sin cobrar regalías. Pero en 2005 exigió al Gobierno argentino que le pague los nueve años de regalías que no cobró.

El gigante agroquímico embargó siete cargamentos de harina y pellets de soja argentina en puertos europeos. El poderoso lobby de Monsanto pretendía cobrar licencias retroactivas por un gen que la propia empresa reconoce no haber patentado en tiempo y forma.

Monsanto cultiva su imagen con una sofisticada campaña de relaciones públicas que tratan de perfilar a la multinacional como “una empresa amiga de los hombres de campo que está dedicada a luchar contra el hambre en el mundo. “Nos va bien porque hacemos el bien”, es el lema de la empresa que aparece en avisos publicitarios y spots televisivos.

Pero la controversia siempre ha estado unida a esta trasnacional norteamericana.

Uno de los titulares del diario The Independent de Lóndres del 22 de mayo de 2005, sacudió tanto a Monsanto como a la industria biotecnológica y alimentó la controversia sobre el consumo de maíz genéticamente modificado. El artículo de Geoffrey Lean revelaba la existencia de un informe secreto de la empresa sobre su maíz transgénico Mon 863. El informe, de 1,139 páginas, mostraba que las ratas de laboratorio alimentadas con el nuevo maíz Mon 863 “resistente a los gusanos de raíz” desarrollaron riñones más pequeños y exhibieron anormalidades en la sangre. En una primera lectura, los síntomas parecen similares a los descriptos por el médico entrerriano.

Monsanto también le dio al mundo la hormona transgénica BST (hormona somatotropina bovina), cuyo uso está prohibido en la Unión Europea, Canadá, Australia y Nueva Zelanda por los efectos dañinos en la salud animal y las posibles consecuencias en los consumidores de esta leche. En Estados Unidos, fue aprobada gracias a que en el momento de la evaluación de la hormona, dos investigadoras que habían trabajado con Monsanto en el desarrollo del producto, “consiguieron” empleo en la agencia reguladora y emitieron un informe de “inocuidad” que resultó muy oportuno para la multinacional.

La lista de las maniobras de Monsanto para seguir produciendo tóxicos a sabiendas de que tenían fuertes impactos en la salud es extensa. Uno de los casos que más claramente muestra la “ética” de esta multinacional, según denuncia la investigadora Silvia Ribeiro, es el juicio por muertes y daños graves a la salud de más de 20 mil familias en Anniston, Alabama, Estados Unidos. Monsanto y Solutia, una subsidiaria de éste hasta 1997, produjeron en ese pueblo el químico PCB durante más de 40 años, pese a que, como se demostró en el juicio que las condenó en 2003, Monsanto había recibido durante décadas evidencias que estaba contaminando gravemente las cuencas de agua e intoxicando a la población del lugar. Monsanto tenía el monopolio del PCB y decidió ocultar los informes, porque este producto le reportaba enormes ganancias.

Fuente: www.waltergoobar.com.ar

“Juego” mortal. Cuando no hay Luz…

Tomamos esta información de Peru21.

“”Niños, escolares y adolescentes no solo lo conocen bien; también lo practican dejándose llevar por la promesa de diversión pasajera a cambio de, literalmente, jugarse la vida. El ‘choking game’ (su nombre en inglés) o ‘juego de asfixia’ es una peligrosa práctica que, tras difundirse con gran rapidez entre los menores de Estados Unidos y de Europa, ha llegado al Perú, donde ya se han reportado varios casos.

Como su nombre lo indica, el mal llamado “juego” consiste en ahorcar a una persona para cortarle la circulación de la sangre que le debe llegar al cerebro. Después del estrangulamiento -que puede conllevar a la pérdida de conciencia-, el oxígeno retorna a la masa encefálica produciendo una pasajera sensación de euforia.

Freddy Vásquez, jefe del Programa de Suicidio del Instituto de Salud Mental Honorio Delgado-Hideyo Noguchi, informó que, en los dos últimos años, dicho centro ha tratado al menos cinco casos de adolescentes (entre los 14 y los 17 años) que incurrían en estos peligrosos hábitos. Incluso, uno de ellos lo hacía sólo por buscar placer.

Según el psiquiatra, este paciente se inició en el peligroso hábito tras enterarse por Internet, visitando páginas que lo incitaban a asfixiarse o dejar que otra persona lo estrangulara.

Vásquez explicó que los jóvenes propensos a esta actividad tienen una inteligencia elevada, rasgos de personalidad inestable, buscan experiencias excitantes, pasan muchas horas en Internet, se reúnen con amigos -especialmente varones-, provienen de hogares rotos y hasta consumen sustancias ilegales.

PRÁCTICA MORTAL. En lo que va del año, solo en Estados Unidos se han producido 37 muertes de menores por accidentes jugando el ‘choking game’, mientras que en Francia se reportan un promedio de 10 víctimas anuales por esta cuestionable práctica.

En tanto, la Policía sigue investigando la extraña muerte del niño Luis Sánchez Fuentes (10), a quien encontraron colgado de una viga en su casa, en San Juan de Lurigancho. Ayer, los familiares del menor revelaron a los detectives que la víctima -el día de su muerte- estuvo acompañada de dos compañeros del colegio Benito Juárez.

El vigilante de la cuadra y una vecina los vieron salir presurosos de la vivienda poco antes de que lo hallaran colgado de una viga. “Solo sabemos que eran mayores que Luis y que llevaban el uniforme del colegio”, aseguró Janet Tafur, tía del pequeño.

El director de la Dirincri, general Walter Rivera, señaló que también se investiga, como un probable caso de muerte por ‘choking game’, el deceso de un compañero de Sánchez, Jerson Vega Ramírez, quien falleció un mes antes.

EMOCIONES FUERTES. En diálogo con Perú.21, el psicólogo Roberto Lerner expresó su preocupación por el hecho de que algunos niños imiten el ‘juego de asfixia’ tras haber sido difundido en televisión y en otros medios. Además, reveló que él ha tenido la oportunidad de tratar incontables casos de menores que practican la asfixia por placer.

Aunque el especialista dijo que no en todos los niños que buscan emociones fuertes se presentan estos casos, recomendó que los padres estén atentos si ven que sus hijos tienden a tomar riesgos con el fin de vivir experiencias excitantes.

Fuente: Peru 21″”

Cada día es más urgente que afiancemos la fidelidad al Eterno.
Sigamos trabajando para ser constructores de Shalom.

Autoestima (capitulo 3)

CAPÍTULO 3

Por el RAV. AZRIEL TAUBER

PENSAR Y SER

Era el último minuto de decisión para Dany. Cada vez que se encontraba a sí mismo decidiéndose por ir al seminario, las mismas palabras se repetían en su cabeza, ¿para qué lo necesito? Entonces se sentía aliviado pues decidía no ir, hasta que las palabras de su amigo retumbaban en su mente: ‘todos ustedes los israelíes tienen la misma expresión. ¿Acaso todo gira alrededor de ti mismo y de tus necesidades?’ Y entonces se encontraba a sí mismo considerando la idea de asistir. ‘¿Pero qué voy yo a sacar de todo esto? pensaba. ‘Ahí vas nuevamente, yo, yo, yo; ¿acaso todo tiene que girar alrededor de mi yo?’

Llegó justo antes de la puesta del sol, pero no se sentía bien. Más bien, se sentía obligado a estar ahí, a pesar que no era nada más que su propia conciencia la que lo obligaba. ‘Olvídalo’, se decía haciendo caso omiso de sus pensamientos negativos. ‘Ya estoy acá. De todas formas puedo pasar un buen rato’. Pero realmente todavía no estaba ahí.

Dany durmió en el cuarto del hotel durante la primera clase antes de bajar al lobby, donde la clase estaba justamente terminando. De repente oyó a alguien llamarlo por su nombre con emoción, —¿Dany? ¿Eres tú?

Moshé, —respondió Dany con alegría. Moshé era uno de los contactos de negocios más frecuentes de Dany.

Dany, ¿qué es lo que estás haciendo aquí?

Lo mismo que tú.

Sí, pero estoy sorprendido. Pensé que serías la última persona en venir acá.

Yo también soy judío. Además, ahora que tú estás acá, sé que tomé la decisión correcta. Estoy tan contento que estés acá, Moshé, —Dany repitió—. Quiero comentar contigo una idea de negocios.

Después de Shabat.

¿Después de Shabat? Desde que te volviste religioso, no se puede platicar contigo.

Eso no es verdad.

Sólo estoy bromeando, —dijo Dany.

Escucha Dany, la primera conferencia ha terminado. ¿Cómo es que no te vi ahí?

Estaba en mi cuarto, descansando.

Te perdiste una buena conferencia.

¿De que se trató?

Autoestima.

En ese caso, no me siento tan mal. Yo sé que los israelíes no somos perfectos, pero si hay algo de lo que no carecemos, es autoestima.

En ese momento, Moshé vio al rabino salir de la sala de conferencias hacia el vestíbulo.

Rabino—, lo llamó.

¡Ah!, Moshé —dijo el rabino mientras caminaba hacia ellos—. Me dio mucho gusto verte entre el público.

Y yo estuve feliz de estar ahí.

¿Tú esposa está acá?

Sí. Fue a ver al bebé. Pronto bajará para encontrarse conmigo, aquí en el vestíbulo.

Y ¿quién es tu amigo?

Él es Dany. También viene por el fin de semana.

Gusto en conocerte Dany. ¿Te vi entre el público? —preguntó el rabino.

No pude llegar a la primera clase, —admitió Dany—. Pero escuché que trató sobre la autoestima y, créame rabino, eso es algo que no necesito.

El rabino hizo una pausa. —Creo que podrías tener una impresión equivocada, —le dijo el rabino—. Un judío puede tener alta autoestima en determinada área, tal como en los negocios, en los deportes o alguna otra, sin embargo, eso no significa que tenga una autoestima judía.

Tiene usted un punto interesante rabino. La verdad es, no obstante, que yo conozco lo que quiere decir ser judío. Yo combatí en la guerra por el pueblo judío.

Y ¿aún estás peleando por el pueblo judío?

Combatí en una guerra. Espero nunca tener que pelear otra vez.

No estoy hablando acerca de arriesgar tu vida en el campo de batalla. Los Sabios relatan la historia de un hombre que exclamaba en las calles a los soldados que regresaban de la guerra: ‘Han regresado de una batalla, para combatir en otra mucho más difícil. La batalla contra ustedes mismos, en contra de sus pasiones’.5 En otras palabras, un judío tiene que luchar cada día por sí mismo y su pueblo. La batalla que tiene lugar en la intimidad de tu corazón es de muchas maneras, más significativa que la batalla con tanques y armas en el campo. Nuestros enemigos físicos son tan solo manifestaciones de nuestros enemigos verdaderos, los espirituales. Si no los conquistamos, nos volvemos nuestros peores enemigos. Y solamente nosotros podemos vencernos a nosotros mismos.

Hay mucho de verdad en lo que usted dice, rabino. Sin embargo, usted no se debe preocupar por mí. He visto milagros con mis propios ojos. Yo creo en Hashem completamente; quizá no en la forma en que ustedes los religiosos lo hacen, pero yo creo en Él.

Y ¿cómo creen los religiosos en Hashem a diferencia de ti?

Ellos cuidan todas las mitzvot.

¿Y tú no?

En realidad no. Y créame rabino, mis amigos han tratado de convencerme, pero no es para mí,

No es para ti porque tú no crees que Hashem le dio al pueblo judío 613 mitzvot.

No. Ésa no es la razón. Yo no cuido las mitzvot porque no quiero renunciar a las cosas buenas de la vida.

El rabino hizo una pausa. —Dany, ¿te importaría si te hago una pregunta?

No. Adelante por favor.

Cuando tienes hambre, ¿qué es lo que haces?

Me alimento.

¿Te alimentas a ti o a tu estómago?

¿A qué se refiere?

¿Es tu cuerpo tu yo, o tu yo es algo más?

Por ‘algo más’, ¿se refiere a un alma?

Sí.

Rabino, yo podré ser un alma, pero también soy un cuerpo. Y no quiero negar que soy un cuerpo.

Yo tampoco quiero que lo niegues, pero quiero asegurarme de que estamos de acuerdo en algo. Tu yo real es tu alma. Tu cuerpo te ha sido prestado por Hashem. Es como un automóvil rentado. Si tú vas de vacaciones por un mes y rentas un automóvil, después del mes no lloras cuando tienes que regresarlo. Hiciste buen uso del automóvil mientras lo necesitaste y luego lo regresas a Avis o a Hertz.

Nosotros hemos tomado un viaje a la tierra y hemos rentado un vehículo por 70 u 80 años. Cuando llega el tiempo de regresarlo, lo regresamos. Sólo tenemos que asegurarnos de que no lo hemos dañado. No hay pólizas de seguro. Somos responsables por cualquier daño.

Hashem nos prometió que si hacíamos buen uso del cuerpo, Él nos lo daría de regreso en el mundo eterno. En ese mundo, nuestros cuerpos físicos serán reconstituidos de tal manera, que aun ellos serán espirituales. Entonces seremos capaces de hablar de ellos, como hablamos de nosotros mismos. Sin embargo, ahora sólo estamos ‘rentándolos’. No deberíamos crecer tan apegados a ellos al extremo de que nuestra identificación esencial sea con ellos. Por lo tanto, Dany, te pregunto otra vez: ¿realmente eres tu estómago o tu alma?

Si lo pone de esa manera, rabino, por supuesto que soy ante todo, un alma.

Entonces, no puedo entender por qué tú piensas que cuidando mitzvot renunciarás a las cosas buenas de la vida. En todo caso, es lo contrario. Si tú no cuidas la Torá y las mitzvot, no sabes cómo disfrutar realmente de la vida.

¿Cómo puede decir eso?

Porque en la vida hay más que llenar tu estómago. No existe nada más satisfactorio que llenar tu alma. Si pasas el día colmando tu estómago o sumergiéndote exclusivamente en la búsqueda de objetos materiales, estás descuidando tu alma. Se está desnutriendo. Y si, como tú admitiste, una persona es primariamente su alma, ¿cómo puedes estar feliz si no alimentas tu alma con el alimento espiritual que ansía?

Admito que no soy una persona espiritual.

Si no es así, ¿cómo puedes incluso disfrutar lo físico? Si tu alma no está experimentando el deleite de comer, entonces ¿quién? ¿Tu estómago? El estómago de un animal también da cierta medida de satisfacción cuando está lleno. Pero tú eres un ser humano. Y un judío además de eso. No puedes estar experimentando plenamente los placeres de este mundo sin un alma sana, bien alimentada.

Soy feliz como soy, —dijo Dany—. Si fuera fácil desarrollarse en una persona espiritual, yo podría hacerlo. Pero no tengo herramientas para ser una persona espiritual.

¿Puedes pensar?

Por supuesto.

Entonces tienes todas las herramientas que necesitas. El pensamiento es la ventana del alma.

Mi problema, rabino, es que yo ya pienso mucho. Usted sabe lo que los rabinos dicen: yosif daat, yosif majov, ‘a más conocimiento, más dolor’.6 De algo sirve ser tonto. La gente superficial siempre está feliz. La gente exageradamente intelectual es infeliz. Es por esto que yo digo que pienso demasiado.

No fue cualquier rabino el que dijo esto, —respondió el rabino—, sino Shlomó Hamélej, el más sabio de todos los hombres. Y, Dany, si el más sabio de todos los hombres dijo esto, puedes suponer que hay algo más en sus palabras, porque la adquisición e incremento del conocimiento es la esencia del enfoque de la Torá.

Entonces ¿qué quería decir?

Se estaba refiriendo a un tipo específico de persona; una persona que se enorgullece exclusivamente de su intelecto, o una persona que no hace otra cosa más que intelectualizar todo el día. Una persona no es su intelecto. El intelecto tiene la intención de servir a la persona. Es un instrumento. Una persona tiene que vivir, lo que significa, que tiene que ser feliz en su vida física y usar su intelecto para producir cambios en su vida física. Ésa es la persona completa. La persona que hace de su intelecto el objetivo, experimenta dolor en el grado en que incremente su intelecto.

Una persona equilibrada, por otro lado, que participa de lo físico, así como de lo intelectual, no experimenta dolor a medida que incrementa su conocimiento. Totalmente, al contrario, incrementa su habilidad para tomar placer en la vida. Y es por esto que Hashem nos dio un estilo de vida de Torá y mitzvot, que balancea perfectamente la parte intelectual de la persona con la parte física. Sin Torá y sin mitzvot, ¿cómo puede uno derivar la máxima felicidad aun en su vida física?

Pero, rabino, usted no puede negar que la Torá le prohibe a la persona los placeres de este mundo. Te dice todas esas cosas que no puedes hacer.

Por cada placer que la Torá te ordena abstenerte, existe un placer equivalente que nos permite y alienta a participar de él. Y nos orienta en cómo participar en ese placer equivalente para que lleguemos a poseerlo, y no que él nos posea a nosotros.

Pero yo conozco gente judía que dice que cuanto más infeliz e insatisfecha sea la vida de uno, más grandeza tiene la persona. Un rabino me dijo esto. Incluso citó la siguiente afirmación: ‘No digas que no comes jamón porque es repulsivo. Más bien, no es repulsivo y si fuera posible te lo comerías, pero qué puedes hacer, si el Creador del cielo y la tierra te dijo que no te lo comas’.7 En otras palabras, este rabino me dijo que la Torá lo priva a uno de los placeres de este mundo, para que uno pueda servir a Hashem con motivaciones puramente espirituales.

Eso no es verdad. La persona que te dijo eso pudo haber entendido mal la idea. Esta cita sólo tiene la intención de enfatizar la importancia de la pureza de los motivos. No nos exhorta a hacer nuestra vida desdichada. Por el contrario, la Torá nos advierte: ‘Las malas noticias (predichas y enumeradas en los versículos previos), vendrán sobre ti porque no serviste a Hashem con alegría y buen corazón’.8 La Torá nos obliga una y otra vez a servir a Hashem con nuestro cuerpo y tomar placer de ello. Tenemos el mandamiento de estar satisfechos y regocijarnos en cada paso del camino en que servimos a Hashem con nuestra existencia física, con nuestro corazón y con nuestras emociones.

Es por esto, que a diferencia de muchas religiones orientales en donde el objetivo es desarrollar el lado espiritual, en tanto que se mata el lado físico, la Torá equipara la realización espiritual con la total participación del mundo físico. Debes casarte, establecer una familia, volverte parte de una comunidad según el modo de la Torá y, sólo entonces te has convertido en un verdadero servidor de Hashem. La Torá no nos permite evadirnos de los placeres físicos,

Si necesitas una prueba más, —agregó el rabino— toma Shabat. Shabat se santifica sobre una copa de vino; la mitzvá verdadera se hace sobre vino y no sólo con jugo de uva (no obstante que es aceptable). Un vino fuerte y embriagante se sobrepone al intelecto y debilita la razón. Ésta es la forma en que empezamos a santificar nuestro día más sagrado. Y después comemos, cantamos e interactuamos con nuestra familia durante las próximas 24 horas. Todo es muy físico. Si ésta es la forma en la que actuamos en el sagrado Shabat, entonces debería estar claro que la santidad es dependiente de las necesidades del cuerpo, y no se contrapone a ellas. El judío ideal es aquél cuyo cuerpo participa completamente con su intelecto, con su yo espiritual.

Por lo tanto, Dany, si tú me dices que no cuidas las mitzvot debido a que no puedes renunciar a las cosas buenas de la vida, yo te pregunto: ¿cómo puedes experimentar las cosas buenas de la vida si no tienes la Torá y las mitzvot como tu guía?

Pero rabino, uno no necesita la Torá para disfrutar la vida.

Quizá uno no necesita la Torá para tener una experiencia satisfactoria temporal. Sin embargo, la Torá le enseña a uno cómo hacer esta experiencia duradera y significativa. Ninguna de las cosas materiales de este mundo trae placer duradero a menos de que estén filtradas por la Torá.

Pero ¿qué hay cuando compras ese automóvil para el que estabas ahorrando?

¿Cuánto dura este tipo de felicidad? La respuesta es: hasta que descubres otra cosa que ansíes. Rápidamente, el instinto adquisitivo se vuelve una adicción y te vuelves más infeliz que nunca. Como dije, la Torá te enseña cómo poseer el mundo físico, no ser poseído por él. Es por esto que no puedo entender cómo dices que eres capaz de ser feliz sin la Torá.

Rabino, yo conozco gente rica, no religiosa que es feliz.

Parecen ser felices en el exterior, pero no sabes qué pasa en su interior. Además, aun si exhiben cierta felicidad externa, quién dice que son ricos como seres humanos. Una vaca también es feliz cuando es conducida al pasto. Así también, algunas personas son apenas algo más que vacas conducidas al pasto con toda su riqueza. Su felicidad no es ni profunda ni duradera. Admitiendo que aun la felicidad externa tiene sus ventajas, es la felicidad espiritual interna no dependiente de circunstancias externas la que finalmente es importante. Y no puedes tener la satisfacción interna sin los objetivos de la Torá.9

Yo no sé, —dijo Dany—. Todo lo que sé es que si D–os me hiciera millonario, sería feliz aun sin Torá.

¿Cómo puedes estar tan seguro? Conozco gente rica que es infeliz. Y conozco gente pobre que es feliz. La comodidad material es finalmente independiente de la capacidad de la persona para experimentar felicidad.

Pero ayuda.

Algunas veces. Y algunas veces daña. Tú sabes, los países escandinavos tienen una de las tasas de suicidios más altas del mundo. La ironía es que para mucha gente, ellos representan la sociedad en la cumbre del progreso humano: rubios, de ojos azules, nórdicos conocidos por su naturaleza no agresiva y sistema político progresivo, donde la riqueza se distribuye equitativamente. Y la verdad es que la riqueza está distribuida en esos países en forma relativamente uniforme. Nadie es muy rico ni muy pobre. Sin embargo, tienen una tasa de suicidios inusualmente alta,

¿Por qué habría de ser?

En mi opinión, el problema en Escandinavia es que no existen las apariencias externas de status y logro material, que frecuentemente funcionan para hacer que la gente sin ninguna otra fuente de autoestima se sienta bien acerca de sí misma. Mientras que en los países más occidentalizados, el materialismo sirve como un tipo de opio que nubla el miedo que uno siente por la falta de valor interno; los escandinavos con frecuencia tienen que enfrentarse a la desnuda, cruda, y sobria verdad. Ya que no conocen cómo generar un verdadero sentido del yo, muchos de ellos, por lo general intelectuales, llegan a sentir que la vida no tiene valor y cometen suicidio. La conclusión, Dany, es que no es la comodidad material la que trae la felicidad duradera.

Entonces, ¿qué la trae? ¿la Torá? ¿Me va usted a decir que no hay personas ultraortodoxas que son infelices?

Puede haber personas ortodoxas que son infelices pero eso es porque no poseen la Torá tan profundamente como debieran. Verás, no basta con observar la Torá superficialmente o creer en sus principios por hábito. La verdadera felicidad depende de una mente sana, activa y pensante, una mente que se esfuerza por entender lo más posible el significado profundo de la Torá y las mitzvot. Las personas que están infelices, son infelices porque no piensan; no saben cómo pensar, cómo utilizar su capacidad de pensar. Déjame explicarte a qué me refiero.

Podemos decir que una flor está viva porque despide un aroma agradable. Si se marchita o huele mal, está muerta o está muriendo. ¿Cómo sabemos que un ser humano está vivo?

¿A qué se refiere? Come, respira.

Un animal también come y respira. Mi pregunta es mucho más profunda. ¿Cómo sabemos que lo que hace único a un ser humano es vida y bienestar?

Dany pensó por un momento y se aventuró, —¿Un ser humano usa herramientas?

Muchos animales también usan ramas y objetos como herramientas.

¿Un ser humano puede sonreír?

Un simio también se sonríe.

Entonces me rindo.

Un ser humano puede pensar.

Pero rabino, —dijo Dany—, un simio también puede pensar.

No como un ser humano. De hecho, hay algo tan único acerca del pensamiento humano que, en comparación a él, es como si los animales no pensaran en lo absoluto.

¿Qué es?

La capacidad de sobreponerse al instinto debido al proceso de pensamiento. La verdad Dany, es que la mayoría de las personas no piensan. Piensan por los mismos objetivos que un animal piensa, sobrevivir, adquirir mejores cosas materiales, pero no piensan en la manera única en que el ser humano piensa para sobreponerse a sus instintos. Y si un ser humano no está pensando en la manera única que un ser humano piensa, ese ser humano no puede ser feliz. ¿Acaso puede un pez ser feliz si no puede nadar? ¿Puede un pájaro ser feliz si no puede volar? ¿Puede una vaca ser feliz si no puede comer? Así también, un ser humano no puede ser feliz si no puede, o no hace uso de la habilidad que lo hace único: su capacidad de pensar realmente.

El rabino hizo una pausa y decidió elaborar más aún. —Si yo tuviera que clasificar a los seres humanos —dijo—, diría que hay tres tipos: aquéllos que no piensan. Aquéllos que piensan que piensan. Y aquéllos que realmente piensan. La mayoría de la gente no piensa. Muchos creen que piensan. Y solamente unos pocos realmente piensan.

Imagínate un fumador asiduo, que su doctor le dice que si no deja de fumar pronto, va a morir. ¿Cómo reaccionarían los tres diferentes tipos de seres humanos? El primero, se muere antes que pensar. Se dice a sí mismo, ‘Sólo vives una vez, así que debes experimentar tanto placer como sea posible. Si fumar es uno de mis placeres, ¿qué tiene la vida de bueno si yo no puedo fumar?’ Por lo tanto no va a dejar de fumar. Y conocemos gente como ésa, que continúa fumando a pesar del conocimiento que fumar los va a matar. Estas personas preferirían morir antes de pensar qué se están haciendo a sí mismas.

Después hay una persona más seria. Si su doctor le dice que tiene que dejar de fumar, llegará a su casa y dirá: ‘Ya está. Tiro mis cigarros. Voy a dejar de fumar’.

Sin embargo, se levanta al otro día y lo primero que siente es un fuerte deseo de un buen cigarro. Inicia un diálogo interno consigo mismo. ‘Estoy totalmente comprometido a dejar de fumar. Mi vida es más importante que el cigarro. Sin embargo’, él agrega, ‘¿un pequeño cigarrillo realmente me matará?’ Sin una pausa él responde: ‘No’, y fuma el cigarro, jurando que es el último.

Unas horas más tarde, tiene el mismo deseo y el mismo diálogo cruza por su mente. Al final del día se fumó tres cigarrillos. No obstante, no le molesta porque razona que realmente combatió su hábito. Y lo hizo. Estaba pensando en lo que él estaba haciendo o así parecía, y eso le dio la fuerza para fumar solamente tres cigarrillos.

El problema es que al día siguiente se fumará seis cigarros. Y al tercer día se fumará doce. Y así seguirá antes que se dé cuenta que está encadenado al cigarro otra vez. ‘¿Qué puedo hacer?’, dice derrotado. ‘Lo que vaya a pasar, que pase. Yo no puedo hacer nada’.

Esta segunda persona es una que cree que piensa. Por un momento pareció como si realmente estuviese pensando. La verdad es, no obstante, que realmente no lo estaba haciendo. Él sólo creía que estaba pensando. Cuando se preguntó a sí mismo, ‘¿Acaso un pequeño cigarrito va a ser la diferencia?’ Su yo habitual estaba manipulando su mente pensante. Se hizo preguntas cuyas respuestas ya sabía. No se atrevió a preguntar: ‘Si me fumo aunque sea sólo un cigarro, ¿seré capaz de romper realmente mi hábito?’ Si se hubiera preguntado así, su mente racional le hubiera dicho que no fumara ni un solo cigarro.

Una persona que solamente cree que piensa, manipula su mente. Limita su pensamiento a parámetros que se acomoden a sus hábitos de vida. El pensador real es uno que quiere ser honesto al extremo donde duele. ‘No me importa lo que quiero, lo que pienso que necesito, lo que estoy deseando’, dice. ‘Yo sólo quiero saber la verdad absoluta’. Éste es un pensador real. No tiene miedo de enfrentarse a sí mismo. Quiere conocer la verdad aun cuando él está equivocado.

Pensar realmente significa no dejar que nuestros deseos interpreten la realidad por nosotros. Más bien queremos saber la verdad, la verdad objetiva, y queremos cambiarnos a nosotros mismos para alinearnos con esa verdad objetiva no importando cuánto nos duela.

Es por esto, Dany, que la verdadera razón por la que la gente es infeliz, es porque no utilizan su don humano único: la capacidad de pensar, de pensar realmente hasta el punto de poder sobreponerse a sus hábitos, a pesar de la dificultad y el dolor. No importa cuánta gente trate de traer felicidad a su vida, mientras su verdadero yo esté perdido, van a ser infelices. ¿Quién eres tú? Eres un pensador. Si no piensas, no puedes ser feliz.

El rabino se detuvo por un momento y luego continuó. —Si tú no quieres pensar, estás huyendo de ti mismo. Y si huyes de ti, no existes ‘tú’. Tu ser puede experimentar placer o satisfacción temporal, pero no existe un ‘tú’ para hacer la experiencia significativa y duradera. Ya sea que tengas cualquier otra cosa, una carrera, dinero, matrimonio, hijos, etc., te sientes infeliz porque esas cosas no son tú.

A medida que uno piensa menos, menor es su autoestima genuina. Uno que huye de sí mismo día tras día, realmente no es nada. Ésa es la causa de baja autoestima. La verdad, yo diría, es que no hay tal cosa como baja autoestima. Si no existe un yo, no existe estima. Y la triste realidad es, Dany, que la mayoría de nosotros no queremos conocernos honestamente. No queremos enfrentarnos con el dolor de perseverar en el pensamiento que sabemos es verdad. Si te evades a ti mismo, al final no puedes ser feliz.

Pero rabino, deben existir muchas psicologías y filosofías, aparte de la Torá, que destacan la importancia de pensar.

Comparadas con la Torá no son nada.

¿Cómo puede usted decir eso?

Estoy consciente de que el mundo moderno se enorgullece por su conocimiento, el cual, nos han hecho creer, está continuamente evolucionando, avanzando y progresando. Y parece ser así porque, por ejemplo, hay muchos doctores y profesionales que elaboran teorías y escriben artículos cada día. El conocimiento se está apilando. Sin embargo, sin importar cuán magnánimos hagan creer que son, todas sus teorías están fundamentadas en ciertas suposiciones producidas dentro del encuadre de su mente racional humana. Las teorías se están produciendo regularmente, pero son un reciclaje de las mismas suposiciones publicadas en la última revista mensual. Todas esas horas de pensamiento-hombre tienen valor limitado pues existen dentro de un sistema cerrado que contiene numerosas verdades parciales y limitaciones hechas por el hombre.

Sin embargo, aquél que crea nuevos mundos de pensamiento sobre los axiomas de la Torá, está empezando con una verdad 100 por ciento no adulterada, porque la Torá se originó en el Sinaí, de una fuente superior al ser humano. Aun si una teoría hecha por el hombre empieza con un 99 por ciento de verdad, hay una mayor distancia entre esa teoría y la Torá, que entre esa teoría y una teoría hecha por el hombre basada en un 1 por ciento de verdad. La Torá del Sinaí es la única fuente objetiva de verdad absoluta en este mundo. Cualquier verdad puede ser rastreada finalmente hasta el Sinaí. Cualquier cosa fuera de la Torá está casi seguramente ligada con impurezas que ensucian la mezcla completa y la invalidan como una fuente confiable de verdad.

Eso es lo que usted dice rabino. Pero otras personas dicen lo contrario. ¿Cómo lo podemos probar?

El tiempo es la verdadera prueba. Un cohete que apunta hacia la luna y está un grado fuera de objetivo, en los primeros segundos después del despegue se desviará de la luna por diez mil millas si no se toma una acción correctiva. Así también, la diferencia entre la verdad de la Torá y la mejor verdad hecha por el hombre, no se ve automáticamente justo al principio. Sólo puede ser observada mejor a través del tiempo.

Tan sólo hace menos de un siglo, muchos judíos creyeron tan fuertemente que el comunismo era una forma superior de vida que rápidamente abandonaron la observancia de la Torá. Y estaban tan seguros de sí mismos, que algunos incluso entregaron a sus padres a las autoridades por observar secretamente la Torá. No obstante, el comunismo duró poco más de 70 años.

En la actualidad, existen otras filosofías y sistemas que reemplazan al comunismo. Y muchos judíos son engañados a pensar que tienen valor real. Sin embargo, sólo la Torá ha permanecido como una fuente sólida de valores a lo largo de 3,300 años, incluyendo los últimos 2,000 años de exilio en muchos países extraños, bajo diferentes civilizaciones. Se ha expuesto a la tormenta del empobrecimiento externo y la persecución, y ha sobrevivido a las acusaciones de los ‘progresistas’ cuyos valores se han ido con el viento en menos de una generación. Y continuará siendo así. Ha resistido la prueba del tiempo. Sólo un ignorante o un tonto la descartaría por el último ‘ismo’.

Dar y Recibir

Cuando el rabino terminó la frase, la esposa de Moshé, una pareja de amigos suyos y algunos otros se unieron a ellos. Mientras se juntaba la gente, Dany, que estaba perdido en sus pensamientos, dijo bruscamente: —Rabino, no voy a discutir con usted sobre el último punto. Usted probablemente esté en lo correcto. No hay nada como la Torá. Pero si usted me preguntara, le diría que el problema con el mundo no es que la gente no piense lo suficiente, sino que son egoístas y egocéntricos. Si la gente aprendiera a no ser sólo para sí misma, el mundo sería un lugar mejor.

Estoy de acuerdo contigo, Dany, pero aun el darle a otros, es totalmente dependiente de los pensamientos de la persona. Si uno no se pregunta a sí mismo cuando se enfrenta a la elección: ¿estoy escogiendo basado en mi necesidad de recibir o en mi necesidad de dar?, es casi seguro que no está dando.

¿Por qué?

Porque las apariencias son engañosas. Muchas veces, desde el exterior, un acto parece ser de recibir, cuando en realidad es un acto de dar. Inversamente, muchas otras veces, el acto de una persona parece de dar, cuando el acto realmente es de recibir. Dar y recibir son dependientes en definitiva de la motivación subyacente.

Imagínate por ejemplo, una persona viviendo en una comunidad acosada por ladrones y asaltantes. Un día esta persona se levanta a la medianoche y vigila las calles hasta el amanecer, manteniendo segura a la comunidad. Hace lo mismo la siguiente noche y la siguiente. Continúa haciéndolo noche tras noche por los siguientes 30 años, llueva o nieve, fin de semana o Shabat. Y la comunidad no lo descubre hasta que muere. Qué tremenda generosidad de esta persona. Podemos imaginarnos cómo la comunidad lo va a elogiar. No van a tener suficientes palabras para alabarlo.

Poco tiempo después, sin embargo, se difunden noticias que este hombre realmente estaba contratado para andar por las calles y se le pagaba una compensación del rey por hacerlo. De repente, toda su abnegación se arruina. Todos los elogios y apelativos prodigados sobre él en su funeral se ven bajo una luz diferente.

¿Es eso justo, rabino? —preguntó Dany—. Piense cuánto hizo por la comunidad. ¿A quién le interesa si tenía motivos ulteriores? Vea cuánto le dio a la comunidad.

Tienes razón. No obstante, la verdad es que este acto de dar se perdió una vez que se supo que lo hizo por dinero. Quizá no lo estaba haciendo para darle a otros, sino para recibir para sí mismo. Sin embargo, si no hubiera tomado dinero, su naturaleza de dar hubiera sido clara para todos. Una vez que lo hizo por dinero, no importa qué tan grande es el acto, su posición como un dador se cuestiona.

Ahora, lo contrario también es verdad. Recibir, puede ser un acto de dar, si el propósito final de recibir es poder dar más y mejor. Piensa, por ejemplo, acerca de un doctor. Las personas se vuelven doctores por una de dos razones: ayudar a otros o hacer dinero. Estos últimos usan la enfermedad para hacer dinero. Los primeros, curan a los enfermos a fin de ayudarlos y solamente reciben dinero a fin de mantenerse a sí mismos y a sus familias para que puedan seguir ayudando a otros. Toman solamente para poder dar.

¿Cómo puede uno evaluar la verdadera motivación? —preguntó el rabino retóricamente—. No es fácil. Generalmente las consecuencias se incrementan a través del tiempo de acuerdo a la motivación. En otras palabras, cuando uno está motivado a hacer algo por una razón y lo hace, desarrollará su motivación subyacente aún con más ímpetu. Por ejemplo, si uno quiere ser doctor por la razón de ayudar a otros, pero para poder ser doctor uno tiene que pagar sus gastos, incluyendo los préstamos de la Escuela de Medicina, gastos fijos, seguro por actos de negligencia, etc., entonces, mientras más practique uno la medicina, se convertirá en mayor dador. Cada vez que trabaje con una persona enferma, ejercitará su músculo de dar.

En cambio, si uno se vuelve doctor porque realmente quiere hacer mucho dinero o ganar una posición, entonces mientras más practica curando a otros, menos paciencia y cuidado va a tener con sus pacientes. Es por esto que muchas veces encuentras doctores que pueden hacer toda la diferencia del mundo con unas palabras amables, un afectuoso ‘Hola, ¿cómo está usted hoy?’, pero nunca las dirán. En lugar de eso, el doctor actúa como si te estuviera haciendo un gran favor al permitir que estés en su presencia por un minuto. Él no se hizo doctor para ayudar a otros, sino para ayudarse a sí mismo.

¿Cómo debería una persona decidir su línea de trabajo? El objetivo del trabajo no es hacer dinero. El objetivo del trabajo es beneficiar a otros.10 Bajo las mismas condiciones, si uno tiene la elección entre un trabajo ganando $1,000 a la semana sentado frente a una computadora y especulando en la bolsa de valores contra un trabajo ganando $1,000 a la semana manteniendo las calles seguras contra el crimen mientras otros duermen, el último trabajo es preferible. El resultado es que, en este caso, si la persona con la elección de volverse un especulador por computadora en la bolsa de valores o un vigilante nocturno, elige ser un vigilante nocturno, su trabajo de toda la vida será realmente uno de dar a otros.

Así, —preguntó Moshé—, aunque esté recibiendo un salario, él merece todos esos elogios.

Sí. Si él elige este trabajo porque su motivación profunda es ayudar a la gente, él es un dador. Ganar dinero de ningún modo lo descalifica a uno automáticamente de ser un dador. La razón original por la que nos hemos adentrado en esta conversación, sin embargo, —añadió el rabino—, es que quería explicarte cómo el que uno sea un pensador o no, hace toda la diferencia en el mundo, aun en lo referente a actos de caridad. Las apariencias son engañosas. Los dadores pueden ser receptores. Los receptores pueden ser dadores. La diferencia son los motivos subyacentes que uno justifica para uno mismo en la mente. Y si uno no analiza sus motivaciones y las pone en orden, obstaculiza seriamente su capacidad de ser un dador.

¿Para qué estoy viviendo? ¿Qué es lo que realmente quiero lograr? El minuto que te detengas a pensar, te arriesgas a distanciarte de la motivación de dar, la motivación que determina el verdadero valor de todo lo que hagas. Y eso Dany, es por lo que en mi opinión el problema real del mundo es que la gente no piensa. Muchos creen que piensan, pero no utilizan su poder de pensamiento para sobreponerse a sus instintos materialistas los cuales los disponen a ser receptores. Usan su intelecto para hacer dinero o recibir honor, para convertirse en receptores más eficientes, pero no lo usan para refinar su yo interior, para sobreponerse a su instinto de recibir.

Aún estando de acuerdo con lo que usted está diciendo, ¿qué tiene que ver la Torá con eso? Yo puedo pensar sin la Torá.

Tú puedes creer que piensas, y tal vez una que otra vez realmente pienses, pero solamente la Torá tiene el poder de hacer a una persona un pensador cada momento de su vida. En tanto que la Torá nos exige que comamos, nos casemos, interactuemos con otros y que en general tomemos parte en la vida física, nos obliga cada día, cada momento a pensar en nuestro interés en el mundo material. Quiero comer lo que yo quiera, pero la Torá me dice que sólo coma kosher. Quiero acumular dinero y posesiones, pero la Torá me ordena dar y dar y dar a otros. Cincuenta… cien… doscientas y más veces cada día, nos vemos obligados a renunciar a una parte de nuestro interés en el mundo material. Cuando se combina con una mente inteligente y activa, nada como la Torá tiene el poder de desarraigar completamente del corazón humano el deseo natural de recibir, de ser egocéntrico y egoísta.

Ego Contra Autoestima

Ahora creo que realmente estoy confundido, rabino, —dijo Dany—. Antes usted me dijo que el ego es bueno, que debo tener autoestima. Ahora me dice que el ego no es bueno. ¿Cuál es la respuesta?

Cuando yo digo ego, —explicó el rabino—, me refiero a algo enteramente diferente a la autoestima. La autoestima y el egocentrismo no están separados por una línea delgada. Son dos categorías del todo diferentes. El egocentrismo gira en torno a ‘obtener lo que yo quiero’. Debo poseer cualquier cosa de valor que alguien tiene. Todos deben ceder ante mi voluntad porque yo sé todo mejor que los demás. Eso es egocentrismo.

La autoestima, en contraste, no depende de obtener lo que uno desea. Autoestima es el reconocer el lugar de uno en el universo; es la apreciación de saber lo que uno ya tiene, de lo que uno ya es. Uno es una creación en las manos de Hashem. ¿Qué más necesita uno? En cambio, la persona egocéntrica es infeliz a menos de que obtenga lo que quiere. La persona con autoestima se acepta a sí misma como es y está siempre activa en el proceso de desdoblar capas más profundas de su yo.

El problema real con la persona egocéntrica es que no puede pensar como se pretende que un ser humano lo haga; no se puede sobreponer a sus deseos instintivos. Aun si él domina sus deseos físicos, si piensa que su mente es el centro del universo, no va a ser capaz de pensar objetivamente. Pensará que todo lo que él hace está bien y nadie más puede decirle algo diferente.

La Torá te entrena a pensar independientemente de tus deseos físicos así como de tus necesidades egocéntricas. No sofoca nada que necesite ser expresado; sólo le enseña a uno cómo enfocar sus deseos para bien. Y lo mismo es cierto para el ego. La Torá no aplasta tu ego, tu verdadero yo, sino que te ordena a verte continuamente en relación a Hashem. Si lo haces, te sientes bien acerca de ti mismo y aún así permaneces humilde sobre tus logros.

Al limitar la lujuria y el ego, la Torá encauza estos potenciales para el bien último. Te da la oportunidad de independizarte de los impulsos egoístas de tu ser para que tu mente pueda reflexionar libre y lúcidamente acerca de las cosas importantes en la vida. Recuerda, pensar equivale a vivir. No es suficiente estar pensando que piensas. Debes pensar hasta que duela. Debes enfrentarte a ti mismo y cambiar.

Viviendo Fuera de la Realidad

Alguien de entre la gente levantó la voz:—¿Está uno permitido a dejar de pensar alguna vez?

Realmente no. Somos responsables de pensar cada acto en cada momento. Eso es lo que significa estar pensando continuamente en la Torá día y noche. Y es tan cierto para mujeres judías como para hombres judíos.11 En cualquier momento, la persona está obligada a estar pensando de acuerdo a la Torá, es decir, uno debe estar constantemente apartando las poderosas contracorrientes de los deseos personales, presión de los compañeros e influencias sociales para obtener la verdad.

¿Qué hay acerca de nada más relajarse, leer una novela o algo así?

Cualquier momento que entregamos nuestra personalidad a pasatiempos tales como novelas, revistas, periódicos, videos, cines, etc., estamos cometiendo una especie de suicidio. Por supuesto, eso no quiere decir que uno no tiene permitido tomarse unas vacaciones de uno mismo de vez en cuando para recargar baterías. Si tú sabes que tienes exceso de tensión, tómate las vacaciones. No es diferente a una persona que sabe que está cansada y necesita una siesta. Sin embargo, cuando leer fantasías ligeras y sin sentido se convierte en un escape habitual de la realidad, entonces uno está cometiendo un suicidio espiritual lento, largo e indoloro.

¿Dónde dice que uno no debe hacerse el hábito de involucrarse en tales cosas?

La Mishná nos enseña: ‘Uno que lee sefarim jitzonim, literalmente libros externos, no tiene porción en el mundo venidero’.12 Algunos interpretan sefarim jitzonim como libros de herejía. Sin embargo, el Maharal explica que sefarim jitzonim no son libros que están prohibidos por la Halajá (como son libros de herejía o pornográficos), sino que, él explica, se refiere a libros cuyo propósito entero no es otro que matar el tiempo. Sefarim jitzonim, libros externos, son libros que lo ‘sacan’ de la realidad. Dan una excusa para no pensar. Las personas que los leen religiosamente están entre aquéllos que no tienen porción en el mundo venidero.

Parece un castigo cruel.

No tiene nada que ver con el castigo. El versículo dice: ‘Puesto que (la Torá) es nuestra vida y la longitud de nuestros días’ y los rabinos explican: es ‘nuestra vida’ en este mundo y nuestra ‘longitud de los días’ en el mundo venidero.13 Tú tienes que vivir aquí: ‘puesto que la Torá es nuestra vida’ aquí. Pero la Torá que convertimos en nuestra vida ahora, se convierte en ‘la longitud de nuestros días’ en la vida eterna. En otras palabras, esta vida es la base de la otra vida. Los 80 o 90 años que abarcan esta vida no son nada comparados con la eternidad. Sin embargo, Hashem creó el mundo de tal manera que son un factor determinante en cuanto a cómo vivimos nuestra vida en el mundo venidero. Lo que haces contigo en esta vida es lo que serás en la vida venidera.

Por lo tanto, las personas que acostumbran escaparse siempre fuera de la realidad, pierden su porción en el mundo venidero, no porque son castigados por desperdicio de tiempo, sino porque si ellos pierden todo su tiempo en esta vida, no existe materia sobre la cual subsistir en la otra vida. No es un castigo, sino un resultado natural de no pensar, de no usar la esencia de nuestro ser para vivir esta vida. Pensar es vida. Si no aprovechamos cada pequeña oportunidad para afectar esta corta vida, estamos afectando negativamente nuestra vida eterna.

Cada Momento de Vida, un Gozo Permanente en Avodat Hashem

Rabino, este último punto que comentó es interesante para mí, —dijo Dany—. Usted dijo que no hay vida eterna si uno no tiene vida presente. ¿Puede explicarlo con más detalle?

Sí. Cometemos el error de pensar que existen dos mundos: olam hazé, este mundo, y olam habá, el mundo venidero. Y pensamos que aquellas personas que son afortunadas, serán capaces de dejar este mundo e ir al otro como una persona que deja un apartamento para irse a otro. Ése es el error.

Cuando Shabat llega, ¿te mudas a otra morada? No, tú recibes Shabat en la misma casa o apartamento que habitaste durante la semana. No obstante, si es una casa judía que funciona propiamente, la misma morada se transforma. Ha tomado el aura de Shabat. La basura física y espiritual se arroja fuera. (Ambos tipos de basura se deben sacar también durante la semana). Se pone el mejor mantel. Los mejores utensilios se sacan. Todo es blanco. No te mudaste. No cambiaste de aire. Más bien tomaste el dominio de donde vives toda la semana y lo transformaste en Shabat.

Este mundo es como un día entre semana que desemboca en el eterno Shabat. Un día se va a volver el mundo venidero, olam habá. Así, no hay otro mundo. Nosotros sólo sabemos de un mundo: este mundo. Sin embargo, este mundo está en el proceso de convertirse en el mundo venidero. Por lo tanto, lo que hagas con tu vida en este mundo, es exactamente en lo que se convertirá en el mundo venidero.

En Tehilim está escrito: az yimale s’jok pinú ‘entonces (cuando el Meshíaj llegue) nuestras bocas se llenarán con risa’. Reiremos, y reiremos y reiremos y nunca dejaremos de reír. El Gaón de Vilna pregunta: ¿Qué es tan bueno acerca de reír continuamente por siempre? Generalmente reímos cuando nos sorprenden con buenas noticias. Por ejemplo, si te enteras que ganaste la lotería, lo primero que vas hacer es saltar de alegría y dejar que todos sepan lo feliz que estás. Sin embargo, si sigues saltando así durante todo el siguiente mes la gente pensará que eres anormal. Y estarán en lo correcto. No quieres continuar riendo. Lo vas a seguir disfrutando un mes después, pero seguramente con más calma, con otra perspectiva. Seguir riendo no es normal.

¿Qué pasa, no obstante, si un momento después que recibiste la noticia que ganaste la lotería, te sorprenden con una noticia que no es menos fantástica que la previa? Esto requiere una nueva risa. Y digamos que un minuto más tarde hay de nuevo una sorpresa para ti. Nuevamente te vuelves a reír. Y después de ésta, otra. Y así sucesivamente. El placer que sentiste con el primer golpe de la noticia original se renueva una y otra vez como ola tras ola a la orilla del mar. No es anormal mantenerse riendo si recibes continuamente buenas noticias.

El Gaón de Vilna explica que ésta es la diferencia entre esta vida y la siguiente. Alcanzar el objetivo que uno se propone es la fuente de felicidad.14 Sin embargo, después de la exuberancia inicial, el entusiasmo se desvanece; la sorpresa se ha ido. Quizá disfrutes con el recuerdo, pero no lo revives una y otra vez. Él explica, sin embargo, que en el mundo venidero vas a descubrir una sorpresa nueva cada segundo. No va haber un solo segundo que no contenga una sorpresa para ti. Y esto te va a mantener riendo y riendo por siempre, mientras permaneces normal.

La pregunta es: ¿cuáles pueden ser las noticias que te mantienen tan entusiasmado? La respuesta es: cada momento de tu vida en este mundo. Los Sabios enseñan: Olameja tiré b’jayeja, ‘tu mundo, lo vas a ver en tu vida’.15 Este mundo no es realmente el mundo. Olameja, tu mundo, es olam habá, el mundo venidero. Sin embargo, ¿en qué consiste el olam habá? Jayeja, tu vida en este mundo, olam hazé. Olameja tiré b’jayeja: aquellas cosas que logres aquí, en tu vida pre-olam habá (jayeja) son las mismísimas cosas con las que vas a subsistir en tu vida futura (olameja).

Si vivimos nuestra vida como debe ser vivida, nuestra conducta de hoy afectará directamente nuestra vida en el mundo venidero y lo va a ser en tal grado que habrá felicidad infinita. Esos momentos valiosos y placenteros que experimentamos en esta vida son los placeres que experimentaremos en la vida del mundo venidero, excepto que vamos a descubrir sorpresas más profundas y enteramente nuevas acerca de cada buen momento por siempre. Y es por esto que tienes que disfrutar la vida ahora. No importa por lo que estás atravesando, debes darte cuenta que, debajo de la superficie, por lo menos, estás ganando enormemente con cada segundo de tu vida ahora.

A veces las personas renuncian a la vida. Dicen: ‘no puedo ser feliz en esta vida, espero que en el otro mundo tenga mejor vida’. Están cometiendo un gran error. Están evadiendo la responsabilidad de vivir, de disfrutar la vida, ahora. Racionalizan que mientras estén sufriendo van a obtener el olam habá, el mundo venidero. Éste es un pensamiento incorrecto. No puedes desarrollar realmente olam habá si no tienes olam hazé. Conocer lo que estás ganando en olam habá en esta vida, debería electrizar tu capacidad de disfrutar y experimentar esta vida, aun si estás sufriendo. El sufrimiento no debe resultar en estancamiento y desesperación. Si no haces nada en el olam hazé no vas a tener nada en el olam habá. Y eso es el infierno. Por lo tanto, una persona debe encontrar fuerza para hacer cualquier cosa que pueda, incluso en medio de la adversidad.

Pero ¿cómo puede una persona estar feliz en medio del sufrimiento?

Al darse cuenta que cada segundo de su vida aquí, contiene dentro de él, la semilla del olam habá. La verdad es que un pequeño logro en medio de la adversidad vale generalmente más que un gran logro durante tiempos fáciles. Si entiendes que cada objeto y experiencia en esta vida es la fuente de tu placer en la vida venidera, entonces irradiarás tranquilidad y satisfacción aun en tiempos difíciles. El problema es que no tomamos nuestras vidas con suficiente seriedad. No apreciamos cómo esta vida se va a transformar en vida eterna. Mira tus manos. Estas mismas manos son las mismas manos que vas a tener en la eternidad.

Rabino, ¿se está usted refiriendo a tejiat hametim? —preguntó alguien.

Sí.

¿Qué es eso? —inquirió otra persona.

Tejiat hametim es la época de eternidad que va empezar después que la historia, como la conocemos, llegue a un clímax seguido por la llegada del Meshíaj. Para aquéllos que lo merezcan, el cuerpo será reconstituido del polvo, y el alma va a reingresar a él. El Rambam incluyó el axioma de la Resurrección de los Muertos en sus 13 principios de fe del judaísmo. La pregunta es: ¿por qué es tan importante que si uno no cree en ese axioma, no cree en el judaísmo? Después de todo, uno puede entender por qué creer en D–os, Providencia Divina, recompensa y castigo y otros principios similares son preceptos inalterables de la fe. Sin embargo, ¿qué diferencia hace si uno cree o deja de creer que eventualmente después de la muerte el cuerpo de uno será reconstituido y el alma le será devuelta?

Esto es especialmente difícil de entender cuando consideramos el hecho que una persona no es su cuerpo. Un cuerpo es como un traje. Una vez que tu traje se desgasta, ¿te importa qué pase con él? Te sirvió bien mientras duró, pero no eres tú. Una vez que el alma deja el cuerpo y va a donde sea que vaya, ¿a quién le importa lo que pasa con el cuerpo? Más aún, ¿quién dice que todos quieren que se les regrese el mismo cuerpo?

Sin embargo, la respuesta es que nos enseña cuán importante es cada parte de nuestra vida, incluso nuestra vida física. Tenemos que decir: ‘Hashem, Tú me diste este cuerpo y este conjunto de circunstancias físicas. Un día todo esto va a ser parte de la eternidad. Ahora sucede que es material, pero un día llegará a ser espiritual, una parte permanente de olam habá’. Cuando puedas decir esto con convicción, llegas a tener un nuevo respeto por ti mismo, por cada aspecto de tus circunstancias presentes de vida, incluyendo las físicas.

¿Todas las cosas físicas?

Sí.

¿Qué hay acerca de las posesiones?

También

¿Aun el dinero?

Ciertamente. Hashem pone una gran cantidad de responsabilidad en nuestras manos cuando nos otorga dinero. Es una cosa potencialmente sagrada que puede ser usada para tzedaká (caridad) y otras mitzvot. Consecuentemente, tienes que pensar mucho acerca del dinero que gastas. Y es, nuevamente, donde pensar es tan importante. Debes saber cuándo donarlo y cuál es la causa correcta para donarlo. Si Hashem te da dinero, debes vigilar cada centavo, no por ser tacaño, sino porque cada centavo tiene un uso específico para el que te fue dado.

¿Cada centavo?

Sí. Cada centavo es del cielo. Si lo usas adecuadamente te vas a beneficiar de tu dinero, no solamente en este mundo, sino en el mundo eterno. Tu dinero se convertirá por sí mismo en parte de la eternidad. Y este conocimiento te debería dar el placer que necesitas para sentir aquí. Déjame ilustrarte a qué me refiero con un incidente personal.

Una vez necesitaba viajar a las afueras del estado para dar una conferencia. Mi tanque de gasolina estaba a la mitad, pero para asegurarme quise llenarlo. En ese entonces la gasolina costaba 95 centavos por galón en la carretera y aproximadamente $1.15 en cualquier otra parte. Entré a una gasolinera en la ciudad y estaba a punto de llenar el tanque cuando recordé que podía conseguir la gasolina más barata en la carretera. Argumenté conmigo mismo que no valía la pena ahorrarme 20 centavos por galón y no llenar el tanque inmediatamente. No obstante, cuando leí el letrero que decía $1.15 por galón no me atreví hacerlo, y conduje hasta la siguiente gasolinera y vi que el precio era $1.12, pero aún no podía gastar el dinero.

Me dije, ‘¿Acaso no eres un tonto perdiendo diez minutos entrando y saliendo de estas gasolineras para ahorrarte $2.00 por medio tanque de gasolina?’ Al mismo tiempo me dije: ‘$2.00 son $2.00. Tienes una responsabilidad con el dinero que Hashem te da’.

Decidí entrar a la carretera sin llenar el tanque. Después de un par de salidas, para mi sorpresa, vi una gasolinera vendiendo el galón a 83 centavos. ‘Mira’, le dije a mi hija que estaba viajando conmigo, ‘Hashem me recompensó. Está incluso más barato de lo que generalmente pago en la carretera’.

Llené el tanque por $12.46, saqué un billete de $20.00 y entré a la pequeña tienda a pagar. Al entrar, recibí una mirada muy fría, antisemita, de un gentil detrás de la caja registradora. Un par de amigos suyos estaban ahí también y no era muy difícil leer su mente. Tratando de no sentirme intimidado, le pasé los $20.00. Me dio el cambio, el cual no conté y me salí.

Cuando regresé al automóvil, conté el cambio y me di cuenta que me había regresado $7.00 más de lo que me debía haber regresado. En lugar de cobrarme $12.46, me cobro $5.46. En una fracción de segundo, la siguiente conversación pasó por mi cerebro.

Estrictamente, de acuerdo a la Halajá, el dinero es mío. Además no me debo preocupar por causar profanación del nombre de Hashem. Más tarde, cuando descubran el error, no van a pensar que yo me marché deliberadamente con el dinero, porque las personas con frecuencia meten el cambio en sus bolsas sin contarlo. Y además, yo no le debo nada a esos antisemitas. Podía verlos burlarse de mí a través de sus apariencias. ¡Qué bueno!, pensé, se lo merecen. El dinero es mío. Quería ahorrarme $2.00 y no sólo me los ahorré sino que obtuve $7.00 más. Fui recompensado inmediatamente por actuar responsablemente con mi dinero.

Después, también en una fracción de segundo, me recordé a mí mismo las palabras de Moshé Jaim Luzzatto en su Mesilat Yesharim: A pesar de que el error monetario (en este caso) sería permitido conservarlo, te corrompes a ti mismo si te quedas con el dinero. Te acostumbras a recibir dinero por el que no trabajaste. Por lo tanto, midat hajasidut, el atributo de ir más allá de lo que la Halajá dictamina directamente, indica que no es apropiado quedarse con el dinero. Así como las palabras del Mesilat Yesharim llegaron a mi mente, inmediatamente un tercer pensamiento cruzó por mi mente. Quizá podría hacer un kidush Hashem, una santificación del nombre de D–os.

Entré nuevamente a la tienda y recibí otra vez la misma mirada hostil que parecía decir: ‘este judío está de regreso. ¿qué quiere ahora?’ Me acerqué a la caja registradora y dije: ‘Me dio cambio de más. Yo le dije que fueron $12.46, y me dio $7.00 de más’.

Su cara se puso roja. Probablemente había estado pensando, ‘si le das la mano a un judío, tienes que contar tus dedos para estar seguro que no te robó uno’. Y ahora, ahí estaba yo regresando el dinero. Podía notar que estaba turbado.

Lo siento’, dijo mientras tomaba torpemente el dinero que yo le había regresado. Nerviosamente, pero con gratitud genuina, me agradeció no una, sino dos veces.

Regresé al automóvil y le conté la historia a mi hija. ‘Imagínate lo que pasó acá’, le dije. ‘Fui capaz de realizar la gran mitzvá de kidush Hashem sin que me costara un centavo. ¿Qué hice para merecer esta mitzvá? Hace una hora y media, salí de mi camino para ahorrarme $2.00. Mitzvá goreret mitzvá, una buena acción trae otra buena acción. Si hubiera tomado el camino fácil y gastado los $2.00 antes de llegar a la carretera, nunca me hubiera detenido en esta gasolinera.

El dinero no es algo con lo que se debe ser frívolo. Es una herramienta que te ayuda a funcionar adecuadamente en el mundo de Hashem. Y cada centavo tiene su propósito. La ‘pequeña’ oportunidad de ahorrar $2.00 puede llevar a obtener recompensa en este mundo y en el mundo venidero. Y lo mismo es verdad para cualquier otra cosa de naturaleza física. Nuestras manos, nuestros cuerpos, nuestro dinero, nuestra casa, nuestra pareja, nuestros hijos e incluso nuestro tiempo. Todo lo físico es un regalo con potencial para ser convertido en eternidad.

¿Qué es vivir? —continuó el rabino—. ¿Cuándo se nos considera vivos? Cuando utilizamos el presente y lo aprovechamos en una experiencia que va a contener la vida del mundo venidero. Y cada momento puede hacerse efectivo. Pero tenemos que vivir este momento presente. Si son las 9:32, tenemos que vivir a las 9:32. Si perdemos la oportunidad de las 9:32, no estamos viviendo, estamos meramente existiendo en el planeta.

Déjame ampliar esto con una historia. Un muchacho de 18 años que estudiaba en una yeshivá en Inglaterra se enfermó de cáncer. Se puso tan grave que los doctores le dijeron que ni la quimioterapia lo iba a ayudar; aconsejaron a la familia que lo llevaran del hospital a la casa a fin de vivir sus últimos días con sus seres queridos.

Sin embargo, la familia no se rindió. Lo trajeron a Estados Unidos y encontraron un centro médico no muy lejos de mi casa. De hecho, terminaron por quedarse en casa de mi yerno. Los doctores les dijeron que tenían una terapia experimental que, a pesar de ser muy dolorosa, podría extender su vida por un par de meses. Los doctores insistieron, no obstante, que sólo aplicarían la terapia si el paciente firmaba un papel liberándolos de toda responsabilidad por el procedimiento.

Los padres consultaron a una autoridad grande en Torá, si a su hijo le estaba permitido, o más aún, si estaba obligado a tomar esa terapia. El rabino concluyó que, en su caso particular, el único que podía tomar la decisión final era el hijo.

Al poco tiempo, el padre me llamó por teléfono y me dijo que su hijo quería hablar conmigo. El muchacho les pidió a sus padres que salieran un momento a fin de poder hablar a solas conmigo.

Sé que voy a morir pronto’, él me dijo, ‘y no tengo quejas en contra de Hashem, aunque no entiendo el porqué esta situación me llegó a mí. No tengo miedo. Lo que más me molesta es que mi familia va a sufrir. Sin embargo, si esto es lo que Hashem quiere, yo estoy deseoso de aceptarlo de todo corazón’.

No obstante’, él continuó, ‘me han dicho acerca de una terapia que puede extender mi vida un mes, más o menos, y que la decisión de tomarla o no depende completamente de mí. Yo no sé qué finalidad tiene tomarla. ¿Qué estoy logrando al vivir un mes más? Ya estoy imposibilitado, acostado acá conectado a todos estos tubos; no me puedo concentrar por más de cinco minutos. Mi familia va a perder un hijo, y ¿no sería imponerles más agonía que estén viendo mi estado un mes más? ¿Qué debo hacer?

Primero le dije que no esperara que yo tomara la decisión por él. Estuvo de acuerdo. Luego le dije que lo único que podía hacer era enseñarle qué tan valioso era vivir un mes más. Si él entendía qué tan valioso era, entonces podía tomar una mejor y más informada decisión.

De acuerdo’, me dijo.

De toda la Torá’, le pregunté, ‘¿cuál de los mandamientos dirías que es el más importante?’ Intentó adivinar algunos, pero yo le dije: ‘El mandamiento más importante es el mandamiento de estar vivo, como dice la Torá: vivirán por ellos,16 es decir, vivir por los mandamientos, no morir por causa de ellos. La vida es el mandamiento más importante, porque el mandamiento vivirán por ellos nos dice que debemos transgredir la Torá si surge una situación en la que cuidar los mandamientos ponga nuestra vida en peligro. Si estás en una isla desierta y solamente puedes sobrevivir comiendo puerco, no sólo se te permite comer sino que estás obligado a hacerlo’.

Continué y le relaté una discusión sobre la ley de la Torá la cual, aunque hipotética, arroja luz en el tema.17 ‘Imagina una persona anciana en estado vegetativo en su lecho de muerte, y los doctores garantizan a la familia que pueden extender su vida un momento extra, pero el procedimiento requiere que todo judío en todo el mundo transgreda todos los mandamientos, con excepción de asesinato, adulterio e idolatría, que son las tres excepciones a los mandamientos de vivirán por ellos. Sé que es completamente hipotético’, le dije, ‘pero imagina un caso así, y obtenemos la confirmación de que la afirmación de los doctores es legítima; en lugar de morir a los 100 años de edad, gracias a todos los judíos transgrediendo 610 mandamientos, la persona anciana en estado vegetativo morirá a los 100 años más un momento. ¿Qué es lo que la ley de la Torá dictamina en tal circunstancia?

La respuesta es que no sólo está permitido transgredir en este caso, sino que uno debe transgredir para agregar este momento extra. Debes comer puerco en Yom Kipur que cae en Shabat si eso puede salvar una vida judía, de cualquier judío, hasta de uno que se encuentra en estado vegetativo cuya vida entera se ha encontrado en ese estado’.

Esta ley de la Torá’, le dije, ‘nos revela cuánto vale un momento de vida. D–os nos está diciendo que a pesar de que Él creó el mundo para que podemos observar todos los mandamientos de la Torá, un momento de vida, aun en estado vegetativo, es más importante. Es difícil de entender porque no nos damos cuenta lo que es la vida. No nos damos cuenta cuánto ha invertido Hashem en que nosotros estemos vivos. Pero así debe de ser si Hashem exige que transgredamos Sus mitzvot a fin de estar vivos.

Respira profundamente’, le dije a este joven. ‘David escribió: Cada alma (neshamá) agradece a Hashem. Al vocalizar la segunda palabra en forma diferente, el versículo puede ser leído: Cada respiro (neshimá) agradece a Hashem. Cada respiro de aire es un segundo extra de vida, y un segundo de nuestra vida le da a Hashem cosas incalculables’.

Piensa acerca de esto. Un segundo de nuestra vida le da a Hashem cosas inimaginables. No tenemos que comprender necesariamente qué obtiene Hashem con nuestra vida, pero sabemos que Él debe obtener algo grande si Él está deseoso de que se transgreda virtualmente toda Su Torá para ganar un momento de vida. Un solo respiro con esta conciencia es un canto de vida, aun si en esta vida se están experimentando dolores insoportables o si se vive en estado vegetativo’.

Tú me preguntas’, le dije, ‘¿qué puedes lograr extendiendo tu vida un mes más? Yo te pregunto: ¿te das cuenta cuánto Hashem está dispuesto a sacrificar para que tú vivas un momento más? No te estoy diciendo qué hacer’, concluí, ‘pero decidir tomar la terapia es una declaración al mundo que la vida, en cualquier forma, es el regalo más preciado. Nos vas a estar demostrando, cómo una persona a punto de perder la vida está deseosa de pagar el precio más alto posible por más vida. Después de todo, no lo estarías haciendo por ti mismo, porque no tienes miedo de morir; y no lo estarías haciendo por tu familia, porque ellos sólo sufren más al verte en este estado. Lo estarías haciendo solamente porque Hashem te dijo, a través de la Torá, lo que un momento de vida vale para Él. Es una declaración hacia Él que unos pocos respiros más con el fin de agradecerle es tu propósito real para vivir.

Finalmente le dije al muchacho: ‘muchos de nosotros, desafortunadamente, estamos simplemente existiendo; nos quejamos acerca de todas las cosas malas en nuestra vida. Somos insensibles. No sabemos realmente lo que es la vida. No apreciamos el valor de un momento. Sin embargo, ya que tú no tienes otra alternativa más que la de enfrentar la realidad y luchar por cada momento de vida, tú nos puedes enseñar acerca de la vida. Y si tú haces esto, yo te envidio, tú eres nuestro maestro’.

Al final él tomó la decisión de tomar la terapia. Algunos días después, su padre vino a mí con emoción y me preguntó: ‘¿Qué le dijo?, ¿qué le dijo? Todo el tiempo está sonriendo. Los doctores no pueden entender qué bien está tomando la terapia. Me preguntan si sé por qué. Les dije que él está así desde que habló con usted. Rabino, ¿qué le dijo? ¿Lo hipnotizó o algo así? Le aseguré al padre que no hice otra cosa más que enseñarle el punto de vista de la Torá sobre el valor de un momento de vida.

Ahora este muchacho está muy enfermo, como ya dije, pero para sorpresa de los doctores, durante este mes extra, se puso lo suficientemente bien para dejar el hospital por un par de semanas. Terminó quedándose en casa de mi yerno. Lo visité ahí, y me explicó que a veces cuando tiene dolores muy severos, no se puede concentrar lo suficiente para recordar lo que yo le dije. Sacó una grabadora y me pidió que le repita todo. También quería incluir en la cinta, algunas preguntas nuevas que desde entonces surgieron en su mente.

Una pregunta fue que el más malvado de los malvados no sufre más que el equivalente a doce meses en el Guehinom, el concepto judío de infierno. Sin embargo, él ya estaba en el decimotercer mes de su enfermedad. Mi respuesta fue que en el Guehinom tú limpias tu alma; aquí en esta vida, estás expandiendo tu alma, estás haciendo tu alma más de lo que es. Esta vida es un tiempo para producir; en la vida venidera, tú cosechas, pero no siembras nuevas semillas. Es por eso que decimos que un momento de vida aquí es más valioso que una existencia entera en la vida venidera. Cuando él escuchó esto, una enorme sonrisa cruzó por su cara.

Después de un par de semanas, tuvo que regresar al hospital. Escuchaba la grabación constantemente. Los doctores y enfermeras no podían entender cómo es que estaba siempre tan contento. Ellos no se daban cuenta, pero su secreto era que él estaba viviendo verdaderamente cada momento. Vivió tres meses y medio más y el Shabat antes de Pésaj dejó este mundo, pero aun entonces tenía una sonrisa en su cara.

La verdadera felicidad resulta de la conciencia de convertir cada momento en la realización del propósito último. Este joven convirtió respiro tras respiro de esta vida en vida eterna. Y éste es realmente el objetivo de la Torá, enseñarnos cómo traer eternidad a nuestra vida de otro modo, temporal.

Sin embargo, aun las personas observantes de la Torá pueden perder de vista el objetivo. Cuando nos analizamos y nos preguntamos a nosotros mismos: ¿estamos viviendo en el presente? Probablemente responderemos: no. El presente existe, pero en el momento, probablemente estemos en algún lugar muy lejos. Tendemos a reciclar el pasado una y otra vez. Ésta es una de las cosas que deprime a las personas. Por supuesto, otros rechazan la necesidad de obsesionarse acerca del pasado, pero en su lugar, generan escenarios imaginarios acerca de las buenas cosas que les esperan en el futuro. Su expectativa de que tales cosas serán muy buenas, los hace felices en el presente. No obstante, no es el presente el que los hace felices.

¿Está usted diciendo que nunca debemos pensar acerca del pasado o planear para el futuro?

Por supuesto que no. Con frecuencia uno debe recordar el pasado o calcular el futuro a fin de saber qué hacer en el momento presente. El punto es no preocuparse con el pasado o con el futuro como un medio para escapar del presente. Cada momento de vida es totalmente una nueva creación. Ese momento te va a dar el placer de la eternidad por siempre, con la condición de que realmente vivas ese momento.

Cada uno de nosotros debe preguntarse constantemente: ¿qué es lo que el AHORA me está dando a mí? Si Hashem nos da 80 años, más de dos mil millones de segundos, cada segundo puede ser un momento para experimentar el placer del logro. Si yo estoy poniendo algo de substancia a este momento dado, si estoy viviendo, este momento estará conmigo por siempre. Nunca estará perdido. Desde el minuto que yo muera, voy a experimentar este momento de placer por siempre. Sin embargo, si en ese momento estoy viviendo en el pasado o fantaseando acerca del futuro, este momento está vacío. Rabí Israel Salanter señaló que es posible haber estado vivo 80 años y difícilmente haber vivido un año. Cuando una persona muere, incluso una persona envejecida, es probable que no haya tenido más que un par de años de experiencia real de vida.

Pero rabino, una persona debe hacer cosas como dormir. ¿Cómo se puede esperar que uno tenga logros cuando está dormido?

Hasta eso puede ser transformado en eternidad, dependiendo de tus pensamientos. Si eres irreflexivo acerca de las cosas que haces, como ir a dormir, entonces, cada noche estás desperdiciando dormido ocho horas de tu vida potencial. Sin embargo, si te das cuenta que la vida es la oportunidad para servir a Hashem de una forma nueva cada momento y, a fin de poder servir bien a Hashem tu cuerpo necesita descansar, si tienes pensamientos como ésos cuando te vas a dormir, entonces tu sueño es una gran mitzvá. Si tú no sabes por qué estás vivo, entonces, no sabes por qué duermes. Consecuentemente, tu descanso es un desperdicio. La Torá tiene leyes relacionadas con el dormir, que estimulan a la persona a recordar que el dormir tiene un propósito. Y una persona necesita este estímulo debido a que la mayoría no saben cómo ir a dormir. Suena gracioso, pero es verdad. La mayoría de la gente no sabe ni siquiera cómo ir a dormir.

Ninguna actividad está desprovista de la opción de obtener eternidad. Sin embargo, si tú no piensas o no sabes qué es lo que estás escogiendo o, no sabes ni siquiera que tienes una elección, entonces estás permitiendo que la vida se te escape. Por lo tanto, piensa. Nada es más importante que pensar acerca del momento presente ante ti. Nada. Piensa y repítete a ti mismo una y otra y otra vez la importancia absoluta de vivir cada momento.

Uno de los tzadikim acostumbraba levantarse cada mañana y decirse a sí mismo, ‘Shalom aléjem veintiuno de Iyar (o cualquier fecha que fuese). ¡Qué grandioso día! Hemos esperado miles de años por ti. Tú estabas en el plan original de la creación de Hashem. Hemos esperado tanto por ti, y no obstante, el tiempo es corto. Solamente voy a estar contigo por las siguientes 24 horas. Después de eso, nunca te volveré a ver. Por lo tanto, déjame empezar. Prometo que viviré contigo cada segundo’.

Imagina que tienes el honor de recibir a Eliyahú HaNavi y él te va a contestar todas las grandes dudas que tengas. No podrías tener mayor entusiasmo de anticipación, esperando el día en que lo puedas hospedar. Cuando el día llegue, ¿te vas a dormir hasta tarde?, ¿te vas a excusar para tomar un café?, ¿vas a leer historietas o ver la televisión? La verdad es que cada día que vivimos y respiramos en esta tierra es mayor que experimentar la revelación de Eliyahú HaNavi. Eliyahú viene con el fin de enseñarnos cómo utilizar la vida. Pero uno tiene que utilizar la vida. Uno tiene que invertir su capacidad de pensamiento en cada momento presente.

Rabino, ¿cuál es el castigo para alguien que no invierte apropiadamente su capacidad de pensamiento en el momento presente? —alguien preguntó.

El momento que invierto en mí en este momento, permanecerá conmigo por siempre. Todo lo que logre ahora será mi porción en el mundo venidero. Inversamente, cualquier cosa que omita ahora, faltará allá. Los fuegos del Guehinom incluyen los dolores ardientes del desengaño por no haber utilizado apropiadamente la oportunidad que tuviste de vivir la vida.

Por supuesto, el placer del mundo venidero está más allá de lo que cualquier ser humano puede imaginar. ‘Un segundo de placer en el mundo venidero es mejor que la vida entera en este mundo’. Si pudiéramos reunir todos los placeres que toda la humanidad experimentó alguna vez desde el día de la creación hasta el día de hoy y combinarlos en un solo placer, no sería todavía comparable a un segundo de placer en el mundo venidero. Sin embargo, para producir este segundo de placer, tienes que utilizar este segundo del presente en este mundo.

La Joya

¿Existe alguna enseñanza de la Torá que resuma lo que usted ha estado diciendo?

Hay muchas. Probablemente la mejor conocida de ellas es aquélla acreditada a Hilel, que dice: ‘Si yo no voy a actuar por mí, ¿quién lo hará? Y ser sólo para mí mismo ¿qué me hace? Si no ahora ¿cuándo?’18 Déjame explicarte más claramente.

Cada momento es una gema. Y la vida de cada uno ha sido dispuesta especialmente desde el tiempo de la creación de manera que mil millones de momentos, cada uno con su respuesta única, han sido dispuestos para cada quien. No obstante, depende del individuo el descubrir cada momento. Por lo tanto, la primera pregunta que uno debe hacerse es: ¿Si yo no voy a ser yo, quién será? Nadie más puede ser yo. Nadie más puede hacerme.

Cada judío tiene una joya en sí mismo, y la razón absoluta por la que bajó a este mundo fue para descubrir esa joya. Y esa joya solamente puede ser descubierta por ese judío. Si Moshé pudiera bajar del cielo, no podría tomar tu lugar y pulir tu joya.

Hilel continúa: ‘Y cuando soy para mí mismo’, es decir, solamente para mí mismo; cuando me he desarrollado y he pulido mi gema, pero no la utilizo para el progreso de otros, ‘qué soy yo’, es decir, ¿qué valor tiene mi gema? Si una persona no tiene un yo a fin de poder compartirlo con otros y relacionarse con ellos, ¿qué bien es ese yo?

De acuerdo a Hilel, el primer paso es conocer quién eres.19 Tienes que conocer tu propio valor y saber que eres una porción de D os; que estás hecho a imagen de D os. Entonces, después de que desarrolles tu yo único, lo tienes que usar para que otros hagan lo mismo. Una vez que te das cuenta quién eres, te das cuenta que todo prójimo judío es igual porque su alma y la tuya son del mismo D os. Eso se llama ‘Amar a tu prójimo como a ti mismo’. Tienes que amar tu yo real, tu alma. Después puedes amar a tu prójimo.

Hilel concluye: ‘Y si no ahora, ¿cuándo?’ Él trata de decir: que no sólo cada judío es una joya, sino cada momento de la vida de un judío es una joya, como ya dijimos. Por lo tanto, si tú no cumples tu misión en este momento, ¿cuándo lo harás? Es decir, éste es el momento de realizar, porque si no utilizas el AHORA, ¿cuándo tendrás este momento otra vez? Nunca va a regresar. Si ahora no es el momento de ganar tu yo, tu yo del olam habá, ¿entonces cuándo?

Teshuvá

Rabino, —dijo Dany—, sé que está tratando de hacernos sentir bien, pero me ha hecho sentir muy mal. Si lo que usted está diciendo es verdad, entonces he perdido tantos momentos en mi vida, que me estoy empezando a sentir muy deprimido de sólo pensar en ello.

No hay razón para deprimirse. Cada momento de una vida pasada, incluso de una vida de fracaso, fracaso espiritual, puede cambiarse para bien gracias al principio de teshuvá, que quiere decir regreso; regreso al status original de uno como criatura hecha a imagen de D os.

Una de las cosas maravillosas acerca de escribir en una computadora con un procesador de texto, es que no debes tener miedo a equivocarte. Antes de las computadoras, si cometías un error, tenías que usar corrector y muchas veces incluso mecanografiar nuevamente la hoja entera. En la actualidad, simplemente regresas al lugar del error, lo corriges, y el procesador de palabra reorganiza la página entera para ti.

Esto es teshuvá. En un momento, yo puedo regresar a mi status original como una criatura hecha a imagen de Hashem. Y cuando lo hago, puedo corregir todas mis fallas del pasado hasta el presente. Un momento de teshuvá puede mandar ondas de cambio a través de todos los momentos que ya pasaron.

Pero es muy difícil.

No estoy diciendo que es fácil, ¿Pero cuál es la alternativa? ¿Permanecer inmerso en lo físico con una perspectiva materialista? Esto es más difícil a largo plazo porque tu yo real es tu alma y esta alma tiene hambre por la verdad. La gente se deprime porque no se identifica con su alma. No existe nada grandioso o especial acerca del yo físico. Hasta los animales tienen un yo físico. Tarde o temprano tienes que regresar a tu yo real o nunca serás verdaderamente feliz.

Teshuvá significa ‘regresar’ a tu yo real; al alma que está hambrienta de verdad, la que solamente puede tolerar tanto letargo y autoengaño. Cuando pecas, no fuiste tú. Fue la parte física la que pecó, no tú. Cuando haces teshuvá, empiezas a ver tu yo físico como una persona externa y le gritas, ‘¿cómo pudiste hacer eso? ¿cómo pudiste hacerlo? Teshuvá significa que descubres, que revelas tu yo real, y te enamoras de ese yo.

Pero rabino, ¿cómo puede una persona enfrentarse a sí misma si tiene mucha culpa?

La culpa es un medio de instrucción, no de destrucción. Cuando no vives la verdad, te sientes culpable. La culpa te alerta al hecho de que debes buscar activamente un cambio en ti mismo. No es un instrumento de destrucción. La culpa debería guiarte a la teshuvá, a sincronizarte con tu yo real y experimentar el proceso de volver a él. Por lo tanto, no dejes que la culpa te destruya. Úsala para reconstruir tu yo.

Se está haciendo tarde, —agregó el rabino—. Para concluir, es vital que cada uno de nosotros aprenda cómo pensar. Únicamente al hacerlo así podremos ganar autoestima y volvernos quienes realmente somos. No te dejes tranquilizar con comodidades materiales o cegar por las posesiones de otros. La única posesión verdadera es tu yo y el momento que tienes ante ti esperando para ser transformado en eternidad. No obstante, con el fin de obtener esto, debes pensar. Por lo tanto, piensa. Piensa acerca de lo que realmente importa. Y sé consecuente con tu pensamiento. Buenas noches.

Consejo Práctico

Sin embargo, antes que el rabino se pudiera ir, una de las personas que estaba escuchando la conversación dijo: —Una última pregunta, rabino; hablando en forma práctica, ¿qué podemos hacer para adquirir los ideales de los que usted habla?

Como ya dije, repitiendo las ideas una y otra vez. La clave del éxito es la claridad. Claridad de pensamiento es en lo que debemos trabajar, porque hay muchas cosas que opacan nuestra perspectiva. Por lo tanto, debes entender las ideas verdaderas y enseñártelas a ti mismo una y otra vez. Algunas veces, la mejor manera de enseñarlas a ti mismo, es por medio de enseñárselas a otros. Es por eso que yo doy estos seminarios. Realmente me estoy enseñando a mí mismo, repitiendo estas verdades una y otra vez. Ustedes también deberían encontrar formas de repetírselas a ustedes mismos y a otros. Mientras más lo hagan, más éxito tendrán. No obstante, cualquier cosa que hagan, que no sea fuera de la realidad, de la realidad de ustedes.

Dejen que hable más concretamente. El fin de semana se terminó, y estás sentado en tu casa, preguntándote qué vas hacer. No tomes una revista y te pierdas en alguna fantasía. Saca un libro de Torá, pon una cinta de Torá; confróntate a ti mismo. O cuando vayas en el automóvil, no prendas el radio y escuches las noticias acerca de otro asesinato o de algún invitado de un programa que te enseña lo que él piensa es importante. Pon la cinta de Torá que te inspire y te enseñe cómo atrapar el AHORA.

Necesitamos repetir esas ideas verdaderas una y otra vez, especialmente en la actualidad, porque existen muchas fuerzas externas compitiendo por nuestra atención. Te quieren vender algo, ya sea un artículo inútil el cual ellos afirman te dará felicidad o incluso un ideal que suena bonito y que te hará sentir que estás contribuyendo al progreso humano. No pierdas el enfoque. Y si lo haces, debes saber cómo conectarte nuevamente a la realidad para que puedas recuperar la claridad.

Rabino, ¿está usted diciendo que todo en los medios de comunicación es malo?

No es un asunto de bien o mal. Es un asunto de recobrar nuestra mente, nuestra alma. Y por favor, no tomen lo que estoy diciendo como un reproche. Sólo estoy transmitiendo información. Harán con ella lo que ustedes quieran.

¿Por qué no pensamos? La respuesta es muy sencilla. ¡No poseemos nuestra mente! Nuestra mente está controlada por los medios. La mentalidad gentil se ha infiltrado y ha tomado control sobre nuestra conciencia. Nuestra política, nuestra tzedaká, nuestra tefilá, nuestro Shabat, hasta nuestra Torá, todo es enfocado a través de los lentes de ojos no judíos. Eso es lo que significa estar controlado por los medios. Cuando estás controlado por los medios, tú no existes realmente. Estás poseído por otro.

Y da la impresión que nosotros no tenemos el poder para romper nuestra adicción a los medios. No podemos sentarnos por un minuto en nuestro auto sin prender el radio. Hasta tenemos radios especiales que podemos encender mientras nos bañamos. Nuestro más temible enemigo es uno mismo. Estamos aterrorizados de pasar unos cuantos minutos solos. Alguien siempre nos debe estar hablando.

Estamos tan atrapados con nuestras obligaciones, que ¿cuándo tenemos tiempo para estar solos y construir una relación con Hashem? Sí, nuestras obligaciones son reales, vitales y necesarias; y las debemos atender. Pero, ¿qué hacemos cuando tenemos un poco de tiempo libre? ¿Qué hacemos cuando estamos esperando el autobús o el tren? Tomamos un periódico para leer. Tenemos que saber qué está pasando en el mundo El mundo se va a desplomar si no sabemos las últimas noticias.

Nosotros no poseemos nuestra mente.

Yo tenía este problema hace algunos años. Nunca tuve radio en la casa. Nunca leí periódicos laicos. Pero, cada vez que manejaba hacia algún lugar, rápidamente prendía el radio y escuchaba las noticias, ‘WINS, todas las noticias, todo el tiempo’. Las noticias y sólo las noticias. Y, como cualquier persona normal, tenía que oírlas 30 veces al día… junto con todos los informes del tiempo y del tráfico.

Me daba cuenta que estaba mal, pero no tenía el poder de hacer algo al respecto. Después de todo, me decía a mí mismo, estoy viviendo en una sociedad. Debo ser una persona normal.

Un día, ofrecí llevar a un gran erudito de Torá en mi auto. Prendí el motor… y el radio sonó a todo volumen. Estaba muy avergonzado. Me dije a mí mismo. ‘Eres un hipócrita. En frente de personas de carne y hueso te avergüenzas; pero en frente de Hashem ¿no te avergüenzas?’

Continué así y entonces un día ocurrió una tragedia familiar. Una cuñada murió muy joven, dejando cuatro huérfanos pequeños. El funeral fue muy tarde en la noche. A la siguiente mañana, manejé a la ciudad como siempre, y al estar esperando la luz verde del semáforo mientras escuchaba la voz monótona e incesante del radio del locutor, me sonaba como el croar de una rana. De repente, me avergoncé y me enojé conmigo. ¿Qué clase de persona cruel eres? Asististe al sepelio de tu cuñada anoche y en no menos de 24 horas ya regresaste a tu rutina anterior, escapando de ti mismo. Tienes miedo de pensar acerca de ello.

Me dije, ‘si uno puede estudiar Torá o dar caridad en nombre de un difunto, entonces uno puede apagar el radio en su mérito’. Y así lo apagué. Y 23 años más tarde sigue apagado.

Sin embargo, algo inesperado me pasó tres o cuatro semanas después de haber apagado el radio definitivamente. Además de quitar el radio del automóvil, nada de mi rutina cambió, excepto que percibí una claridad y profundidad en mi perspectiva que antes carecía. Entonces me di cuenta. Me había desprendido de los medios. Había tenido esta neblina mental y ahora se había despejado. Podía ver las cosas como si las estuviera viendo por primera vez con ojos frescos, con mi propia mente. Una persona se queja, ‘todo está polvoriento’. Entonces alguien le señala que no es el mundo el que está polvoriento, sino sus lentes. Me di cuenta que éste era yo. Mi Torá, mi política, todo lo había estado viendo a través del polvo de los medios no judíos.

Y pienso que éste es el problema que todos sufrimos en la actualidad. A pesar de nuestra gran inversión en causas judías y educación de Torá, algo está entorpeciendo nuestros esfuerzos. ¡Tenemos un punto de vista goy! Y ni siquiera nos damos cuenta que es goy.

Evelyn

Con frecuencia cuento la historia de un conocido, un hombre que al principio no estaba muy comprometido con la observancia de mitzvot. Sin embargo, poco a poco, se empezó a comprometer más. Empezó a asistir diariamente a clases de Torá. Su esposa se cubrió el pelo. Yo le ayudé a dar esos pasos, pero por más que trataba, había algo en lo que no lo podía convencer. No podía conseguir que se deshiciera de su televisión.

Escuche’, él me dijo, ‘esto es algo a lo que no puedo renunciar. Es algo a lo que mi esposa y yo somos adictos. Vemos una hora en la noche. Eso es todo. Es un programa de comedia y nos reímos un poco. No puedo renunciar a la televisión’.

Este hombre tenía una empleada no judía, llamada Evelyn, a la que necesitaba para dirigir su negocio. Sin embargo, no la aguantaba. Era superficial, no refinada y grosera. Difícilmente yo podía tener una conversación con él, en la cual no mencionara algún incidente desconcertante de Evelyn.

Un día le dije. ‘Sabes, anoche, mientras tú y tu esposa estaban viendo el programa cómico y riendo, Evelyn y su novio estaban viendo el mismo programa. Tú estabas riendo en tu sala y Evelyn estaba riendo en la suya’.

Su cara se puso roja. Unas semanas más tarde me dijo, ‘Estoy muy enojado con usted. Me ha acabado’.

¿De qué estás hablando?, le pregunté.

¿Recuerda esa ocasión en que me señaló que Evelyn estaba riendo con el mismo programa que mi esposa y yo estabamos viendo? Bien, desde entonces, cada vez que prendo la televisión, digo, ‘¡Oh!, Evelyn lo está viendo también’.

Cada vez que tomas esa revista, ese periódico o ves ese programa de opiniones, alguna Evelyn está también sintonizando contigo. ¿Para eso han sido miles de años de sacrificio judío? ¿Un programa no judío de opiniones? ¿Por qué no tenemos el juicio para separarnos de algo diseñado para ocupar la mente de una Evelyn?

La respuesta es que estamos totalmente manipulados por gentiles. Pensamos como gentiles. Vemos el mundo como gentiles. Nuestra política es gentil. Hasta nuestra Torá es vista a través de ojos gentiles. Ni la Torá, ni la caridad, ni ningún esfuerzo servirá si permanecemos sintonizados con la frecuencia de una Evelyn.

Y no te estoy enseñando Jasidut o predicando piedad. Es el fundamento básico de ser judío. Vedibartá bam beshibteja bebeteja, ubelejteja baderej, ‘Y hablarás de ellas al sentarte en tu casa y al viajar en el camino’. Vedibartá bam, Jazal dice, y no devarim betelim. Tenemos que adherirnos constantemente a palabras de Torá y evitar todos las devarim betelim, asuntos vanos. Cuando tengas un tiempo solo, en el auto, en la casa o donde sea, libérate de Evelyn.

Éste es el Holocausto Americano. Un holocausto no es sólo cuando el veneno se deja caer en una cámara de gas llena de personas. El Holocausto Americano continúa ahora mismo. No obstante, en este holocausto nosotros somos los que poseemos los crematorios. Somos los que tomamos cámaras de gas portátiles y las traemos a nuestras casas. Nosotros somos los que estamos envenenando nuestras almas.

La gente dice: ‘Tiene razón. Y es por eso que no dejo que mis hijos la vean’. Pero yo les digo, ‘¿Qué hay contigo? ¿No eres también un niño? ¿No somos todos hijos de Hashem?’

El Gran Debate

Cada uno de nosotros, sin excepción, tiene un alma pura. Cada uno de nosotros tiene belleza y grandeza: el libre albedrío absoluto de atrevernos a ser cualquier cosa que pensemos que podemos ser. Pero primero tenemos que poseer nuestra mente. Debemos tener claridad.

Desconectarnos de nuestra adicción al culto de los ídolos modernos, requiere gran sacrificio, pero la buena noticia es que eso es todo lo que tenemos que hacer para reivindicar nuestra grandeza. No tenemos necesariamente que crear algo positivo. Únicamente tenemos que desistir de lo negativo.

Ésta era la cuestión subyacente de un debate talmúdico.20

Rabba, Ula, (y en otro lugar Rabí Yojanán) (Tres grandes sabios) dijeron, yasi v’lo ajimena, ‘Dejen que llegue (el Meshíaj), pero yo no quiero verlo. (Es decir, no quiero vivir en ese tiempo).

El Maharal explica de sus palabras. ‘No importa qué tan excelsos podamos ser, no podemos garantizar que estaremos a la altura de la prueba de la llegada del Meshíaj. Incluso no podemos estar seguros que vamos a tener el mérito de sobrevivir los desafíos de su llegada’. Sin embargo, una opinión contraria fue registrada:

Rab Yosef dijo: yasi v’ajimena, ‘dejen que llegue, y yo lo voy a ver. Y, más aún, ¡déjenme ser digno de sentarme bajo la sombra de los desechos de su burro!’

¿Cuál es la verdadera discusión subyacente entre los primeros tres Sabios y Rab Yosef?

Existen dos formas de servir a D os, basados en un versículo de Salmos, Sur merá vaasé tov, ‘aléjate del mal, y haz el bien’.21 La primera parte implica simple abstención, manténte alejado de cualquier cosa que sea mala; especialízate en distanciarte del mal. La segunda parte te incita a hacer ‘el bien’, a trabajar en lo positivo, a ejecutar actos de bondad. La pregunta es: ¿alejarse del mal es un medio de hacer el bien? O es lo contrario: ¿hacer el bien es un medio para alejarse del mal? ¿El objetivo es hacer el bien o alejarse del mal?

En esto se centra la discusión de los sabios. Los primeros tres sabios, que tenían miedo de vivir en los tiempos del Meshíaj, decían que una persona se vuelve completa, únicamente concentrándose en el bien. Entendían que las personas en el tiempo previo a la llegada del Meshíaj serían probadas como nunca antes teniendo que vivir inmersos en el mal. Espiritualmente se volverían como esqueletos secos careciendo aun de nervios y venas.

Por lo tanto, ellos concluyeron que no podían garantizar estar a la altura de la prueba. Ya que la prueba final era hacer el bien, ¿cómo podían garantizar que serían capaces de alcanzar el nivel de bien necesario para relacionarse con el Meshíaj en tiempos en los que el mal sería tan dominante? Por lo tanto decían, ‘Dejen que llegue, pero no queremos estar ahí’. No podemos tomar la responsabilidad de decir que vamos a crear la bondad necesaria para superar la brecha entre nosotros y el Meshíaj.

Rav Yosef, por el otro lado, decía que traer el Meshíaj no dependía de cuánto bien haya creado uno para sí mismo, sino más bien, en cuánto uno se ha alejado del mal. Él razonaba que, de cualquier forma, solamente D os podía conferirle a uno el bien fundamental. El Meshíaj va a servir como un conducto de la bondad y la santidad fundamentales. Sin embargo, a fin de ser merecedor de esta bondad fundamental, todo lo que uno tiene que hacer es alejarse del mal.

Por lo tanto, Rav Yosef decía, ‘Dejen que llegue, y lo voy a ver’, porque si el mérito de traer al Meshíaj depende de no ser malo, entonces esto puede lograrse aun bajo las peores condiciones. De hecho, mientras más esté uno rodeado del mal, mayores oportunidades tiene de no participar de él. Consecuentemente, el mérito es mayor.

A la Sombra de los Desechos del Burro

¿A qué se refería Rabí Yosef cuando decía que vivir en la era premesíanica era como sentarse debajo de la sombra de los desechos del burro del Meshíaj’?

El profeta dice que el Meshíaj va a venir como un ani rojev al jamor, ‘un hombre pobre montado sobre un burro’.22 En realidad, existen dos palabras en hebreo para designar una persona pobre: ani y ebyon. Ambas personas pobres no tienen nada, pero el último desea lo que no tiene. El primero, el ani, no tiene y no añora.

El Meshíaj es descrito como un ‘ani montado sobre un burro’. Él va a ser totalmente pobre en cosas mundanas y materiales, y no las va a necesitar. Él estará montado sobre el burro. Jamor, ‘burro’ en hebreo, también significa físico, material (la misma raíz de palabra). Si una persona fracasa en montar o controlar el jamor, entonces a ella la controlan. Quiere cosas materiales. Las necesita. Sin embargo, el Meshíaj será un ani; no las va a necesitar; se va a montar sobre todas ellas y tendrá sus deseos materiales bajo control.

¿Qué quiere decir sentarse bajo la ‘sombra de los desechos’ de su burro?

Antes del advenimiento del Meshíaj, el judío no va a montar encima del jamor– burro-materialismo como lo ha hecho durante los previos 2,000 años de exilio. Va a estar sentado debajo de él. Va a estar manejado por él. Y no sólo no va estar por debajo del burro, sino debajo ‘de la sombra de los desechos’ del burro. El desecho del burro, es parte del alimento que aun el burro rechaza. En otras palabras, los judíos estarán involucrados con el desecho de la sociedad no judía.

Desafortunadamente, vemos qué tan cierto es esto. Mira a tu alrededor. Lo que es aceptable para el gentil actualmente no hubiera sido aceptado hace sólo un par de décadas. Hasta los elementos más bajos de la generación previa hubieran estado conmocionados por el despliegue de permiso, inmoralidad, espectáculos, desvergüenza, arrogancia, etc. Sin embargo, en la actualidad, a tales personas se les llama ‘progresistas’.

A donde quiera que vamos, a donde quiera que nos paremos, estamos debajo de los desechos. De los anuncios de neón del Times Square a los televisores, los cines y puestos de periódicos, toda la inmundicia y los desechos de todo el mundo están cómodamente disponibles, aun en la intimidad de nuestro hogar. A donde quiera que vamos, estamos bajo la sombra de los desechos del burro.

Rav Yosef dijo en efecto, ‘Si D os trae una situación en la que te encuentres a ti mismo viviendo debajo de la sombra de los desechos del burro, y te ves afectado por ello, entonces todo lo que vas hacer es abstenerte y no participar en ella, entonces vas a merecer el Meshíaj’.

La implicación profunda de las afirmaciones de Rav Yosef es que cada persona tiene una bondad natural innata. Esta bondad resplandece como una luz eterna. Todo lo que se necesita es descubrirla. Sin embargo, el bombardeo de los medios, ya sea de los eventos deportivos vacíos, la promiscuidad desvergonzada, la ideología destructiva o simple insensatez, amontona pilas y pilas de hollín sobre esa brillante luz interna.

Una persona siente una chispa de santidad, una experiencia inspiradora, anhela momentáneamente algo más, pero llega a su casa y se conecta a las idolatrías de la sociedad. Es como un paciente en coma que abre los ojos, se desconecta de los tubos y alambres, camina, experimenta un momentáneo anhelo de vida, y luego regresa a la cama, se conecta nuevamente a todas las válvulas que lo ‘mantienen con vida’ y se vuelve a dormir.

La mente es el órgano más preciado. Necesita ejercicio. Prende la televisión y apaga la mente. Después de un momento, la irreflexión se vuelve una forma de vida. No pienses… por lo menos, no mucho. Ciertamente no lo suficiente para tener que cambiar. Conéctate de nuevo. Prende la comedia o el drama. Prende las noticias. Es importante oír el informe del tiempo otra vez. Relájate. No trabajes demasiado. Sólo se vive una vez. ¿Quieres disfrutar la vida? Toma Coca Cola.

Cada vez que te conectas, tu mente se atrofia. La luz brillante dentro de ti se cubre más y más de desechos inmundos.

El Botón

Un día se canceló un vuelo que yo debía tomar. Como compensación, la aerolínea hospedó a los pasajeros en un hotel de lujo para pasar la noche. El hotel ostentaba ‘TV con control remoto con todos los canales de cable en todos los cuartos’. Mientras estaba sentado solo en el bien acolchado sofá de mi cuarto, saqué mi Guemará miniatura y me preparé para mi estudio diario de Torá. No obstante, antes que me diera cuenta, me quedé dormido.

Cuando me levanté varias horas después, me sentí desilusionado y avergonzado porque sabía que mis padres y abuelos hubieran tenido la fuerza para estudiar la mayor parte de la noche. Me desesperé por un momento. Contemplé el anuncio arriba en la pared, ‘TV con control remoto con todos los canales de cable en todos los cuartos’. De pronto, recordé las palabras de Rav Yosef, ‘Dejen que llegue, y déjenme ser digno de sentarme debajo de la sombra de los desechos de su burro’. Y entonces me di cuenta: ¡aquí estoy yo sentado debajo de la sombra de los desechos del burro, debajo de lo desechado por la sociedad no judía!

De mis ancestros, Hashem obtuvo una sólida página de estudio cada día y cada noche. Nosotros obviamente somos una generación más débil. Sin embargo, hay una cosa que poseemos que ellos no tuvieron. Tenemos la ‘TV con control remoto con todos los canales de cable’ solamente a un botón de distancia. Y ésta es nuestra grandeza potencial, porque a pesar de que no estaba a la altura de desempeñar el bien de estudiar esa noche, fui capaz de alejarme del mal aun cuando sólo fuera no dar el golpecito de un botón. Mis antecesores nunca tuvieron este reto. Le pudieron haber dado a Hashem una página de Guemará pero nunca Le dieron el botón.

Piensa Acerca de Esto

Mi recomendación es que pruebes durante 40 días, una abstención voluntaria de las influencias de los medios. Aléjate de ellos, apágalos, arrójalos fuera, cierra tus ojos a ellos, etc. Después de todo, ¿no te lo mereces?

Trata por 40 días. Aclara tu mente. Mantenla absolutamente clara. Te garantizo que tu belleza interior empezará a resplandecer de algún lugar muy dentro de ti. Lo más probable sea que pienses más claramente que nunca.

Sí, pensando.

Al final de los 40 días, cuando hayas experimentado la claridad de estar totalmente desconectado por un rato, reconsidera tus opciones, si quieres. Pero por lo menos, trátalo. Vas a descubrir tu propia santidad, tu propia grandeza. Y verás lo que significa estar en posesión nuevamente de la belleza interna especial que reside en cada judío. La grandeza ya ha sido plantada dentro de cada uno de nosotros. Jayé olam natá betojenu, ‘la vida eterna fue plantada dentro de nosotros’. Remueve lo negativo y lo positivo automáticamente empezará a brillar.

Se está haciendo tarde y si algunos de nosotros no descansamos bien, temo que no seremos capaces de funcionar apropiadamente mañana. Por lo tanto, gracias y les deseo buenas noches.

 

POR EL RAV. AZRIEL TAUBER

La Naturaleza de la Judeofobia (G. Perednik) – Unidad 8

  Así resumen Prager y Telushkin la judeofobia nazi: "Casi toda ideología y nacionalidad europea había estado saturada con odio contra el judío cuando los nazis consumaron la "solución final". En las décadas y siglos que la precedieron, elementos esenciales del pensar cristiano, socialista, nacionalista, iluminista y post-iluminista habían considerado intolerable la existencia de los judíos. En un análisis final, todos se habrían opuesto a lo que Hitler hizo pero, sin ellos, Hitler no podría haberlo hecho".

 


Unidad 08: La judeofobia alemana; el fenómeno del autoodio judío

Por: Gustavo Perednik   

El primero de los tres paradigmas de la judeofobia moderna fue el francés, estudiado en la última clase. Ahora pasaremos al racista, que aunque también fue inaugurado en un libro francés, alcanzó su nadir en Alemania. En su Ensayo acerca de la desigualdad de las razas humanas (1853) Joseph De Gobineau sostenía que las diferencias físicas entre las razas humanas conllevan jerarquías intelectuales y morales. Aunque éste era el primer libro en desarrollar la teoría, el racismo como prejuicio, empero, es tan antiguo como la civilización, y aun Platón y Aristóteles arguyeron que los griegos habían nacido para ser libres y los bárbaros eran esclavos naturales.

La tradición antirracista, por su parte, fue una contribución judía que el cristianismo difundió. Su primer ejemplo es provisto en el Talmud, cuando explica el motivo por el que Adán es el único ancestro humano: para que nadie pueda jamás atribuir superioridad a sus antepasados.

Y aunque el prejuicio racial fue omnipresente en la historia europea, en el siglo XVIII se formalizó a partir de los estudios antropológicos. Linné emparejaba el color de piel con tendencias mentales y morales, y para Buffon el hombre blanco era la norma, "el rey de la creación", mientras los negros constituían una raza degenerada. Para Voltaire los negros eran una especie intermedia entre el blanco y el mono. En este contexto dieciochesco, los judíos encajaban como una nación sui generis, pero incluida en la raza blanca.

El siglo XIX complicó las cosas debido a que las luchas nacionales empujaron a los estudiosos a acrecentar el número de supuestas razas y subrazas. El énfasis mayor en Alemania se debe a dos razones: 1) Hasta 1870 sus muchas divisiones políticas internas habían incrementado el fervor nacionalista; y 2) la mayoría de los monarcas europeos eran de ascendencia germánica (recuérdese además que la monarquía dividía a la sociedad medieval en tres estratos: plebe, clero y nobleza, y ésta era considerada la superior, de "sangre azul").

El filósofo Johann Fichte enseñaba que el alemán era la lengua original de Europa (Ursprache) y los alemanes la nación original (Urvolk). Incluso fuera de Alemania hubo algunos partidarios del "Germanismo" o "Teutonismo". Con todo, la visión de Fichte no se quedaba en la superioridad alemana y reflexionaba especialmente acerca de los judíos: "¿Darles derechos civiles? No hay otro modo de hacerlo sino cortarles una noche todas sus cabezas y reemplazarlas por otras cabezas que no contengan un solo pensamiento judío. ¿Cómo podemos defendernos de ellos? No veo alternativa sino conquistar su tierra prometida y despacharlos a todos allí. Si se les otorgan derechos civiles van a pisotear a los otros ciudadanos".

Junto a la antropología y la filososfia, otra disciplina académica estimulaba a los racistas: la lingüística. Ya desde los descubrimientos de William Jones en 1786 y la Ley de Grimm de 1822, se deducía de la afinidad entre el sánscrito, griego y latín, que había un origen común de idiomas indoeuropeos (incluídos celta y gótico, supuestamente el más antiguo de los germánicos). Se tuvo por cierto que las lenguas europeas derivaban del sánscrito, y las naciones que las hablaban pertenecían a la raza aria (que en sánscrito significa "noble").

El contraste de la llamada raza aria fue la "semita", de la que supuestamente derivaban las naciones que habían hablado lenguas semitas en el pasado. Lassen argüía que "los semitas no poseen el equilibrio armonioso entre todos los poderes del intelecto, tan característico de los indogermánicos" y su colega francés Ernest Renan condenaba "la espantosa simplicidad de la mentalidad semita". Todas las creaciones del espíritu humano (con la posible excepción de la religión) fueron atribuídas a los "arios" y por ello los alemanes, los más "puros", debían eludir mezclarse con razas inferiores. Debido a esa pretendida "pureza teutónica", los estudiosos alemanes optaron por la denominación indogermánica.

Durante la primera mitad del siglo pasado se hicieron muchos esfuerzos para racionalizar el odio. Bruno Bauer en Die Judenfrage (1843) denuesta el "espíritu nacional judío" y el compositor Richard Wagner escribe en La judería en la música (1850): "Debemos explicarnos por qué nos repele la naturaleza y personalidad de los judíos… Para compreder nuestra repugnancia instintiva por la esencia primaria del judío, consideremos primero cómo fue posible que el judío deviniera en músico…"

Las justificaciones científicas no provenían sólo desde lo sociológico. Un pionero que había pasado inadvertido fue Karl Grattenauer, quien en 1803 había ofrecido una explicación de vanguardia de por qué los judíos tienen mal olor: hay un fedor judaico producido por cierto amonium pyro-oleosum.

La creencia de que los judíos constituían una raza separada, oriental, se difundió ampliamente durante la segunda mitad del siglo pasado, y en Alemania se tradujo también al mundo de la política. Bajo gobierno de Bismarck, se entendió cínicamente que la judeofobia podía servir de instrumento para completar la unificación de Alemania. Como ironizara en retrospectiva Israel Zangwill (1920): "Si no hubiera judíos, habría que inventarlos para uso de los políticos… son indispensables como antítesis de una panacea; causa garantizada de todos los males". En efecto, a fines de siglo surgen en Alemania partidos políticos abiertamente judeófobos, con tres fundamentos ideológicos, a veces combinados: el económico, el religioso, y el voelkish (nacional-racial). Aunque al principio no tuvieron muchos afiliados, su propaganda seducía a grandes sectores de la población.

Podemos notar una diferencia con el modelo francés. Mientras en Alemania, Austria y Hungría, el uso político de la judeofobia fue una reacción inmediata al otorgamiento de Emancipación a los judíos, Francia, por el contrario, ya había vivido ochenta años de Emancipación cuando fue plagada por formas organizadas de judeofobia.

El primero en organizar el uso de la judeofobia como levadura para un movimiento de masas fue Adolf Stoecker en Berlín. Su Partido de Trabajadores Cristiano-Socialistas (1878) no atrajo votos con una plataforma de ética social cristiana, así que la cambió por una judeofóbica, que inspiró a todo un movimiento estudiantil antijudío a partir del Verein Deutscher Studenten de 1881. Con apoyo conservador, Stoecker fue electo al Reichstag. Para esa época se creaba la mentada Liga de los Antisemitas de Wilhelm Marr, dedicada ésta a temas étnicos más que a soioeconómicos. Y un famoso académico, Heinrich von Treitschke, les otorgó respetabilidad al denominar a todo exceso antijudío "una reacción brutal y natural del sentimiento nacional alemán contra un elemento extranjero". Treitschke acuñó la máxima Die Juden sind unser Unglück! ("-los judíos son nuestra desgracia!") que medio siglo después se transformó en lema de los nazis.

En 1882 se reunió en Dresden el Primer Congreso Antijudío, azuzado por un libelo de sangre en Tisza-Eszlar. Con delegados de Alemania, Austria y Hungría, creó la Alianza Antijudía Universal. Hubo más congresos en Chemnitz 1883, Kassel 1886 y Bochum 1889. Los racistas más pendencieros terminaron por escindirse del partido de Stoecker y en 1886 Otto Boeckel fue elegido al Reichstag como el primer judeófobo per se. A los pocos a¤os fundó el Partido Popular Antisemita, y dieciséis candidatos judeófobos fueron electos al Reichstag en 1893. En 1895, por primera vez en la historia, un partido llegaba al poder con una plataforma judeófoba. Fue el Partido Social Cristiano de Viena, cuyo líder, Karl Lueger, mientras era burgomaestre de la ciudad, recibió la visita de un joven admirador llamado Adolf Hitler.

También a principios de esa década se propuso la doctrina de la judeofobia racial. Para su iniciador, Eugen Dühring "habrá un problema judío aún si cada judío le da la espalda a su religión y se une a una de nuestras principales iglesias… Son precisamente los judíos bautizados los que penetran más profundamente… los judíos deben ser definidos solamente en base de la raza".

En 1899 Houston Chamberlain (yerno de Wagner) elaboró cabalmente la antítesis ario-semita en Los fundamentos del siglo XIX, voluminoso manual de los académicos judeófobos, que explicaba cómo desde la antigüedad "…los arios cometieron el fatal error de proteger a los judíos (bajo el rey persa Ciro) y así permitieron que el germen de la intolerancia semítica esparciera su veneno por la Tierra durante milenios, una maldición contra todo lo que es noble y una vergüenza para el cristianismo". No todos los racistas coincidieron en esto. Por ejemplo, los neopaganos como Alfred Rosenberg y Walter Darré, consideraron el cristianismo como una ense¤anza "típicamente semítica" que socavaba el espíritu "germánico" por medio de una mentalidad de esclavos. Esas diferencias acerca de qué es ario y qué es semita, fue precisamente el problema que nunca resolvieron los racistas.

Su solución fue simple: todo lo bueno era apropiado para "los arios" y lo malo era "semita". Para Chamberlain, por ejemplo, el ideal era el nórdico rubio y dolicocéfalo, entre los que no dudó en incluir nada menos que a Dante Alighieri, e incluso al Rey David y a Jesús. Pero como los gustos de los racistas variaban, algunos resultados de su método fueron tragicómicos. Goethe por ejemplo, era para Chamberlain un "ario perfecto y puro"; para Fritz Lentz, un "híbrido teutónico-asiático"; para Otto Hauser, "un mestizo, puesto que en el Fausto hay centenares de versos lastimosamente malos".

Sin duda aquí radica la paradoja de este racismo: en la vastísima literatura acerca del "veneno judío", y a pesar de la enorme infraestructura montada para combatirlo, no se dio jamás una definición racial del judío. Nunca llegaron más allá de definirlo como alguien cuyos abuelos profesaron la religión judía. Así y todo, algunos fanáticos construyeron sistemas escatológicos muy elaborados en los que la lucha entre la raza aria y la semita era la contrapartida de la lucha final entre Dios y fuerzas diabólicas.

El hecho es que para 1900 la existencia de una raza aria era tenida por la mayoría como una verdad científica, y ya había todo un enorme aparato teórico que denunciaba la "influencia judía" en el arte, las leyes, la medicina, filosofía, literatura, etc. Un ejemplo particularmente escandaloso (aunque menor) fue la obra del campeón mundial de ajedrez Alexander Alekhine, Ajedrez ario contra ajedrez judío en la que se sostiene que los judíos juegan al ajedrez de un modo distinto, hiperdefensivo y oportunista.

La judeofobia racial no dejó salida a los judíos, y algunos encontraron una única reacción posible.

El Auto-Odio Judío

Miles de judíos habían dejado de lado su tradición décadas antes de los escritos racistas. Muchos, nacidos en familias religiosas y educados en ieshivot talmúdicas, abandonaron el judaísmo apenas se pusieron en contacto con la cultura alemana. El hijo de uno de aquellos judíos fue el máximo poeta Heinrich Heine, para quien "el judaísmo no es una religión sino una desgracia" y quien se bautizó ("pero no me convertí", aclaraba). El escritor Moritz Saphir fue aun más lejos: "el judaísmo es una deformidad de nacimiento, corregible por cirurgía bautismal".

Pero cuando la Emancipación se revirtió en Alemania, y los judíos fueron nuevamente confrontados con un odio sistemático que no les permitía en modo alguno liberarse de la carga de su judeidad, apareció un fenómeno muy singular: el auto-odio judío. Ese precisamente fue el título del libro de Theodor Lessing, que en 1930, examinó las biografías de seis judíos que odiaron su ascendencia. Algunos se suicidaron en consecuencia, incluido el conocido psiquiatra y filósofo autríaco Otto Weininger.

Casos de autoodio judío había habido en la antigüedad, como el del sobrino de Filón, Tiberio, que hizo masacrar a los judíos. Y también en la Edad Media hubo casos como Petrus Alfonsi, Nicholas Donin, Pablo Christiani, Avner de Burgos, Guglielmo Moncada y Alessandro Franceschi. Pero todos ellos habían tenido la opción de la apostasía, y aun pudieron unirse al sector más judeofóbico de la Iglesia a fin de perseguir a los judíos.

La novedad de la nueva etapa judeofóbica en Austria y Alemania de este siglo, fue que no dejaba escapatoria alguna, y llevó al auto-odio judío a los mismos abismos que la judeofobia gentil. La Organización de Judíos Nacional-Alemanes fue creada para apoyar "el renacimiento nacional alemán" (nazismo) en el cual esperaban cumplir un rol como judíos (eventualmente recibieron ese rol en Auschwitz).

Uno de los casos que estudió Lessing fue el del periodista vienés Arthur Trebitsch, quien se convirtió al cristianismo, escribió un libro judeófobo, y ofreció sus servicios a los nazis de Austria. Cuando sintió que todo era insuficiente, escribió: "Me fuerzo a no pensarlo, pero no lo logro. Se piensa dentro de mí… está allí todo el tiempo, doloroso, feo, mortal: el conocimiento de mi ascendencia. Tanto como un leproso lleva su repulsiva enfermedad escondida bajo su ropa y sin embargo sabe de ella en cada momento, así cargo yo la vergüenza y la desgracia, la culpa metafísica de ser judío. ¿Qué son todos los sufrimientos e inhibiciones que vienen de afuera en comparación con el infierno que llevo dentro? La judeidad radica en la misma existencia. Es imposible sacudírsela de encima. Del mismo modo en que un perro o un cerdo no pueden evitar ser lo que son, no puedo yo arrancarme de los lazos eternos de la existencia que me mantienen en el eslabón intermedio entre el hombre y el animal: los judíos. Siento como si yo tengo que cargar sobre mis hombros toda la culpa acumulada de esa maldita casta de hombres cuya sangre venenosa me contamina. Siento como si yo, yo solo, tengo que hacer penitencia por cada crimen que esta gente está cometiendo contra la germanidad. Y a los alemanes me gustaría gritarles: Permaneced firmes! No tengáis piedad! Ni siquiera conmigo! Alemanes, vuestros muros deben permanecer herméticos contra la penetración. Para que nunca se infiltre la traición por ningún orificio… Cerrad vuestros corazones y oidos a quienes aun claman desde afuera por ser admitidos. Todo está en juego! Permanezca fuerte y leal, Alemania, la última peque¤a fortaleza del arianismo! Abajo con estos pobres pestilentes! Quemad este nido de avispas! Incluso si junto con los injustos, cien justos son destruidos. ¿Qué importan ellos? ¿Qué importamos nosotros? ¿Qué importo yo? No! No tengan piedad! Se los ruego."

Si consideramos que los postulados judeofóbicos raciales habían penetrado por doquier en Alemania, se entiende el meteorítico crecimiento del nazismo, sobre todo si agregamos la simplicidad de su postura maniquea, que seduce a las masas. De veinte mil afiliados en 1923, el Partido Nazi recibió en 1930 dos millones y medio de votos, elevando a sus representantes en el Reichstag de 12 a 107. Dos a¤os después, ya eran 230. Cuando ascendieron al poder en 1933, el dogma judeófobo era una mitología filtrada en todos los órdenes de la vida, que sirvió para justificar el Holocausto.

El insulto a los judíos servía para enseñar a la juventud alemana el rechazo del pacifismo sentimental. Los maestros lo hacían en clase reprimiendo "debilidades" de otros niños. Siglos de odio acumulado se descargaron contra una población indefensa atrapada en Europa. El judío ya no era el chivo emisario, ni siquiera un miembro de una raza inferior. Era el culpable de todo mal: la derrota alemana en la Gran Guerra (tal acusación era llamada "la teoría de la pu¤alada en la espalda"), la inflación, el crimen, todo. El judío era el destructor inherente, el envenenador de la pureza. Y era incorregible. Sólo restaba una "Solución Final", que el slogan nazi explicitó claramente: Juda Verrecke! (judería, pereced!).

Al comienzo se fingió legalidad, se simuló autodefensa nacional. Luego el programa se aceleró: aislamiento, pauperización, expulsión, exterminio. Pero incluso antes de que el gobierno actuase, las tropas de asalto nazis, la policía y los afiliados del partido tomaron la acción en sus propias manos. Las golpizas, los boycots económicos, y los asesinatos de judíos fueron experiencias cotidianas. Se condenó al ostracismo a los judíos que ejercían como abogados, médicos, maestros, periodistas, académicos y artistas. Los ni¤os judíos eran insultados en las escuelas, por compa¤eros y por maestros, y regresaban a sus casas golpeados, pálidos y temblorosos. Una estrella amarilla debia exhibirse en la ropa, los libros de judíos eran incendiados en público.

Antes de que concluyera 1933, los judíos alemanes eran hombres desesperados, mujeres sollozantes y ni¤os aterrorizados. En septiembre de 1935 las Leyes de Nürenberg cancelaron la ciudadanía de todos los judíos, quienes pasaron a ser "huéspedes". La única salida era la emigración o el suicidio. Se limitó la salida de bienes del país, y para 1938 no podía sacarse ni siquiera un marco. Esta medida enriquecía al gobierno con cada partida, y también hacía del judío un inmigrante aun más indeseable en los países a los que presentaba su solicitud.

La Noche de los Cristales (10/11/1938) fue el horror: ultrajes, asesinatos, saqueos y violaciones. Los judíos corrían presas del pánico mientras hordas de nazis los perseguían. Más de cien judíos fueron asesinados, treinta y cinco mil arrestados (y eventualmente enviados a los campos de muerte), siete mil quinientos negocios saqueados y seiscientas sinagogas incendiadas, mientras los altoparlantes anunciaban: "se requiere de todo judío que decida colgarse, que tenga la amabilidad de colocar en su boca un papel con su nombre, para que sea identificado". El Holocausto había comenzado.

La historia del Holocausto excedería el marco de este curso. En síntesis, una nación entera se trasformó en el brazo ejecutor de la judeofobia más brutal. Y era la nación más civilizada del planeta. Se aplicó la "ideología" nazi, o sea la remoción de los judíos de la sociedad humana, por medio de etiquetarlos como parásitos, como un virus infeccioso que amenazaba al mundo. La mitología judeofóbica llevó así a la pérdida de seis millones de vidas de judíos (un tercio del total) y Adolf Hitler despojaba la judeofobia de todos sus disfraces y desnudaba su esencia. Instintos sádicos descontrolados fueron protegidos por la ley, por el estado, por el silencio del mundo. Tanto la conferencia internacional de Evian (1938) como la de Bermuda (1943) no pudieron proveer a los judíos de un solo sitio en el que refugiarse. Y las puertas de la Tierra de Israel permanecieron selladas por los británicos que devolvían a Europa los barcos cargados de refugiados judíos, o los hundían y así condenaban a miles de judíos fugitivos a ahogarse en el mar.

Millones de judíos que habían rechazado o postergado las propuestas sionistas de emigración, y confiaban que la seguridad del pueblo judío sería defendida por los ideales liberales de Europa, por una legislación justa, y por democrátas por doquier, descubrieron con estupor que incluso sus vecinos y amigos no-judíos no se levantaron a protegerlos, ni incluso a esconderlos. Hubo, sí, miles de "justos entre los gentiles" que expresaron solidaridad con los judíos, algunos incluso arriesgando así sus propias vidas. Pero a pesar de ellos, el panorama global fue de tétrica desilusión para los que creyeron que la judeofobia estaba por superarse.

La opresión de los judíos caía en niveles cada vez peores. Desde legislación discriminatoria hasta exclusión de empleos de los que subsistir, desde actos de violencia contra individuos en las calles hasta campa¤as contra negocios de judíos, desde deportaciones y degradación, hasta el exterminio, y la mayoría de los gentiles cubrieron sus ojos, cerraron sus puertas a los que buscaban refugio y, con demasiada frecuencia, fueron partícipes del asesinato de judíos, arrebatándoles sus pertenencias y delatando sus escondrijos. Aun más que durante las matanzas medievales, los alemanes tuvieron éxito en el genocidio debido a la abrumadora coooperación que recibieron de los ciudadanos de los países ocupados.

Todos los pedidos de los judíos fueron virtualmente desoídos, incluída la solicitud de que se bombardearan los hornos crematorios de Auschwitz, donde un millón y medio de judíos fueron asesinados después de inenarrables sufrimientos. Los ejércitos aliados se negaron a bombardear el campo de muerte, por temor de que sus propios ciudadanos sintieran que habían sido arrastados a una "guerra judía".

Llamar racismo a la "ideología" nazi es otro empe¤o por desjudaizar el Holocausto. Sólo en lo que concernía a los judíos fueron los nazis consistentemente "racistas". Sus principales aliados fueron pueblos latinos y asiáticos, Italia y Japón, y flirtearon con otro pueblo supuestamente "semita", los árabes. Es sabido que cuando el líder de los árabes-palestinos, Hajj Amin Al-Husseini, visitó a Alfred Rosenberg en mayo de 1943, se le prometió que se daría instrucciones a la prensa para que limitara el uso de la voz "anti-semitismo" porque sonaba al oído como si incluyera el mundo árabe, que era mayormente germanófilo. Husseini participó del golpe pronazi en Irak en 1941, y residió en Alemania por el resto de la guerra. Recrutó a los voluntarios musulmanes para el ejército alemán y exhortaba al Reich a extender la "solución final" a Palestina.

El hecho es que el odio nazi se focalizó en los judíos con la virtual exclusión de toda otra "raza" (incluídos los gitanos que, aunque fueron muertos en masa, a diferencia de los judíos, en la visión de los nazis no pasaron de ser marginales).

No fue debido al racismo que los nazis odiaban a los judíos, sino al revés: para ejercer su honda judeofobia utilizaron argumentos racistas. No fue para adquirir poder que los nazis atacaron al "chivo expiatorio" judío, sino al revés, o como Hitler escribiera, ya derrotado, en su diario, en abril de 1945: "Por encima de todo encargo al gobierno y al pueblo a resistir sin misericordia al envenenador de todas las naciones, el judío internacional".

Así resumen Prager y Telushkin la judeofobia nazi: "Casi toda ideología y nacionalidad europea había estado saturada con odio contra el judío cuando los nazis consumaron la "solución final". En las décadas y siglos que la precedieron, elementos esenciales del pensar cristiano, socialista, nacionalista, iluminista y post-iluminista habían considerado intolerable la existencia de los judíos. En un análisis final, todos se habrían opuesto a lo que Hitler hizo pero, sin ellos, Hitler no podría haberlo hecho".

En cuanto al rol específico de la Iglesia, fue objeto este mes de un simposio vaticano bajo el título de "Raíces de antijudaísmo en círculos cristianos". Allí tanto el teologo Georges Cottier como la autoridad vaticana, el padre Remi Hoeckman, convocaron a un "histórico examen de conciencia por parte de los cristianos, a fin de que el fin del milenio coincida con el fin del antisemitismo, del desprecio que los cristianos han tenido por el judaísmo y los judíos".